Invitamos a los buscadores de la verdad a contactar con nosotros.

Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Ancho de página

0 Resultado(s) de búsqueda

No se encuentra los resultados.

228 Satisfacer a Dios y practicar Su palabra es lo primero

I

Lo que se os exige hoy lograr

es un deber, no un ruego adicional,

es lo que deben hacer las personas para siempre.

Si no podéis hacer vuestro deber,

¿no os creáis problemas y también vais buscando el fin?

¿Cómo esperáis vuestro futuro?

En la obra de Dios,

el hombre ha de esforzarse, y ofrecerle su lealtad,

no entregarse a nociones, ni sentarse a esperar la muerte.

Para Dios, Su obra es Su primera prioridad.

Para Él, Su gestión es lo más importante.

Para el hombre, siempre la prioridad

coger Su palabra y practicarla,

cumplir las exigencias de Dios.

Es lo que todos deben entender.

II

La obra de Dios es por el bien humano.

Y la colaboración del hombre es por el bien

del plan de gestión de Dios.

Cuando Dios haya hecho lo que debe hacer,

al hombre le exigen cooperar con Dios en todo

y Su palabra practicar.

En la obra de Dios,

el hombre ha de esforzarse, y ofrecerle su lealtad,

no entregarse a nociones ni sentarse a esperar la muerte.

Para Dios, Su obra es Su primera prioridad.

Para Él, Su gestión es lo más importante.

Para el hombre, siempre la prioridad

coger Su palabra y practicarla,

cumplir las exigencias de Dios.

Es lo que todos deben entender.

III

¿Por qué no puede el hombre ser leal a Dios

si se sacrificó por ellos?

¿Y ofrecer colaboración,

Él para el hombre es uno en voluntad y corazón?

¿Por qué no puede hacer su deber para la gestión de Dios,

si Él obra por ellos?

Su obra hasta aquí llegó, lo veis y lo oís, y aun así no actuáis.

¿No es esa gente el objeto de la perdición?

Dios les ha dado Su todo,

¿por qué el hombre es incapaz de entregarse a Él?

Para Dios, Su obra es Su primera prioridad.

Para Él, Su gestión es lo más importante.

Para el hombre, siempre la prioridad

coger Su palabra y practicarla,

cumplir las exigencias de Dios.

Es lo que todos deben entender.

Adaptado de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior:Cómo entrar en la verdadera oración

Siguiente:Levántate, colabora con Dios