• Hay gran felicidad en la honestidad
    Hay gran felicidad en la honestidad

    Una vez que hube entendido los principios asociados con ser una persona honesta, comencé a tratar de poner esos principios en práctica. En mis tratos con los demás, conscientemente traté de no ser astuto ni adivinar ni ponerme en guardia. Cuando tuve éxito, me sentí particularmente libre y liberado.

  • Mis principios de vida me dejaron maltrecha
    Mis principios de vida me dejaron maltrecha

    La frase común: “Todos colocan cargas sobre el caballo dispuesto” es una con la que personalmente estoy demasiado familiarizada. Mi esposo y yo éramos personas particularmente ingenuas: cuando se trataba de asuntos que involucraban nuestro propio beneficio o pérdida personal, no éramos del tipo que regatea y se queja con los demás.

  • Los secretos escondidos detrás de la búsqueda
    Los secretos escondidos detrás de la búsqueda

    “[…] algunas personas idolatran de manera particular a Pablo: les gusta pronunciar discursos y trabajar fuera. Les gusta reunirse y hablar; les gusta que las personas los escuchen, los adoren, los rodeen. Les gusta tener estatus en el corazón de los demás y aprecian que otros valoren su imagen”.

  • El secreto guardado profundamente dentro de mi corazón
    El secreto guardado profundamente dentro de mi corazón

    Pensé para mí: Sólo sigue trabajando y pronto mi sueño se hará una realidad. De esa manera, seguí en mi búsqueda y me sentí consolado de que mi condición hubiera vuelto más o menos a “normal”.