68. Principios para cultivar y utilizar a las personas

(1) Como líderes y obreros es necesario elegir y cultivar a personas de buen calibre que amen la verdad y tengan sentido de la justicia. Hacerlo es beneficioso para la obra de la iglesia.

(2) Las personas que, habiendo sido reemplazadas con anterioridad, se arrepientan realmente y sean luego capaces de hacer obra práctica, pueden ser reelegidas, ascendidas de nuevo y puestas en uso.

(3) Los nuevos creyentes, de uno o dos años, pueden ser cultivados y utilizados sumariamente siempre que tengan buena humanidad y calibre, amen la verdad y hayan asumido cargas.

(4) Aquellos que no sean malvados a pesar de su carácter arrogante y santurrón, deben ser cultivados y utilizados, siempre que tengan buen calibre y puedan aceptar la verdad.

Las palabras relevantes de Dios:

Desde el comienzo de Su obra a lo largo del universo, Dios ha predestinado a muchas personas para que lo sirvan, incluyendo a aquellos de toda condición social. Su propósito es satisfacer Su voluntad y asegurarse de que Su obra en la tierra se complete sin problemas. Este es el propósito de Dios al elegir a las personas para que lo sirvan. Toda persona que sirve a Dios debe entender Su voluntad. Esta obra suya hace más evidente para las personas la sabiduría y la omnipotencia de Dios, y los principios de Su obra en la tierra. Dios ha venido en verdad a la tierra para hacer Su obra, para contactar con las personas de tal modo que puedan conocer Sus acciones con mayor claridad. Hoy, vosotros, este grupo de personas, tiene la fortuna de servir al Dios práctico. Esta es una bendición incalculable para vosotros; en verdad, sois elevados por Dios. Cuando Dios selecciona a una persona para que lo sirva, Él siempre tiene Sus propios principios. Servir a Dios no es en absoluto como la gente lo imagina, no es una simple cuestión de entusiasmo. Hoy veis que todos los que sirven ante Dios lo hacen con Su guía y con la obra del Espíritu Santo, y porque son personas que buscan la verdad. Estas son las condiciones mínimas para todos aquellos que sirvan a Dios.

Extracto de ‘La forma religiosa de servicio debe prohibirse’ en “La Palabra manifestada en carne”

Como líderes de la iglesia, debéis aprender cómo descubrir y cultivar el talento y no tener celos de la gente con talento. De esta manera, llevaréis a cabo satisfactoriamente vuestro deber y habréis cumplido con vuestra responsabilidad; también habréis hecho vuestro máximo esfuerzo para ser leales. Algunas personas siempre tienen miedo de que otras les roben el protagonismo y las superen, y que obtengan reconocimiento mientras ellas mismas son abandonadas. Esto lleva a que ataquen y excluyan a los demás. ¿Acaso no están celosas de las personas más capaces que ellas? ¿No es egoísta y despreciable este comportamiento? ¿Qué tipo de carácter es este? ¡Es malicioso! Pensar solo en uno mismo, satisfacer solo los deseos propios, sin mostrar consideración por los deberes de los demás y tener en cuenta solo los propios intereses y no los intereses de la casa de Dios: las personas así tienen mal carácter y Dios no las ama. Si realmente puedes ser considerado con la voluntad de Dios, entonces podrás tratar a otras personas de manera justa. Si recomiendas a alguien y esa persona se desarrolla en alguien con talento, y la casa de Dios gana una persona talentosa más, entonces ¿no habrás hecho bien tu trabajo? ¿No habrás sido leal al desempeñar tu deber? Esta es una buena obra ante Dios, y es el tipo de conciencia y razón que las personas deben poseer. Aquellas que son capaces de poner en práctica la verdad pueden aceptar el escrutinio de Dios cuando hacen las cosas. Cuando aceptas el escrutinio de Dios, tu corazón se corrige. Si solo haces las cosas para que otros las vean, y no aceptas el escrutinio de Dios, ¿sigue estando Dios en tu corazón? Las personas que son así no tienen reverencia hacia Dios. No siempre hagas las cosas para tu propio beneficio y no consideres constantemente tus propios intereses; no consideres tu propio estatus, prestigio o reputación. Tampoco tengas en cuenta los intereses de la gente. Primero debes tener en cuenta los intereses de la casa de Dios y hacer de ellos tu principal prioridad. Debes ser considerado con la voluntad de Dios y empezar por contemplar si has sido impuro o no en el cumplimiento de tu deber, si has hecho todo lo posible para ser leal, por completar tus responsabilidades y lo has dado todo, y si has pensado de todo corazón en tu deber y en la obra de la casa de Dios. Debes meditar sobre estas cosas. Piensa en ellas con frecuencia y te será más fácil cumplir bien con el deber. Si tu calibre es bajo, cuando tu experiencia es superficial o cuando no eres experto en tu ocupación profesional, puede haber algunos errores o deficiencias en tu obra y los resultados pueden no ser muy buenos, pero habrás hecho todo lo posible. Cuando no estás pensando en tus propios deseos egoístas o considerando tus propios intereses en las cosas que haces, y en su lugar le estás dedicando una consideración constante a la obra de la casa de Dios, pensando en sus intereses, y llevando a cabo bien tu deber, entonces estarás acumulando buenas obras delante de Dios. La gente que hace estas buenas obras es la que posee la realidad-verdad y, por tanto, ha dado testimonio. Si siempre vives por la carne, si constantemente satisfaces tus deseos egoístas, entonces tal persona no posee la realidad-verdad. Esta es la marca de alguien que deshonra a Dios.

Extracto de ‘Entrega tu verdadero corazón a Dios y podrás obtener la verdad’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

De hecho, entre las muchas personas de la casa de Dios, algunas tienen habilidades especiales y otras alguna pequeña falta, pero son capaces de realizar ciertas tareas. Son aptos para cumplir con un deber, concuerdan con los principios para los que cumplen un deber, pero ¿qué pasa a ojos de los anticristos? ¿Qué es lo que creen? “¿Me tiraría piedras contra mi propio tejado? Quieres desempeñar un papel en mi grupo para competir conmigo. Eso es imposible, ni lo pienses. Eres más competente que yo, más elocuente, ilustrado y popular que yo. ¿Qué haría yo si me robaran el protagonismo? ¿Quieres que obre a tu lado? ¡Ni lo sueñes!”. ¿Están considerando los intereses de la casa de Dios? No. En lo único que están pensando es en preservar su propio estatus, y por eso prefieren dañar los intereses de la casa de Dios que usar a tales personas. Eso es exclusión. Además, crían a estúpidos sin ninguna habilidad, personas incompetentes, a los que es fácil dar órdenes, maleables e ignorantes, personas que carecen de perspectiva, que no piensan por sí mismas, que no entienden la verdad, son los únicos a los que crían. Los incrédulos tienen un dicho: “prefiero tirar del caballo de un verdadero hombre y sostenerle los estribos, que tener un descendiente ocioso”. Pero los anticristos son exactamente lo contrario: ellos serían los predecesores de estos ociosos. ¿Acaso no demuestra esto su incompetencia? Por ejemplo, mencionan a alguien que no es arrogante y es capaz de contribuir. Cuando les preguntas cómo entiende la verdad esta persona, dicen: “La entiende aceptablemente bien, tiene algo de calibre”. De hecho, esta persona que han mencionado se esconde cuando se topa con un pequeño problema, no tiene fe. Entre tales personas hay quienes no entienden la verdad, quienes no entienden los asuntos espirituales, siempre se quejan en privado y siempre cometen errores. Son un hatajo de estúpidos, van a la zaga de los anticristos, y son los que ellos crían. Estas son las personas que los anticristos tienden a criar cuando se convierten en “líderes” en la casa de Dios, y ¿no provoca eso el retraso de la obra de la casa de Dios? No tienen ninguna consideración por las personas que tienen poco calibre, que son capaces de entender un poco de la verdad, que la buscan y practican algo de ella, y que pueden llevar a cabo la obra de la casa de Dios. ¿Por qué? Tales personas nunca se convertirían en sus esclavos y seguidores, nunca estarían a su disposición, por lo que crían un grupo de personas que son necias, tímidas, ignorantes, estúpidas, lentas, y que no piensan por sí mismas, ese es el tipo de basura que crían. ¿Beneficia esta manera de actuar a la obra de la casa de Dios? No. ¿Y se paran a pensar en ello? ¿En qué piensan? “Busco a alguien con quien pueda obrar y con quien me lleve bien, que me haga sentir importante y destaque mi valor”. Su cohorte es un grupo de estúpidos que no entienden de asuntos espirituales. Ninguno de ellos busca la verdad cuando se topan con un asunto, ninguno entiende la verdad, ninguno gestiona las cosas según los principios-verdad. Sin embargo, hay una cosa que a los anticristos les gusta de ellos: cuando tales personas se topan con un problema, acuden a los anticristos y hacen lo que les dicen. Mediante este principio, los anticristos encuentran gente con quien obrar. Encuentran a una banda de estúpidos, a un montón de basura para obrar y que les besen los pies y, en última instancia, parte de la obra de la casa de Dios se retrasa. Los intereses de la iglesia y la velocidad de la obra se ven afectados, pero estas personas no son conscientes de ello e incluso dicen: “Eso no es responsabilidad solo mía”. Si todos dicen que no es su responsabilidad, entonces ¿de quién es? Si nadie se hace responsable cuando ocurre un problema, ¿qué sentido tiene que hayan escuchado sermones todos estos años? Los hechos están ante sus ojos, pero ni así los reconocen. ¿Qué clase de personas son estas? Este hecho prueba que las personas que los anticristos eligen no son buenas; no aceptan la verdad. Los anticristos se asocian deliberadamente con estúpidos, desgraciados despreciables e inútiles que no aceptan o aman la verdad. Los atan, se les insinúan hasta que consienten en términos íntimos, y se llevan bien con ellos. ¿Qué es esto? ¿No es una banda del anticristo? Cuando reemplazas a sus “ancestros”, sus fieles crías se quejan, juzgan, y dicen que lo Alto está siendo injusto y se unen para defenderlos. ¿Son los anticristos meras personas malvadas? Algunos anticristos son unos derrochadores sin ningún talento significativo, pero tienen algo: un gusto especial por el estatus. No creas que por no tener talento o estudios carecen de amor por el estatus; eso es un error y demuestra que no has entendido completamente la esencia de los anticristos. Cualquiera que sea un anticristo adora el estatus. Ya que los anticristos son incapaces de obrar junto a nadie, ¿cómo es que son capaces de criar a un montón de huevos podridos y aduladores? ¿Quieren obrar junto a tales personas? Si fueran realmente capaces de obrar junto a estas personas, entonces esas palabras no serían ciertas. Son incapaces de obrar con nadie, y ese “nadie” también incluye a las personas que crían. Entonces, ¿para qué los crían? Crían a un grupo al que es fácil darle órdenes y manipularlo, que no puede pensar por sí mismo, que hace todo lo que se le dice, que obra con ellos para proteger su estatus. Proteger su estatus sin ayuda sería un poco difícil, un poco arduo, y por eso crían a un grupo de personas que, a sus ojos, es supuestamente “espiritual”, que felizmente soporta las dificultades y es capaz de proteger los “intereses de la casa de Dios”. Cada uno de ellos desempeña muchas tareas diferentes, y acuden a los anticristos para hacerles preguntas o consultas cada vez que se topan con un problema. Piensan que eso es lo que significa obrar junto a otras personas. ¿Pero es así? Encuentran a un montón de gente a la que dar órdenes, para que haga su trabajo, para cimentar su estatus. Eso no es cooperar, es dirigir su propia empresa personal.

Extracto de ‘Para los líderes y obreros, escoger una senda es de la mayor importancia (8)’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Fragmentos de sermones y comunicaciones para referencia:

La obra de cultivar y usar a la gente en la iglesia está directamente relacionada con la cuestión de la perfección de las personas por parte de Dios. La iglesia debe cultivar y utilizar al tipo de personas que pueden ser perfeccionadas por Dios. Todos sabemos que el tipo de personas que Dios perfecciona son aquellos que buscan la verdad y tienen un sentido de justicia. Son los que tienen una obligación apremiante y dejan todo atrás para cumplir la comisión de Dios. Pueden entregarse fielmente a Dios, están dispuestos a soportar las adversidades y a pagar el precio, y no buscan los placeres de la carne. Aquellos que son capaces de soportar las adversidades en el cumplimiento de sus deberes y no tienen miedo a las dificultades y peligros, que solo buscan cumplir la comisión de Dios y satisfacerlo, que no codician el estatus, la fama, la ganancia y el placer físico, que pueden aceptar la poda y ser tratados cuando revelan la corrupción en el cumplimiento de sus deberes, que son capaces de conocerse y despreciarse a sí mismos, que se rebelan contra la carne, que pueden reflexionar sobre sí mismos y conocerse sin importar los problemas con los que se encuentren o las transgresiones que cometan, que pueden buscar la verdad para rectificar sus problemas, y que pueden continuar entregándose a Dios y atenerse a la comisión de Dios y a los deberes que deben cumplir; tales personas pueden crecer en sus vidas. Al equiparse constantemente con la verdad, pueden comprender la obra de Dios y provocar cambios en su carácter de vida. Cuanto más sirvan, más podrán comprender la voluntad de Dios; cuanto más sirvan, más podrán practicar la verdad; cuanto más sirvan, más podrán someterse a Dios, hasta que finalmente puedan conformarse a Su voluntad. Este es el proceso a través del cual una persona que sirve a Dios busca la verdad en su servicio, acepta la poda y el trato, reduce poco a poco sus transgresiones y con el tiempo se convierte en alguien apto para que Dio la utilice. Esta es también la auténtica experiencia de una persona que sirve a Dios siendo perfeccionada. Durante las grandes tribulaciones, si los que sirven a Dios hacen todo lo posible para buscar la verdad, recibirán la obra del Espíritu Santo. Su experiencia vital crecerá constantemente, cambiará su carácter de vida y serán perfeccionados.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

Si alguien merece la pena ser cultivado y puede ser usado depende principalmente de dos aspectos: en primer lugar, depende de si busca o no la verdad, de si puede o no practicarla y de si entra o no en la realidad; en segundo lugar, uno debe distinguir claramente si tiene o no una naturaleza de humanidad normal, si tiene o no conciencia y razón, qué tipo de persona es y qué senda sigue; este también es un aspecto clave. El cultivo y el uso de las personas por parte de la iglesia depende principalmente de si buscan o no la verdad; este es el principio más básico para evaluar a las personas. Esto se debe a que el que alguien busque o no la verdad explica muchas cuestiones y de este modo se revela si sigue la senda correcta o una senda malvada. También se revela si su fe en Dios es práctica y si camina la senda correcta o no, así como qué naturaleza poseen. Si realmente es alguien que busque la verdad, entonces sin duda alguna tendrá una humanidad comparativamente buena, desde luego seguirá la senda correcta y ciertamente será una persona relativamente amable. Por lo tanto, la familia de Dios enfatiza repetidamente la necesidad de seleccionar y usar a aquellos que genuinamente busquen la verdad como líderes; esto es significativo. Nadie es perfecto, todos tienen sus defectos y cuando evalúes a alguien debes considerar los aspectos principales: 1) ¿Tiene buen calibre? 2) ¿Tiene determinación? 3) ¿Tiene sentido de justicia? Si alguien puede buscar la verdad, entonces sus pequeños defectos o transgresiones no se consideran un problema, porque en tanto que busquen realmente la verdad, entonces todas sus transgresiones son resolubles. Al evaluar a alguien, no lo critiques ni lo juzgues por su apariencia; debes considerar su esencia y esto es clave. El primer gran trabajo de la familia de Dios es encontrar personas que genuinamente tengan buen calibre, que busquen la verdad y sean capaces, disponer un lugar adecuado para ellas en la iglesia y luego proveerlas y cultivarlas bien. Cuando todos los niveles de líderes y colaboradores en la iglesia entran en el camino correcto de la creencia en Dios, el pueblo escogido de Dios los imita.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

¿Puede ser líder un nuevo creyente que tiene una humanidad relativamente buena pero no tiene la verdad? No puede serlo. Para ser un líder debe tener en su haber al menos alrededor de un año. Sólo después de que se haya equipado con la verdad y haya experimentado la obra de Dios aproximadamente durante un año, podrá entonces ver la senda hacia adelante y entender realmente algunas verdades. Si se descubre que un nuevo creyente que ha creído en Dios por seis meses o un año tiene una gran humanidad y busca fervientemente la verdad, entonces debe ser cultivado y entrenado para cumplir con su deber. Si alguien ha creído en Dios durante cinco o seis años, o siete u ocho, su humanidad es bastante buena y es inocente y tiene un buen comportamiento, pero solo tiene una aptitud corriente, ha asistido a reuniones durante unos años, pero todavía no entiende mucho de la verdad, y posee poca realidad, entonces, ¿es apta esa persona para ser líder? Si su aptitud es demasiado mala, entonces no puede entender la verdad y sería incapaz de ser un líder; como mucho podría llevar a cabo un deber en un aspecto u otro. Por tanto, la gente que sirve como líderes debe ser capaz de entender la verdad, tener buena aptitud y, por lo menos, tener una humanidad corriente; asimismo, debe haber creído durante uno o dos años, o quizás dos o tres, y poder entrar ciertamente en algunas realidades-verdades. Solo las personas así son dignas de ser cultivadas. Entonces, ¿cómo se determina si una persona tiene buena aptitud? Si se comparte la verdad con ella, si come y bebe de las palabras de Dios por su propia voluntad, si siempre está informada y puede entender la verdad, está relativamente en armonía con los asuntos espirituales y puede comprender en cuanto se le señala algo, entonces tiene buena aptitud. Hay muchas personas que no tienen mala aptitud; cuando se comparte la verdad con ellas, la entienden, pero todavía no aceptan la verdad ni la ponen en práctica. ¿Son estas personas aptas para puestos de liderazgo? No, en absoluto. La mayoría de los líderes y obreros que fueron eliminados en el pasado tenían una aptitud bastante decente, pero estas personas no practicaban la verdad, tenían una mala humanidad y eran demasiado deshonestas; daban falso testimonio y engañaban a la gente constantemente y no poseían ni un ápice de la realidad-verdad. Asimismo, sin importar los deberes que llevaban a cabo, siempre incluían contaminaciones y sus propios motivos ocultos. Si se les asignaba alguna tarea a llevar a cabo para la casa de Dios, a veces daban preferencia a los de fuera, en vez de a la casa de Dios y vivían de la casa de Dios al tiempo en que ayudaban a esas personas ajenas en secreto. Las personas así no tienen una buena humanidad. No hablan con sinceridad, hacen cosas que preocupan a la casa de Dios y preferirían perjudicar los intereses de la casa de Dios para su propio beneficio personal. Estas son las personas más egoístas y viles de todas y estas personas más egoístas y viles no son aptas para los puestos de liderazgo ni para llevar a cabo ningún deber. La gente así no puede obtener la salvación. Una persona debe buscar la verdad, ser honesta, ser recta, tener un sentido de justicia y poder atenerse a los principios-verdad; solo entonces es digna de ser cultivada y apta para ser un líder.

Extracto de “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida”

Anterior: 67. Principios de la destitución de líderes y obreros

Siguiente: 69. Principios de la separación de la iglesia en los grupos A y B

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.

Contenido relacionado

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro