App de la Iglesia de Dios Todopoderoso

¡Escucha la voz de Dios y recibe el regreso del Señor Jesús!

Invitamos a los buscadores de la verdad a contactar con nosotros.

Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Ancho de página

0 Resultado(s) de búsqueda

No se encuentra los resultados.

581 El hombre corrupto no puede representar a Dios

1 Todas las acciones y los hechos de Satanás se muestran a través del hombre. Ahora, todas las acciones y los hechos del hombre son una expresión de Satanás y por tanto no pueden representar a Dios. El hombre es la representación de Satanás, y su carácter es incapaz de representar al de Dios. Algunos hombres tienen un buen carácter; Dios puede hacer alguna obra por medio de este y el Espíritu Santo gobierna su obra; sin embargo, su carácter no puede representar a Dios. La obra que Él hace en ellos consiste tan sólo en trabajar con aquello que ya existe en su interior y ampliarlo. Ya sean profetas u hombres usados por Dios de eras pasadas, nadie puede representarlo directamente.

2 Todo lo que viene directamente de Dios es positivo. Sin embargo, Satanás ha procesado el carácter del hombre y este no puede representar a Dios. Sólo el amor, la voluntad de sufrir, la justicia, la sumisión, la humildad, y la ocultación del Dios encarnado representan directamente a Dios. Esto se debe a que cuando Él vino, no tenía una naturaleza pecaminosa y vino directamente de Dios; Satanás no lo ha procesado. Jesús sólo posee la semejanza de la carne pecadora y no representa al pecado; por lo tanto, Sus acciones, Sus hechos, y Sus palabras, hasta ese tiempo anterior a Su cumplimiento de la obra por medio de la crucifixión, todo esto representa a Dios directamente.

3 Este ejemplo de Jesús es suficiente para demostrar que ningún hombre con una naturaleza pecaminosa puede representar a Dios, y el pecado del hombre representa a Satanás. Es decir, el pecado no representa a Dios y Él no tiene pecado. Incluso la obra realizada en el hombre por el Espíritu Santo sólo puede considerarse gobernada por este y no puede decirse que el hombre la haya hecho en nombre de Dios. Pero, en lo que respecta al hombre, ni su pecado ni su carácter lo representan.

Adaptado de ‘El hombre corrupto no es capaz de representar a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior:La identidad inherente al hombre y su valor

Siguiente:Las intenciones despreciables detrás de la creencia del hombre en Dios