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Capítulo 7 Sermones y Enseñanza acerca de la Palabra de Dios “Conocer a Dios es el camino hacia el temer a Dios y apartarse del mal” (VII)

Siete aspectos de la realidad que uno debe poseer para temer a Dios.

En primer lugar, temer a Dios se base en “confianza” ¿Confías en Dios? ¿Te atreves a confiarle todo a Dios? Algunas personas le han confiado a Dios sus propios matrimonios. Dicen que no buscarán a otro compañero durante toda su vida pero después lamentan esta decisión. Algunas personas le han confiado la última parte de sus vidas a Dios y se han entregado a Dios pero después lamentan esta decisión. Algunas personas le dan sus riquezas a Dios. Después, cuando se encuentran en apuros económicos, también lamentan esta decisión. Algunas personas le confían a Dios sus hijos e hijas. Luego, cuando ven que sus hijos o hijas están sufriendo, los quieren recuperar. Consideran que Dios no es capaz de cuidarlos bien y que ellos mismos son mejores para cuidarlos. Algunas personas le confían su familia a Dios. Abandonan a sus familias. Después, preguntan por sus familias. Tienen miedo de que Dios no pueda supervisar a sus familias y consideran que ellas mismas son más confiables a este respecto. Ahora bien, ¿son estas manifestaciones confianza? No hay confianza. ¿Cómo podemos explicar “ninguna confianza” en lenguaje humano? Quiere decir que uno no le cree a Dios. Esta clase de persona piensa dentro de su corazón: “Dios dice esto. ¡Quién sabe si Dios hará esto! ¡Quién sabe si Dios es capaz de hacerlo! ¡Quién sabe si Dios es confiable!” Bueno, si el corazón de esta persona tiene esta clase de sospecha y duda para con Dios, es incapaz de confiar en Dios. Ahora, ¿cuánta confianza necesita uno para confiar en Dios? ¿Es fácil tener genuina confianza en Dios? ¿Cuánta fe se necesita? Algunas otras personas dicen: “Me he consagrado a Dios. Me dedico a Dios. Ahora, ¿se preocupa Dios por la última parte de mi vida? ¿Y si un día no tengo nada qué comer? ¿A quién le importará? ¿Y si un día no tengo a nadie en quién confiar? No tengo hijos y mi retiro no ha sido planeado. ¿Qué debo hacer? Tal vez deba confiar en mí mismo”. ¿Confía en Dios esta clase de persona? No, no lo hace. Alguien dijo: “Ahora bien, si le confías algo a Dios y si a Dios no le importa, ¿no es esto ignorante?” Bien, todo depende de qué clase de corazón tengas cuando le confías algo a Dios. Si tienes un corazón infiel o si estás probando a Dios y simplemente dices las palabras, a Dios no le importará. Si realmente le confías algo a Dios, Dios verá que sea sincero y Dios se hará cargo de eso hasta el final. Dios es confiable. Si tus intenciones son falsas, Dios no te responderá. ¡Dios no puede ser engañado! ¿Entiendes claramente este asunto? Ahora bien, alguien dijo: “Soy sincero. Sin embargo, le confié algo o a alguien a Dios y luego algo realmente les sucedió”. Si algo realmente sucede, esto se llama una prueba. Dios quiere ver cómo está tu fe. ¿No es este el caso? ¿Te atreverías a decir que encontrarte con una prueba quiere decir que Dios no es responsable? No te atreves a decir esto. ¿Eres tú mismo capaz de asumir esta responsabilidad? No es seguro que puedas asumirla. No tienes esta habilidad. Un día Dios cumplirá este asunto a través de toda clase de situaciones y sucesos. ¿Cómo debes entender esto? ¿Crees que si le confías algo a Dios, que Dios se ocupará de eso de la manera que imaginas? ¡Eso no es posible! Dios es todopoderoso. La manera en que Dios hace las cosas no está de acuerdo con las nociones e imaginación del hombre. No juzgues con tus propias nociones e imaginación la manera en que Dios se ocupa de las cosas, guía y hace la obra. Es un gran error que juzgues de esta manera. Por ejemplo, le confías los miembros de tu familia a Dios y algunos de los miembros de tu familia se enferman. Tú dices: “¡A Dios no le importa!” ¿Te atreves a decir que a Dios no le importa? Dios dice: “Yo dejé que se enfermaran. Te dejo ver si Mi omnipotencia fue suficiente. Usé la enfermedad de los miembros de tu familia para probarte, para ver si tienes fe”. ¿Cómo explicas esto? Cuando Dios dice estas cosas, eres humillado una vez más. Las familias de muchas personas experimentan la desgracia. El padre y la madre se van y los hijos se quedan huérfanos. No se puede encontrar a nadie. ¿Qué pasa al final? Dios hace algo maravilloso. Un día, Dios les permite a todos reunirse otra vez. ¡Así de maravillosos son los arreglos de Dios! Hay algunos huérfanos que, a los ojos de otras personas, parece como si no pudieran sobrevivir. Sin embargo, Dios los deja sobrevivir. Así de maravilloso es Dios. Esta es la omnipotencia de Dios. En ese momento, vosotras personas no tenéis la fuerza para cuidar de estos huérfanos. Sin embargo Dios es capaz de dejarlos vivir. ¿Cómo puedes explicar esto? Si deben morir, Dios los dejará morir. Si deben vivir, Dios los dejará vivir. Dios tiene arreglos para cuántas pruebas y sufrimientos uno debe encontrar. Es inútil que te preocupes por esto. Debes reconocer la obra de Dios. Por ejemplo, de acuerdo a las nociones del hombre, uno debe mantener cerca a sus hijos. Uno no debe permitir que sus hijos se vayan de su lado. Sin embargo, Dios no te deja hacerlo. No funcionará al final. Tus hijos se deben ir. Cuando se van, los golpeas y les impones restricciones. Al final, no importa cuánto los golpees, aun así se irán. ¿Puedes evitar que esto suceda? A veces, los padres piensan: “Se acabó para este hijo. No acabará bien”. Sin embargo, después de diez o veinte años de disciplina, el hijo se convierte en una buena persona. ¿Cómo explicas esto? Dios gobierna todas las cosas. Él tiene Sus propias maneras de gobernar todas las cosas. El hombre no puede hacer este trabajo.

Alguien dijo: “Si la policía me arresta y me tortura, ¿podrá Dios salvarme? No lo sé. Es por eso que no me atrevo a recibir esta prueba! Si realmente me arrestan y me quieren golpear hasta la muerte, traicionaré mis principios sin titubear. ¡Me convertiré en un Judas para salvar mi propia vida!” ¿Confía en Dios esta clase de persona? Alguien dijo: “Bueno, ¿por qué hay algunos hermanos y hermanas que fueron golpeados hasta la muerte?” ¿Cómo se puede explicar esto? ¿Existe una explicación? Si realmente tienes fe y verdaderamente obedeces a Dios, y escoges la muerte en vez de traicionar a Dios, y si la consecuencia de esto es que eres golpeado hasta la muerte, entonces este es el testimonio de tu fe. Demuestra que confías en Dios y que preferirías ser golpeado hasta la muerte en vez de ser un Judas. Sin embargo, ¿rompió Dios su promesa? Que seas golpeado hasta la muerte es algo que Dios permite. Si Él no lo permite, no morirás. Si Él lo permite, ¿por qué no obedeces? Si Él permite que mueras, ¿debes obedecer? Una de las creaciones de Dios debe obedecer a Dios sin condiciones, temer a Dios sin ninguna condición y debes obedecer incluso si eso significa tu muerte. Si tienes esta clase de fe, Dios no romperá Su promesa para ti. Él tiene un arreglo adecuado para ti. Si tienes esta clase de testimonio, esta clase de obediencia y esta clase de sacrificio, inevitablemente Dios te tratará con justicia. Debes entender este asunto. Los santos del pasado murieron de todas las formas posibles. ¿Sabes cuáles fueron los arreglos de Dios para ellos? Todos ellos tuvieron arreglos adecuados. Independientemente de lo que Dios haga, no lo puedes desentrañar. Sin embargo, los que verdaderamente entienden a Dios, obedecen a Dios sin ninguna condición. Confían en Dios. Independientemente de lo que Dios haga, aún confían en Dios. Independientemente de lo que encuentren, no se quejan ni tienen ninguna sospecha acerca de Dios. Ahora bien, ¿es esta clase de persona alguien que teme a Dios? Esta es una persona que teme a Dios. Con el fin de proteger tu propia vida, le pides a Dios: “No quiero morir. ¿Me lo puedes prometer Dios?” ¿Es confianza esto? Esto se llama probar a Dios. Ahora, ¿sabes lo que significa confiar en Dios? Independientemente de cómo Dios te trate e independientemente de lo que encuentres, no debes ser receloso de Dios. En este preciso momento, eres incapaz de ver lo que Dios está haciendo, sin embargo, debes tener esta clase de entendimiento para con Dios: Los arreglos de Dios no están mal. Tardeo o temprano, un día, sabrás que todo lo que Dios hace es recto, justo y es la verdad. ¿Tienes esta clase de confianza? (Sí.) Hay algunas personas que son torturadas hasta la muerte. ¿Dirías que el poder de Dios es insuficiente? Este es el arreglo de Dios. En el pasado, las palabras de Dios mencionaron estos asuntos. Las personas que mueren por Dios y las personas que padecen un poco de sufrimiento, todo esto ha sido arreglado hasta el último detalle. Todo esto fue predestinado por Dios. Es por eso que aquellos que tienen un entendimiento genuino de Dios tienen un auténtico temor de Dios. Confían en Dios totalmente. Independientemente de lo que encuentren, confían en Dios y no tienen ninguna sospecha sobre Dios. Independientemente de lo que Dios haga, no tienen ningún malentendido acerca de Dios.

Ahora bien, cuando las personas no tienen ninguna confianza para con Dios, ¿qué clase de problema es este? No entienden a Dios. No entienden la obra de Dios, los métodos que Dios usa para gobernar todas las cosas, cómo Dios maneja las cosas y cómo Dios guía a la humanidad. Su debilidad fatal es que siempre confían en las nociones e imaginación del hombre para juzgar a Dios. El resultado es que tienen aún menos confianza para con Dios. ¿No es este el caso? Alguien dijo: “Quiero darles a mis hijos comida caliente todos los días”. Dios dice: “No los dejaré comer comida caliente. No los dejaré tener comida. Comerán comida fría. Ellos mismos mendigarán por comida”. Tú dices: “Si comes comida fría, tu estómago se enfermará”. Eso no es seguro. Algunas personas que fueron encarceladas por veinte años con problemas estomacales ya no tuvieron esos problemas cuando salieron de prisión. ¿Cómo explicas esto? La imaginación del hombre y las nociones del hombre son una enorme obstrucción para entender a Dios. Si alguien no confía en Dios, ¿no es esto lo mismo que no entender a Dios? ¿Qué aspectos de Dios no entiende esta persona? Esta persona no entiende la obra de Dios. No entiende cómo Dios gobierna todas las cosas. No entiende cómo Dios guía, provee y maneja a la humanidad. Tampoco entiende cómo Dios maneja todas las cosas. El resultado es que no confía en Dios. Además, el hombre tiene otro defecto fatal. Le gusta usar las nociones e imaginación del hombre para juzgar las cosas que Dios hace. El resultado es que tendrá nociones, deslealtad y desconfianza para con Dios. Es por eso que el hombre se mantiene alejado de Dios y no le confía todo a Dios. ¿Con qué se relaciona que el hombre pierda la fe? Él no busca la verdad. No puede dejar ir sus propias nociones e imaginación. Es por eso que es incapaz de tener auténtica confianza en Dios. Algunas personas aman a sus propios padres e hijos. Siempre quieren usar el método de amar del hombre. Es por eso que siempre están controlados por sus propias relaciones carnales. Eres incapaz de dejar ir tus relaciones carnales, tu imaginación y tus emociones. Si este es el caso, ¿cómo puedes obedecer a Dios? Eres incapaz de obedecer a Dios. Ya que no confías en Dios, cada persona es una creación y debe volver al Señor del gobierno, arreglo y manejo de la creación. Tú siempre quieres estar a cargo de otras personas. ¿Está esto en concordancia con las intenciones de Dios? Esto no está en concordancia con las intenciones de Dios. Además, siempre confías en las relaciones carnales del hombre. Quieres preservar tus relaciones carnales y eres incapaz de dejar ir tus emociones. ¿Puede esta clase de persona confiar en Dios? No confía en Dios. Confía en sí mismo. Cree en sí mismo. Por lo tanto, ¿todos los que realmente no confían en Dios temen a Dios? Definitivamente no son personas que teman a Dios porque no tienen una relación con Dios. No confían ni ofrecen nada al Señor. No tienen ninguna obediencia por los arreglos de Dios. No confían en Dios. Si no confían en Dios, entonces definitivamente no son personas que teman a Dios.

Segundo, temer a Dios es “entendimiento”. Cuando el hombre no tiene un genuino entendimiento de todo lo que Dios hace, ¿qué clase de problema es este? Si no tiene conocimiento de Dios, no entenderá a Dios. El entendimiento se construye sobre el fundamento de conocer a Dios. Los que conocen a Dios pueden sentir las intenciones de Dios. Saben lo que Dios está pensando, cuáles son los requisitos de Dios para las personas, cuáles son las intenciones urgentes de Dios, por qué Dios está preocupado y de qué asuntos Dios está afligido y de qué asuntos Dios está ansioso. Si no sabe en lo absoluto, esto demuestra que no conoce cuáles son las intenciones de Dios, lo que Dios está pensando y de qué está más preocupado Dios justo ahora. Si no sabe estas cosas, no tiene un entendimiento. Es incapaz de entender. Incluso si quiere entender no puede. Por lo tanto, no entiende a Dios. ¿Aquellos que no entienden a Dios son personas que temen a Dios? No son personas que teman a Dios. Esto se debe a que eres incapaz de sentir el corazón de Dios. ¿Cómo puedes temer a Dios? Si tienes un poco de temor, eso es sólo un poquito de inquietud. “Dios es tan grande. ¡Estoy asustado!” ¿Es esto temer a Dios? ¿Puede esta inquietud convertirse en temor de Dios? No realmente. Este no es un genuino temor de Dios. ¿Diríais que hay muchas personas actualmente que entienden a Dios? (No muchas). ¿Por qué no hay muchas personas que entiendan a Dios? Primero, la experiencia de las personas es demasiado superficial. Su entendimiento de Dios es insuficiente. Básicamente no conocen genuinamente a Dios en absoluto. Es por eso que no pueden sentir lo que Dios está pensando, de lo que Dios está preocupado, de lo que Dios está ansioso y de lo que Dios está afligido. Sus corazones no contienen estas cosas. No entienden todo lo que Dios es ni entienden el corazón de Dios. Ni siquiera quieren entender. ¿Tiene Dios un lugar en Su corazón para estas clases de personas? (No.) Dios ni siquiera tiene un lugar en sus corazones. Definitivamente no son personas que teman a Dios. Alguien dijo: “Mi corazón tiene un poco de lugar para Dios. ¿Soy una persona que teme a Dios?” ¿Puede alcanzar el temor de Dios el tener un poco de lugar para Dios? (No puede.) ¿Por qué? Es porque esta persona no conoce a Dios. El lugar que Dios ocupa en su corazón es demasiado bajo. Tal vez el lugar de Dios en su corazón es incluso más bajo que el de una persona o cosa. Esta clase de persona no honra a Dios como grande. No es alguien que honre a Dios como grande. ¿Cómo puede temer a Dios? Eso no es posible. Los que honran a Dios como grande han reservado el lugar más alto en sus corazones para Dios. Todo lo demás es secundario. Todo lo demás no es primordial ni importante. Los asuntos de Dios están por encima de todo lo demás. Las intenciones de Dios están por encima de todo lo demás. La voluntad de Dios está por encima de todo lo demás. Las encomiendas de Dios son más altas que todo lo demás. Sólo esta clase de persona es alguien que teme a Dios. Si alguien simplemente tiene un poco de lugar para Dios en su corazón, no es suficiente para alcanzar el temor de Dios. Aunque tenga un poco de temor de Dios, bien podría ser 0.1. Es demasiado pequeño. ¿Qué clase de resultados puede alcanzar esta cantidad de temor? ¿Es suficiente para evitar el mal? (No es suficiente.) ¿Es 0.1 de temor suficiente para alcanzar evitar el mundo secular? No es fácil para alcanzar esto. ¿Puede 0.1 de fe alcanzar una obediencia genuina a Dios? ¿Es 0.1 de temor suficiente para que te mantengas firme y des testimonio? Me temo que 0.1 de temor es insuficiente para poner la verdad en práctica. Tu estatura espiritual sería demasiado pequeña. Ahora bien, ¿cuánto temor de Dios has alcanzado? ¿Hasta qué grado has alcanzado? ¿Es suficiente para ti obedecer a Dios, renunciar a todo, consagrarte verdaderamente a Dios, ser capaz de entender a Dios, ser considerado con Dios y satisfacer a Dios? Si eres capaz de lograr estos resultados, entonces tu temor de Dios es verdadero. Entonces se puede decir que tienes un corazón que teme a Dios. Eres una persona que teme a Dios. La mayoría de las personas son incapaces de entrar en la realidad del “entendimiento”. No lo tienen. Si tú verdaderamente tienes entendimiento, entonces tienes un corazón que teme a Dios.

Además, independientemente de lo que Dios haga, nos debemos someter a Dios. Todo lo que Dios hace es en aras de salvar al hombre, perfeccionar al hombre y, hasta el final, obtener al hombre. Es por eso que cuando nos encontramos con asuntos que no están en concordancia con nuestras nociones e imaginación, debemos entender a Dios. Todo lo que Dios hace es en aras de la salvación. ¡Los esfuerzos meticulosos de Dios están presentes aquí! Por ejemplo, cuando las personas se encuentran con pruebas o desastres, algunas personas tienen nociones. Esta clase de personas no entiende a Dios. Las personas que se quejan tampoco entienden a Dios. Los que tienen sus propias imaginaciones entienden a Dios incluso menos. Independientemente de lo que Dios haga, el hombre no debe ser receloso de Dios. Independientemente de lo que encuentres, debes entender a Dios. Ya sea que entiendas o no, eres capaz de obedecer y eres capaz de aceptarlo de parte de Dios. Hacer estas cosas es la manifestación de entender a Dios.

Vayamos al siguiente tema. Temer a Dios es “preocupación” La “solidaridad” viene después del “entendimiento”. Un corazón “entendedor” puede acercarse más. Si uno puede entender, definitivamente no tiene ninguna rebeldía ni conflicto. La “solidaridad” es el “entendimiento” puesto en acción. “Entiendo. Me pongo del lado de Dios. Entiendo. No tengo quejas. Entiendo. Estoy dispuesto a solidarizarme”. ¿De qué se trata la “solidaridad”? Significa ser compatible con el corazón de Dios. Después de que eres compatible con el corazón Dios, ¿qué eres capaz de hacer? Serás capaz de hacer algunas cosas por Dios. Pensarás en lo que Dios está pensando. Te preocuparás por las cosas por las que Dios se preocupa. “Hacer algunas cosas para consolar el corazón de Dios. Nunca rebelarte contra Dios. No lastimar el corazón de Dios”. La “solidaridad” le permitirá a tu corazón ser uno con el corazón de Dios. La “solidaridad” significa que estás dispuesto a satisfacer a Dios y estás dispuesto a consolar a Dios. La “solidaridad” quiere decir que quieres hacer algunas cosas para Dios. “No puedo mirar sin levantar un dedo. No lo puedo ignorar. No puedo conocer el corazón de Dios pero no acercarme o rebelarme. No puedo conocer el corazón de Dios y no responder al llamado. ¡Esto lastimaría a Dios!” Es por eso que el entendimiento se convierte después en la solidaridad. La solidaridad es tomar acción. Dos corazones latirán como uno. Serás uno con las intenciones de Dios. Pensarás en lo que Dios está pensando y estarás preocupado por lo que Dios está preocupado. En todas las cosas estarás del lado de Dios. Serás capaz de cumplir con tus deberes y satisfarás a Dios lo mejor que puedas.

Actualmente, hay algunas personas que simplemente creen. No se preocupan por Dios mientras cumplen con sus deberes. Sus corazones no son uno con el corazón de Dios. Son incapaces de unirse y permanecer del lado de Dios. Nunca defienden el trabajo de la familia de Dios ni los intereses del pueblo escogido de Dios. Siempre piensan en sí mismas. Son egoístas y despreciables. No se preocupan por Dios y definitivamente no temen a Dios. No solidarizarse con Dios, en términos coloquiales, quiere decir que sus corazones están separados del corazón de Dios. No están del lado de Dios. No toman el corazón de Dios como su propio corazón. Siempre se preocupan por sí mismas. Siempre piensan en sus propios intereses. Siempre piensan en sus propias perspectivas y destino. Siempre piensan en su propio estatus y reputación. Estas no son personas que se preocupen por Dios. Las personas que no se preocupan por las intenciones de Dios ¿son personas que aman a Dios? Sus corazones no aman a Dios porque no se preocupan por Dios. ¿Es fácil para este tipo de personas recibir la obra del Espíritu Santo? Hemos visto algo que es bastante común entre muchas personas: “Esta persona no tiene a Dios dentro de su corazón. Escúchalo hablar. Mira lo que hace. Todo es para él. La deliberación, intención y fuente de todas sus palabras son él mismo”. Esta persona definitivamente no tiene a Dios dentro de su corazón. Aquellas que no tienen a Dios dentro de su corazón simplemente creen. ¿Para qué creen? Creen para obtener bendiciones. No se preocupan por Dios en absoluto. Aquellas que nunca se preocupan por Dios no son personas que teman a Dios. Esto es 100% cierto. Aquellas que tienen corazones que genuinamente temen a Dios se preocupan por Dios.

Algunas personas se preocupan cuando ven que el progreso de la obra del evangelio se hace más lento. “Dios, ¿por qué esta obra del evangelio está yendo tan despacio? ¿Por qué las personas no se preocupan por Tus intenciones? Nadie se preocupa por Tus intenciones. Nadie está consagrado a la obra del evangelio. Estoy dispuesto a ser fiel a Dios. Estoy dispuesto a hacer mi máximo esfuerzo por satisfacer a Dios”. ¿Cómo se llama esto? Esto se llama solidaridad. Algunas personas ven que un cierto trabajo en la familia de Dios carece de mano de obra. ¡Ven que la obra no está siendo emprendida con cuidado y que la persona a cargo de esta tarea en particular no está asumiendo sus responsabilidades! Ha estado haciendo el trabajo superficialmente todo el día y es incapaz de satisfacer y consolar a Dios. “Ahora bien, iré y cumpliré con ese deber. Iré y terminaré bien ese trabajo”. ¿Cómo se llama esto? Solidaridad. Solidarizarse es hacer cosas prácticas, no es entendimiento. Entender quiere decir comprender, reconocer y ver. Ellas muestran entendimiento y ya no desobedecen ni tienen nociones ni juzgan. Solidaridad es entendimiento convertido en acción. Una vez que este entendimiento se convierte en acción, ¿es esta clase de persona alguien que ama a Dios? Solidaridad es el surgimiento de un corazón que ama a Dios. Es la manifestación viviente de amar a Dios. Aquellas que son capaces de preocuparse por Dios tienen corazones que han comenzado a amar a Dios. ¡Esto es absolutamente correcto! Estas personas siempre entienden el corazón de Dios. Sus corazones son capaces de solidarizarse. ¡Estas son personas bondadosas con un sentido de justicia! Son capaces de preocuparse por las intenciones del Creador. ¿Es posible que pudieran ser personas comunes y corrientes? Incluso si esta persona es muy insignificante, si tiene esta clase de corazón, ¡es una gran persona! Ni siquiera la persona más grandiosa puede superar a alguien que ama a Dios. ¡Amar a Dios y ser capaz de preocuparse por Dios es grandioso y noble! ¿No es este el caso? No queremos ser grandes personas. Sin embargo, como una persona insignificante, si su corazón es capaz de preocuparse por las intenciones del Creador, ¿no es esta creación muy grande y muy especial? Esta no es una grandeza externa sino una grandeza del Espíritu Santo. Externamente, no son grandes en absoluto. Sin embargo, son capaces de preocuparse por las intenciones de Dios. Cuando ven que Dios está ansioso, que Dios tiene alguna carga y que nadie se preocupa por lo que Dios quiere terminar, tomarán acción y se solidarizarán. Estarán ansiosas por el corazón de Dios, estarán ansiosas por el trabajo de la familia de Dios y orarán hasta que las lágrimas comiencen a caer. Incluso si quisieran hacer algo individualmente, ¡no tienen suficiente fuerza! Dios dirá: “No importa cuánto seas capaz de hacer. Tu corazón es muy valioso”. Cuando Dios ve que tienes esta clase de corazón, el corazón de Dios será muy consolado. Esto es similar a los padres que crían a sus hijos. Cuando ven qué respetuosas son sus hijos con ellos, independientemente de cuánto dinero tengan o cuánto fuerza tengan, en tanto que sus hijos tengan esta clase de intención, ¡se sentirán muy consolados! “No pedimos nada más de ti. Mientras tengas esta clase de corazón, es suficiente”. Es lo mismo que nuestra relación como creaciones con el Creador. ¡Nuestros corazones deben ser capaces de preocuparse por Dios! No importa si tu cualidad interior sea baja o alta, o cuánto conozcas a Dios, si tu corazón sea capaz de preocuparse por Dios y seas capaz de hacer para Dios tanto como tus habilidades te permitan, el corazón de Dios estará muy satisfecho y consolado. ¿Es valiosa esta clase de solidaridad? ¡Es muy valiosa! Una vez que seas capaz de tener un corazón que se preocupe por Dios, tendrás un buen corazón y serás bondadoso. Se puede decir que esta persona tiene el corazón más hermoso. Esta clase de persona ha sido perfeccionada. ¿Es esta una persona que ama a Dios? Absolutamente. Aquellas que son capaces de preocuparse por Dios tienen corazones que aman a Dios. Serán capaces de ser perfeccionadas por Dios y un día se convertirán en personas que aman a Dios. Esto es seguro.

Vayamos al siguiente tema. Temer a Dios implica “obediencia”. Cuando se menciona la obediencia, las cosas se vuelven más profundas. Está un paso más allá de la solidaridad. Ser alguien que es obediente a Dios no quiere decir simplemente conformarse, preocuparse y entender las intenciones de Dios. Alguien que es obediente a Dios es capaz de consolar a Dios. ¿Es el alcance de la obediencia aún más amplio? (Sí.) Con respecto a la obediencia, no es únicamente ser capaz de poner algunas verdades en práctica, es ser capaz de obedecer los arreglos y el gobierno de Dios. Este tema es grande. Al mencionar obedecer el gobierno de Dios, eso quiere decir obedecer en cada aspecto, incluyendo las propias perspectivas y destino. Debes obedecer a Dios cuando se trata de todo. Al hacerlo, esta persona se habrá convertido en alguien que obedece a Dios. ¿Es esta una creación que ha cumplido el estándar? Esta es una creación que ha cumplido el estándar. Esta persona obedece los arreglos de Dios y el gobierno de Dios. No se queja sin importar cuáles sean los arreglos de Dios. Originalmente ¿qué clase de espíritu es el espíritu del hombre? Al final ¿cuál es su destino final? ¿Qué está haciendo ahora? Ya no estudia estas cosas. Estas cosas no se pueden estudiar. Sin embargo, es capaz de obedecer el gobierno y los arreglos de Dios. Sólo cumple con su deber y en cuanto a cuál será su destino en el futuro, dónde irá o cómo morirá, no dirá nada al respecto. Definitivamente no se quejará. Sólo obedece el gobierno y los arreglos de Dios. No tomará acciones impulsivas ni hará nada por sí misma. Convertirse en una persona que obedece a Dios y tener una genuina obediencia para Dios es una creación que ha cumplido el estándar. Ahora bien, ¿son aquellas que poseen obediencia personas que temen a Dios? Absolutamente. No son simplemente personas que teman a Dios en el sentido ordinario. Son personas que temen a Dios absolutamente. Son capaces de obedecer el gobierno y los arreglos de Dios en todo. Tienen gran temor de Dios en sus corazones. Absolutamente son personas que temen a Dios. Hablando de esto, aquellas que temen a Dios están destinadas a ser personas que obedecen a Dios. Esto es seguro. Además, la característica resaltante y distintiva de las personas que temen a Dios es su obediencia a Dios. En cualquier situación puedes ver que estas personas tienen obediencia. Obedecen todo lo que se origina de Dios. Cualquier situación que encuentren, siempre la aceptan y la buscan con un corazón que obedece a Dios. Tienen mucho miedo de lastimar el corazón de Dios o de rebelarse contra Dios y resistirlo. Esta clase de persona es, sin duda, alguien que teme a Dios.

El siguiente tema con respecto a temer a Dios es la “consagración”. Una vez que la consagración se menciona, todo mundo sabe que quiere decir que todo lo que uno haga es todo para Dios. Todo lo que uno haga para Dios es consagración. Aquellos que genuinamente temen a Dios practican la verdadera consagración. No quiere decir simplemente consagrar algunas cosas mundanas. Significa consagrarte tú mismo a Dios. ¿Existe esta clase de personas? Se consagra a Dios. Se dedica a Dios. Se deja ser orquestada por Dios. Deja que Dios arregle su destino final. Está dispuesta a morir en cualquier momento. Ha dedicado la segunda mitad de su vida a Dios. Incondicionalmente se entrega y cumple con sus deberes sin quejas, igual que un soldado obedeciendo órdenes y cumpliendo su vocación. Esto es lo que significa obedecer a Dios completamente. Consagran todo de sí mismas a Dios. ¿Es esta obediencia absoluta? Se ha vuelto obediencia absoluta. Se consagran a Dios, se dedican a Dios y se dejan ser orquestadas por Dios sin quejas. ¿Es esta verdadera fe en Dios? Confían en Dios hasta tal punto que se han consagrado por completo a Dios. “De ahora en adelante, comenzaré a dedicarme a Dios. No me dedicaré a mi familia, a mis hijos, a mis padres, a mi esposo (esposa). En cambio, me dedicaré a Dios”. ¿Es esta verdadera consagración? (Sí.) ¿Esta clase de persona teme a Dios? (Sí.) Algunas personas han dedicado toda su energía y tiempo a Dios. Ya que buscar un compañero interfiere con muchas cosas tales como la vida, la energía y buscar la verdad, estas personas no buscan un compañero. ¿Tienen estas personas corazones que temen a Dios? Tienen corazones que temen a Dios. Dado que temen a Dios, obedecen a Dios, son capaces de padecer todo el sufrimiento implicado con satisfacer a Dios, son capaces de padecer gran humillación y son capaces de renunciar a todo. Independientemente del mundo, sus parientes o cómo sus familias las coaccionen y persigan, no les importa. Se han consagrado por completo a Dios. Sólo buscan satisfacer a Dios y corresponder a Dios. Esta clase de persona sólo se consagra, no pide nada a cambio. Ahora, ¿es esta clase de persona alguien que teme a Dios? Es 100% alguien que teme a Dios.

Alguien dijo: “Yo también me he consagrado. ¿Por qué no me convertido en alguien que teme a Dios?” ¿Sabes dónde se quedan cortas? Su consagración no es falsa. Su error radica en buscar la verdad. No han logrado resultados a este respecto. ¿No es aquí donde está su error? Actualmente, muchas personas dicen: “Yo también me he consagrado”. “¿Por cuántos años has creído en Dios?” “¡Dos años, tres años, me he consagrado!” Sin embargo, a veces, sigues a ciegas y tu consagración no es verdad en absoluto. ¿Por qué es que algunas personas que se han consagrado siguen siendo capaces de lamentar su decisión? ¿Por qué es que después de que algunas personas se han consagrado no obedecen a Dios, confían en sí mismas para hacer las cosas y toman sus propias decisiones? ¿Cuál es la razón para esto? No tienen una cantidad suficiente de fe verdadera. Su consagración nace de la pasión. No es equivalente a la verdadera estatura espiritual. No tienen suficiente estatura espiritual auténtica. Esto es similar a la situación en la que algunas personas han creído por dos años y ellas mismas se han consagrado. ¿Cuánta verdad pueden entender en esos dos años? ¿Cuánto temor tienen? Su estatura espiritual es demasiado pequeña. El corazón con el que se consagraron es auténtico, no hay error acerca de esto, pero su estatura espiritual es demasiado pequeña. Es por eso que incluso después de que se han consagrado, carecen de un entendimiento de Dios, carecen de fe, carecen de solidaridad y carecen de obediencia. ¿Son capaces de convertirse en alguien que teme a Dios? (No lo son.) Tal vez si todas las que se han consagrado a Dios buscan la verdad por 3 a 5 años, es posible que puedan lograr fe en Dios, entendimiento, solidaridad y obediencia. Si algunas personas dicen: “Yo también me he consagrado pero actualmente todavía no soy alguien que tema a Dios. ¿Qué debo hacer?” ¿No te deberías enfocar en buscar la verdad? Enfócate en buscar la verdad y después de que hayas obtenido un entendimiento genuino de Dios, serás capaz de tener fe en Dios, entendimiento, solidaridad y obediencia. En este momento, Dios encontrará tu consagración aceptable y serás capaz de recibir la bendición de Dios. ¿Entendido? ¿Por qué serías capaz de recibir la aceptación y bendición de Dios en ese momento? Es porque actualmente tu consagración sigue conteniendo rebeldía, resistencia, tus propias decisiones y escape. Básicamente, no te has consagrado a Dios realmente. En otras palabras, tu consagración no está completa. Simplemente tienes consagración, no tienes obediencia ni tienes acciones concretas. No serás capaz de recibir las bendiciones de Dios de esta manera. Todo lo que puedes recibir es la gracia de Dios, que Dios te cuide, la protección de Dios y la guía de Dios. Hasta que busques la verdad y logres auténticos resultados, sólo entonces serás capaz de temer a Dios. En ese momento, tu consagración será genuina y recibirás la aceptación y bendición de Dios.

Ahora que te has consagrado, ¿todavía hay una oportunidad de que huyas? Algunas personas dijeron: “Nunca supe que cumplir con los deberes sería tan difícil. Los requisitos son tan estrictos. Tienes que hacer las cosas de acuerdo a los principios, todo tiene que ser perfecto, debes entender la verdad, tener genuina obediencia y recibir trato y poda. Si hubiera sabido que sería así de malo, no me habría consagrado. Si hubiera sabido que sería así de malo, no cumpliría con mis deberes. Incluso cuando tuve un trabajo en el mundo secular, ¡las cosas no eran así de estrictas!” ¿Se ha consagrado verdaderamente este tipo de persona? Si se ha consagrado, su consagración es un poco ciega e ignorante. Cree que cumplir los deberes en la familia de Dios es similar a engañar a los diablos de afuera. Piensa que la familia de Dios estaría muy satisfecha y que Dios lo bendeciría. Tener esta clase de imaginaciones acerca de Dios ¿es malinterpretar a Dios? ¡Esto es muy problemático! Esta persona no conoce a Dios. Todas sus imaginaciones acerca de Dios están equivocadas. Ahora bien, tú sabes que Dios es justo y santo y que el carácter de Dios no tolera ofensa. ¿No deberías tener una consagración genuina? “Ahora sé. La familia de Dios requiere personas que cumplan con sus deberes, que pongan la verdad en práctica y que tengan principios. Requiere que las personas tengan obediencia y busquen la verdad en todas las cosas. Las personas deben amar a Dios y satisfacer a Dios cuando cumplen con sus deberes”. Si hubieras sabido que había tantos requisitos en relación con el cumplimiento de deberes, ¿estarías dispuesto a consagrarte? Si en este momento, sigues estando dispuesto a consagrarte, eso muestra que tu consagración es genuina. ¿No es esto correcto? (Sí.) Aquellos que reconocen el carácter de Dios realmente se han consagrado.

Justo ahora, hay muchas personas que cumplen con el deber de recibir a hermanos y hermanos como huéspedes. ¿Han pagado un gran precio? (Sí.) Se han consagrado a Dios. ¿Cómo oraron? “Dios te doy esta casa. La consagro para ti. Cualesquiera que sean los arreglos de la familia de Dios, obedeceré. No importa cuántos hermanos y hermanas venga, no me quejaré. Sufriré cualquier cosa que encuentre. No seré quisquilloso con respecto a entretener a estos hermanos y hermanas. No hago mi propia voluntad. Si tengo alguna queja o si me rebelo contra Ti o te resisto, me puedes castigar de cualquier manera que consideres conveniente”. ¿Es genuina esta consagración? (Sí.) La consagración de esta persona es sólida y es capaz de pagar el precio necesario. Ya no hace su propia voluntad. Satisfacer a Dios es su prioridad número uno. ¿Se preocupa por Dios? ¿Entiende a Dios? ¿Se ha consagrado a Dios? Tiene tanto obediencia como consagración. Así es como es la consagración genuina. Actualmente hay otras personas que han consagrado todo a Dios. Han consagrado todo su dinero y posesiones mundanas a Dios. La familia de Dios dice: “¡Ora, no te preocupes! Tu estatura espiritual es demasiado pequeña. Busca entender la verdad por unos pocos años y después tu consagración estará bien”. “He terminado de orar y estoy determinado a continuar con la consagración. Debo continuar con la consagración”. ¿Tiene fe en Dios esta persona? Tiene fe. Ha visto el rostro de Dios y no tuvo nada que decir; ¡esta no es de ninguna manera una consagración a ciegas! Al haber experimentado la obra de Dios por algunos años, ha estado cara a cara con Dios muchas veces. Ha escuchado las palabras de Dios y la voz de Dios y ha visto que todo lo suyo le fue dado por Dios. Debido a todo esto, quiere consagrarse completamente a Dios. ¿Cómo se llama esto? En primer lugar, es consagración. En segundo lugar, es reembolsar una deuda. No hay necesidad de decir nada más al respecto. ¿Tiene esta persona un entendimiento de Dios? ¿Se preocupa por Dios? ¿Tiene obediencia? Su fe en Dios ha alcanzado esta etapa. ¿Tiene un corazón que teme a Dios? Lo tiene. ¿Por qué necesita consagrar todo lo que tiene a Dios? Piensa en esto por un momento. Primero, ve que Dios es real, ¡excesivamente real! La obra de Dios es extremadamente práctica. ¡Dios está realmente aquí para salvar y perfeccionar a las personas! Es por esto que tiene fe en Dios. Segundo, ve que todo lo que ha obtenido se origina de las bendiciones de Dios y de la gracia de Dios. No fueron sus propias habilidades las que le permitieron adquirir estas cosas. “Si Dios no me otorgó estas cosas, ¿habría sido capaz de obtener estas cosas? Hay muchas personas en el mundo que no lo han hecho. ¿Por qué Dios me dio estas cosas? Estas cosas me fueron otorgados por Dios." Es por eso que ve todo lo que hace como reembolsar una deuda, como consagración y como necesario y correcto. Sabe que corresponder al amor de Dios es lo correcto que hay que hacer. ¿Diríais que esta persona tiene la fe de Job? Tiene la fe de Job. “Todo lo que tengo me fue otorgado por Dios. No fue obtenido a través de mis propias habilidades. Es similar a la agricultura. Aunque haga mi trabajo diligentemente, si el cielo no envía la lluvia, ¿de qué sirve? Si no hay luz solar ni agua, ¡no importa cuánto más duro trabaje! Por lo tanto, la cantidad de comida que soy capaz de cosechar depende de la gracia de Dios. Cuando necesito la luz del sol, Dios provee luz del sol. Cuando necesito agua de lluvia, Dios provee agua de lluvia para que pueda regar los campos. Al final, los campos producen cosechas. Esta es la bendición de Dios”. Esta persona ve que Dios es excesivamente real y que todo fue provisto por Dios. Como persona, no debes carecer de conciencia. Una consagración que se origina de la fe ¿tiene un corazón que teme a Dios? Tiene un corazón que teme a Dios. Partes de ella no son demasiado perfectas pero tiene un corazón que teme a Dios. Si carece de obediencia y solidaridad, ¿qué debe hacer? Debe seguir buscando la verdad. Después de un periodo de buscar la verdad, su temor de Dios lo hará evitar el mal y se convertirá en alguien que recibe las promesas de Dios. Esto es sin duda.

Actualmente es verdad que hay algunas personas que tienen temor. Todas aquellas que se mantienen firmes y dan testimonio tienen temor. Sin embargo, ¿hasta qué punto son capaces de evitar el mal? ¡Esto es crucial! Hay algunas personas que tienen maldad que actualmente son incapaces de evitar. Por ejemplo, a veces, se la pasarían bien. Comerían bien y se pondrían buena ropa. Siguen las tendencias como lo hacen las personas mundanas. Son incapaces de evitar este mal. ¿No está a la altura del estándar su temor de Dios? Para algunas personas, son incapaces de resistir sus emociones por el sexo opuesto. Su estatura espiritual todavía no es buena. Este mal se debe evitar. Deben triunfar sobre este mal. Cuando puedan triunfar ligera y alegremente sobre este mal, su temor de Dios y su habilidad para evitar el mal básicamente serán exitosos. ¿Cuáles son los mayores males? Estos incluyen estatus, riqueza y sexualidad. Si uno puede triunfar sobre estos tres males, su temor de Dios y su habilidad para evitar el mal se pueden considerar exitosos. ¿A qué se refiere evitar el mal del estatus? “Obedeceré los arreglos de la familia de Dios y obedeceré los arreglos de Dios. Cualesquier deberes que la familia de Dios me pida cumplir, los cumpliré. No pelearé por estatus. No me romperé la cabeza por el estatus”. Si las personas dejan ir su necesidad de pelear por el estatus, si no dicen nada acerca del estatus ni hacen nada en aras del estatus, ¿sería genuina su obediencia? Esto no es sencillo. Date cuenta cómo no siguen su propia voluntad. Aunque les sea posible obtener estatus, dicen: “No pelearé por estatus. No importan los arreglos de la familia de Dios, independientemente de qué deberes me pidan cumplir, cumpliré esos deberes. Si me piden ser una brizna de pasto, no trataré de convertirme en un árbol. Si me piden convertirme en un árbol, no pelearé por convertirme en una flor”. Esta clase de persona tiene obediencia. Algunas personas eligen los deberes que desean cumplir y no tienen obediencia. “Quiero cumplir con este deber. Excepto por este deber, no cumpliré ningún otro deber. Me gusta cumplir este deber”. ¿Verdaderamente se ha consagrado esta clase de persona a Dios? ¿Tiene verdadera consagración? Escogen por sí mismas. Escogen y eligen. Esto es muy problemático. Si no provees para sus deseos, se vuelven negativas y dejan sus responsabilidades. Dejan caer su carga y hacen las cosas mecánicamente contigo. Sus corazones están llenos de rebeldía y se niegan a hacer el trabajo. Esta clase de persona no es una creación que ha cumplido el estándar y no tiene obediencia. Algunas personas dicen algunas cosas muy traicioneras: “Soy capaz de obedecer. Soy capaz de hacer una tarea”. No sirve de nada si eres hábil hablando. Los que son buenos hablando no son tan buenos como los que son buenos escuchando. Si les hablas a algunas personas un poco más estrictamente, tienen una reacción negativa. Te juzgan, te critican, se enfocan en tus faltas y deliberadamente tratan de encontrar faltas. ¿Tienen obediencia? ¡Estas personas están llenas de rebeldía y son muy arrogantes y santurronas! Las personas verdaderamente obedientes dicen: “Escucharé independientemente de cómo trates conmigo. Escucharé aunque sólo la mitad de lo que digas se conforme a los hechos. Aunque lo que tengas que decir sea desagradable, escucharé y obedeceré. No discutiré y también lo aceptaré”. Esto es lo que significa entrenarte y hacerte obedecer. Algunas personas son incapaces de obedecer. No hay alternativa. No hay nada que deshacer. La desobediencia no es buena. Aunque tuviera algo de obediencia, ¿qué ponderaría su corazón? Las filosofías de Satanás saldrían: “Uno tiene que bajar la cabeza debajo de aleros bajos”. ¿Tienen verdadera obediencia los que dicen esta palabra? No tienen verdadera obediencia. Tienen las filosofías de Satanás. ¿Sabes lo que significa consagrarte hasta el final? ¿Cuál es la relación entre consagración y obediencia? Después de consagrarte, debes obedecer a Dios absolutamente en todas las cosas. Sólo sobre un fundamento de obedecer a Dios puede uno producir la consagración genuina.

Ahora mencionaremos el siguiente tema sobre temer a Dios, que es “amor”. Esto alcanza un reino de vida aún más alto. Cuando que alguien ama a Dios, ¿tendrá más dificultades? Cuando mencionamos amor genuino, significa que ya no habrá ninguna dificultad. Ya no habrá más rebeldía, sólo solidaridad, entendimiento, obediencia y consagración. Harás cualquier cosa para satisfacer a nuestro más amado Dios. Independientemente de cuánto tengas que sufrir, aunque te encuentres con la muerte, estará bien. ¿Es absoluta la consagración que se puede encontrar dentro del amor? Date cuenta del amor que los padres tienen por sus hijos. ¿Qué tan grande es su amor? Todo lo que hacen es por sus hijos. Un padre dijo: “Durante toda mi vida nunca he tenido la oportunidad de estudiar. ¡Quiero que mi hijo obtenga una buena educación! No tenemos suficiente dinero. Vendería mi propio riñón para que mi hijo pudiera tener la oportunidad de estudiar. Al final, ¡pulverizaría mis propios huesos y los vendería si eso pudiera significar que mi hijo tiene la oportunidad de estudiar!” ¿Dirías que el amor de este padre por su hijo es grande? ¿Tiene alguna queja? (No.) ¿Por qué no tiene quejas? Es porque su amor por sus hijos es increíble. Aunque sus huesos fueran pulverizados, no se quejaría. ¿Hay alguien que ame tanto a sus hijos? (Sí.) ¿No diríais que si el hombre pudiera amar a Dios hasta este punto estaría en un reino más alto? ¿Son realmente tus hijos así de adorables? Cuando son pequeños y están en tus manos, tienes miedo de que los puedas dejar caer. Si los pones encima de tu cabeza, tienes miedo de que se caigan y se golpeen contra el piso. Sin embargo, un día, después de que han crecido, ¿cómo es la situación? ¡Descubres que son un demonio viviente! Los has amado en vano por tantos años. ¿Esto sucede a menudo? (Sí.) Entonces, comienzas a lamentarte. Cuando te lamentas, ¿qué dices? “Si hubiera sabido que serías tan rebelde no te habría amado por tantos años. ¡Soy tan tonto!” En este momento, ¿cómo son los corazones de las personas? Se odian por ser tan tontas y por ser incapaces de ver las intenciones de las personas. Creyeron que sus propios hijos eran los mejores. Nunca hubieran pensado que aunque físicamente eran similares, las almas de sus hijos serían tan diferentes. ¡Es como si sus enemigos de una vida anterior reencarnaran y se convirtieran en sus hijos! Si hubieran sabido que las almas de sus hijos resultarían así, no los hubieran amado tanto. En este momento sienten: “¡Oh no! Soy tan ignorante. No puedo percatarme de nada. Si sólo el hombre pudiera penetrar el mundo espiritual! Nunca pensé que amaría a un demonio. ¡Soy demasiado listo para mi propio bien!” Por lo tanto, ¿no son todos aquellos que aman a sus propios parientes muy ignorantes? No prestes atención a lo lindos que son cuando son pequeños. No te preocupes. Cuando crezcan, su naturaleza se revelará y sentirás pesar. Cuando veas esto, estarás sorprendido. Las personas son incapaces de percatarse de esto. Tienes estos muchos años de experiencia y has visto los hechos. ¿Son adorables tus parientes o no? Es porque no tienen el mismo tipo de alma. Hay una familia con dos hermanas. Una cree en Dios y la otra es un demonio. Hay una madre y un hijo. Uno es un anticristo y el otro busca la verdad. Hay un padre y un hijo. Uno busca la verdad y el otro sólo hace servicio. Hay una familia donde hay una buena persona y una mala persona. ¿Qué está pasando ahí? Todos están relacionados por la sangre pero tienen diferentes tipos de espíritus. ¡Este concepto de espíritus diferentes es crucial! No te fijes en cómo se te parecen físicamente: “¡Oh! Es como yo. ¡Es como él!” Es inútil. Tienen diferentes espíritus. La senda que toman no es la misma. Al final, no hablas el mismo idioma. Cuando son pequeños, pueden parecer bastante razonables. Sin embargo, espera hasta que crezcan y su naturaleza se revele. ¡Estarás bastante sorprendido!

Al final, ¿qué significa ser adorable? Es algo positivo y se relaciona con las personas positivas. Este es el adorable al que me estoy refiriendo. Primero, es algo positivo, tiene verdad y es real. Además, se puede referir a personas positivas que buscan la verdad y son capaces de amar a los demás. Caminan la misma senda, se ayudan mutuamente y se proveen entre ellas. Al final, son capaces de confiar mutuamente. Piensan en los hermanos y hermanas que han sido tan cruelmente torturados en la cárcel que son incapaces de pararse por sí mismos. Cuando se topan con un hermano o hermana que también ha sido encarcelado, se abrazan. ¡Oh, es aún más íntimo que tus relaciones con tus propios parientes! Los miembros de tu familia ¿van a verte? ¿Quién te dirá cosas cariñosas? Cuando tus propios parientes vienen, dicen: “¿No confesaste? Apúrate y confiesa. ¿De qué sirve creer en Dios?” Mira, no sólo son incapaces de ayudarte, sino que hasta te echan agua fría. Cuando tus hermanos y hermanas van a verte, dicen: “¡Hermana! Mantente firme y da testimonio. ¡Dios está de nuestro lado mirando!” Con estas palabras, le han dado a tu fe un poco de apoyo muy necesitado. Puedes confiar en tus hermanos y hermanas para la supervivencia. Son los mejores de los parientes cercanos. Te apoyan y son capaces de ayudarte. Al final, ¿qué clase de personas es la más íntima? ¿Qué personas son adorables? ¡Son los hermanos y hermanas que genuinamente aman la verdad los que son adorables! ¿Quién es el más adorable? ¡Es Dios! Por lo tanto, una vez que tienes amor genuino por Dios, ¿eres capaz de convertirte en alguien que teme a Dios y evita el mal? Más pronto de lo que puedas esperar. Aquellas que tienen corazones que aman a Dios naturalmente son personas que temen a Dios y evitan el mal. ¿Entiendes este asunto ahora? Las que no aman a Dios ¿son personas que temen a Dios y evitan el mal? Absolutamente no. Digamos que alguien tiene un poco de corazón que ama a Dios pero no es muy grande. A lo sumo, tiene un poco de corazón que teme a Dios. ¡Sólo aquellas que verdaderamente aman a Dios son personas que realmente temen a Dios, 100%! Si alguien dice ignorantemente: “Esta persona ama mucho a Dios. ¿Es alguien que teme a Dios?” ¿No es esto tonterías? Alguien más dijo: “Veo que esa persona teme mucho a Dios pero no es alguien que ame a Dios”. ¿Son estas palabras tontas? Esto es muy tonto. Esta persona no entiende cosas espirituales. Aquellas que aman a Dios habitan los reinos más altos de la vida. Sus espíritus son los más hermosos y son las más bondadosas, honestas y puras de las personas. Aquellas que aman a Dios vivirán para siempre en el amor de Dios. Por lo tanto, ciertamente son personas que temen a Dios y evitan el mal.

Aquellas que genuinamente aman a Dios son mucho más personas que temen a Dios. Habitan en el reino más alto cuando se trata de temer a Dios. Su temor de Dios es perfecto porque las que son capaces de amar a Dios son absolutamente personas que temen a Dios. En caso de que haya personas que sean incapaces de confirmar si ellas mismas son personas que temen a Dios, primero, considera si eres alguien que genuinamente obedece a Dios. Si obedeces genuinamente a Dios, entonces ciertamente eres alguien que teme a Dios. Segundo, si realmente amas a Dios, también eres alguien que teme a Dios. Si amas a Dios más que a todo lo demás, entonces absolutamente eres una persona temerosa de Dios. Definitivamente no eres la persona promedio temerosa de Dios. Amar a Dios más que a todo lo demás implica que tu temor de Dios ha alcanzado un nivel muy alto. Ahora bien, ¿qué excede tu amor por Dios? ¿Excede el amor que tienes por tus padres, esposa (esposo) e hijos? “No excede”. Si este es el caso, tu amor no es lo suficientemente grande ni se puede decir que no tengas ningún amor. Cuando menos, debes tener algo de solidaridad y obediencia con el fin de confirmar que tienes amor por Dios. Si no te preocupas por Dios y si no obedeces genuinamente, ¿puedes ser considerada como una persona que ama a Dios? Por supuesto que no. Amar a Dios por lo menos se construye sobre el fundamento de la solidaridad y la obediencia.

Ahora bien, examina si tú mismo eres una persona que teme a Dios. Algunas personas quieren buscar la verdad y amar a Dios pero son incapaces de abandonar a su familia y parientes. Son incapaces de aguantar el sufrimiento que esto conlleva. Ahora, ¿tiene esta clase de persona un corazón que ama a Dios? Algunas personas, cuando dejan a sus familias por unos cuantos días, comienzan a extrañar a sus esposos (esposas) e hijos: “Me pregunto cómo les está yendo. ¿Están sufriendo? ¡Si están sufriendo, no puedo estar tranquilo mientras me dedico a Dios!” ¿Tiene esta persona un corazón que genuinamente ama a Dios? Está controlada por sus parientes. Los ama más de lo que ama a Dios. ¿Son todas aquellas que no aman genuinamente a Dios personas que temen a Dios? (No lo son.) ¿Por qué no? Es porque no evitan el mal. ¡La familia, tu carne, tus parientes, estos son malvados! Si estás controlado por estos males, eso hará que seas incapaz de seguir a Dios, de obedecer a Dios y de amar a Dios. Demuestra que no te has separado del mal. Algunas personas se quedan atadas de manos por sus familias. ¿No es esto estar controlado por el mal? Algunas personas se aferran al mundo. ¿Es esto romper con el mal? Todo esto indica que no has roto con el mal. Hay algunas personas que se niegan a cortar los lazos con sus familiares y amigos. Tienen miedo de que se ofendan y los pierdan. ¿Han roto estas personas con el mal? No han roto con el mal. Eso indica que no temen a Dios. Si temes a Dios y puedes romper con el mal, entonces es una señal de que verdaderamente temes a Dios. ¿Cuáles son los criterios cuando se trata de temer a Dios? Se construye sobre un fundamento de separarse del mal. La palabra secular, el mundo, tu carne y parientes todos son malvados. Si dejas que estos males te desgasten y te controlen, no eres una persona que tema a Dios. Temer a Dios implica separarse del mal. Este es el tipo de temor de Dios que es real y el tipo que Dios reconoce.

Así como adoración, compensación, y entrega incondicionales y resignadas”, esta es la última y más grande realidad con respecto a temer a Dios y evitar el mal. “Así como adoración, compensación, y entrega incondicionales y resignadas”, el significado de esto es ser obtenido por Dios. ¿Qué clase de realidades poseen los que han sido obtenidos por Dios? No tienen ninguna condición y no tienen ninguna queja cuando se trata de temer a Dios. Su temor no tiene ninguna condición y, además, no tiene ninguna queja. Independientemente de la situación o el entorno, temen a Dios como siempre. Una vez que el conocimiento de Dios por parte del hombre ha alcanzado un cierto nivel, él no simplemente tiene confianza, entendimiento, solidaridad, obediencia y consagración. Lo más importante al final, es que alcanza un temor que es sin condición y sin quejas. Independientemente de si es rico, pobre, en cualquier circunstancia, si está en un buen entorno familiar o en las duras condiciones de la prisión, temerá a Dios como normalmente lo hace. Vive delante de Dios diariamente. Su temor de Dios es realista y esa es la verdadera imagen de la creación. Actualmente hay muchas personas que ni siquiera tienen un nivel básico de obediencia. ¿Temen genuinamente a Dios estas personas? Si no tienes obediencia, tu temor de Dios es simplemente verbal y no realista. Es similar a las personas religiosas cuando oran y adoran a Dios. Hacen todo tipo de sonidos de zumbidos y gemidos de una manera caótica. Esto no es temor. Esto es lo que le haces a un Dios vago. Después de que terminan de adorar y alabar, siguen resistiendo a Dios y odiando la verdad. ¿Es auténtica su adoración? Es una adoración ciega e ignorante. No es adoración genuinamente consciente que tiene un objeto y sustancia. Ahora bien, hoy en día, si nos vamos a convertir en personas que adoran a Dios, ¿cuánta realidad debemos poseer? ¿Cuánta verdad debemos entender antes de que podamos alcanzar nuestro objetivo? ¿A qué nivel debemos conocer a Dios? No podemos simplemente conocer el carácter y la sustancia de Dios. Lo más importante, debemos conocer la omnipotencia y autoridad de Dios y Su identidad como el Señor de la creación. En este momento, comenzarás a adorar a Dios sin condiciones ni quejas. Es sólo parte de la rutina que el hombre adore a Dios. Tiene sentido. Con relación a adorar al Señor de la creación, ¿debe el hombre aún tener alguna condición? Como una creación, adorar al Señor de la creación es correcto y apropiado. ¿Qué más puede decir el hombre? De acuerdo al pensamiento tradicional chino, los hijos deben honrar a sus padres. ¿Quién se atreve a oponerse a esto? Nadie se atreve a oponerse a esto. Independientemente de la edad de esta persona, que sea joven o viejo, aunque seas un anciano de 80 ó 90 años, nadie se opone a la idea de honrar a sus padres. Esto se debe a que honrar a los propios padres es algo que los hijos deben hacer. Es indiscutible. Bueno, si ese es el caso, ¿se opone alguien a la idea de que las creaciones adoren al Señor de la creación? Esto es indiscutible. Siempre y cuando reconozcas que eres una creación, entonces adorar al Señor de la creación es algo que es parte de la rutina. Si este es el caso, ¿por qué es que hay personas que son incapaces de adorar genuinamente? Es porque no entienden al Señor de la creación. No saben cuál Dios es el Dios verdadero y cuál Dios es el Señor de la creación. Es por eso que no adoran genuinamente. Actualmente nosotros buscamos conocer a Dios y buscar la verdad. ¿Hasta qué punto ha llegado nuestra búsqueda? ¿A qué etapa ha llegado nuestro conocimiento de Dios? ¿Qué lugar ocupa Dios en tu vida? ¿Precisamente cuál es la posición de Dios? Alguien dijo: “¡Lo reconozco! Dios es el Señor de la creación. El Señor de la creación es el verdadero Dios. ¡No hay nada más que decir!” Esto es lo que es el argumento. Si te hago algunas preguntas que no puedes contestar, ¿qué entonces? Dices que no está claro y simplemente reconoces el argumento. Ahora bien, ¿es genuina esta clase de adoración? Dios dijo: “Tienes un poco de ignorancia. No reconoces”. Es por eso que una vez que realmente tienes conocimiento, los resultados de tu adoración no serán los mismos. Por ejemplo, imagina que hay alguien que nace pero no ve cómo se ve su padre. Cuando llega a los 20 años de edad, su padre regresa y su padre le dice: “Soy tu padre”. Su madre también dice: “Él es tu padre”. Cuando este hijo escucha que su madre también admite que este hombre es su padre, dice: “Entonces te llamaré padre”. Así que llama al hombre “padre”. Sin embargo, ¿qué está pasando en su corazón? “¿Es mi padre? ¡No estoy seguro!” Así es como es el reconocimiento de los argumentos. Sin embargo, tu corazón realmente no reconoce esto. No importa cómo digas “padre”, aun así no se siente íntimo ni auténtico. Alguien dijo: “Dios es el Señor de la creación”. Tú dices: “¿Por qué Dios es el Señor de la creación? ¿No hay muchos Dioses diferentes? ¿Cuál Dios es exactamente el Señor de la creación? ¿Cuántos Señores de la creación hay? ¿Cuántos Dioses hay? ¡Este tema sigue siendo bastante confuso!” Aunque sea confuso, te sigues “dejando caer” sobre tus rodillas para orar y alabar a Dios. Sin embargo, tu corazón se pregunta: “¿Es este Dios? ¿Por qué? ¿Es real?” Mira, si tienes estas sospechas, ¿es genuina tu adoración? ¿Se origina desde dentro de tu corazón? Es difícil decirlo. ¿Qué se necesita para lograr una adoración genuina de Dios? Debes reconocer con exactitud al Señor de la creación. Te debe quedar clara su omnipotencia. Debes averiguar porqué Él es el Señor de la creación, cómo puedes confirmar esto y las razones por las que Él es el verdadero Dios y el Señor de la Creación. Después, arrodíllate una vez más y adora a Dios con un corazón confiado que no contenga sospechas.

Ahora bien, ¿cuál diríais que es el resultado que alcanzaréis al final por medio de vuestra fe en Dios? El resultado es que conocerás a Dios. ¿Cuáles son los resultados que se producirán por conocer a Dios? Primero, temerás a Dios y evitarás el mal. Segundo, adorarás al Señor de la creación sin condiciones y sin quejas. Tendrás una adoración incondicional y sin quejas, retribución y entrega a Él. ¿A qué se refiere el día en que la raza humana entre en su destino final? En ese momento, la raza humana adorará al Señor de la creación. Cuanto más adore al Señor de la creación, más iluminada estará, más entendimiento tendrá y más verá. En ese momento entrará al verdadero destino final. En ese momento, ya no hablaremos acerca de creer en Dios. Somos creaciones. Adorar al Señor de la creación sólo es correcto y apropiado. No hay necesidad de mencionar creer en Dios ni de buscar la verdad y amar a Dios. Todos regresaremos a nuestro lugar original. El hombre es una creación. Dios es el Señor de la creación. Será más claro que el agua qué clase de requisitos el Señor de la creación tendrá para Sus creaciones. Será claro qué responsabilidades y deberes Sus creaciones tienen que cumplir. Así es como las cosas se pondrán en práctica y se harán cada día. Así es como uno vive delante del Señor de la creación. Esta es la vida de la raza humana. Esta es la vida de una creación. Cuando la fe en Dios de alguien ha alcanzado esta etapa, ¿ha entrado en su destino final? Dios le dará a este tipo de creación, una creación que es capaz de adorar al Señor de la creación, un verdadero destino final. En este momento, un cielo y una tierra nuevos aparecerán y una nueva forma de vida comenzará. Satanás no será capaz de corromper esto y nadie será capaz de engañar a la raza humana. Equipados con esta verdad, Satanás no será capaz de engañarnos ni de coaccionarnos para traicionar a Dios ni de alejarnos de Él, independientemente de cuál de los muchos métodos que él usa. Ninguna de sus maneras tendrá éxito y en este momento Satanás será incapaz de corromper a la raza humana. La identidad de Satanás como un contraste y hacedor de servicio será aplastada y será echado al pozo del abismo. ¿Dirías que la senda que caminamos hoy es la senda brillante y verdadera de creer en Dios? (Sí.) ¡Cuanto más caminemos en esta senda, más brillante es!

Ahora bien, ¿cómo es tu adoración a Dios? Si simplemente buscas y oras pero no tienes una adoración genuina, esto no servirá. No tienes suficiente verdad. ¿Qué implica la adoración genuina? ¿A qué se refiere “adoración, compensación, y entrega incondicionales”? Un día, cuando te encuentras con el trato y poda, dices: “Dios, debo aceptar este trato y poda. Este es Tu amor. Obedezco”. Sólo dices esto y nada más. “Dios, estoy agradecido Contigo. ¡Te alabo!” ¿Es esto adoración? Dices estas pocas frases y persistentemente te postras y disfrutas: “Dios es loable. Él es digno de alabanza y Él es adorable. ¡Adoro a Dios!” Tu corazón adora a Dios con estas pocas frases. Cuando te encuentras con pruebas: “Dios, Tu amor está aquí. Lo veo. No tengo ninguna queja. Eres el Señor de la creación. Te adoro. ¡Aunque me quede sólo un suspiro, aun así Te adoraré!” ¿Todavía tiene alguna queja esta persona? Un día, los padres de esta persona mueren. ¿Aun así llora? No está de luto por ellos. Viene delante de Dios y dice: “Dios, te has llevado a mi madre y a mi padre. Gracias. ¡Te alabo y te adoro!” Esta persona pierde a sus hijos. También mueren. “Dios, no lloraré. Tú fuiste Quien me dio a mis hijos. Ahora me los quitas. Te adoro. Eres el Señor de la creación. Obedezco sin quejas. ¡Alabo a Dios y le doy gracias a Dios!” Cuando has experimentado la obra de Dios hasta este punto, independientemente de la situación, adoras a Dios incondicionalmente sin ninguna quejas y obedeces indiscutiblemente. ¿Es este tipo de persona alguien que teme a Dios y evita el mal? De hecho, ¡es un éxito en términos de su fe! Si tu madre muere y lloras desconsoladamente; un momento te desmayas y otro momento te golpeas el pecho y la espalda con los puños. ¿Es este alguien que adora a Dios? Este es alguien que gime en un funeral. ¡Este es alguien que llora por Satanás y está de verdad cerca de Satanás! Esta persona no deja que alguien sólo muera. Quiere traerlo de regreso. ¿Tiene esta clase de persona un corazón que teme a Dios? Cuando alguien muere, sólo deja que la naturaleza tome su curso. Obedece los arreglos de Dios. Adora a Dios incondicionalmente y sin quejas. El hombre tiene muchas oraciones que no adoran a Dios. Algunas de las oraciones, sin embargo, adoran a Dios. ¿Eres capaz de decir la diferencia? “Me has quitado a mis preciosos hijos. Tú eres el Señor de la creación y el único verdadero Dios. ¡Te adoro!” ¿Son estas palabras que alaban a Dios? (Sí.) ¿Tiene obediencia esta clase de oración? (Sí.) ¿Conoce esta persona a Dios? (Sí, conoce a Dios.) ¿Es alguien que teme a Dios y evita el mal? (Sí.) Nadie lo puede negar. Admiro a esos hermanos y hermanas que han sido cruelmente torturados en la cárcel. Son ejemplos de orar a Dios. Dios les da Sus palabras: “Dios, danos Tus palabras. Danos iluminación. Guardaremos Tus palabras. Actuaremos de acuerdo a las palabras de Dios”. ¡Esta clase de personas tiene obediencia a Dios! Obedece la iluminación e inspiración del Espíritu Santo. Esto es lo que significa obedecer a Dios. ¿Cómo son estas personas después de que han terminado de aguantar su sufrimiento y tortura? ¡Todavía dan gracias a Dios y adoran a Dios! Expresan agradecimiento y alabanza a Dios incluso en ese tipo de circunstancias. ¿No diríais que adoran a Dios? No importa quién disienta, pero esto se llama adorar a Dios. El hombre tiene muchas oraciones para Dios pero la mayoría de las oraciones no adoran a Dios. Sólo las oraciones que provienen de mantenerse firmes y de dar testimonio en medio de las pruebas mientras se alaba a Dios se pueden llamar adorar a Dios. ¿Eres alguien que adora a Dios? Las pruebas revelarán si eres o no. Las palabras son inútiles. Cuando te encuentras con pruebas, la verdad será revelada.

Adoración, compensación, y entrega incondicionales y resignadas”, ¡esto es increíble! Esta es la clase de persona que adora a Dios y evita el mal. Independientemente de por qué prueba pasen, son capaces de mantenerse firmes, dar testimonio y ofrecer genuina alabanza a Dios. ¡Esto es adorar a Dios! La alabanza que proviene de la oración durante los tiempos ordinarios no es adorar a Dios. Las palabras no son sinceras y no son auténticas. Satanás no cede ni está convencido. Cuando Job se encontró con pruebas, dijo: “Bendito el nombre del SEÑOR”. Esto es adorar a Dios. Cuando alguien tiene esta clase de alabanza durante esa clase de prueba, se llama adorar a Dios. La habilidad para mantenerse firme, dar testimonio y alabar a Dios, incluso mientras está siendo cruelmente torturado en la cárcel por el gran dragón rojo, es una adoración genuina de Dios. Este es el auténtico dar testimonio. Orar persistentemente en un entorno ordinario y tranquilo, “¡Alabado sea Dios! ¡Gracias a Dios!” no es adorar. Sólo son palabras. Date cuenta cómo hay algunos colaboradores y líderes que simplemente renuncian cuando se encuentran con malas circunstancias y los soldados del gran dragón rojo los persiguen persistentemente. “Renuncio. Me voy a esconder. Ya no seré un líder. Seré un creyente en Dios escondido. ¡Tengo miedo de que si me capturan perderé la cabeza!” Tiene miedo de perder su cabeza. Su amor por la vida es mayor que su amor por Dios. ¿Ofrece esta clase de persona adoración incondicional sin quejas? No, no lo hace. Tiene condiciones. En circunstancias peligrosas, cede y renuncia. ¿Bajo qué circunstancias se puede revelar si un hombre tiene o no una adoración genuina por Dios? Cuando las pruebas con las que se encuentra se vuelven tan graves que su vida comienza a estar amenazada, ahí es cuando será revelado. He visto a muchos hermanos y hermanas hacerse cargo de trabajos peligrosos para la familia de Dios, tales como imprimir y distribuir libros. Al final, son capturados, torturados y golpeados casi hasta la muerte, sin embargo son capaces de mantenerse firmes y dar testimonio. Este es el testimonio de un vencedor. Nadie puede refutar esto. Algunas personas son capaces de poner sus vidas en riesgo. Esto no se puede negar. Estas no son meras palabras. ¿Crees que las personas que se atreven a hacerse cargo de trabajos riesgosos son tontas? ¿Crees que no están conscientes de los peligros? Estás equivocado. ¡No son tontas! Saben cuáles son los peligros. Eso es fe. Están dispuestas a cuidar de las intenciones de Dios. Dicen: “Si nadie va, ¿puede el pueblo escogido de Dios obtener las palabras de Dios? Si no voy en este momento, ¿quién irá?” Echan toda la precaución al viento. “Voy, si vivo o muero, ¡depende de Dios!” ¿Es esto fe? No puedes negar que esto es fe. Algunas personas no se atreven a ir. Tienen miedo de ser golpeadas hasta la muerte. Las tienes que empujar hacia afuera. Mojarán sus propios pantalones pero aun así no irán. No son lo suficientemente valientes. Puedes ver que algunos del pueblo escogido de Dios realmente tienen fe. No se rinden y son valientes. Esta clase de persona recibirá la bendición de Dios. Justo ahora, hay muchas personas que no sólo no son personas que temen a Dios, ni siquiera cumplen con sus deberes. No están dispuestas a hacer servicio. ¿No están estas personas sólo esperando morir? Sólo se las están arreglando de una manera nihilista. ¿Qué significa esto? Dios te ignorará. Puedes creer de cualquier manera que quieras creer. Un día, cuando llegue el desastre, serás eliminado primero. Este es el significado. Algunas personas son incapaces de dejar ir sus emociones. Dios dijo: “¿Eres incapaz de dejar ir tus emociones? Te daré algún tiempo. Te daré una oportunidad. Haz un esfuerzo por buscar la verdad. Si te he dado suficiente tiempo y sigues siendo incapaz de dejarlo ir, ¡bien! Realmente amas a Satanás, a los demonios. Tu amor por ellos es profundo. ¡Te dejaré morir junto con el resto de ellos!” Este es el carácter justo de Dios. Así de justo es Dios con el hombre. Él te perfeccionará y satisfará. ¿Es este el carácter justo de Dios? (Sí.) No puedes soportar separarte de los muertos. Son incrédulos, personas que odian la verdad. Si todavía los tratas así de bien, tu carácter es en sí mismo una blasfemia contra Dios. No mencionaremos las cosas que dijiste. Cuando Dios ve el tipo de persona que eres, está indignado. Eres un diablo. Aunque no hables, deshonras a Dios. ¡Dios no dejará que Su santidad sea profanada por el hombre!

¿Diríais que si alguien siempre resiste a Dios, no cumple con sus deberes y siempre perturba el importante trabajo de la familia de Dios, debería recibir castigo? Debería recibir castigo. ¿Qué clase de problema es cuando siempre perturbas el importante trabajo de la familia de Dios? Esta es la obra de los espíritus malos. Esta es la obra de los espíritus inmundos. Debes ser castigado. ¿Por qué simpatizas con los espíritus inmundos y malos? Algunas personas lamentan simpatizar con ellos y estar del lado de Satanás. Quieren quejarse de Dios. Eres realmente malo. Perteneces al mismo grupo que esos espíritus inmundos y malos. ¡Ni siquiera estás dispuesto a expulsar a los espíritus inmundos y malos y sigues expresando simpatía por ellos! Tu simpatía por los espíritus inmundos y malos es blasfemia y resistencia contra Dios. ¡Dios está indignado por ti! ¡Estás ciego! ¿Por qué las personas son incapaces de percatarse de estos asuntos? Aunque saben que las intenciones y el carácter de Dios no pueden ser ofendidos, aun así simpatizan con esos demonios y diablos. ¿Cuál es el problema? No reconocen genuinamente a Dios ni tienen corazones que teman a Dios. Sin un corazón que tema a Dios, simpatizas a ciegas. Entiendes a estos demonios y simpatizas con estos demonios. ¿Por qué no buscas entender a Dios y cuidar de Dios? Al simpatizar con estos Satanás y demonios, estás contradiciendo y resistiendo a Dios. ¿Qué más se puede decir? Un día, tus parientes, que pertenecen a estos demonios y espíritus malos morirán. ¿Llorarás? Cuando llores Dios estará indignado contigo. Si secas tus lágrimas, dejas de llorar y oras a Dios, pero después de tu oración, sigues llorando en tu corazón, entonces Dios todavía estará indignado contigo. Aunque ores, Dios no te escuchará. Un viejo demonio satánico ha muerto. ¿Vale la pena llorar? ¡Las lágrimas no son tan valiosas como el dinero! Una mirada y es obvio que eres una persona egoísta, despreciable y malvada.

Adoración, compensación, y entrega incondicionales y resignadas”, muestra que el hombre es completamente obtenido por Dios. Esta clase de adoración, esta clase de corresponder al amor de Dios y esta clase de regresar a Dios para ser obtenido por Dios es lo que más consuela a Dios. Dios dijo: “Si puedo obtener a un grupo de esta clase de personas, entonces no han venido en vano. ¡He obtenido unos pocos frutos!” No menosprecies estos frutos. No hay muchos de ellos en la raza humana. Son valiosos para Dios. ¡Son los frutos de un plan de gestión 6,000 años! Una vez que Él tenga estos pocos frutos, el mundo puede terminar y una nueva era puede comenzar. Dios entonces puede proseguir con Su obra de terminar una era. Cuando Él haya obtenido estos pocos frutos, el siguiente paso de la obra de Dios puede comenzar. Puede proseguir sin impedimentos. Dios no requerirá nada más. De esta raza humana corrupta, todo lo que Él quería eran estos pocos frutos. El resto que quede será destruido sin vacilar.

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