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86. Los principios de regar y proveer al pueblo escogido de Dios

1. Debes regar y proveer al pueblo escogido de Dios sobre una base detallada paso a paso de acuerdo a los principios en los arreglos de la obra para permitirle entender la verdad y entrar en la vía correcta de la creencia en Dios;

2. Debes captar los fundamentos y usar la verdad para resolver problemas de acuerdo a la obra presente del Espíritu Santo, permitiendo así que el pueblo escogido de Dios obedezca la obra de Dios y desempeñe sus deberes;

3. Debes comunicar la esencia de la verdad de acuerdo a los estados del pueblo escogido de Dios. El requisito mínimo es no dejar que las personas se vuelvan negativas y pasivas, y que sean capaces de buscar la verdad y entrar en la realidad;

4. Debes comunicar la verdad de acuerdo a las estaturas, calibres y dificultades prácticas del pueblo escogido de Dios, variando tu estrategia de persona a persona, y sin emplear un enfoque de una “talla única”.

Las palabras relevantes de Dios:

En su trabajo, los obreros deben prestar atención a dos puntos: uno es realizar el trabajo exactamente según los principios estipulados en las disposiciones para el trabajo. Los obreros no deben violar estos principios ni trabajar según su propia imaginación, ni de acuerdo con su propia voluntad. Deberían mostrar preocupación por la obra de la familia de Dios y poner los intereses de ésta por delante en todo lo que hagan. El otro punto también es clave y es que, hagan lo que hagan, presten atención a seguir la dirección del Espíritu Santo y hacerlo todo estrictamente en armonía con la palabra de Dios. Si desobedeces la orientación del Espíritu Santo, si sigues con obcecación tu propia mente y haces las cosas de acuerdo con tu propia imaginación, esto constituye una oposición más grave a Dios. Con frecuencia, desobedecer al esclarecimiento y la dirección del Espíritu Santo conduce a un callejón sin salida. No hay forma de seguir con el trabajo si uno ha perdido la obra del Espíritu Santo y, aunque se realice trabajo, no se logra nada. […] Con el fin de realizar la obra que Dios os encomienda es necesario comprender estos dos principios. Debéis cumplir estrictamente las disposiciones de arriba para el trabajo, y debéis prestar atención a obedecer la dirección del Espíritu Santo. Sólo cuando se han comprendido estos dos principios puede ser el trabajo eficaz y satisfacerse la voluntad de Dios.

de ‘Principios básicos de cómo trabajan los obreros’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Si queréis hacer un buen trabajo guiando a otros y sirviendo como testigos de Dios, lo más importante es que debéis tener un entendimiento más profundo del propósito de Dios en la salvación de las personas y el propósito de Su obra. Debes entender la voluntad de Dios y Sus diversas exigencias a las personas. Debes ser práctico en tus esfuerzos; experimentar tan sólo aquello que entiendes y comunicar sólo lo que conoces. No te jactes, no exageres y no hagas observaciones irresponsables. Si exageras, las personas te detestarán y te sentirás reprobado después; sencillamente, esto es demasiado inadecuado. Cuando provees la verdad a otros, no tienes que ser necesariamente coercitivo con el fin de que alcancen la verdad. Si tú mismo no tienes la verdad, pero eres coercitivo hacia los demás, ellos te temerán. Pero eso no significa que entiendan la verdad. En alguna obra administrativa, está bien que trates a otros, los podes y los disciplines hasta cierto grado. Pero si no puedes proveer la verdad, sólo sabes ser autoritario y reprender a otros, tu corrupción y tu fealdad se revelarán. Con el paso del tiempo, conforme las personas no puedan obtener vida ni cosas prácticas de ti, acabarán detestándote, sintiendo repulsión hacia ti. Los que carecen de discernimiento aprenderán cosas negativas de ti; aprenderán a tratar a otros y a podarlos, a enfadarse, a perder los estribos. ¿No equivale esto a enviar a otros a la senda de Pablo, una senda que va a la perdición? ¿No es eso una fechoría? Tu obra debería centrarse en comunicar la verdad y proveer vida a las personas. Si lo único que haces es tratar y reprender ciegamente a otros, ¿cómo llegarán a entender la verdad?

de ‘Proveer la verdad es la forma real de guiar a otros’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Debes tener un entendimiento de las muchas condiciones en las que los hombres estarán cuando el Espíritu Santo lleve a cabo la obra en ellos. En particular, quienes se coordinan para servir a Dios deben tener una comprensión incluso mejor de las muchas condiciones ocasionadas por la obra que el Espíritu Santo lleva a cabo en los hombres. Si sólo hablas sobre muchas experiencias y muchas formas de entrar, esto demuestra que tu experiencia es demasiado parcial. Sin que en realidad comprendas muchas situaciones, eres incapaz de conseguir la transformación en tu carácter. Si has comprendido muchas condiciones, podrás entender diversas manifestaciones de la obra del Espíritu Santo, y comprender claramente la obra de los espíritus malignos, y de discernir gran parte de ella. Debes dejar al descubierto las muchas nociones de los hombres, e ir directamente al corazón del asunto; también debes señalar muchas de las desviaciones en la práctica de las personas o sus problemas al creer en Dios para que puedan reconocerlos. Como mínimo, no debes hacer que se sientan negativas o pasivas. Sin embargo, debes entender las muchas dificultades que existen, de un modo objetivo para las personas, no debes ser irrazonable ni “intentar enseñar a cantar a un cerdo”; esa conducta es insensata. Para resolver las muchas dificultades de los hombres, debes entender la dinámica de la obra del Espíritu Santo, cómo la lleva Él a cabo en diferentes personas, las dificultades y las deficiencias de los hombres, identificar los asuntos clave del problema, y llegar a la fuente del mismo sin desviaciones ni errores. Sólo esta clase de persona está cualificada para coordinarse y servir a Dios.

de ‘Con qué debería estar equipado el pastor adecuado’ en “La Palabra manifestada en carne”

La obra de un obrero calificado puede llevar a las personas al camino correcto y permitirles profundizar en la verdad. La obra que hace puede llevar personas delante de Dios. Además, la obra que hace puede variar de individuo a individuo y no está sujeta a reglas, permitiéndoles a las personas libertad y liberación. Además, pueden crecer poco a poco en la vida y progresivamente profundizar en la verdad. La obra de un obrero no calificado se queda demasiado corta; su obra es necia. Sólo puede llevar a las personas a las reglas; lo que demanda de las personas no varía de individuo a individuo; no obra de acuerdo a las necesidades actuales de las personas. En este tipo de obra hay demasiadas reglas y demasiadas doctrinas y esto no puede llevar a las personas a la realidad o a la práctica normal del crecimiento en la vida. Sólo les puede permitir apoyar unas cuantas reglas inútiles. Este tipo de guía sólo puede liderar a las personas a que se descarríen.

de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Debes tener un entendimiento de las personas con quienes compartes y debes hablar sobre asuntos espirituales de la vida; sólo entonces puedes proveer vida a otros y enmendar sus deficiencias. No debes adoptar un tono de reprensión con ellas, pues esta es fundamentalmente una postura errónea. En la comunión debes tener un entendimiento de los asuntos espirituales. Debes tener sabiduría y ser capaz de entender qué hay en los corazones de otras personas. Debes ser una persona correcta si vas a servir a otros y debes compartir con lo que tienes.

de ‘La decimotercera declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

Los arreglos de la obra, sermones y enseñanzas de los de arriba representan los nuevos pasos y la dirección de la obra del Espíritu Santo. Por tanto, líderes y colaboradores de todos los niveles deben seguir de cerca los arreglos de la obra, sermones y enseñanzas de los de arriba para comunicar la verdad y cumplir sus deberes. Este es un principio de servir a Dios y también la senda correcta del servicio. […] Se puede decir con certeza que los arreglos de la obra, sermones y enseñanzas de los de arriba son la obra presente del Espíritu Santo y provienen del esclarecimiento del Espíritu Santo para todo el pueblo escogido de Dios. La obra que proviene del Espíritu Santo puede, por supuesto, revelar a una persona y también puede dirigir y guiar a todos aquellos que buscan la verdad para entender la verdad y entrar a la realidad. […] Si un líder o colaborador puede aceptar los arreglos de la obra, sermones y enseñanzas de los de arriba, entonces podrá comunicar la verdad y realidad en la iglesia, podrá coordinarse con la obra del Espíritu Santo y guiará al pueblo escogido de Dios a la realidad de la verdad.

de ‘La relevancia y la explicación de los diez principios de la vida de iglesia establecidos por la familia de Dios’ en “Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

Existen varios principios de práctica para el sustento dentro de la iglesia: 1. La provisión de la verdad debe hacerse por etapas, paso a paso, y también se debe integrar con las necesidades prácticas; 2. Al comunicar la verdad, hay que integrarla con la realidad y ahondar en la esencia de la verdad de acuerdo con el estado de las personas en la iglesia, para evitar palabrerías de doctrinas; 3. Tratar de asegurar que todos tengan un camino a seguir y puedan cumplir con su deber.

de La comunión de los de arriba

Al regar una iglesia es importante ayudar a todos a entender la verdad, además de conocer la obra de Dios y cómo seguirla. Existen varios principios de práctica que son necesarios para lograr estos resultados: 1. Enseñar la verdad de manera total y clara, tal como se relaciona con la obra de Dios; 2. Integrar esto en formas prácticas y aumentar los ejemplos en tus explicaciones para que las personas puedan realmente entender; 3. Ayudar a las personas no sólo a entender la verdad, sino también a obtener una senda de práctica. Estos son los principios de práctica para regar una iglesia.

de La comunión de los de arriba

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