292 El amor de Dios me ha derretido el corazón

¡Oh, Dios! He oído Tu voz y he regresado ante Ti.

Tus palabras me revelan y me juzgan, y he visto cuán profundamente corrupto soy.

Creía en el Señor sólo para ser recompensado, sufría a cambio de las bendiciones del reino de los cielos.

Tantas veces rechacé Tu salvación; incluso Te juzgué y me opuse a Ti.

Aun así me perdonaste, y sin embargo Te causé mucho dolor.

Detestaba lo duro que era mi corazón y mi carencia de humanidad.


¡Oh, Dios! El juicio de Tus palabras ha despertado mi corazón.

Muchas veces, ante Tu amor, ha estado lleno de dolor y arrepentimiento.

Durante mi castigo, Tú estás a mi lado; durante mi refinamiento, Tu corazón sufre por mí.

Tus palabras proveen lo que me falta; cuando estoy triste, Tus palabras me consuelan.

Soy muy sucio y corrupto, soy profundamente consciente de que no soy apto para Tu amor.

Tan desobediente y rebelde, debería aceptar aún más de Tu juicio y purificación.


¡Oh, Dios! Tu encarnación revela Tu amor.

Soportas una inmensa humillación para salvar a la humanidad.

Sufres el dolor del rechazo de la humanidad, pero nunca Te quejas de la desolación del mundo.

Hablas y obras, soportas toda clase de persecuciones, sin lugar donde reposar la cabeza.

Nunca has disfrutado la felicidad familiar. Nadie Te ofrece la más mínima calidez.

Humilde y oculto, expresas la verdad sólo para purificar y obtener a la gente.


¡Oh, Dios! Tu amor es tan real que ha derretido mi corazón.

Esperas pacientemente que el hombre se arrepienta, ¿cómo podría seguir dudando?

He disfrutado tanto Tu amor y debería tener aún más consideración por Tu voluntad;

Estoy decidido a buscar la verdad, llevar a cabo mi deber correctamente y retribuir Tu amor.

Estoy dispuesto a sufrir pruebas, refinamiento y dificultades, permanecer firme en mi testimonio y satisfacerte.

Te amo sinceramente y vivo por Tus palabras; te seguiré y daré testimonio de Ti siemore.

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