6. ¿Qué es la posesión demoníaca? ¿Cuáles son sus manifestaciones?

Las palabras relevantes de Dios:

Si durante la época actual emerge una persona capaz de exhibir señales y maravillas, echar fuera demonios, sanar a los enfermos y llevar a cabo muchos milagros, y si esta persona declara ser Jesús que ha venido, sería una falsificación producida por espíritus malignos que imitan a Jesús. ¡Recuerda esto! Dios no repite la misma obra. La etapa de la obra de Jesús ya ha sido completada, y Dios nunca más la acometerá. La obra de Dios es irreconciliable con las nociones del hombre; por ejemplo, el Antiguo Testamento predijo la venida de un Mesías, y el resultado de esta profecía fue la venida de Jesús. Como esto ya había ocurrido, sería erróneo que viniera otro Mesías de nuevo. Jesús ya ha venido una vez, y sería incorrecto que viniera de nuevo en esta ocasión. Hay un nombre para cada era, y cada nombre contiene una caracterización de esa era. En las nociones del hombre, Dios siempre debe hacer señales y maravillas, siempre debe sanar a los enfermos y echar fuera demonios, y siempre debe ser como Jesús. Pero esta vez Dios no es así en absoluto. Si durante los últimos días, Dios siguiera exhibiendo señales y maravillas, echara fuera demonios y sanara a los enfermos —si hiciera exactamente lo mismo que Jesús—, Dios estaría repitiendo la misma obra, y la de Jesús no tendría importancia ni valor. Así pues, Dios lleva a cabo una etapa de la obra en cada era. Una vez completada cada etapa de Su obra, los espíritus malignos la imitan pronto, y después de que Satanás empieza a pisarle los talones a Dios, este cambia a un método diferente. Una vez que Dios ha completado una etapa de Su obra, los espíritus malignos la imitan. Debéis tener claro esto.

Extracto de ‘Conocer la obra de Dios hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

Algunos están poseídos por espíritus malignos y claman vehementemente: “¡Soy Dios!”. Pero, al final, son revelados porque lo que representan es incorrecto. Representan a Satanás y el Espíritu Santo no les presta atención. Por muy alto que te exaltes o por muy fuerte que clames, sigues siendo un ser creado, que pertenece a Satanás. Yo nunca clamo: “¡Soy Dios! ¡Soy el amado Hijo de Dios!”. Pero la obra que realizo es la obra de Dios. ¿Es necesario que grite? No hay necesidad de exaltarse. Dios lleva a cabo Su obra por Sí mismo y no necesita que el hombre le conceda un estatus o un título honorífico: Su obra representa Su identidad y estatus. Antes de Su bautismo, ¿no era Jesús Dios mismo? ¿No era la carne encarnada de Dios? ¿Será posible que Él se convirtió en el único Hijo de Dios solo después de que se dio testimonio de Él? ¿Acaso no había un hombre llamado Jesús mucho antes de que Él comenzase Su obra? Tú no puedes crear nuevas sendas ni representar al Espíritu. No puedes expresar la obra del Espíritu ni las palabras que Él habla. No puedes realizar la obra de Dios mismo ni la del Espíritu. No tienes la capacidad de expresar la sabiduría, la maravilla y lo insondable de Dios ni todo el carácter por medio del cual Él castiga al hombre. Por tanto, sería inútil intentar afirmar ser Dios; solo tendrías el nombre y nada de la esencia. Dios mismo ha venido, pero nadie lo reconoce; sin embargo, Él sigue en Su obra y lo hace en representación del Espíritu. No importa si lo llamas hombre o Dios, Señor o Cristo o hermana. Pero la obra que Él lleva a cabo es la del Espíritu y representa la obra de Dios mismo. No le importa el nombre que el hombre le dé. ¿Puede ese nombre determinar Su obra? Independientemente de cómo lo llames, en lo que respecta a Dios, Él es la carne encarnada del Espíritu de Dios; representa al Espíritu y el Espíritu lo aprueba. Si eres incapaz de abrir paso a una nueva era o de finalizar la antigua o de marcar el inicio de una nueva era o de llevar a cabo una nueva obra, entonces, ¡no se te puede llamar Dios!

Extracto de ‘El misterio de la encarnación (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Hay personas que, cuando no se presentan problemas, son bastante normales, hablan y conversan con bastante normalidad, parecen normales y no hacen nada malo. Sin embargo, cuando se leen las palabras de Dios en las reuniones, cuando se habla de la verdad, de pronto empiezan a comportarse de manera anormal. Algunas no soportan escuchar, otras se amodorran y las hay que se enferman y dicen que se sienten mal y no quieren seguir escuchando. Carecen de toda conciencia; ¿qué sucede aquí realmente? Las ha poseído un espíritu maligno. ¿Por qué, cuando las ha poseído un espíritu maligno, no hacen más que pronunciar las palabras “No quiero oírlo”? A veces la gente no entiende qué pasa aquí, pero un espíritu maligno lo tiene clarísimo. Este es el espíritu que albergan los anticristos. Les preguntas por qué son tan renuentes a la verdad, y dicen que no lo son y se niegan categóricamente a reconocerlo. Ahora bien, en su interior saben que no aman la verdad. Cuando no están leyendo las palabras de Dios, parecen normales en su relación con los demás. No podrías saber qué hay en su interior. Cuando tratan de leer las palabras de Dios, les salen las palabras “no quiero oírlo”; su naturaleza ha quedado desenmascarada y esto es lo que son. ¿Las palabras de Dios los han indignado, los han revelado o les han dado donde les duele? Nada de eso. Lo que ha sucedido es que, cuando todos están leyendo las palabras de Dios, dicen que no quieren oírlas. ¿No son depravados? (Sí). ¿Qué significa ser depravado? Ser muy renuente a algo sin razón aparente y serlo a las cosas positivas sin ni siquiera saber por qué. Realmente quieren decir: “En cuanto oigo las palabras de Dios, me salen esas palabras; en cuanto oigo el testimonio de Dios, siento hostilidad y ni siquiera sé por qué. Cuando veo a alguien que busca la verdad o la ama, quiero desafiarlo, siempre quiero retarlo, hacerle daño sus espaldas, matarlo”. Son depravados por decir esto. A decir verdad, desde el principio, los anticristos nunca han tenido el espíritu de una persona normal ni una humanidad normal, eso es lo que sucede realmente.

Extracto de ‘Para los líderes y obreros, escoger una senda es de la mayor importancia (5)’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Fragmentos de sermones y comunicaciones para referencia:

Las personas poseídas por los demonios son aquellas que han sido invadidas y controladas por espíritus malignos. La manifestación principal es un desorden psicológico o, a veces, una mente trastornada y la pérdida total de un sano juicio. Estas personas creen en Dios, pero son incapaces de aceptar la verdad y solo actúan como siervos de Satanás al desempeñar un papel que causa interrupciones y perturbaciones. Es por esto que, aunque creen en Dios, no pueden ser salvas y deben ser expulsadas. Las personas que están poseídas por espíritus malignos se manifiestan principalmente de las diez siguientes maneras:

1. Todos los que se hacen pasar por Dios o Cristo están poseídos por espíritus malignos.

2. Todos los que fingen tener espíritus de ángeles están poseídos por espíritus malignos.

3. Todos los que se hacen pasar por otro Dios encarnado están poseídos por espíritus malignos.

4. Todos los que dicen que las palabras de Dios son sus propias palabras o hacen que las personas traten sus palabras como las palabras de Dios, están poseídos por espíritus malignos.

5. Todos los que fingen ser usados por el Espíritu Santo para hacer que las personas los sigan y los obedezcan, están poseídos por espíritus malignos.

6. Todos los que a menudo hablan en lenguas, interpretan lenguas y pueden ver todo tipo de visiones sobrenaturales o que con frecuencia señalan los pecados de los demás, están poseídos por espíritus malignos.

7. Todos los que a menudo oyen voces sobrenaturales de espíritus o los sonidos de los espíritus o que a menudo ven fantasmas, y todos los que claramente no están muy bien de la cabeza, han sido poseídos por espíritus malignos.

8. Todos los que se han vuelto locos o han perdido la humanidad normal, hablan palabras demoníacas, hablan a menudo consigo mismos o dicen tonterías, también han sido poseídos por espíritus malignos.

9. Todos los que tienen episodios de comportamiento anormal, actúan estúpidamente, se vuelven locos algunas veces y no pueden conversar normalmente con otros son personas que han sido poseídas por espíritus malignos.

10. Algunas personas generalmente son bastante normales, pero, en unos cuantos meses o en uno o dos años, pueden ser provocadas y desarrollar un desorden mental. Cuando se presenta ese desorden mental, son iguales a las que han sido poseídas por los demonios. Aunque estas personas a veces son normales, también están clasificadas como poseídas por espíritus malignos. (Si alguien tuvo un desorden mental muchos años atrás, no sería clasificado como poseído por los espíritus malignos).

Una persona poseída por los demonios está completamente ocupada y controlada por Satanás, le pertenece a Satanás y está maldita.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

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4. La naturaleza del problema de no aceptar el nuevo nombre de Dios

Estas son personas que no pueden aceptar la nueva obra del Espíritu Santo; son demasiado conservadoras e incapaces de aceptar cosas nuevas. Esas personas son las que creen en Dios pero que también lo rechazan. El hombre cree que los israelitas estaban equivocados por “solo creer en Jehová pero no creer en Jesús”, pero la mayoría de las personas desempeñan un papel en el que “solo creen en Jehová y rechazan a Jesús”, y “anhelan el regreso del Mesías pero se oponen al Mesías que se llama Jesús”.

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