¿Por qué el gobierno comunista chino salvajemente persigue, reprime y adopta medidas severas contra Dios Todopoderoso y la Iglesia de Dios Todopoderoso?

Versículos bíblicos como referencia:

Esta generación es una generación perversa” (Lucas 11:29).

[…] Todo el mundo yace bajo el poder del maligno” (1 Juan 5:19).

“¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Pero tú dijiste en tu corazón: ‘Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte. Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo’” (Isaías 14:12-14).

Entonces hubo guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Y el dragón y sus ángeles lucharon, pero no pudieron vencer, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él” (Apocalipsis 12:7-9).

Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón” (Apocalipsis 12:13).

Las palabras relevantes de Dios:

Estos son los hechos: cuando aún no existía la tierra, el arcángel era el más grande de los ángeles del cielo. Tenía jurisdicción sobre todos los ángeles en el cielo; esta era la autoridad que Dios le concedió. A excepción de Dios, él era el más grande de los ángeles del cielo. Cuando Dios creó a la humanidad, el arcángel llevó a cabo una mayor traición hacia Dios en la tierra. Digo que traicionó a Dios, porque quiso gobernar sobre la humanidad y sobrepasar la autoridad de Dios. Fue el arcángel el que tentó a Eva a pecar; lo hizo porque deseaba establecer su reino en la tierra y hacer que la humanidad traicionara a Dios, y lo obedeciera a este en su lugar. El arcángel vio que había muchas cosas que lo obedecían; los ángeles lo obedecían, al igual que las personas sobre la tierra. Los pájaros y animales, árboles, bosques, montañas, ríos y todas las cosas sobre la tierra estaban bajo el cuidado del hombre, es decir, Adán y Eva, mientras que Adán y Eva lo obedecían a él. Así, el arcángel deseaba superar la autoridad de Dios y traicionar a Dios. Posteriormente, llevó a muchos ángeles a traicionar a Dios, y estos luego se convirtieron en varios espíritus impuros. ¿Acaso el desarrollo de la humanidad hasta el día de hoy no ha sido causado por la corrupción del arcángel? La humanidad es hoy día como es, sólo debido a que el arcángel traicionó a Dios y corrompió a la humanidad.

Extracto de ‘Deberías saber cómo la humanidad completa se ha desarrollado hasta el día de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios obra, se preocupa por la persona, la escudriña y Satanás sigue de cerca cada uno de Sus pasos. A cualquiera que Dios favorece, Satanás también le observa y va a la zaga. Si Dios quiere a esa persona, Satanás hará todo lo que pueda para estorbarle usando diversas formas malvadas para tentarle, acosarle, y estropear el trabajo que Dios hace, con tal de lograr su objetivo oculto. ¿Cuál es su objetivo? No quiere que Dios tenga a nadie; él quiere a todos a los que Dios quiere, para ocuparlos, controlarlos, hacerse cargo de ellos para que le adoren a él, y que mientras tanto cometan actos malvados. ¿No es este su motivo siniestro? […] Satanás está en guerra con Dios, yendo detrás de Él. Su objetivo consiste en demoler toda la obra que Dios quiere hacer, ocupar y controlar a aquellos a los que Dios quiere, extinguirlos por completo. Si esto no ocurre, pasan a ser posesión de Satanás para ser usados por él; esta es su meta.

Extracto de ‘Dios mismo, el único IV’ en “La Palabra manifestada en carne”

Las manifestaciones del gran dragón rojo son: la resistencia a Mí, la falta de entendimiento y comprensión de los significados de Mis palabras, la persecución frecuente de Mí y la búsqueda del uso de maquinaciones para interrumpir Mi gestión. […] El gran dragón rojo del que hablo no es un dragón rojo grande; más bien es el espíritu malo en oposición a Mí, para el cual el “gran dragón rojo” es un sinónimo.

Extracto de ‘Capítulo 96’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

El conocimiento de la antigua cultura le ha robado al hombre, silenciosamente, de la presencia de Dios, y lo ha entregado al rey de los diablos y sus hijos. Los Cuatro Libros y los Cinco Clásicos[a] han llevado el pensamiento y las nociones del hombre a otra era de rebelión, y ha hecho que el hombre adore más a aquellos que los escribieron, promoviendo sus nociones de Dios. Cruelmente, el rey de los diablos expulsó a Dios del corazón del hombre sin que fuera consciente de ello, mientras se apoderaba con regocijo de él. Desde ese momento, el hombre fue poseído por un alma fea y perversa con el rostro del rey de los diablos. Su pecho se llenó de odio hacia Dios, y la maldad del rey de los diablos se extendió dentro del hombre día a día, hasta que este quedó consumido por completo. El hombre ya no tenía la más mínima libertad, ni manera de liberarse de los esforzados empeños del rey de los diablos. No le quedó otro remedio que ser tomado cautivo en el acto, rendirse y sucumbir a la sumisión en su presencia. Hace mucho, cuando el corazón y el alma del hombre estaba todavía en su infancia, el rey de los diablos plantó en él la semilla del tumor del ateísmo, le enseñó falacias tales como “estudia ciencia y tecnología, realiza las Cuatro Modernizaciones y no hay cosa semejante a Dios en el mundo”. Y no sólo eso, sino que proclamó una y otra vez: “Construyamos una hermosa patria con nuestro laborioso esfuerzo”; les pidió a todos que estuvieran preparados desde la infancia para servir a su país. El hombre fue llevado ante él inconscientemente y, sin dudarlo, se llevó el mérito (en referencia a Dios, quien sostiene a toda la humanidad en Sus manos). Ni una sola vez se sintió avergonzado ni tuvo sentido de la vergüenza. Además, capturó descaradamente al pueblo de Dios y lo llevó a su casa, mientras él saltaba como un ratón sobre la mesa, e hizo que el hombre lo adorara como a Dios. ¡Es un malhechor! Grita chismes desconcertantes: “No hay Dios en el mundo. El viento se debe a leyes naturales; la lluvia es humedad que se condensa, y cae como gotas sobre la tierra; un terremoto es la sacudida de la superficie de la tierra por los cambios geológicos; la sequía se debe a la sequedad del aire causada por la interrupción nucleónica en la superficie del sol. Son fenómenos naturales. ¿Dónde hay un acto de Dios en todo esto?”. Hay incluso aquellos que gritan declaraciones como las siguientes, declaraciones a las que no se les debería dar voz: “El hombre evolucionó a partir de los simios antiguos, y el mundo hoy ha progresado desde una sociedad primitiva que data aproximadamente de mil millones de años. Las manos del pueblo hacen que un país prospere o se hunda”. En la parte de atrás, hace que el hombre lo cuelgue boca abajo en los muros, y lo ponga sobre mesas para consagrarlo y adorarlo. Mientras que grita: “No hay Dios”, se considera a sí mismo como Dios, y empuja a Dios fuera de los límites de la tierra implacablemente. Se pone en el lugar de Dios, y actúa como rey de los diablos. ¡Totalmente ridículo! Hace que uno esté consumido por el odio venenoso. Parece que Dios sea su enemigo jurado, y que no haya forma de que se reconcilien. Maquina para ahuyentar a Dios, mientras que sigue impune y a sus anchas[1]. ¡Vaya un rey de los diablos! ¿Cómo podríamos tolerar su existencia? No descansará hasta que haya perturbado la obra de Dios, y la haya dejado hecha trizas y como un completo desastre[2], como si quisiera oponerse a Dios hasta el final, hasta que uno o el otro perezca. Se opone a Dios deliberadamente y se acerca cada vez más. Hace tiempo que su odioso rostro ha sido desenmascarado, y ahora está magullado y golpeado[3], en una terrible y difícil situación, todavía no cede en su odio a Dios, como si deseara poder devorarlo por completo, de un solo bocado, para aplacar el aborrecimiento de su corazón.

Extracto de ‘Obra y entrada (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

De arriba abajo, y de principio a fin, ha estado perturbando a la obra de Dios, y actuando en discordia con Él. Toda la conversación de la herencia cultural antigua, valioso conocimiento de la antigua cultura, enseñanzas de taoísmo y confucionismo y los clásicos confucianos y ritos feudales ha llevado al hombre al infierno. La ciencia y la tecnología avanzada moderna, así como la industria, la agricultura y los negocios desarrollados no se ven por ningún sitio. Más bien, enfatizan sencillamente los ritos feudales propagados por los antiguos “simios” para interrumpir, oponerse y destruir deliberadamente la obra de Dios. No sólo ha afligido al hombre hasta hoy, sino que quiere consumirlo[4] por completo. La enseñanza del código de ética feudal y la transmisión del conocimiento de la antigua cultura han infectado al ser humano desde hace mucho, y lo han convertido en diablos grandes y pequeños. Sólo hay unos cuantos que recibirían de buena gana a Dios, y que acogerían con júbilo Su venida. El rostro del hombre está lleno de asesinato y, en todas partes, se respira un aire de muerte. Buscan expulsar a Dios de esta tierra; cuchillos y espadas en mano, se disponen en formación de batalla para aniquilarlo. Los ídolos están esparcidos por la tierra del diablo, donde constantemente se le enseña al hombre que no hay Dios. Esta tierra está impregnada de un olor nauseabundo a papel e incienso quemado, tan intenso que asfixia. Parece ser el olor del lodo que flota en el aire cuando la serpiente se retuerce y se enrosca, y basta para que el hombre no pueda evitar vomitar. Además de esto, se puede oír levemente el sonido de los demonios malignos que salmodian las escrituras, un sonido que parece provenir del infierno remoto, tanto que uno no puede evitar sentir un escalofrío. En todas partes de esta tierra se colocan ídolos de todos los colores del arcoíris, que convierten la tierra en un mundo de deleites sensuales, mientras el rey de los diablos no para de reír con malicia, como si su miserable plan hubiera tenido éxito. Mientras tanto, el hombre ignora todo esto por completo, sin saber tampoco que el diablo ya lo ha corrompido hasta tal extremo que se ha vuelto insensible y está derrotado. Desea borrar de un plumazo todo lo que es de Dios, y mancillarlo y asesinarlo de nuevo. Está decidido a derribar e interrumpir Su obra. ¿Cómo podría permitir que Dios fuera de un estatus igual? ¿Cómo puede tolerar que Dios “interfiera” con la obra entre los hombres? ¿Cómo puede dejar que Dios desenmascare su odioso rostro? ¿Cómo puede permitir que Dios haga caer su obra en el desorden? ¿Cómo puede este diablo, apoplético de ira, permitir que Dios tenga control sobre su corte imperial en la tierra? ¿Cómo puede inclinarse voluntariamente ante Su poder superior? Su odioso rostro se ha revelado tal como es; de ahí que uno no sepa si reír o llorar, y resulta verdaderamente difícil hablar de ello. ¿Acaso no es esta su esencia?

Extracto de ‘Obra y entrada (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Durante miles de años, esta ha sido la tierra de la suciedad; es insoportablemente sucia, la miseria abunda, los fantasmas campan a su antojo por todas partes; timan, engañan, y hacen acusaciones sin razón[5]; son despiadados y crueles, pisotean esta ciudad fantasma y la dejan plagada de cadáveres; el hedor de la putrefacción cubre la tierra e impregna el aire; está fuertemente custodiada[6]. ¿Quién puede ver el mundo más allá de los cielos? El diablo ata firmemente todo el cuerpo del hombre, le ciega los dos ojos y sella sus labios bien apretados. El rey de los diablos se ha desbocado durante varios miles de años, hasta el día de hoy, cuando sigue custodiando de cerca la ciudad fantasma, como si fuera un “palacio de demonios” impenetrable. Esta manada de perros guardianes mira, mientras tanto, fijamente con ojos resplandecientes, profundamente temerosa de que Dios la pille desprevenida, los aniquile a todos, y los deje sin un lugar de paz y felicidad. ¿Cómo podría la gente de una ciudad fantasma como esta haber visto alguna vez a Dios? ¿Han disfrutado alguna vez de la amabilidad y del encanto de Dios? ¿Qué apreciación tienen de los asuntos del mundo humano? ¿Quién de ellos puede entender la anhelante voluntad de Dios? Poco sorprende, pues, que el Dios encarnado permanezca totalmente escondido: en una sociedad oscura como esta, donde los demonios son inmisericordes e inhumanos, ¿cómo podría el rey de los diablos, que mata a las personas en un abrir y cerrar de ojos, tolerar la existencia de un Dios hermoso, bondadoso y además santo? ¿Cómo podría aplaudir y vitorear Su llegada? ¡Esos lacayos! Devuelven odio por amabilidad, han desdeñado a Dios desde hace mucho tiempo, lo han maltratado, son en extremo salvajes, no tienen el más mínimo respeto por Dios, roban y saquean, han perdido toda conciencia, van contra toda conciencia, y tientan a los inocentes para que sean insensibles. ¿Antepasados de lo antiguo? ¿Amados líderes? ¡Todos ellos se oponen a Dios! ¡Su intromisión ha dejado todo lo que está bajo el cielo en un estado de oscuridad y caos! ¿Libertad religiosa? ¿Los derechos legítimos y los intereses de los ciudadanos? ¡Todos son trucos para tapar el pecado! ¿Quién ha apoyado la obra de Dios? ¿Quién ha dado su vida o derramado su sangre por la obra de Dios? Y es que, una generación tras otra, de padres a hijos, el hombre esclavizado ha esclavizado sin miramientos a Dios, ¿cómo no incitaría esto a la furia? Miles de años de odio están concentrados en el corazón, milenios de pecaminosidad están grabados en el corazón; ¿cómo no podría esto infundir odio? ¡Venga a Dios, extingue por completo Su enemistad, no permitas que siga más tiempo fuera de control, que provoque más problemas como desea! Ahora es el momento: el hombre lleva mucho tiempo reuniendo todas sus fuerzas; ha dedicado todos sus esfuerzos, ha pagado todo precio por esto, para arrancarle la cara odiosa a este demonio y permitir a las personas, que han sido cegadas y han soportado todo tipo de sufrimiento y dificultad, que se levanten de su dolor y le vuelvan la espalda a este viejo diablo maligno. ¿Por qué levantar un obstáculo tan impenetrable a la obra de Dios? ¿Por qué emplear diversos trucos para engañar a la gente de Dios? ¿Dónde están la verdadera libertad y los derechos e intereses legítimos? ¿Dónde está la justicia? ¿Dónde está el consuelo? ¿Dónde está la cordialidad? ¿Por qué usar intrigas engañosas para embaucar al pueblo de Dios? ¿Por qué usar la fuerza para suprimir la venida de Dios? ¿Por qué no permitir que Dios vague libremente por la tierra que creó? ¿Por qué acosan a Dios hasta que no tenga donde reposar Su cabeza? ¿Dónde está la calidez entre los hombres? ¿Dónde está la acogida entre la gente? ¿Por qué causar un ansia tan desesperada en Dios? ¿Por qué hacer que Dios llame una y otra vez? ¿Por qué obligar a Dios a que se preocupe por Su amado Hijo? En esta sociedad oscura, ¿por qué sus tristes perros guardianes no permiten que Dios venga y vaya libremente por el mundo que Él creó?

Extracto de ‘Obra y entrada (8)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Satanás se gana su fama engañando al público. A menudo se establece como una vanguardia y un modelo de justicia. Bajo la bandera de salvaguarda de la justicia, lastima al hombre, devora su alma, y emplea toda clase de medios para paralizar, engañar y provocar al hombre. Su objetivo es que el hombre apruebe y siga con su conducta malvada, hacer que el hombre se una a él en oposición a la autoridad y la soberanía de Dios. Sin embargo, cuando uno se vuelve más sabio ante sus artimañas, conspiraciones y rasgos viles y no desea continuar siendo pisoteado y engañado por él o seguir esclavizado por él o ser castigado y destruido junto a él, Satanás cambia sus rasgos previamente santos y se quita su falsa máscara para revelar su verdadera maldad, su rostro malvado, despiadado, feo y salvaje. No querría nada más que exterminar a todos aquellos que se niegan a seguirle y a aquellos que se oponen a sus fuerzas malvadas. En este punto, Satanás ya no puede asumir más un aspecto digno de confianza, caballeroso; en su lugar, sus rasgos verdaderamente feos y diabólicos se revelan bajo el disfraz de oveja. Una vez que las estratagemas de Satanás salen a la luz, una vez que quedan expuestos sus verdaderos rasgos, este montará en cólera y exhibirá su barbarie; su deseo de lastimar y devorar a las personas sólo se intensificará. Esto es debido a que está enfurecido por el despertar del hombre; desarrolla un fuerte carácter vengativo hacia el hombre por su aspiración de anhelar la libertad y la luz, y escaparse de su prisión. Su furia tiene el propósito de defender su maldad, y es también una revelación verdadera de su naturaleza salvaje.

En todo asunto, el comportamiento de Satanás pone de manifiesto su naturaleza malvada. A partir de los actos malvados que Satanás ha llevado a cabo sobre el hombre —desde sus primeros esfuerzos para engañar al hombre a seguirle, hasta su explotación de este, en la que lo arrastra hacia sus hechos malvados, y el carácter vengativo de Satanás hacia el hombre después de que sus verdaderos rasgos hayan quedado expuestos y el hombre lo haya reconocido y abandonado— ninguno es incapaz de descubrir la esencia malvada de Satanás; ninguno es incapaz de demostrar el hecho de que Satanás no tenga relación con las cosas positivas; ninguno es incapaz de demostrar que Satanás es la fuente de todas las cosas malas. Cada una de sus acciones salvaguarda su mal, mantiene la continuación de sus actos malvados, va en contra de las cosas justas y positivas; destruye las leyes y el orden de la existencia normal de la humanidad. Son hostiles a Dios, y son aquello que la ira de Dios destruirá. Aunque Satanás tiene su propia furia, esta es un medio de dar rienda suelta a su naturaleza malvada. La razón por la que Satanás está exasperado y furioso es esta: sus artimañas indecibles han quedado expuestas; sus conspiraciones no se saldrán fácilmente con la suya; su ambición y deseo salvaje de reemplazar a Dios y actuar como si Dios hubiese sido herido y bloqueado; su objetivo de controlar a toda la humanidad ha quedado en nada y nunca se podrá conseguir.

Extracto de ‘Dios mismo, el único II’ en “La Palabra manifestada en carne”

Notas al pie:

1. “Sigue impune y a sus anchas” indica que el diablo se desquicia y está fuera de control.

2. “Un completo desastre” se refiere a lo insoportable que es la violenta conducta del diablo para las personas.

3. “Magullado y golpeado” alude al horrible rostro del rey de los diablos.

4. “Consumirlo” se refiere a la violenta conducta del rey de los diablos, que saquea al pueblo en su totalidad.

5. “Hacen acusaciones sin razón” alude a los métodos por los cuales el diablo daña a las personas.

6. “Fuertemente custodiada” indica que los métodos por los cuales el diablo aflige a las personas son especialmente crueles, y las controla tanto que no tienen espacio para moverse.

a. Los Cuatro Libros y los Cinco Clásicos son los libros autorizados del Confucionismo en China.

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