Palabras diarias de Dios: La entrada en la vida | Fragmento 560

¿Qué cosas componen la naturaleza de una persona? Sólo eres consciente de la corrupción, la desobediencia, las deficiencias, los defectos, las nociones y los propósitos del hombre, y eres incapaz de descubrir las cosas dentro de la naturaleza del hombre. Sólo conoces la capa exterior, no eres capaz de descubrir su origen. Esto no implica el conocimiento de la naturaleza del hombre. Algunos piensan incluso que estas cosas superficiales constituyen la naturaleza del hombre, y dicen: “Mira, yo entiendo la naturaleza del hombre; reconozco mi arrogancia. ¿No es esa la naturaleza del hombre?”. La arrogancia es una parte de la naturaleza del hombre, eso es verdad. Sin embargo, no basta con admitirlo únicamente en el sentido doctrinal. ¿Qué significa conocer la propia naturaleza? ¿Cómo puede conocerse? ¿A partir de qué aspectos se la conoce? Además, ¿cómo en concreto debería verse la propia naturaleza a través de las cosas que uno revela? Primero que nada, puedes ver la naturaleza del hombre a través de sus intereses. Por ejemplo, a algunas personas les gusta particularmente bailar, a otras les gustan especialmente los cantantes o las estrellas de cine y otras idolatran particularmente a ciertos famosos. Considerando estos intereses, ¿cuál es la naturaleza de estas personas? Por ejemplo: algunos podrían tener una gran idolatría por cierto cantante, incluso al punto de que se obsesionan con cada uno de sus movimientos, con cada sonrisa y cada palabra. Se obsesionan con el cantante e incluso fotografían todo lo que este viste y lo imitan. ¿Qué demuestra este nivel de idolatría respecto a la naturaleza de una persona? Muestra que esa persona sólo tiene esas cosas en su corazón, y no a Dios. Todo lo que esta persona piensa, ama y busca es de Satanás; tales cosas ocupan el corazón de esta persona, que se dedica por entero a ellas. ¿Cuál es el problema aquí? Si se ama algo hasta un extremo, eso puede convertirse en la propia vida y ocupar el corazón, demostrando plenamente que la persona es una idólatra que no quiere a Dios y en su lugar ama al diablo. Por lo tanto, podemos concluir que es la naturaleza de una persona que ama y adora al diablo, que no ama la verdad y no quiere a Dios. ¿Es esta una forma correcta de ver la naturaleza de alguien? Es completamente correcta. Así es cómo se disecciona la naturaleza del hombre. Por ejemplo, algunas personas idolatran de manera particular a Pablo: les gusta salir a pronunciar discursos y hacer obra, les gusta reunirse y hablar; les gusta que las personas los escuchen, los adoren y los rodeen. Les gusta tener estatus en el corazón de los demás y aprecian que otros valoren la imagen que muestran. Analicemos su naturaleza a partir de estos comportamientos: ¿Cuál es su naturaleza? Si de verdad se comportan así, entonces basta para mostrar que son arrogantes y engreídos. No adoran a Dios en absoluto; buscan un estatus elevado y desean tener autoridad sobre otros, poseerlos, y tener estatus en sus mentes. Esta es una imagen clásica de Satanás. Los aspectos de su naturaleza que más destacan son la arrogancia y el engreimiento, la negativa a adorar a Dios, y un deseo de ser adorados por los demás. Tales comportamientos pueden darte una visión muy clara de su naturaleza.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

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