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720 Gracias a Dios por salvarnos

1 Que Dios sea capaz de obrar en aquellos llamados los “Hombres Enfermos de Asia Oriental” es Su gran poder. Es Su humildad y ocultamiento. Independientemente de Sus duras palabras o castigo hacia nosotros, lo debemos alabar desde el fondo de nuestros corazones por Su humildad y amarlo hasta el final por esto. Las personas que han sido atadas por Satanás durante varios miles de años, han seguido viviendo bajo su influencia y no se la han quitado de encima. Amargamente han seguido andando a tientas y luchando. En el pasado quemarían incienso y se inclinarían y consagrarían a Satanás, y estaban fuertemente atadas a enredos familiares y seculares, así como a interacciones sociales. Eran incapaces de quitárselos de encima. En esta clase de sociedad despiadada, ¿dónde puede alguien encontrar una vida significativa? Lo que la gente narra es una vida de sufrimiento y, afortunadamente, Dios ha salvado a estas personas inocentes, colocando nuestras vidas bajo Su cuidado y Su protección para que nuestras vidas sean gozosas y ya no estén llenas de preocupaciones. Hasta ahora hemos seguido viviendo bajo Su gracia. ¿No es esto la bendición de Dios? ¿Cómo puede alguien tener el valor de hacer demandas extravagantes a Dios?

2 ¿Acaso nos ha dado Dios tan poco? ¿Todavía no estás satisfecho? El momento ha llegado para que nosotros retribuyamos el amor de Dios. Aunque estamos sujetos a no poca cantidad de ridículo, difamación y persecución porque seguimos la senda de la creencia en Dios, creo que esto es algo significativo. Es un asunto de gloria, no de vergüenza, y sin importar lo que pase, las bendiciones que disfrutamos en modo alguno son insignificantes. En incontables momentos de decepción, las palabras de Dios han traído consuelo y, antes de que lo sepamos, la tristeza se ha convertido en gozo. En incontables ocasiones de necesidad, Dios ha traído bendiciones y hemos sido provistos por medio de Sus palabras. En incontables ocasiones de enfermedad, las palabras de Dios han traído vida, hemos sido liberados del peligro y hemos pasado del peligro a la seguridad. Ya has disfrutado de tantas cosas como estas sin darte cuenta de ello.¿Podría ser posible que no lo recuerdes?

Adaptado de ‘La senda… (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

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