Digresión cinco: Resumen de la calidad humana de los anticristos y de su esencia-carácter (II) Parte 3

2. Lo que hacen los anticristos hacia Dios

Hemos hablado sobre las diversas manifestaciones perversas que los anticristos demuestran hacia las personas; hablemos ahora sobre aquellas que presentan en su interior hacia Dios, ya que durante todo el día solo piensan en cosas perversas. Hemos abordado gran parte de este tema en anteriores ocasiones, así que resumamos. Comenzaremos por los casos más leves y luego pasaremos gradualmente a los más graves. La primera es la duda, a continuación, el escrutinio a Dios, y también están la sospecha, la cautela, la realización de exigencias y la negociación. ¿Alguna más? (La verificación de Dios). La naturaleza de este comportamiento es sumamente grave. A medida que avanzamos, la naturaleza de cada comportamiento se torna cada vez más grave: negación, condena, juicio, blasfemia, abuso verbal, ataque, clamor y oposición. Aunque a simple vista pueda parecer que estos términos tienen un significado similar, al examinarlos más en detalle, puede verse que son diferentes en cuanto a profundidad o énfasis. La adopción de diferentes perspectivas o el análisis de los diversos enfoques de los anticristos nos permitirá hacer distinciones con respecto a la naturaleza de estos términos.

a. Duda

La duda, el escrutinio y la sospecha constituyen manifestaciones relativamente preliminares. Algunas personas simplemente albergan dudas en el corazón. Piensan: “¿Es la carne encarnada realmente Dios? A mí me parece igual que una persona. ¿Son todas Sus palabras la verdad? ¿Cuál de ellas parece ser la verdad? Una parte de lo que dice puede que esté más allá del lenguaje y el conocimiento humanos. Es probable que la gente no explique con claridad los misterios y las profecías, pero ¿acaso no pueden los profetas decir también tales cosas? Se dice que Dios es justo, pero ¿de qué manera es justo? Se afirma que Dios es soberano sobre todas las cosas, pero entonces, ¿por qué Satanás siempre comete maldades? Cuando Satanás nos captura y nos persigue, cuando abusa de nosotros, ¿por qué Dios no interviene? ¿Dónde está Dios? ¿Existe Dios realmente?”. Cuando la gente carece de fe verdadera, no reconoce la soberanía de Dios, desconoce Su carácter o esencia, y no entiende la verdad, estas serán las dudas que les surgirán en el corazón. Sin embargo, a medida que poco a poco vayan experimentando la obra de Dios, comprendiendo la verdad y reconociendo la soberanía de Dios, esas dudas se resolverán progresivamente y se convertirán en verdadera fe. Esta es la senda ineludible de todos aquellos que siguen a Dios. Sin embargo, en el caso de los anticristos, que poseen una esencia perversa, ¿pueden sus dudas cambiar? (No). ¿Por qué no? (Porque son incrédulos; no reconocen a Dios). En teoría, son incrédulos, por lo que dudan constantemente de Dios. La razón objetiva es que las personas así se niegan por naturaleza a aceptar la verdad y las cosas positivas. Sin embargo, todo lo que Dios hace es positivo y la verdad. Como los anticristos sienten aversión por la verdad y son hostiles a ella, aunque todo el mundo admita que cada una de las cosas que Dios hace es un hecho, que todas ellas se encuentran bajo la soberanía de Dios, y que esta última, al igual que Dios, indudablemente existe, los anticristos no reconocen ni aceptan que se trata de hechos. Las dudas con respecto a Dios permanecen en su corazón para siempre. Obviamente, se trata de hechos que todos han presenciado, y hasta aquellos que suelen poseer una fe insignificante, después de experimentar la obra de Dios durante muchos años, descartan sus dudas con respecto a Dios y desarrollan fe verdadera en Él. Solo los anticristos no pueden cambiar sus dudas sobre Dios. Objetivamente hablando, en teoría, son incrédulos que no aceptan la verdad, pero, en realidad, se debe a que los anticristos sienten aversión por la verdad y poseen una esencia perversa. Esta es la razón principal. Independientemente de cuántas personas confirmen o den testimonio de lo que Dios ha hecho, o de cuán abrumadoras sean las pruebas que tengan ante los ojos, siguen negándose a creer en la esencia de Dios o que Él es soberano sobre todas las cosas, lo que resulta extremadamente perverso. Esto se puede ilustrar mediante un hecho: cuando los anticristos ven la abrumadora y evidente realidad de la soberanía de Dios sobre todas las cosas, no creen en ella ni la reconocen, e incluso dudan de Dios. En cambio, creen de inmediato en las acciones de aquellos llamados Buda o inmortales de los que hablan los no creyentes, los diablos y los espíritus malignos, hechos que los anticristos no han presenciado y que carecen de cualquier tipo de evidencia tangible. Esto es una muestra de perversidad extrema. Sin importar cuán grandiosas o trascendentales puedan ser las acciones de Dios, los anticristos siguen dudando y mostrando su desprecio, y albergando constantemente dudas en el corazón. Incluso cuando los diablos o Satanás hacen algo extraño, se dejan conquistar y se inclinan ante ellos en señal de admiración. Por muy grandes que sean las acciones de Dios, no son capaces de sentir temor de Dios ni fe verdadera en Él. Por el contrario, creen sin reparos en todas las mentiras de Satanás y las veneran con todo su ser. Esto es una demostración de perversidad. Los anticristos nunca dejan de dudar de Dios. Nunca creen que Él es soberano sobre todas las cosas, ni reconocen jamás que Dios es la verdad. Sin importar cuántas personas den testimonio o cuántas evidencias se presenten acerca de esas cuestiones, no pueden aceptarlas ni creérselas. Por un lado, esto se debe a la esencia-carácter perversa de los anticristos, y por otro, indica que tales personas no son realmente humanas, ya que carecen de los procesos de pensamiento de la humanidad normal. ¿Qué significa que carecen de los procesos de pensamiento de la humanidad normal? Significa que no poseen entendimiento ni un juicio adecuado de las cosas positivas, la verdad, la esencia ni el origen que hay detrás de todas las cosas. Aunque lean, experimenten y aprecien las palabras de Dios y escuchen sermones, no son capaces de afirmar nada ni de creer, sino que siguen dudando. Claramente, no cuentan con los procesos de pensamiento de la humanidad normal. Estas personas que carecen de dichos procesos de pensamiento, que no pueden comprender la verdad, las palabras de Dios, las cosas positivas ni los hechos, ¿son así y todo humanos? (No). No son humanos, pero tampoco se puede decir que sean animales, porque estos no tienen un carácter perverso. Dado que estas personas sí tienen un carácter perverso, la afirmación es correcta: estos individuos son, de hecho, auténticos anticristos que poseen una naturaleza demoníaca. La duda es un estado presente en los pensamientos que los anticristos manifiestan contra Dios, y es también un tipo de esencia-carácter que se revela en su comportamiento, lo cual constituye la manifestación más superficial, básica, evidente y común.

b. Escrutinio

Los anticristos tienen el corazón repleto de dudas acerca de Dios. Por lo tanto, ¿aceptan las palabras de Dios, Su carácter y Su obra de manera sincera? ¿Se someten realmente a estos? ¿Siguen a Dios de verdad? Obviamente, la respuesta es no. ¿Cuál es la consecuencia? Cuando vienen a la casa de Dios, piensan: “¿Dónde está dios? No puedo verlo, solo puedo oír su voz. A juzgar por su voz, parece que es una mujer; por sus palabras, parece culta, no analfabeta; pero según su manera de hablar y el contenido de sus palabras, ¿qué dice? ¿Por qué suena confuso? Después de escuchar, mucha gente dice que es la verdad, pero ¿por qué a mí no me parece que lo sea? Todo hace referencia a asuntos relacionados con la humanidad, con el carácter humano, con los diversos estados que las personas revelan en sus acciones. ¿Puede encontrarse la vida y el camino en esas palabras? Realmente no lo entiendo. Una vez que escuchan, todos dicen que deben llevar a cabo sus deberes lealmente, satisfacer a dios y perseguir la salvación. Muchos incluso escriben artículos de testimonio vivencial y dan testimonio. ¿Es esa persona dios? ¿Se parece a él? No le he visto la cara; si lo hubiera hecho, quizás podría analizar sus rasgos y tendría una respuesta clara. En este momento, al oír solo su voz y escuchar lo que dice, aún no estoy completamente seguro”. ¿Qué están haciendo? Están escrutando, verificando y tratando de comprender la situación real para ver si se trata realmente de Dios y luego determinar si deben seguirlo, cómo seguirlo y confirmar si pueden encontrar en esa persona la respuesta en relación con las bendiciones y el destino que desean alcanzar, así como con sus deseos, si a través de ella pueden conocer con exactitud cómo es el Dios en el cielo, si Él de verdad existe, cuál es Su carácter, cuál puede ser Su enfoque y postura con respecto a los seres humanos, y qué tipo de habilidades, capacidades y autoridad tiene. ¿No es eso escrutar a Dios? Indudablemente lo es.

Cuando escrutan a Dios, ¿pueden los anticristos aceptar las palabras de Dios como su vida y tomarlas como guía y objetivo de su vida diaria y comportamiento? (No). Una persona corrupta corriente probablemente examine a Dios durante un tiempo y luego piense: “Esta senda es errónea. Siento inquietud en el corazón. Escrutar a Dios de esta manera no me permite encontrar respuestas. ¿Cómo puede un creyente en Dios escrutarlo? ¿Qué beneficios puede aportar escrutar a Dios? Cuando los creyentes escrutan a Dios, Él les oculta Su rostro y no pueden obtener la verdad. Se dice que las palabras de Dios son la verdad y que en ellas las personas pueden encontrar el camino y obtener la vida. Actuar de esta manera no es bueno para mí. No debo seguir escrutándolo”. A medida que escuchan sermones y leen las palabras de Dios, descubren poco a poco que las personas tienen actitudes corruptas, y se dan cuenta progresivamente de que no pueden ser compatibles con Dios, desempeñar bien sus deberes ni hacer nada de manera correcta, a menos que resuelvan esas actitudes corruptas. Descubren poco a poco que el motivo por el que las personas no pueden cumplir bien sus deberes es porque sus actitudes corruptas y su rebeldía se lo impiden, y porque actúan según sus actitudes corruptas y no son capaces de gestionar los asuntos de acuerdo con los principios-verdad. A continuación, comienzan a pensar: “¿Cómo puedo actuar conforme a los principios-verdad? Cuando se revelen mis actitudes corruptas, ¿cómo puedo resolverlas?”. La mejor solución a las actitudes corruptas de las personas es la verdad y las palabras de Dios. La manera más directa para que las personas entren en la verdad es que busquen los principios-verdad y encuentren los principios para todo lo que hacen. Eso permite establecer los objetivos, la dirección, las sendas y los métodos de práctica. Una vez establecidos estos, las personas tienen una senda que seguir y, cuando actúan, es menos probable que vulneren los decretos administrativos, que revelen sus actitudes corruptas o que provoquen perturbaciones y trastornos, y son incluso menos propensas a resistirse a Dios. Después de pasar por este tipo de experiencia, sienten que han encontrado una senda apropiada para su fe en Dios, y que es la senda que necesitan, en la que deben entrar, la senda correcta para la fe en Dios y para la vida, y que esta es mucho mejor que escrutar a Dios y adoptar siempre una actitud expectante hacia Él. Se dan cuenta de que escrutar a Dios es inútil y que, por mucho que lo hagan, eso no solucionará las diversas actitudes corruptas que revelen ni los problemas que surjan cuando cumplan con sus deberes. Por lo tanto, pasan gradualmente de escrutar a Dios a tomar la senda de la búsqueda de los principios-verdad. Ese es el camino de entrada y el proceso vivencial normales para los seres humanos corruptos comunes. Sin embargo, en el caso de los anticristos, es diferente. Desde el primer día en que entran en la casa de Dios y cruzan el umbral de esta, piensan: “Todo en la casa de dios es muy interesante y novedoso, es diferente al mundo de los no creyentes. En la casa de dios, todos deben ser honestos. Es como una gran familia, y ¡muy alegre!”. Después de escrutar, conocer y comprender en profundidad a sus hermanos y hermanas, llega el momento de escrutar a Dios. Se preguntan: “¿Dónde está dios? ¿Qué está haciendo? ¿Cómo lo hace? Es difícil escrutar al dios en el cielo; es complicado comprenderlo y no alcanzamos a hacerlo. Sin embargo, ahora hay un procedimiento rápido y conveniente: dios ha venido a la tierra, y eso hará que escrutarlo resulte sencillo”. Algunos de ellos tienen la suerte de entrar en contacto con el Dios en la tierra, de ver a esa persona con sus propios ojos, lo que les permite escrutarlo con incluso mayor facilidad. ¿De qué manera lo hacen? Escrutan las conversaciones animadas del Dios en la tierra, en qué asuntos utiliza una forma de hablar y en qué otros emplea otra, en qué contexto se ríe y está contento, y de qué habla en esos momentos, así como de qué conversa cuando no se siente feliz o está enojado. Escrutan en qué situaciones ignora a las personas o es muy amigable con ellas, cuándo las poda y cuándo no, a qué asuntos presta atención y cuáles no le importan, así como si sabe cuándo la gente lo escruta, lo engaña o lo lastima a Sus espaldas. Después de escrutar los aspectos más generales, los anticristos indagan en detalles específicos sobre el Dios en la tierra, por ejemplo, qué come, cómo viste y Sus hábitos cotidianos. Escrutan qué le agrada, dónde le gusta ir, e incluso qué colores son de su agrado y cuáles no, si prefiere los días de sol o los nublados, y si sale cuando hace mal tiempo. Los anticristos están siempre y en todo momento escrutando, e ignoran lo que esa persona, que tiene la identidad de Dios, ha venido a hacer. Dicen: “No me importa lo que has venido a hacer. Siempre que te vea, te convertirás en el objeto de mi escrutinio”. ¿Cuál es el propósito de su escrutinio? Piensan: “Si puedo confirmar que realmente eres dios, podré dejar todo atrás incondicionalmente y de todo corazón para seguirte, porque creer en dios es como hacer una apuesta y, como afirmas ser dios y la carne de dios encarnada, creer en ti es equivalente a apostar por ti. ¿Cómo no voy a escrutarte? Si no lo hiciera, sería injusto para mí. Si no te escrutara, no me estaría haciendo responsable de mi propio destino, mis perspectivas y mi porvenir. Debo escrutarte hasta el final”. Incluso hoy en día, tras escrutarlo exhaustivamente, todavía no están seguros: “¿De verdad es cristo esta persona? ¿Es el verdadero dios encarnado? No está muy claro. De todos modos, muchas personas lo siguen, y la situación en la que se encuentra la expansión del evangelio es bastante prometedora. Parece que podría extenderse más, así que no debería permitirme quedarme atrás. Pero aún necesito seguir escrutándolo”. Son incorregibles.

Los anticristos tienen una esencia-carácter perversa, así que jamás dejan de escrutar. En una organización o una comunidad de no creyentes, escrutan y se aprovechan de todo tipo de personas; descubren qué les gusta a sus superiores, detectan sus puntos débiles y, a continuación, adecúan sus acciones y satisfacen los gustos de dichos superiores a fin de ganarse su favor. Su naturaleza no cambia cuando entran en la casa de Dios y continúan escrutando. No logran entender que escrutar a Dios no es la senda que los creyentes deben seguir. Si lo escrutan, nunca comprenderán Sus acciones ni se darán cuenta de que todo lo que Él expresa es la verdad, ni entenderán que el objetivo de todas esas verdades y acciones de Dios es la salvación de la humanidad. Los anticristos nunca entenderán ese propósito. Lo único que perciben es que el pueblo escogido de Dios sufre continuamente el acoso y la persecución de Satanás. Solo ven a personas malvadas cometiendo acciones malvadas y causando perturbaciones dentro de la iglesia, y a las fuerzas de los anticristos en la comunidad religiosa calumniando y condenando a Dios constantemente, mientras que Dios nunca resuelve nada de eso. Por consiguiente, los anticristos siguen aferrados a sus propias nociones y figuraciones y se niegan obstinadamente a aceptar cualquiera de las verdades que Dios expresa. ¿Cuál es el resultado? Sus nociones y figuraciones se convierten en su evidencia para resistirse a Dios. A los ojos de los anticristos, estas supuestas pruebas son las razones por las que ellos no creen en la identidad ni en la esencia de Dios, así como tampoco las reconocen. El resultado de su escrutinio es que, precisamente, debido a que se niegan a aceptar la verdad, nunca jamás verán las verdades que hay detrás de estos hechos, las verdades que las personas deben comprender y asimilar, ni las intenciones de Dios. Ante estos hechos, aquellos que persiguen la verdad, los que la aman y tienen fe verdadera en Dios, son capaces de aceptar cosas de parte de Él y de reaccionar correctamente sin importar lo que ocurra en Su casa, y pueden esperar a Dios, mantener la calma ante Él y orarle, tratar de captar Sus intenciones y también comprender y asimilar que detrás de todas esas cosas se hallan las buenas intenciones de Dios. Con el propósito de revelar y repudiar a las personas malvadas, Dios hace muchas cosas que la gente no puede ni imaginarse. Al mismo tiempo, con el fin de perfeccionar al pueblo escogido de Dios y permitir que adquiera discernimiento y aprenda lecciones, también utiliza a las personas malvadas y las acciones malvadas de estas para que rindan servicio. Por un lado, Dios las revela y las repudia; por otro, permite que Su pueblo escogido vea qué cosas son positivas y cuáles son negativas, a quién concede su aprobación, a quién detesta, a quién descarta y a quién bendice. Todas estas son lecciones que el pueblo escogido de Dios necesita aprender, los resultados positivos que aquellos que persiguen la verdad deben conseguir y las verdades que las personas deben entender. Sin embargo, debido a su esencia-carácter perversa, los anticristos nunca alcanzarán estas cosas tan valiosas. Por lo tanto, solo tienen un estado: mientras están en presencia de Dios, además de dudar de Él, lo escrutan continuamente. Aun cuando no puedan llegar al fondo de la cuestión, lo siguen escrutando. Si les preguntas si están cansados, responden: “En absoluto. ¡Escrutar a Dios es divertido, fascinante, interesante y cautivador!”. ¿No son endiabladas estas palabras? Poseen el semblante de Satanás y tienen la esencia-naturaleza de los anticristos. No tienen ninguna intención en aceptar la verdad ni la salvación de Dios. Están aquí únicamente para escrutar a Dios.

c. Sospecha

A continuación, hablaremos sobre la sospecha de los anticristos hacia Dios. ¿Qué significa la sospecha literalmente? Existen algunas manifestaciones, pensamientos y comportamientos concretos relacionados con el escrutinio de Dios, y es totalmente acertado decir que lo mismo sucede con las sospechas. Después de escrutar a Dios, algunas personas siguen sin saber cuál es Su verdadero carácter o qué tipo de emociones tiene, y no están seguras de si realmente existe. Son aún menos capaces de determinar si esa persona corriente es Cristo o si posee la esencia de Dios. No entienden ni tienen claro tales cosas. Más tarde, cuando tienen la oportunidad de interactuar con Dios, reflexionan: “Cristo habló conmigo sobre las personas que cumplen sus deberes de modo superficial. ¿Será que alguien va diciendo por ahí que yo los cumplo de esa manera y llegó a oídos de cristo? ¿Habrá sido esa la razón por la que lo mencionó cuando nos encontramos? Indudablemente, fue porque alguien me delató y, cuando cristo se enteró, se propuso dejarme en evidencia. Tras saber el tipo de persona que soy, ¿todavía le caigo bien? ¿Siente aversión por mí o no me considera importante? ¿Se está preparando para reemplazarme?”. Después de esperar un tiempo y ver que no han sido sustituidas, piensan: “¡Menos mal! Tenía mucho miedo. Pensaba que cristo podría ser mezquino, pero no lo ha hecho. Ahora puedo relajarme”. Puede que algunos digan: “Durante mi última reunión con cristo, hablé de manera incoherente, como una persona sin educación, y mi discurso tuvo ciertas imprecisiones. Expuse mi verdadero yo. ¿Tendrá cristo una mala impresión de mí? ¿Me descartará más adelante? Cuando no lo veo, todo va bien; mis problemas surgen solamente cuando me encuentro con él. No debo volver a reunirme con él, debo evitarlo cuando lo vea y mantenerme lo más lejos posible de él, y no debo tener ningún tipo de trato, interacción o contacto directo con él. De lo contrario, tendrá una mala opinión de mí”. ¿Qué tipo de pensamientos y planteamientos son estos? (Sospechas). Son sospechas. También hay quienes dicen: “En la última reunión, dios hizo una pregunta sencilla, pero no la respondí correctamente y eso reveló mis defectos. ¿Pensará dios que mi calibre no es bueno y decidirá no cultivarme en el futuro? La última vez, alguien sacó a la luz algo que hice, dijo que fui insensato y que actué de manera imprudente. Si dios se entera de ello, ¿me perfeccionará igualmente el día de mañana? ¿Cuál es mi estatus en la mente de dios? ¿Es alto o bajo, superior o inferior? ¿A qué rango pertenezco? En el futuro, cada vez que hable con dios, necesito prepararme para hablar. No puedo hacerlo despreocupadamente ni decir lo que se me ocurra. Debo reflexionar más, pensar las cosas más detenidamente, deliberar más, preparar bien mi discurso y presentarle a cristo mi cara más espectacular y competente. ¡Qué maravilloso y perfecto sería eso!”. Esto también es sospecha.

La sospecha es otra característica del carácter perverso de los anticristos. Además de dudar y escrutar, también albergan sospechas. En resumen, independientemente del aspecto que domine sus pensamientos, ninguno de ellos tiene que ver con practicar y buscar la verdad. Entonces, ¿pueden esos enfoques, pensamientos o métodos confirmar que la esencia-carácter de los anticristos es perversa? (Sí). Tanto si los anticristos dudan de Dios, como si lo escrutan o albergan sospechas con respecto a Él, sea como sea, jamás logran centrarse en la verdad, nunca dan un paso atrás y utilizan esos métodos de manera persistente para reflexionar acerca de las cuestiones vinculadas a Dios y relacionarse con Él, sin buscar la verdad en lo más mínimo. Por muy agotadoras y complicadas que puedan resultar dichas acciones, no dejan de llevarlas a cabo ni de repetirlas incansablemente. No importa cuánto tiempo lleven escrutando a Dios o sospechando de Él, ni si han obtenido o no algún resultado, continúan siguiendo esa senda igual que antes y siguen actuando de esta manera y repitiendo sus acciones. Nunca se examinan a sí mismos ni piensan: “¿Son estos el método y la actitud con los que un ser creado debe tratar a Dios? ¿Cuál es la naturaleza de la manera en la que lo trato? ¿Qué tipo de carácter revelo? ¿Se ajusta ese trato a la verdad? ¿Lo detesta Dios? Si sigo haciendo cosas que Él detesta, ¿cuál será el resultado final? ¿Me abandonará y descartará Dios? Dado que habrá consecuencias negativas, ¿por qué no puedo actuar ni practicar de acuerdo con las palabras y las exigencias de Dios?”. ¿Reflexionan sobre estas cuestiones? (No). ¿Por qué no? Porque su calidad humana carece de conciencia y racionalidad. No tienen conciencia, por lo que realizan tales acciones irracionales y absurdas sin ser conscientes de ello. La falta de racionalidad no les permite comprender nunca quiénes son ni cuál es la posición, la perspectiva y el estatus que deben asumir. Nunca consideran que son personas corrientes, humanos corruptos o la calaña y la descendencia de Satanás que Dios detesta. Las cosas que las personas deben aceptar son las palabras de Dios, Sus exigencias y la verdad que Él les proporciona. No deben escrutar a Dios como si fueran Sus iguales, ni reírse y hablar con Dios como si estuvieran interactuando con otra persona. ¿No son esas cosas propias de alguien que no es humano? En ese momento, la calidad humana de los anticristos queda en evidencia y su esencia-carácter perversa los domina, lo que los lleva a emprender incansablemente esas acciones inútiles y sin sentido que dañan a los demás y no les reportan beneficio alguno. No obstante, se aferran a ello; siguen sin ser conscientes del error que supone su senda y de la naturaleza que subyace detrás de tales acciones. Por mucho esfuerzo, sufrimiento y fracaso que conlleve esta cuestión, no se sienten culpables, acusados ni en deuda. Insisten en situarse en un plano de igualdad con respecto a Dios, e incluso lo escrutan y desprecian con aires de superioridad, y dudan y sospechan de Él una y otra vez. No importa cuántos años lleven creyendo en Dios, su actitud hacia Él y la forma en que lo tratan nunca han cambiado. Si no están dudando de Él, lo están escrutando, y si no lo están escrutando, están sospechando de Él. Es como si estuvieran poseídos por un demonio o los hubieran hechizado. Estas son algunas manifestaciones de la esencia perversa de los anticristos. Son perversos por naturaleza. Algunas personas que son incapaces de identificar la esencia de los anticristos podrían decir: “¿No puedes abstenerte de escrutar a Dios? ¿No puedes dejar de dudar y de sospechar de Él? Si dejas de hacerlo, serás capaz de entender la verdad, tratar a Dios como a Dios, desarrollar fe verdadera en Él y convertirte legítimamente en un miembro del pueblo de Dios. Tendrás la oportunidad de transformarte en un ser creado apto. ¿No serás entonces digno de ser considerado parte del pueblo escogido de Dios? ¡Eso sería maravilloso!”. Sin embargo, los anticristos replican: “No soy tan tonto. ¿Qué beneficios aporta ser un ser creado apto? Es aburrido. ¡Solo resulta interesante cuando dudo, escruto y sospecho de dios!”. Esta manifestación de los anticristos se parece a lo que dice el gran dragón rojo: “Luchar contra los demás y contra el cielo es una fuente de diversión inagotable”. Esta es una definición precisa y el auténtico reflejo de la esencia-naturaleza perversa de los anticristos. En resumen, los anticristos son sumamente perversos; son perversos en extremo. Aquellos que creen en Dios, pero que se niegan rotundamente a aceptar la verdad, son personas perversas. Mucha gente siempre desea conceder a los anticristos la oportunidad de arrepentirse porque piensan que algún día lo harán. ¿Es correcto este razonamiento? Como dicen los dichos: “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda” y “La cabra siempre tira al monte”. Por lo tanto, a la hora de relacionarte con los anticristos o hacerles exigencias, no puedes utilizar los criterios ni los métodos que utilizas en tu trato con los humanos. Los anticristos son lo que son. Si no escrutan o dudan de Dios, o si no sospechan de Él, se sienten incómodos, porque se rigen por su naturaleza perversa.

d. Cautela

Ahora hablaremos sobre la cautela. Los anticristos tienen un pensamiento y una opinión particularmente predominantes y evidentes. Dicen: “Las personas no deben permitir que dios controle ni sea soberano sobre sus destinos. Si dios está a cargo del destino de una persona, esta está perdida. La gente debe ser la única que tenga control sobre sí misma para así alcanzar la felicidad y poder comer, beber y divertirse sin preocupaciones. Dios no permite que coman, beban y se diviertan, no les permite vivir bien; solo les hace sufrir adversidades. Por lo tanto, debemos encargarnos de nuestra propia felicidad. No podemos encomendar nuestro destino a dios, esperar pasivamente a que suceda todo ni permitir que dios se ocupe de los preparativos, nos esclarezca y nos guíe. No podemos ser ese tipo de persona. Tenemos derechos humanos, el derecho a actuar de manera autónoma y libre albedrío. No necesitamos informar a dios acerca de todo ni recurrir a él para todo. Eso nos haría parecer muy incompetentes. ¡Solo los tontos lo hacen!”. ¿Qué están haciendo? (Mostrar cautela con respecto a Dios). Algunas personas dicen: “Ten cuidado cuando hagas un juramento ante dios; piensa bien tus palabras. Cuando el hombre actúa, ¡el cielo lo está observando!”. Algunos oran: “Oh, dios, te dedico toda mi vida y mi juventud; no buscaré pareja ni me casaré”. Pero después de decirlo, se arrepienten y piensan: “¿Hará dios que mis palabras se hagan realidad? ¿Y si realmente necesito una pareja o quiero casarme? ¿Me castigará? ¡Es terrible!”. A partir de ese momento, se deprimen y pierden la alegría, evitan al sexo opuesto y tienen miedo a ser castigados. ¿Qué hacen? (Muestran cautela con respecto a Dios). Otro tipo de persona dice: “Entregarse a dios no es ni fácil ni sencillo. Necesitas tener un plan alternativo; debes preparar por ti mismo una vía de escape antes de entregarte a él. De lo contrario, cuando te quedes sin recursos, ¡dios no se hará cargo de ti! Esforzarte por dios es asunto tuyo; que dios sea soberano sobre todas las cosas es otro tema. Dios es soberano sobre todas las cosas, ¿se ocupará de una persona insignificante como tú? Dios solo se encarga de asuntos importantes; no se molesta por esas cosas sin importancia. Por lo tanto, debes planificar y preparar tu vía de escape; si más adelante dios ya no te quiere y te aparta, no te mostrará ninguna misericordia”. ¿Qué clase de pensamiento es ese? (El de mostrar cautela respecto a Dios). Las personas son muy calculadoras. Algunos, después de convertirse en líderes, pagan un precio y se esfuerzan un poco de manera sincera, pero debido a su mala humanidad, a su carácter abominable y a que poseen el carácter de los anticristos, ocasionan pérdidas considerables a la casa de Dios. Como resultado, son apartados. Después, aprenden a comportarse y mantienen un perfil bajo, no confían nada a nadie y dicen: “Antes siempre solía hacer confidencias a la gente, así que todos sabían lo que en verdad me pasaba, pero luego alguien me denunció a la casa de dios y fui apartado. Por lo tanto, ahora tengo que aprender a cerrarme, a ocultarme, a defenderme y a protegerme. Debo ser cauteloso a la hora de contar algo a las personas, y ni siquiera debo confiar nada a dios. Ya no creo que dios sea la verdad ni que sea fiel. Tengo incluso menos confianza en los hermanos y hermanas. Nadie es digno de mi confianza, ni siquiera los miembros de mi familia o mis parientes, y mucho menos aquellos que persiguen la verdad”. ¿Qué hacen? (Son cautelosos). Cuando los anticristos experimentan la poda, fracasos o tropiezos y son puestos en evidencia, reflexionan sobre ello y recurren a un dicho: “Uno nunca debería tener la intención de hacer daño a otros, pero siempre debería protegerse del daño que otros pudieran hacerle”. En realidad, ellos han hecho mucho daño a los demás y, al final, se ocultan y recurren a esa falacia. Después de creer muchos años en Dios y de experimentar numerosos fracasos y contratiempos, así como la revelación y la poda de Dios, en circunstancias normales, las personas deben reflexionar sobre sí mismas y conocerse gracias a las lecciones extraídas de dichos fracasos, buscar la verdad para resolver los problemas, y encontrar en las palabras de Dios las razones de sus fracasos y tropiezos, así como la senda de práctica que deben tomar. Sin embargo, los anticristos no hacen eso. Tras múltiples tropiezos y fracasos, agravan su comportamiento, sus dudas con respecto a Dios aumentan en cuanto a número y gravedad, lo escrutan con más intensidad, sospechan de Él con mayor profundidad y, de igual modo, su corazón rebosa cautela hacia Dios. Su cautela está repleta de quejas, ira, oposición e indignación, e incluso poco a poco van desarrollando negación, juicio y condena hacia Dios. ¿No corren un riesgo cada vez mayor? (Sí).

A juzgar por la postura de los anticristos hacia Dios, hacia los entornos y las personas, los acontecimientos y las cosas que Dios dispone, hacia la revelación y la disciplina que Él determina para ellos, y hacia el resto de elementos, ¿tienen los anticristos la más mínima intención de buscar la verdad y de someterse a Dios? ¿Creen, aunque sea en lo más mínimo, que todo ello no es accidental, sino que forma parte de la soberanía de Dios? ¿Lo comprenden y son conscientes de ello? Obviamente, no. Puede decirse que el origen de su cautela radica en sus dudas respecto a Dios. Puede decirse también que el origen de sus sospechas hacia Dios radica en sus dudas respecto a Él. Los resultados que obtuvieron al escrutar a Dios hacen que sospechen más de Él y, al mismo tiempo, que sean más cautelosos con respecto a Dios. A juzgar por los diversos pensamientos y opiniones generados a partir de la manera de pensar de los anticristos, así como de los distintos enfoques y comportamientos adoptados debido al dominio de estos pensamientos y opiniones, estas personas son completamente irracionales. No pueden comprender la verdad, no pueden desarrollar fe verdadera en Dios, no pueden creer ni reconocer la existencia de Dios plenamente, ni creer ni admitir que Dios es soberano sobre toda la creación, que Él es soberano sobre todas las cosas. Todo esto se debe a su esencia-carácter perversa.

19 de diciembre de 2020