190 El juicio ha despertado mi corazón

¿Qué debería buscar en mi fe?

He abierto los ojos al fin.

Antes, creía en el Señor sólo por las bendiciones.

Gozaba de Su gracia con avaricia.

Pero el juicio despertó mi corazón.

En mis oraciones, decía lo correcto,

pero en la práctica, hacía lo que quería.

Lo que hacía para Dios era sólo por mi destino.

La verdad no practicaba.

Pero el juicio despertó mi corazón.

Adoraba a Dios con ritos religiosos,

pero en el fondo, estaba vacía, incompleta.

Mi corrupción no estaba purificada.

¿Cómo iba a hacer Su voluntad?

Las palabras de Dios son tan afiladas, se clavan en mi corazón.

He sufrido en las pruebas y el refinamiento,

se ha limpiado mi corrupción.

He probado Su amor y estoy decidida

a buscar y obtener la verdad.

Cumpliré fielmente mi deber con Dios

para ser Su testigo y retribuir Su amor.

En mi fe, he gozado de Su gracia,

pero no significa que haya ganado vida.

Sin la verdad, no puedo vivir la realidad,

decir que lo amaba es del todo incierto.

Pero el juicio despertó mi corazón.

No importa mi devoción ni mis buenas acciones,

todo era pura hipocresía.

En mi deber, hice tratos con Dios,

lo engañé y me opuse a Él.

Pero el juicio despertó mi corazón.

Soy consciente de lo corrupta que soy.

Necesito Su juicio y purificación.

He sido juzgada ante el trono de Cristo.

Y mi corazón se ha despertado.

Las palabras de Dios son tan afiladas, se clavan en mi corazón.

He sufrido en las pruebas y el refinamiento,

se ha limpiado mi corrupción.

He probado Su amor y estoy decidida

a buscar y obtener la verdad.

Cumpliré fielmente mi deber con Dios

para ser Su testigo y retribuir Su amor.

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El hombre mismo debe tener un corazón anhelante, buscador para poder trabajar con Dios de una manera positiva y activa. Sólo entonces el Espíritu Santo puede obrar en el hombre y esclarecer e iluminar el entendimiento que el hombre tiene de la voluntad de Dios, haciéndole entender la verdad en Sus palabras.

52. ¡Adiós a los complacientes!

Los verdaderos practicantes de la verdad pueden practicar la verdad porque comprenden su propósito. Saben que practicar la verdad es lo que significa ser humanos, es una cualidad intrínseca a todo ser humano. Por tanto, no lo hacen para exhibirse; lo ven como un deber. Están dispuestos a atravesar penalidades y a pagar el precio; están desprovistos de intenciones y deseos personales.

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