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Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

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Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

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La Palabra manifestada en carne (Continuación)
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Palabras Clásicas de Dios (Pasajes)

Para comprender el propósito de la obra de Dios, el efecto que debe lograr en el hombre, y la voluntad de Dios hacia el hombre, esto es lo que cada hombre que sigue a Dios debería conseguir. Ahora lo que les falta a todos los hombres es el conocimiento de la obra de Dios. El hombre no comprende ni entiende exactamente qué constituyen los hechos de Dios en el hombre, toda Su obra, y Su voluntad desde la creación del mundo. Esta deficiencia no se ve simplemente a lo largo del mundo religioso, sino además en todos los creyentes de Dios. Cuando llegue el día en que contemples verdaderamente la sabiduría de Dios y seas consciente de ella; cuando veas todos los hechos de Dios y reconozcas qué es y tiene Él; cuando veas Su abundancia, sabiduría, maravilla, y toda Su obra en el hombre, entonces es cuando habrás alcanzado la fe exitosa en Dios. Cuando se dice que Él lo engloba todo y en abundante en gran manera, ¿qué quiere decirse con que lo engloba todo? ¿Y con la abundancia? Si no entiendes esto, entonces no se te puede considerar un creyente de Dios. ¿Por qué digo que los del mundo religioso no creen en Dios y son hacedores de maldad, que son de la misma clase que el diablo? Cuando digo que son hacedores de maldad, es porque no entienden la voluntad de Dios ni ven Su sabiduría. Dios nunca les revela Su obra; son hombres ciegos, que no ven los hechos de Dios. Son los abandonados por Él y que no poseen Su cuidado y Su protección, mucho menos la obra del Espíritu Santo. Los que no tienen la obra de Dios son hacedores de maldad y se oponen a Dios. Los que digo que se oponen a Él son los que no lo conocen, los que lo reconocen con palabras vacías pero no lo conocen, los que siguen a Dios pero no le obedecen, y los que se deleitan en la gracia de Dios pero no pueden ser testigos suyos. Sin un entendimiento del propósito de la obra de Dios y de esta en el hombre, este no puede ser conforme al corazón de Dios, y no puede ser testigo suyo. La razón por la que el hombre se opone a Dios brota, por un lado, del carácter corrupto del hombre, y por otro, de la ignorancia de Él y la falta de entendimiento de los principios de Su obra y Su voluntad hacia el hombre. Estos dos aspectos se combinan en una historia de la resistencia del hombre a Dios. Los nuevos en la fe se oponen a Dios porque tal oposición reside en su naturaleza, mientras la oposición contra Dios de aquellos con muchos años en la fe resulta de su ignorancia de Dios, además de su carácter corrupto. En la época anterior a que Dios se hiciera carne, la medida de si un hombre se oponía a Dios era si guardaba los decretos establecidos por Dios en el cielo. Por ejemplo, en la Era de la Ley, cualquiera que no guardara las leyes de Jehová se oponía a Él; y cualquiera que robara las ofrendas a Jehová, y resistiera a los favorecidos por Jehová también lo hacía, y sería apedreado hasta la muerte; cualquiera que no respetara a su padre y a su madre, y cualquiera que golpeara o maldijera a otro no guardaba las leyes. Y todos los que no guardaran las leyes de Jehová estaban contra Él. Esto ya no fue así en la Era de la Gracia, cuando cualquiera que estuviera contra Jesús estaba contra Dios, y cualquiera que no obedeciera las palabras pronunciadas por Jesús estaba contra Dios. En esta era, la determinación de la “oposición a Dios” se volvió más claramente definida y más real. En la época en la que Dios no se había hecho carne, la medida de si un hombre se oponía a Él se basaba en si lo adoraba o no, y en si miraba o no al Dios invisible en el cielo. La definición de “oposición a Dios” en esa época no era tan real, porque entonces el hombre no podía ver a Dios ni conocer Su imagen, ni saber cómo obraba y hablaba. El hombre no tenía noción alguna de Dios y creía en Él en la vaguedad, porque Él no se había aparecido al hombre. Por tanto, como el hombre creía en Dios en sus imaginaciones, Él no lo condenaba ni le pedía mucho, porque el hombre no podía verlo en absoluto. Cuando Dios se hace carne y viene a obrar entre los hombres, todos lo miran y oyen Sus palabras, y todos ven Sus hechos en la carne. En ese momento, todos los conceptos del hombre quedan reducidos a espuma. Y para aquellos que ven al Dios que aparece en la carne, todos los que tienen obediencia en sus corazones no serán condenados, mientras que los que están contra Él intencionadamente se considerarán oponentes de Dios. Tales hombres son anticristos y enemigos que están deliberadamente contra Él. Los que tienen nociones relativas a Dios pero obedecen alegremente no serán condenados. Él condena al hombre sobre la base a sus propósitos y acciones, nunca por sus pensamientos e ideas. Si el hombre fuera condenado sobre esa base, nadie podría entonces escapar de las manos iracundas de Dios. Los que están voluntariamente contra el Dios encarnado serán castigados por su desobediencia. Su oposición voluntaria a Dios brota de sus conceptos sobre Él, que resultan en su interrupción de la obra de Dios. Tales hombres resisten y destruyen la misma a sabiendas. No sólo tienen conceptos sobre Él, sino que hacen aquello que interrumpe Su obra, y es por esta razón que ese tipo de hombres será condenado. Los que no se involucran en la interrupción voluntaria de la obra no serán condenados como pecadores, porque son capaces de obedecer deliberadamente y no causar trastornos ni interrupciones. Tales hombres no serán condenados. Sin embargo, cuando los hombres han experimentado muchos años de la obra de Dios, si siguen albergando sus conceptos de Él y siguen siendo incapaces de conocer la obra del Dios encarnado, y a pesar de muchos años de experiencia, continúan aferrándose a muchos conceptos sobre Dios y siguen siendo incapaces de llegar a conocerlo, aunque no causan problemas con tantos conceptos de Dios en sus corazones, e incluso si tales conceptos no se revelan, esos hombres no sirven para la obra de Dios. Son incapaces de predicar el evangelio o dar testimonio de Dios; no sirven para nada y son imbéciles. Como no conocen a Dios y son incapaces de desechar sus conceptos de Él, están condenados. Puede decirse así: no es poco común para los nuevos en la fe tener conceptos de Dios o no conocer nada de Él, pero es anormal que aquellos que han creído durante muchos años y experimentado mucho de la obra de Dios tengan tales conceptos, y mucho más que no tengan un conocimiento de Él. Que tales hombres sean condenados es una consecuencia de semejante estado anormal. Esos hombres anormales no sirven para nada; son los que más se oponen a Dios y han disfrutado de Su gracia en vano. ¡Todos esos hombres serán eliminados al final!

Cualquiera que no entienda el propósito de la obra de Dios está contra Él, y aún más aquellos que conocen dicho propósito pero no buscan satisfacer a Dios. Los que leen la Biblia en grandes iglesias la recitan cada día, pero ninguno entiende el propósito de la obra de Dios. Ninguno es capaz de conocerlo; además, ninguno es conforme al corazón de Dios. Son todos hombres inútiles, viles, que se ponen en alto para enseñar a Dios. Aunque alardean del nombre de Dios, se oponen voluntariamente a Él. Aunque se etiquetan como creyentes en Dios, son los que comen la carne y beben la sangre del hombre. Todos esos hombres son diablos que devoran el alma del hombre, demonios que molestan deliberadamente a aquellos que tratan de entrar en el camino correcto, y piedras de tropiezo que obstaculizan la senda de los que buscan a Dios. Aunque son de “cuerpos robustos”, ¿cómo van a saber sus seguidores que son anticristos que llevan al hombre a oponerse a Dios? ¿Cómo van a saber que son diablos vivientes que buscan especialmente almas que devorar? Los que se honran a sí mismos delante de Dios son los más bajos entre los hombres, mientras que los que se humillan son los más honorables. Y aquellos que piensan de sí mismos que conocen la obra de Dios y la proclaman a otros a bombo y platillo mientras sus ojos están sobre Él, son los hombres más ignorantes. Tales hombres no tienen el testimonio de Dios, y son arrogantes y engreídos. Los que creen que tienen un conocimiento muy pequeño de Dios a pesar de su experiencia real y conocimiento práctico de Él, son los más amados por Él. Hombres como estos son los que tienen un testimonio verdadero y pueden realmente ser perfeccionados por Dios. Los que no entienden la voluntad de Dios son Sus oponentes; los que la entienden pero no practican la verdad son Sus oponentes; los que comen y beben las palabras de Dios, pero aun así van contra su esencia, son oponentes de Dios; los que tienen conceptos del Dios encarnado y se rebelan voluntariamente son oponentes de Dios; los que juzgan a Dios son Sus oponentes; y cualquiera que sea incapaz de conocer a Dios y dar testimonio de Él es Su oponente. Así pues, oíd Mi exhortación: si tenéis verdaderamente la fe para andar por esta senda, entonces continuad siguiéndola. Si sois incapaces de absteneros de oponeros a Dios, más vale que os alejéis de ese camino antes de que sea demasiado tarde. De lo contrario, los augurios son malos en lugar de buenos, porque vuestra naturaleza es demasiado corrupta. No tenéis la más mínima lealtad u obediencia ni un corazón sediento de justicia y verdad. Y tampoco tenéis la más mínima pizca de amor por Dios. Podría decirse que vuestra condición delante de Él es un desastre absoluto. No sois capaces de guardar o de hablar lo que deberíais. Sois incapaces de poner en práctica lo que deberíais, y de cumplir la función que deberíais. No tenéis la lealtad, la conciencia, la obediencia o la determinación que deberíais. No habéis soportado el sufrimiento que deberíais, y no tenéis la fe que deberíais. Estáis completamente desprovistos de cualquier mérito; ¿tenéis respeto por vosotros mismos para seguir viviendo? Os insto a que mejor cerréis vuestros ojos para el reposo eterno, liberando de esta forma a Dios de la preocupación por vosotros y de soportar el sufrimiento por vuestra causa. Creéis en Dios pero aún no conocéis Su voluntad; coméis y bebéis las palabras de Dios, pero sois incapaces de cumplir Sus exigencias. Creéis en Dios pero aún no lo conocéis, y vivís aunque no tenéis objetivo por el que luchar. No tenéis valores ni significado. Vivís como un hombre, pero no tenéis conciencia, integridad, o la más mínima credibilidad. ¿Cómo se os puede considerar un hombre? Creéis en Dios pero le engañáis. Además, tomáis Su dinero y coméis de Sus ofrendas, pero, al final, no mostráis consideración por Sus sentimientos o conciencia hacia Él. Ni siquiera podéis cumplir la más trivial de Sus exigencias. ¿Cómo se os puede considerar un hombre? Los alimentos que coméis y el aire que respiráis vienen de Dios, disfrutáis de Su gracia, pero al final, no tenéis el más mínimo conocimiento de Él. Todo lo contrario, os habéis convertido en unos inútiles que se oponen a Dios. ¿No sois entonces bestias peores que un perro? ¿Hay algún animal más malicioso que vosotros?

Esos pastores y ancianos que se suben al púlpito elevado para enseñar al hombre son oponentes de Dios y aliados de Satanás; ¿no seríais los que no os subís al púlpito para enseñar al hombre incluso mayores oponentes de Dios? Además, ¿no estáis acaso confabulados con Satanás? Los que no entienden el propósito de la obra de Dios no saben cómo ser conforme al corazón de Dios. Sin duda, ¿no puede ser cierto para quienes entienden el propósito de Su obra? La obra de Dios nunca es un error; más bien, es la búsqueda del hombre la que falla. ¿No son esos degenerados que se oponen voluntariamente a Dios más siniestros y maliciosos que esos pastores y ancianos? Muchos son los que se oponen a Dios, y entre esos muchos hombres, existen diversos tipos de oposición contra Dios. Del mismo modo que hay toda forma de creyentes, también hay toda forma de aquellos que se oponen a Dios, cada una diferente de la otra. Ninguno de esos que no reconoce claramente el propósito de la obra de Dios puede salvarse. Independientemente de cómo se haya opuesto el hombre a Dios en el pasado, cuando llega a entender el propósito de Su obra y dedica sus esfuerzos a satisfacerle, Él limpiará sus pecados anteriores. Mientras el hombre busque la verdad y practique, Dios no se acordará de lo que hizo. Más bien, es en base a la práctica de la verdad por parte del hombre que Dios lo justifica. Esta es la justicia de Dios. Antes de que el hombre haya visto a Dios o experimentado Su obra, independientemente de cómo actúe hacia Él, Él no se acordará de ello. Sin embargo, una vez que el hombre ha visto a Dios y experimentado Su obra, Dios escribe todos sus hechos y acciones en los “anales”, porque el hombre ha visto a Dios y vivido en Su obra.

Cuando el hombre ha visto verdaderamente lo que Dios tiene y es, ha visto Su supremacía, y ha llegado a conocer realmente la obra de Dios; además, cuando su carácter anterior ha cambiado, entonces habrá desechado completamente su carácter rebelde que se opone a Dios. Puede decirse que cada hombre se ha opuesto alguna vez a Dios y se ha rebelado alguna vez contra Él. Sin embargo, si estás resuelto a obedecer al Dios encarnado, y a partir de entonces satisfaces Su corazón con tu lealtad, practicas la verdad que deberías, cumples tu deber como deberías, y guardas las regulaciones que deberías, entonces eres alguien dispuesto a dejar de lado tu rebeldía para satisfacer a Dios y alguien que puede ser perfeccionado por Él. Si te niegas a darte cuenta de tus errores y no tienes un corazón arrepentido; si persistes en tus caminos rebeldes y no tienes en absoluto un corazón para trabajar con Dios y satisfacerle, un insensato obstinado como tú será sin duda castigado y nunca será perfeccionado por Dios. Como tal, eres Su enemigo hoy y mañana, y también lo seguirás siendo pasado mañana; siempre serás un oponente y el enemigo de Dios. ¿Cómo iba Dios a dejarte ir? La naturaleza del hombre es oponerse a Él, pero el hombre no puede buscar deliberadamente los “secretos” de la oposición a Dios, porque cambiar su naturaleza es una tarea insalvable. De ser ese el caso, mejor sería que te alejaras de eso antes de que sea demasiado tarde, no sea que tu castigo en el futuro sea más duro, y que tu naturaleza salvaje emerja y se vuelva ingobernable hasta que Dios acabe con tu cuerpo carnal al final. Crees en Dios para ser bendecido; si al final sólo te sobreviene la desgracia, no merecerá la pena. Os exhorto a que mejor elaboréis otro plan; cualquier otro ejercicio sería mejor que vuestra creencia en Dios. ¿Seguro que hay más sendas que esta? ¿No seguiríais viviendo igual sin buscar la verdad? ¿Por qué vivir en conflicto con Dios de esta manera?

Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

¿Eres un verdadero creyente de Dios? La esencia de Cristo es la obediencia a la voluntad del Padre celestial Es muy importante entender el carácter de Dios La aparición de Dios ha traído una nueva época Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios El repique de los siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo La obra en la Era de la Ley El suspiro del Todopoderoso Dios es la fuente de la vida del hombre Sólo el que experimenta la obra de Dios verdaderamente cree en Dios Qué punto de vista deben tener los creyentes ¿Sabes? Dios ha hecho algo grande entre los hombres Dios preside el destino de toda la humanidad Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 1 Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 2 ¿Has cobrado vida? El salvador ya ha regresado en una “nube blanca” Conocer la obra de Dios hoy Contemplando la aparición de Dios en Su juicio y Su castigo ¿Existe la Trinidad? Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús Acerca de los apelativos y la identidad Parte 1 Todos los que no conocen a Dios son los que se oponen a Él Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra Deberías saber que el Dios práctico es Dios mismo ¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones? Cómo deberías ocuparte de tu misión futura Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy (Parte 1) La Era del Reino es la Era de la Palabra La esencia de la carne habitada por Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimonovena declaración Cristo realiza la obra de juicio con la verdad Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy parte 2 La diferencia entre el ministerio del Dios encarnado y el deber del hombre Aquellos incompatibles con Cristo son seguramente opositores de Dios La obra de Dios y la práctica del hombre parte 1 La obra de Dios y la práctica del hombre parte 2 Nadie que es de la carne puede escapar del día de la ira Acerca de los apelativos y la identidad parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 2 ¿Qué sabes de la fe? La obra de esparcir el evangelio también es la obra de salvar al hombre Qué significa ser un hombre de verdad Promesas a aquellos que han sido perfeccionados ¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina? Breve charla sobre “El Reino Milenario ha llegado” Muchos son llamados, pocos escogidos Cómo conocer la realidad Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 2 Cómo conocer a Dios en la tierra Sólo los que conocen la obra de Dios hoy pueden servir a Dios Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios Cuando se trata de Dios, ¿cuál es tu entendimiento? Ya que crees en Dios deberías vivir por la verdad Los mandamientos de la nueva era Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios Los que aman a Dios vivirán siempre en Su luz Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 2 Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 1 Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 2 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 1 La diferencia esencial entre el Dios encarnado y la gente que Dios usa Las dos encarnaciones completan el sentido de la encarnación Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él El Reino Milenario ha llegado Cómo servir en armonía con la voluntad de Dios Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 2 Sólo los perfeccionados pueden vivir una vida significativa Dios es el Señor de toda la creación Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 1 Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 2 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 1 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 2 Sólo amar a Dios es realmente creer en Dios Las formas religiosas de servicio deben ser prohibidas Tres advertencias Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino Todo se realiza por la palabra de Dios Deberíais considerar vuestros hechos Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 3 Los malvados deben ser castigados La verdad interna sobre la obra en la Era de la Redención Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima sexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La séptima declaración Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 4 Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimotercera declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimocuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimosexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima segunda declaración El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino Las declaraciones de Dios al universo entero: La cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoséptima declaración Deberías obedecer a Dios al creer en Dios Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 2 El hombre corrupto no es capaz de representar a Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La duodécima declaración ¿A quién eres leal? Las declaraciones de Dios al universo entero: La quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La undécima declaración La creencia en Dios se debería enfocar en la realidad, no en los rituales religiosos Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 3 Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima séptima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima tercera declaración Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 1 Las declaraciones de Dios al universo entero: La décima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima declaración Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 2 Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoctava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La sexta declaración Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 2 Las declaraciones de Dios al universo entero: La novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoquinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima primera declaración

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