672 Con el refinamiento viene la fe

1 Es decir, sólo podrás ver a Dios desde el interior de tu fe. Cuando tengas fe, Dios te perfeccionará. Sin fe, Él no puede hacerlo. Cuando tengas fe y puedas tocar Sus acciones en tu experiencia práctica, Dios se te aparecerá, te esclarecerá y te guiará desde dentro. Sin esa fe, Dios no podrá hacer esto. Si has perdido la esperanza en Dios, ¿cómo podrás experimentar Su obra? Por tanto, sólo cuando tengas fe y no albergues dudas hacia Dios, cuando tu fe en Él sea verdadera, haga lo que haga, Él te esclarecerá e iluminará en tus experiencias, y sólo entonces podrás ver Sus acciones. Estas cosas se consiguen todas por medio de la fe, y sólo a través del refinamiento: la fe no puede desarrollarse en la ausencia del refinamiento.

2 Si tocas las acciones de Dios en tu experiencia real, Él se te aparecerá, te esclarecerá y te guiará desde dentro. Si no eres capaz de obedecer Sus palabras, Él no podrá hacerlo. Si te falta fe, si has perdido la esperanza en Dios, ¿cómo experimentarás? Si tienes verdadera fe en Él y no tienes dudas, si le abres tu corazón, Él te perfeccionará. Él te esclarecerá en tu experiencia práctica y en tu vida. En su vida práctica, las personas tienen muchas dificultades personales, y encima de todo, no pueden ver claramente la extensión de la obra de Dios, por lo que esto requiere fe. La fe sólo viene a través de los refinamientos; no puede desarrollarse sin ser refinado. Si tienes nociones a las que no puedes renunciar y desarrollas dudas hacia Dios, te hundirás en los refinamientos, y en esos momentos lo que necesitas es fe.

Adaptado de ‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”

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