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La Palabra manifestada en carne (Continuación)

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Dios es la fuente de vida para todas las cosas (III)

Parte 1

A lo largo de este período de tiempo, hemos hablado sobre muchas cosas relacionadas con conocer a Dios y recientemente hemos tratado algo muy importante sobre este tema: Dios es la fuente de vida para todas las cosas. La última vez hablamos sobre algunos aspectos del entorno para la supervivencia que Dios creó para la humanidad, y de cómo Él preparó toda clase de sustento necesario para las personas en su vida. En realidad, lo que Dios hace no es sólo preparar un entorno para la supervivencia de las personas ni tampoco se limita a preparar su sustento diario, sino que completa diversos aspectos de una gran cantidad de obra muy misteriosa y necesaria para la supervivencia de las personas y la vida de la humanidad. Todas estas cosas son acciones de Dios, y no sólo se limitan a Su preparación de un entorno para la supervivencia y el sustento diario de las personas: su alcance es mucho mayor. Además de estos dos tipos de obra, Él también prepara muchos entornos y condiciones para la supervivencia que son necesarios para la vida del hombre. Este es otro tema que vamos a exponer hoy, que también está relacionado con las acciones de Dios. De lo contrario, hablar de ello aquí no tendría sentido. Si las personas quieren conocer a Dios, pero sólo tienen un entendimiento literal y doctrinal de “Dios”, de esa palabra, o de todos los aspectos de lo que Él tiene y es, esto no es un verdadero entendimiento. Por tanto, ¿cuál es la senda del conocimiento de Dios? Es conocerlo, conocer cada aspecto de Él por medio de Sus acciones. Por tanto, a continuación debemos comunicar sobre las acciones de Dios cuando creó todas las cosas.

Desde que Dios las creó, en base a las leyes que Él determinó, todas las cosas han estado operando y han seguido desarrollándose regularmente. Bajo Su mirada, bajo Su dominio, todas las cosas han venido desarrollándose junto a la supervivencia de los humanos. Ni una sola cosa puede cambiar estas leyes, ni destruirlas. Gracias al dominio de Dios todas las cosas pueden multiplicarse, y gracias a Su dominio y administración todos los seres pueden sobrevivir. Es decir, bajo el dominio de Dios todos los seres llegan a existir, desarrollarse, desaparecer y reencarnarse de una forma ordenada. Cuando llega la primavera, la llovizna produce ese sentimiento de primavera y humedece la tierra. El suelo empieza a reblandecerse, la hierba germina y se abre camino a través del mismo y los árboles van reverdeciendo. Todas estas cosas vivas aportan nueva vitalidad a la tierra. Este es el espectáculo de todos los seres que llegan a la existencia y se desarrollan. Toda clase de animales salen también de sus guaridas para sentir el calor de la primavera y comenzar un nuevo año. Todos los seres disfrutan del calor durante el verano y de la calidez que trae esta estación. Crecen rápidamente; árboles, hierba y todo tipo de plantas van creciendo con mucha rapidez, y después florecen y dan fruto. Todos los seres están muy ocupados durante el verano, incluidos los humanos. En otoño, la lluvia trae el frescor otoñal, y todo tipo de seres vivientes empiezan a experimentar la estación de la cosecha. Todos los seres llevan fruto, y los humanos también empiezan a cosechar todo tipo de cosas por la producción de estos seres en otoño, con el fin de preparar comida para el invierno. En invierno, todos los seres comienzan gradualmente a descansar en el frío, a estar tranquilos, y las personas también se toman un respiro durante esta estación. Estas transiciones de la primavera al verano, al otoño y al invierno —estos cambios se producen todos ellos según las leyes establecidas por Dios—. Él guía a todos los seres y a los hombres sirviéndose de estas leyes y ha establecido una forma de vida rica y colorida para la humanidad, preparando un entorno para la supervivencia que tiene diferentes temperaturas y estaciones. Bajo estos entornos ordenados para la supervivencia, los humanos también pueden sobrevivir y multiplicarse de una forma ordenada. Los humanos no pueden cambiar estas leyes y ni una sola persona o ser puede quebrantarlas. Independientemente de los cambios radicales que tengan lugar en el mundo, estas leyes siguen existiendo y lo hacen porque Dios lo hace. Esto es así gracias a Su dominio y Su administración. Con este tipo de entorno ordenado y más grande, las vidas de las personas siguen adelante dentro de estas leyes y normas. Estas leyes cultivaron generación tras generación de personas, y las personas han sobrevivido dentro de ellas generación tras generación. Las personas han disfrutado de los seres y de este entorno ordenado para la supervivencia creados por Dios para una generación tras otra de seres humanos. Aunque las personas sienten que estos tipos de leyes son innatos, aunque las desprecian por completo, y aunque no pueden sentir que Dios las está orquestando, que Él gobierna sobre ellas pase lo que pase, Dios siempre está ocupado en esta obra inmutable. Su propósito en ella es la supervivencia de la humanidad, y que los humanos puedan seguir adelante.

1. Dios establece límites para que todas las cosas nutran a toda la humanidad

Hoy voy a hablar acerca del tema de cómo este tipo de leyes que Dios trae a la humanidad y a todos los seres nutren a aquella. ¿Cuál es este tema? Es cómo este tipo de leyes que Dios ha traído a todos los seres nutre al hombre. Este es un tema un poco extenso, por lo que podemos dividirlo en varias partes y exponerlas de una en una para que puedan quedar claramente delineadas para vosotros. De esta forma será más fácil para vosotros comprender y podréis entenderlo gradualmente.

Primero, cuando Dios creó todas las cosas, trazó límites para montañas, llanuras, desiertos, colinas, ríos y lagos. En la tierra hay montañas, llanuras, desiertos, colinas y diversas masas de agua; ¿qué son todos estos? ¿No son diferentes terrenos? Dios trazó límites entre todos estos terrenos distintos. Cuando se habla de trazar límites, ¿qué quiere decir? Significa que las montañas tienen sus propios trazados, las llanuras también; los desiertos tienen su extensión y las colinas tienen un área fija. También hay una cantidad fija de masas de agua como ríos y lagos. Esto es, cuando Dios creó todas las cosas lo dividió todo muy claramente. Dios ya ha determinado cuántos kilómetros tiene el radio de una montaña, cuál es su extensión. También ha determinado cuántos kilómetros tiene el radio de una llanura y cuál es su extensión. Cuando creó a todos los seres, Él también determinó la extensión del desierto así como la de las colinas y sus proporciones, y aquello que las bordea; también determinó todo esto. Él determinó la extensión de ríos y lagos cuando los estaba creando; todos ellos tienen límites. ¿Qué queremos decir con “límites”? Acabamos de explicar cómo el dominio de Dios sobre todos los seres está estableciendo leyes para todos ellos. Por ejemplo, la extensión y los límites de las montañas no se expandirán ni decrecerán por la rotación de la tierra o el paso del tiempo. Es algo fijo; y que esté “fijado” es el dominio de Dios. En cuanto al área de las llanuras, su extensión, lo que las limita, todo lo ha fijado Dios. Tienen un límite, y no aparecerá arbitrariamente una protuberancia en medio de una de ellas ni se convertirá repentinamente en montaña; esto no ocurrirá. Las leyes y los límites de los que acabamos de hablar se refieren a esto. En cuanto al desierto, no mencionaremos las funciones del mismo o cualquier otro terreno o ubicación geográfica aquí, sólo sus límites. Bajo el dominio de Dios la extensión del desierto no aumentará tampoco. Esto se debe a que Dios le ha dado su ley, su extensión. Cuán grande es su área y cuál es su función, qué lo limita, y dónde se halla ubicado, Dios ya lo ha establecido. No excederá su extensión, ni cambiará su posición, y no aumentará arbitrariamente su área. Aunque los flujos de agua como los ríos y los lagos son todos ordenados y continuos, nunca han excedido su extensión ni han sobrepasado sus límites. Todos fluyen en una dirección de una forma ordenada, hacia donde se supone que deben hacerlo. Así pues, bajo las leyes del dominio de Dios, ningún río o lago se secará arbitrariamente ni cambiará la dirección o la cantidad de su flujo por la rotación de la tierra o el paso del tiempo. Todo esto está controlado por Dios, dentro de Su dominio. Es decir, todos los seres creados por Dios dentro de esta humanidad tienen sus lugares, áreas, y extensiones fijos. Es decir, cuando Dios creó todos los seres, estableció sus límites y estos no se pueden alterar, renovar o cambiar de forma arbitraria. ¿A qué se refiere “de forma arbitraria”? Significa que no cambiarán ni se expandirán, ni cambiarán caprichosamente su forma original por causa del clima, de la temperatura, o de la velocidad de rotación de la tierra. Por ejemplo, una montaña tiene una altura, una base, y una altitud concretas así como una cierta cantidad de vegetación. Dios ha planeado y calculado todo esto y su altura o área no cambiarán arbitrariamente. En cuanto a las llanuras, la mayoría de los humanos residen en ellas, y ningún cambio climático afectará a sus áreas o al valor de su existencia. Ni siquiera cambiará arbitrariamente lo contenido en estos diversos terrenos y entornos geográficos que fueron creados por Dios. Por ejemplo, cuáles son los componentes del desierto, qué yacimientos minerales hay bajo este, cuánta arena contiene, el color de la misma y su espesor; estas cosas no cambiarán arbitrariamente. ¿Por qué razón no lo harán? Por el dominio de Dios y Su administración. Dentro de todos estos terrenos y entornos geográficos diferentes creados por Dios, Él lo está administrando todo de una forma planeada y ordenada. Por eso estos entornos geográficos siguen existiendo varios miles de años, decenas de miles de años después de que Dios los creara. Siguen desempeñando su papel. Aunque durante ciertos períodos los volcanes entran en erupción, se producen terremotos y cambios importantes en la tierra, Dios no permitirá en absoluto que ningún tipo de terreno pierda su función original. Es sólo gracias a esta administración de Dios, a Su dominio y control de estas leyes, que todo esto —todo lo disfrutado y visto por la humanidad— puede sobrevivir sobre la tierra de una forma ordenada. ¿Por qué administra Dios de esta forma los diversos terrenos que existen sobre la tierra? El propósito es que las cosas vivientes que sobreviven en diversos entornos geográficos tengan todos un entorno estable, y puedan por tanto seguir viviendo y multiplicándose en él. Todos estos seres —móviles e inmóviles, los que respiran a través de su nariz y los que no lo hacen— forman un entorno único para la supervivencia de la humanidad. Sólo este tipo de entorno puede nutrir a una generación tras otra de seres humanos, y sólo este tipo de entorno puede permitirles seguir sobreviviendo en paz, generación tras generación.

¿Qué habéis visto en lo que acabo de hablar? ¡Es que las leyes de Dios en Su dominio sobre todas las cosas son muy importantes! ¡Muy importantes! ¿Cuál es la condición previa para que todos los seres crezcan dentro de estas leyes? Se debe al gobierno de Dios. Se debe a Su gobierno que todos los seres cumplen sus funciones dentro de Su gobierno. Por ejemplo, las montañas nutren a los bosques, estos a su vez nutren y protegen a las diversas aves y animales que viven en ellos. Las llanuras son un escenario preparado para que los humanos planten cultivos así como para las aves y animales diversos. Permiten que la mayor parte de la humanidad viva en una tierra plana y proporcione comodidad a la vida de las personas. Y las llanuras también incluyen las praderas, inmensas extensiones de pastizales. Estas constituyen la vegetación de la tierra. Protegen el suelo y nutren al ganado, las ovejas y los caballos que viven en ellas. El desierto también tiene su propia función. No es un lugar para que habiten los humanos; su función consiste en hacer más secos los climas húmedos. Los flujos de ríos y lagos son convenientes para que las personas beban y para las necesidades de todos los seres. Allí por donde fluyan, las personas tendrán agua para beber. Estos son los límites trazados por Dios para los diversos terrenos. Gracias a aquellos, estos han producido diferentes entornos para la supervivencia que han sido convenientes para diversas clases de aves y animales, a la vez que han provisto un espacio para la supervivencia. A partir de esto se han desarrollado los límites de los entornos para la supervivencia de los diversos seres vivos. De esto es de lo que vamos a hablar a continuación.

Segundo, ¿en qué clase de entorno viven las aves y los animales? Además de establecer límites para los diversos entornos geográficos, Dios también los trazó para las aves y animales diversos, peces, insectos y todas las plantas. También estableció leyes. Debido a las diferencias entre los diversos entornos geográficos y a la existencia de distintos entornos geográficos, los distintos tipos de aves y animales, peces, insectos y plantas tienen diferentes entornos para sobrevivir. Las aves, los animales y los insectos viven entre las diversas plantas, los peces viven en el agua y las plantas crecen en la tierra. ¿Qué incluye la tierra? Diversas áreas como las montañas, las llanuras y las colinas. Así, las aves y los animales tienen sus propios territorios fijos y no vagarán por todo el lugar. Sus territorios son los bosques y las montañas. Si, un día, su territorio fuera destruido, este orden caería en el caos. Tan pronto como eso aconteciera, ¿cuáles serían las consecuencias? ¿Quiénes son los primeros en sufrir daños? (La humanidad.) ¡Es la humanidad! Dentro de estas leyes y estos límites que Dios ha establecido, ¿habéis visto algún fenómeno peculiar? Por ejemplo, elefantes vagando desorganizadamente por el desierto. ¿Habéis visto eso? De ser así, sería un fenómeno muy extraño. Esto se debe a que el entorno en el que viven los elefantes es el bosque, y este es el entorno para vivir y sobrevivir que Dios preparó para ellos. Tienen su propio entorno para la supervivencia y su propio hogar fijo, ¿por qué iban a correr entonces por otra parte? ¿Ha visto alguien leones o tigres vagando por el océano? El territorio de los leones y los tigres es el bosque y las montañas. ¿Ha visto alguien ballenas o tiburones del océano pasar el rato en el desierto? Tienen su hogar en el océano y no pueden vivir en la tierra. En el entorno vital de los seres humanos, ¿existen personas que vivan junto a los osos pardos? ¿Hay personas siempre rodeadas de pavos reales u otras aves, dentro y fuera de sus hogares? ¿Ha visto alguien ganado y ovejas en medio de los bosques? ¿Ha visto alguien águilas o gansos salvajes jugando con monos? De ser así, serían fenómenos peculiares. Por esta razón hablo de estas cosas que son fenómenos peculiares a vuestros ojos. Lo hago para que entendáis que todos los seres creados por Dios —independientemente de que estén fijos en un lugar, puedan respirar y puedan caminar— tienen sus leyes para la supervivencia. Mucho antes de que creara estos seres vivos Dios les había preparado sus propios territorios y entornos para la supervivencia. Estos seres vivos tenían sus propios entornos fijos para la supervivencia, sus propios alimentos, sus propios territorios fijos, sus propios lugares fijos apropiados para su supervivencia, lugares con temperaturas adecuadas para ella. De esa forma no vagarían por todas partes ni socavarían la supervivencia de la humanidad, ni afectarían a la vida de esta. Así administra Dios a todos los seres con el fin de proveer para la humanidad el mejor entorno para la supervivencia. Entre todos los seres, cada uno de los seres vivos tienen alimentos que sustentan la vida en sus propios entornos para la supervivencia. Con esa comida, están fijos en su entorno natural para sobrevivir; están fijos en ese entorno. En ese tipo de entorno, siguen sobreviviendo, multiplicándose y saliendo adelante según las leyes que Dios ha establecido para ellos. Gracias a este tipo de leyes, a la predestinación de Dios, todos los seres interactúan en armonía con la humanidad, y la humanidad y todos los seres son interdependientes.

Dios creó a todos los seres y estableció límites para ellos, y entre ellos nutrió a toda clase de seres vivientes. Como todos los seres estaban nutriendo a toda clase de seres vivientes, Él también preparó diferentes métodos de supervivencia para los humanos, por lo que puedes ver que estos no tienen sólo una forma de sobrevivir. Tampoco tienen sólo un tipo de entorno para ello. Anteriormente, hablamos de que Dios preparó diversos tipos de alimentos y fuentes de agua para los humanos, que es algo crítico para permitir que la vida de la humanidad en la carne continúe. Sin embargo, entre esta humanidad, no todas las personas subsisten de cereales. Estas tienen diferentes métodos de supervivencia debido a las diferencias en los entornos y terrenos geográficos. Estos métodos de supervivencia han sido todos preparados por Dios. Por tanto, no todos los humanos están involucrados principalmente en la agricultura. Esto es, no todas las personas consiguen sus alimentos de los cultivos. Este es el tercer punto del que vamos a hablar: se han desarrollado límites a partir de los diversos estilos de vida de la humanidad. ¿Qué otros tipos de estilos de vida tienen los humanos? ¿Qué otros tipos distintos de fuentes de alimentos tienen los humanos? Existen varios tipos principales:

El primero es el estilo de vida de la caza. Todo el mundo sabe de él. ¿Caza alguno de vosotros para vivir? Todos sois personas modernas; no sabéis cómo hacerlo, cómo usar una escopeta. Vuestras fuentes de alimentos se producen en la tierra. ¿Qué comen las personas que viven de la caza? (Presas.) Comen las aves y los animales del bosque. “Presa” es una palabra moderna. Los cazadores no piensan en ella como tal; para ellos es comida, su sustento diario. Por ejemplo, estarían contentos si consiguieran un ciervo. “Fantástico, este ciervo provee comida suficiente para la familia durante varios días”. Cuando cazan este ciervo es exactamente como cuando un agricultor recoge los cultivos de la tierra. El granjero consigue su cosecha del terreno, y cuando ve sus cultivos se siente feliz y relajado. “Por ahora tenemos qué comer; no debemos temerle a pasar hambre”. La familia no pasará hambre teniendo cereales que comer. Su corazón está tranquilo y él se siente satisfecho. Y el cazador también se siente relajado y satisfecho cuando contempla lo que ha capturado, porque no tiene que preocuparse más de la comida. Hay algo que comer para la próxima comida, no hay necesidad de pasar hambre. Esto en el caso de quien caza para vivir. ¿En qué tipo de entornos viven habitualmente las personas que subsisten de la caza? Viven en los bosques montañosos. La mayoría de ellos no se dedican a cultivar la tierra ni a cosecharla; viven en los bosques montañosos. ¿Hay tierra arable en estos? No es fácil encontrar terreno arable, por lo que sobreviven de diversas cosas vivas, diversos tipos de presa. Este es el primer estilo de vida distinto de las personas normales.

El segundo tipo es un estilo de vida de pastoreo. Los que pastorean para vivir no son agricultores. ¿Qué hacen entonces? ¿Sólo pastorean? Si alguien aquí es étnicamente mongol, podéis hablar un poco sobre vuestro estilo de vida nómada. (Mayoritariamente, pastoreamos ganado y ovejas para vivir, no nos dedicamos a la agricultura, y en invierno sacrificamos y comemos nuestros animales. Nuestra comida principal se compone de buey y cordero, bebemos té con leche, comemos arroz seco y muy pocos vegetales. Ahora todos los tipos de transporte son buenos y tenemos toda clase de vegetales y cereales. Los mongoles beben té con leche, y los tibetanos té con mantequilla. Aunque los pastores están ocupados las cuatro estaciones, comen bien. No les falta leche, productos lácteos ni carne. Solían vivir en yurtas pero ahora todos construyen casas.) Los mongoles comen principalmente buey y cordero, beben leche y cabalgan sobre caballos para pastorear a sus animales. Este es el estilo de vida del pastor. No es malo: cabalgan sobre toros y caballos en el campo con la melena al viento, con el sol en sus rostros, y no tienen el estrés de las vidas modernas. Todo el día ven sólo las amplias expansiones de los cielos azules y las llanuras cubiertas de hierba. Las personas que cuidan del ganado para su sustento viven todas en praderas y pueden seguir con su estilo de vida nómada generación tras generación. Aunque la vida en las praderas es algo solitaria, también es muy feliz. ¡No es un estilo de vida malo!

El tercer tipo es el estilo de vida de la pesca. Una pequeña parte de los seres humanos viven cerca del océano o en islas pequeñas. Están rodeados por agua, frente al océano. Este tipo de personas pescan para su sustento. ¿De qué dependen estas personas que pescan para alimentarse? ¿Cuál es su fuente de alimento? Todos los tipos de peces y marisco. Cuando Hong Kong era sólo un pequeño pueblo de pescadores, las personas que vivían allí pescaban para su sustento. No eran agricultores; salían a pescar cada día. Su alimento principal consistía en diversos tipos de pescado, carne y marisco. También intercambiaban ocasionalmente pescado por arroz, harina y productos de primera necesidad. Las personas que subsisten de la pesca viven, todas ellas, cerca del océano, y algunas lo hacen en barcos. Este es el estilo de vida diferente de las personas que viven cerca del agua. Dependen de la pesca; esta es su fuente de sustento y de alimento.

Además de los que se dedican a la agricultura para su sustento, existen principalmente los tres estilos de vida diferentes mencionados anteriormente. Además de los que subsisten del pastoreo, la pesca y la caza, la mayoría de las personas se dedican a la agricultura para vivir. ¿Y qué necesitan estas para su sustento? Necesitan terreno. Los que se apoyan en la agricultura para su sustento plantan principalmente sus cultivos durante generaciones. Consiguen su comida de la tierra. Tanto si plantan vegetales, frutas o cereales, consiguen sus necesidades diarias de la tierra.

¿Cuáles son las condiciones básicas para estos diferentes estilos de vida? ¿No requieren un mantenimiento básico de sus entornos para sobrevivir? Es decir, si los cazadores perdieran los bosques montañosos o las aves y los animales, ya no tendrían sustento. Así pues, si las personas que subsisten de la caza perdieran los bosques montañosos y ya no tuvieran las aves ni los animales, carecerían de fuente para su sustento. ¿A qué dirección conduciría esa clase de etnicidad? ¿Adónde irían esa clase de personas? La capacidad de supervivencia es un número desconocido y podrían simplemente desaparecer. Y los que pastorean para su sustento dependen de las praderas. En realidad, no dependen de su ganado, sino del entorno en el que este sobrevive: los pastizales. Si no hubiera pastizales, ¿adónde pastarían su ganado? ¿Qué comerían el ganado y las ovejas? Sin el ganado, ¿qué sustento tendrían los pueblos nómadas? No tendrían ninguno. Sin una fuente para su sustento, ¿a dónde iría un pueblo? La supervivencia continua sería muy difícil; no tendrían futuro. Sin fuentes de agua, los ríos y lagos se secarían. ¿Seguirían existiendo todos esos peces que dependen del agua para vivir? No existirían. ¿Seguirían sobreviviendo esas personas que dependen del agua y de los peces para su sustento? Si no tuvieran alimento, si carecieran de la fuente del mismo, esas personas no podrían seguir sobreviviendo. Tan pronto como se produzca un problema con su sustento o su supervivencia, esas razas dejarían de ser. No serían capaces de sobrevivir; podrían desaparecer, ser borradas de la tierra. Y si los que se dedican a la agricultura para su sustento perdieran su terreno, ¿cuál sería la consecuencia? No podrían plantar ni conseguir su alimento de las diversas plantas. ¿Cuál sería la consecuencia? Sin alimentos, ¿no se morirían las personas de hambre? Si las personas se muriesen de hambre, ¿no sería aniquilado ese tipo de ser humano? Por consiguiente, este es el propósito de Dios al mantener diversos entornos ecológicos. Él sólo tiene un propósito al mantener diversos entornos y ecosistemas, al mantener los diferentes seres vivientes dentro de cada entorno; lo hace para alimentar a toda clase de personas, para sustentar a personas que viven en diferentes entornos geográficos.

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