174 Sólo Dios encarnado puede salvar completamente al hombre

Dios no viene a salvar al hombre

a través del Espíritu ni como Espíritu,

al que nadie puede ver ni acercarse o tocar.

Si Dios salvara a la humanidad como Espíritu y no como hombre,

nadie obtendría la salvación, nadie podría ser salvado.

Dios se encarna en un hombre, y Su palabra se hace carne.

Para así poder impartirla entre todos los que lo siguen.

Y así podrán oír y ver y recibir Su palabra.

Sólo a través de esto el hombre puede salvarse del pecado.

Si Dios no se encarnase, no podría salvarse nadie,

y nadie podría recibir la gran salvación de Dios.

Si Su Espíritu obrase entre los hombres, estarían afligidos,

cautivos serían de Satanás, ya que no pueden tocar Su Espíritu.

Dios se encarna en un hombre, y Su palabra se hace carne.

Para así poder impartirla entre todos los que lo siguen.

Y así podrán oír y ver y recibir Su palabra.

Sólo a través de esto el hombre puede salvarse del pecado.

El hombre no se salva con plegarias hacia el cielo,

sino con la encarnación de Dios, ya que todos son de carne.

No pueden ver o acercarse al Espíritu de Dios.

Sólo Dios encarnado es el Único con quien se pueden relacionar.

Por Él, entienden la verdad y reciben salvación plena.

Dios se encarna en un hombre, y Su palabra se hace carne.

Para así poder impartirla entre todos los que lo siguen.

Y así podrán oír y ver y recibir Su palabra.

Sólo a través de esto el hombre puede salvarse del pecado,

puede salvarse del pecado.

Adaptado de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. El misterio de la encarnación (4)

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