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753 El arreglo de Dios del final del hombre

1 El estándar por el que el hombre juzga al hombre se basa en su comportamiento; uno cuya conducta es buena es una persona justa y uno cuya conducta es abominable es malvado. El estándar por el que Dios juzga al hombre se basa en si la esencia de alguien lo obedece; uno que obedece a Dios es una persona justa y uno que no obedece a Dios es un enemigo y una persona malvada, independientemente de si el comportamiento de esta persona es bueno o malo, o si el discurso de esta persona es correcto o incorrecto. Algunas personas desean usar las buenas obras para obtener un buen destino en el futuro y algunas personas desean usar un buen discurso para comprar un buen destino. Las personas falsamente creen que Dios determina el resultado del hombre de acuerdo a su comportamiento o su discurso y, por lo tanto, muchas personas buscarán usar esto para ganar un favor temporal por medio del engaño.

2 Las personas que más tarde sobrevivan al reposo, todas habrán soportado el día de la tribulación y también habrán dado testimonio de Dios; todas serán personas que cumplen su deber y tienen la intención de obedecer a Dios. Los que simplemente desean usar la oportunidad de servir para evitar practicar la verdad no van a poder permanecer. Dios tiene estándares apropiados para el arreglo de los resultados de todas las personas; Él no simplemente toma estas decisiones de acuerdo a las palabras y conductas de alguien, ni tampoco las toma de acuerdo con su comportamiento durante un solo periodo de tiempo. Para nada va a ser indulgente con toda la conducta malvada de alguien debido al servicio pasado que haya hecho para Dios, ni tampoco va a perdonar de la muerte a alguien por un gasto momentáneo para Dios. Nadie puede evadir la retribución debida a su maldad y nadie puede cubrir su malvada conducta y, por lo tanto, evadir el tormento de la destrucción.

3 En resumen, las personas malvadas no pueden sobrevivir a la eternidad ni tampoco pueden entrar en el reposo; sólo los justos son los maestros del reposo. Después de que la humanidad entre en el camino correcto, las personas van a tener vidas humanas normales. Todas harán sus respectivos deberes y serán absolutamente fieles a Dios. Se librarán por completo de su desobediencia y de su carácter corrupto y vivirán para Dios y por causa de Dios. Carecerán de desobediencia y resistencia. Van a poder obedecer por completo a Dios. Esta es la vida de Dios y el hombre y la vida del reino, y es la vida del reposo.

Adaptado de ‘Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo’ en “La Palabra manifestada en carne”

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