852 Dios trata al hombre como a Su predilecto

Dios creó a la humanidad;

ya sea que se haya corrompido o si lo siguen a Él,

Dios trata a la humanidad como seres queridos,

o como el hombre diría, Sus predilectos.

La humanidad no es un juguete para Él.

Él es el Creador y el hombre, Su creación.

Y a pesar de esto,

lo que Dios hace por el hombre va más allá de su relación.

Dios ama a la humanidad,

la cuida y muestra al hombre Su preocupación.

Incansablemente, Él da a la humanidad,

nunca siente que sea un trabajo extra

ni necesita reconocimiento.

Él no siente que salvar a la humanidad,

sustentarla y dárselo todo sea una gran contribución.

Es sólo que, a Su manera, Su esencia, lo que tiene y es,

Él provee a la humanidad en silencio.

No importa cuánto el hombre obtenga de Él,

Dios no pide reconocimiento.

Está determinado por Su esencia; es fiel a Su carácter.

Adaptado de La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo I

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