App de la Iglesia de Dios Todopoderoso

¡Escucha la voz de Dios y recibe el regreso del Señor Jesús!

Invitamos a los buscadores de la verdad a contactar con nosotros.

Práctica y ejercicios para el comportamiento con principios

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Ancho de página

0 Resultado(s) de búsqueda

No se encuentra los resultados.

84. Los principios de servir en coordinación

1. Debes desempeñar todo el trabajo de la iglesia en estricta concordancia con los arreglos de la obra, hacer tu máximo esfuerzo por cumplir con tu deber y nunca permitirte hacer lo que te convenga;

2. Debes obedecer la obra del Espíritu Santo y los principios de la verdad. No te debes adherir a la voluntad propia o ser restringido por otras personas, y no debes traicionar los principios, sino que os debéis supervisar mutuamente;

3. No buscar prevalecer sobre los demás, sino buscar y comunicar la verdad en todas las cosas para alcanzar un consenso común. Aprender el uno del otro, no quedarse atrapado en el pasado, y respetarse y obedecerse.

4. Debes defender el trabajo de la familia de Dios. Si descubres que tu compañero tiene un problema, lo debes ayudar sin demora. Si no sois capaces de cooperar juntos, entonces debes buscar de inmediato resolver el problema.

Las palabras relevantes de Dios:

Para que la iglesia se edifique, debes seguir al espíritu. No procedas actuando ciegamente, quédate en tu lugar, y cumple tu función. No deberías salirte de tus funciones, sino cumplir las que puedas llevar a cabo con toda tu fuerza, y entonces estaré realmente complacido. No quiero decir que todos vayáis a servir para la misma función. En su lugar, cada uno de vosotros debería desempeñar su papel, y dedicar su servicio en coordinación con los demás en la iglesia. Vuestro servicio no debería desviarse en dirección alguna.

de ‘La decimonovena declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

Éstos son los dos principios básicos por los que hay que regirse cuando se está trabajando: uno es llevar a cabo el trabajo exactamente según la disposición de arriba y realizar las tareas con los principios que se han presentado desde arriba. El otro punto es seguir la dirección del Espíritu Santo que está en el interior. Una vez entendidos estos dos puntos, es muy poco probable errar el blanco en el trabajo. Para vosotros, cuya experiencia en este ámbito sigue siendo limitada, vuestra propia voluntad adultera más vuestro trabajo. En ocasiones, tal vez no entendáis el esclarecimiento o la dirección del Espíritu Santo de vuestro interior; en otras, parecéis entenderlo, pero es probable que lo ignoréis. Siempre imaginas o deduces de un modo humano, haces lo que te parece adecuado sin preocuparte en absoluto por la intención del Espíritu Santo. Abordas tu trabajo únicamente según tus propias ideas, dejando a un lado el esclarecimiento del Espíritu Santo. Este tipo de situaciones ocurren con frecuencia. La dirección interna del Espíritu Santo no es en absoluto trascendental. En realidad, es muy normal: los rincones ocultos de tu alma saben que ésta es la forma correcta de hacerlo, y que es la mejor. Semejante idea es muy clara; no es el resultado de la reflexión y, a veces, no entiendes por completo por qué hacerlo de esta manera. A menudo, esto no es más que el esclarecimiento del Espíritu Santo. Una situación así es lo que ocurre de la forma más común en la mayoría de las personas. El Espíritu Santo te guía a actuar de la forma más apropiada. No es el resultado de tu consideración; más bien tienes un sentimiento en tu corazón e intuyes que ésta es la mejor forma de hacerlo. Tal vez esto sea del Espíritu Santo. La propia voluntad de una persona es, con frecuencia, el resultado del proceso de pensamiento y está coloreada con sus propias ideas: qué hay en ello para mí, cómo me beneficiará, son partes de cualquier cosa que las personas determinen hacer ellas mismas. La dirección del Espíritu Santo no contiene, en modo alguno, tales adulteraciones. Es necesario prestar cuidadosa atención a la dirección o al esclarecimiento del Espíritu Santo; en las cuestiones claves, en particular, deber tener cuidado con el fin de entenderlas. Lo más probable es que las personas que piensan demasiado, a las que les gusta actuar siguiendo sus propias ideas, se lo pierdan. Los buenos obreros, los obreros prometedores, prestan atención a la obra del Espíritu Santo. Las personas que obedecen al Espíritu Santo temen a Dios y buscan incansablemente la verdad. Para satisfacer a Dios y dar testimonio de Él, se debería investigar la propia obra en busca de elementos de adulteración e intenciones, e intentar ver cuánto se está motivado por los deseos personales, cuánto ha nacido del esclarecimiento del Espíritu Santo y cuánto está en armonía con la palabra de Dios. Debes examinar de forma constante, y en todas las circunstancias, tus palabras y tus hechos. Practicar con frecuencia de esta manera te pondrá en la senda correcta de servir a Dios.

de ‘Principios básicos de cómo trabajan los obreros’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Te quiero recordar que no puedes ser ni siquiera un poco vago en cuanto a Mi palabra y que cualquier descuido es inaceptable. Debes prestarle atención y obedecerla y emprender las cosas de acuerdo con Mis intenciones. Siempre debes estar alerta y nunca tener un carácter que sea arrogante y santurrón, y siempre debes confiar en Mí para echar fuera el antiguo carácter natural que mora dentro de ti. Siempre debes ser capaz de mantener una condición normal ante Mí y mantener un carácter estable. Tu pensamiento debe ser sobrio y claro y no debe ser influenciado ni controlado por ninguna persona, evento o cosa. Siempre debes estar tranquilo en Mi presencia y mantener siempre una continua cercanía y comunión conmigo. Mostrarás valor inquebrantable y te mantendrás firme en tu testimonio de Mí. Levántate y habla por Mí y no temas lo que otros hombres digan. Enfócate en satisfacer Mis intenciones y no estés controlado por otros. Lo que te revelo se debe hacer de acuerdo con Mis intenciones y no se puede retrasar. ¿Cómo te sientes por dentro? ¿Estás incómodo? Entenderás. ¿Por qué eres incapaz de ponerte de pie y hablar a Mi favor y ser considerado con Mi carga? Sigues participando en pequeñas intrigas, pero Yo lo veo todo claramente. Yo soy tu apoyo y tu escudo y todo está en Mis manos, así que, ¿de qué tienes miedo? ¿No es eso ser demasiado emocional? Rápidamente debes desechar las emociones; Yo no considero las emociones y ejerzo justicia. Si no es de beneficio para la iglesia, entonces ¡tu propia madre y padre no son la excepción!

de ‘La novena declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si quieres pelear la buena batalla por la verdad, entonces, antes que nada, no hay que darle a Satanás ninguna oportunidad de obrar, y para hacer esto habrás que pensar unánimemente y ser capaz de hacer las cosas coordinadamente, renunciar a las propias nociones, opiniones, puntos de vista y maneras de hacer las cosas, tranquilizar el corazón dentro de Mí, enfocarte en la voz del Espíritu Santo, estar atento a la obra del Espíritu Santo y experimentar las palabras de Dios en detalle. Debes tener sólo una intención, y es que Mi voluntad se pueda llevar a cabo. No debes tener otra intención. Debes mirarme con todo tu corazón, observar con atención Mis acciones y la forma en que hago las cosas, y no ser negligente en absoluto. Tu espíritu debe ser agudo y tus ojos deben estar abiertos. Comúnmente, aquellos cuyas intenciones y objetivos no son correctos, aquellos que aman ser vistos por otros, aquellos que están ansiosos por hacer cosas, los que son propensos a interrumpir, los que son fuertes en la doctrina religiosa, los lacayos de Satanás, etc., cuando estas personas se levantan, se convierten en dificultades para la iglesia y el comer y beber de los hermanos y hermanas no llega a nada; cuando te encuentres con este tipo de personas haciendo su juego, expúlsalas inmediatamente. Si no cambian a pesar de las repetidas amonestaciones entonces sufrirán mucho. Si aquellos que persisten obstinadamente haciendo lo suyo vienen en su propia defensa y tratan de encubrir sus pecados, la iglesia debe sacarlos inmediatamente y no darles espacio para maniobrar. No hay que perder mucho intentando salvar poco, y hay que mantener los ojos en el panorama completo.

de ‘La decimoséptima declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios levanta a los menesterosos del polvo, en donde los humildes son elevados. Yo usaré Mi sabiduría en todas sus formas para gobernar la iglesia universal, a todas las naciones y pueblos, para que estén todos en Mí, y para que todos vosotros en la iglesia podáis someteros a Mí. Los que no obedecieron antes, deben ser obedientes ahora ante Mí, someterse y aceptarse los unos a los otros, tener vidas interconectadas, amarse los unos a los otros, todos beneficiándose de las fortalezas de los demás para contrarrestar sus debilidades, y servir en coordinación. De esta forma, la iglesia se edificará, y Satanás no tendrá oportunidad que explotar. Sólo entonces, Mi plan de gestión no habrá fracasado. Permitid que os haga otro recordatorio aquí. No permitas que los malentendidos surjan en ti, porque tal y cual persona sea de una determinada manera, o haya actuado así o asá, dejándote volver decadente en espíritu. Tal como Yo lo veo, esto no es apropiado, y es una cosa inútil. ¿No es Dios aquel en quien crees? No es una persona cualquiera. Las funciones no son las mismas. Hay un cuerpo. Cada cual cumple con su obligación, cada uno en su lugar y lo hace lo mejor que puede; cada chispa de entusiasmo es un destello de luz, que busca la madurez en la vida; así estaré satisfecho.

de ‘La vigésima primera declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

Hoy la exigencia de vosotros para trabajar juntos armoniosamente es similar a cómo Jehová les exigió a los israelitas que le sirvieran. De lo contrario, sólo terminad vuestro servicio. Ya que sois personas que servís a Dios directamente, como mínimo debéis ser capaces de ser leales y obedientes en vuestro servicio y debéis ser capaces de aprender las lecciones de una manera práctica. Sobre todo aquellos que trabajan en la iglesia, ¿se atrevería alguno de los hermanos y hermanas de abajo a tratar con vosotros? ¿Se atrevería alguien a deciros vuestros errores cara a cara? ¡Estáis muy por encima de todo, realmente estáis reinando como reyes! ¡Ni siquiera estudiáis ni entráis en tal lección práctica y todavía habláis de servir a Dios! Al presente se te pide que dirijas a varias iglesias y no sólo no te rindes, hasta te aferras a tus propias nociones y opiniones y dices cosas como, “Creo que esto se debería hacer de esta manera, ya que Dios ha dicho que no deberíamos ser restringidos por otros, y que hoy en día no nos deberíamos someter a ciegas”. Por lo tanto, cada uno se mantiene firme en su propia opinión y nadie obedece al otro. Aunque claramente sabes que tu servicio está en un punto muerto, todavía dices, “Como lo veo, el mío no está muy distante. En cualquier caso cada uno de nosotros tenemos un lado; tú hablas del tuyo y yo del mío; tú comunicas acerca de tus visiones y yo hablo de mi entrada”. Nunca te haces responsable de muchas cosas con las que se debe tratar, o sólo te las ingenias, cada persona externando su propia opinión, protegiendo prudentemente su propio estatus, reputación e imagen. Nadie está dispuesto a humillarse, ninguna persona tomará la iniciativa de entregarse para corregir al otro y ser corregida para que la vida pueda progresar más rápidamente. Muy rara vez, cuando estáis trabajando juntos, alguno de vosotros decís: Me gustaría oírte platicar conmigo acerca de este aspecto de la verdad porque no lo tengo claro. O decir: Tú tienes más experiencias de las que yo tengo sobre este asunto; ¿me puedes dar alguna orientación, por favor? ¿No sería esta una buena manera de hacerlo? Vosotros en los niveles superiores escucháis mucha verdad y entendéis mucho acerca del servicio. Si vosotras las personas que os coordináis para trabajar en las iglesias no aprendéis las unas de las otras y os comunicáis, compensando las deficiencias los unos con los otros, ¿de dónde podéis aprender lecciones? Cuando encontréis algo, debéis comunicaros entre vosotros para que vuestra vida se pueda beneficiar. Y debéis hablar cuidadosamente acerca de cosas de cualquier tipo antes de tomar decisiones. Sólo al hacerlo así estáis siendo responsables a la iglesia y no estáis siendo superficiales. Después de que visitéis todas las iglesias, os debéis reunir y hablar de todos los asuntos que descubráis y problemas que encontréis en la obra y comunicar la inspiración e iluminación que hayáis recibido; esta es una práctica indispensable del servicio. Debéis lograr la cooperación armoniosa para el propósito de la obra de Dios, para el beneficio de la iglesia y para alentar a los hermanos y hermanas. Tú coordinas con él y él coordina contigo, cada uno corrigiendo al otro, llegando a un mejor resultado de la obra, para cuidar de la voluntad de Dios. Sólo esta es una verdadera cooperación y sólo tales personas tienen una verdadera entrada. Puede haber alguna charla que no sea adecuada durante la cooperación, pero eso no importa. Habla de eso después y obtén un claro entendimiento de ello; no lo descuides. Después de este tipo de comunicación puedes compensar las deficiencias con los hermanos y hermanas. Sólo yendo incesantemente más profundo como esto en tu trabajo puedes lograr mejores resultados. Cada uno de vosotros, como personas que servís, debéis ser capaces de defender los intereses de la iglesia en todas las cosas que hagáis, en vez de mirar por tus propios intereses. Es inaceptable actuar por separado, donde tú lo minas y él te mina. ¡Las personas que actúan de esta manera no son aptas para servir a Dios!

de ‘Sirve como lo hicieron los israelitas’ en “La Palabra manifestada en carne”

Debes tener un entendimiento de las muchas condiciones en las que los hombres estarán cuando el Espíritu Santo lleve a cabo la obra en ellos. En particular, quienes se coordinan para servir a Dios deben tener una comprensión incluso mejor de las muchas condiciones ocasionadas por la obra que el Espíritu Santo lleva a cabo en los hombres. Si sólo hablas sobre muchas experiencias y muchas formas de entrar, esto demuestra que tu experiencia es demasiado parcial. Sin que en realidad comprendas muchas situaciones, eres incapaz de conseguir la transformación en tu carácter. Si has comprendido muchas condiciones, podrás entender diversas manifestaciones de la obra del Espíritu Santo, y comprender claramente la obra de los espíritus malignos, y de discernir gran parte de ella. Debes dejar al descubierto las muchas nociones de los hombres, e ir directamente al corazón del asunto; también debes señalar muchas de las desviaciones en la práctica de las personas o sus problemas al creer en Dios para que puedan reconocerlos. Como mínimo, no debes hacer que se sientan negativas o pasivas. Sin embargo, debes entender las muchas dificultades que existen, de un modo objetivo para las personas, no debes ser irrazonable ni “intentar enseñar a cantar a un cerdo”; esa conducta es insensata. Para resolver las muchas dificultades de los hombres, debes entender la dinámica de la obra del Espíritu Santo, cómo la lleva Él a cabo en diferentes personas, las dificultades y las deficiencias de los hombres, identificar los asuntos clave del problema, y llegar a la fuente del mismo sin desviaciones ni errores. Sólo esta clase de persona está cualificada para coordinarse y servir a Dios.

de ‘Con qué debería estar equipado el pastor adecuado’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

Para ser un líder al servicio de Dios debes tener principios. […] Segundo, nunca intentes buscar trucos ni confiar en tus propias ideas. Sigue estrictamente los arreglos de los de arriba. Si eres realmente serio en tu obra y quieres lograr resultados, debes invertir mucho tiempo y energía en todos los arreglos de la obra y dedicar el máximo esfuerzo.

de ‘Una persona debe tener principios al servir a Dios’ en “Provisión para la vida: Recopilación de sermones”

Siete principios para servir en coordinación:

El primer principio: todo el trabajo de la iglesia se debe llevar a cabo de acuerdo con los arreglos de la obra. De ninguna manera está permitido ir por el camino propio y es necesario practicar la supervisión mutua.

El segundo principio: al decidir el trabajo y al manejar los problemas, las decisiones se pueden tomar sólo después de que se alcance un consenso mediante la comunicación.

El tercer principio: si es imposible alcanzar una opinión unánime es necesario buscar la verdad y resolver el problema tan pronto como sea posible. Después de que se haya alcanzado el consenso, entonces se realiza el trabajo. Si buscar la verdad tampoco resuelve el problema, reporta el asunto a un nivel superior de liderazgo. Encuentra la fuente del problema.

El cuarto principio: entre los compañeros y entre los líderes y colaboradores a veces es admisible hacer concesiones. Puede haber perdón, con permiso dado a la otra parte. Esto está restringido solamente al trabajo de rutina. Cuando se trata de un trabajo importante, no es admisible hacer concesiones. Los principios se deben defender.

El quinto principio: entre los líderes y colaboradores ten cuidado de someterte siempre a aquel en quien el Espíritu Santo está obrando.

El sexto principio: si una persona defiende con fuerza su propia opinión y se va por su propio camino, practica el despotismo y se revela como un falso líder o un anticristo, entonces sus compañeros y colaboradores lo deben denunciar y exponer para tratarlo de inmediato. De ninguna manera debe haber indulgencia.

El séptimo principio: si las acciones que violan los arreglos de la obra traen alguna pérdida al trabajo de la familia de Dios y crean alguna destrucción, se debe informar y exponer este hecho, investigarlo y tratarlo.

de La comunión de los de arriba

Las personas no deben obedecer el estatus ni el poder y, aún más, no deben ser restringidas por el conocimiento o la fama y el prestigio. El estatus y el poder son realmente demasiado dañinos para las personas. El estatus y el poder fomentan el propio carácter satánico, pueden afectar su práctica de la verdad y también pueden restringir y atar a las personas, haciendo que caminen por la senda equivocada. Es por eso que el estatus no es autoritativo cuando se coordina para servir. Sólo las palabras de Dios y la verdad son autoritativas. Uno no debe ser obedecido a causa de su posición, independientemente de cuán alta sea. Pero en tanto que uno pueda compartir acerca de la verdad y tenga la senda de práctica correcta, debe ser obedecido independientemente de cuán baja sea su posición. Lo más tabú acerca de servir en coordinación es confiar en el estatus y el poder para restringir a las personas y hacer que las personas obedezcan el estatus y el poder. Esta es la forma de Satanás y la de los falsos líderes y anticristos, y debe ser prohibida. Los líderes y colaboradores de todos los niveles de la iglesia deben practicar servir en coordinación. De ahora en adelante, la casa de Dios no permitirá que nadie sea un dictador autoritario. Esta es la correcta senda de servicio. Cada equipo regional de toma de decisiones, líderes de distrito y líderes de la iglesia, todos sirven en coordinación y no hay diferencia entre el papel principal y el suplente. Sólo aquellos que pueden aprender cómo servir en coordinación pueden aprender cómo obedecer y liberarse de su carácter corrupto, de ser arrogantes, santurrones y autoritarios. Sólo los que aprenden cómo servir en coordinación tienen la semejanza de un ser humano de verdad. Esto es extremadamente beneficioso para lograr un cambio en el propio carácter de vida.

de ‘La relevancia y la explicación de los diez principios de la vida de iglesia establecidos por la familia de Dios’ en “Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

Anterior:Los principios de ser un diácono de la iglesia

Siguiente:Los principios de regar a los recién llegados

También podría gustarte