242 Un corazón fiel a Dios

I

¡Oh, Dios! Aunque mi vida no sea mucho para Ti,

sólo quiero dedicártela a Ti.

Aunque los hombres no merezcan amarte,

y aunque su amor y corazón no valgan nada,

puedes ver sus buenas intenciones.

Y aunque no aceptes la carne del hombre,

deseo que aceptes mi corazón.

Porque soy menos, mucho menos que polvo,

y no hay nada que pueda hacer

salvo dedicarte mi corazón fiel, oh Dios, a Ti.

II

¡Oh, Dios! Aunque mi vida no sea mucho para Ti,

sólo quiero dedicarte a Ti todo mi corazón.

Aunque no puedo hacer nada por Ti,

me dedicaré a Ti para complacerte fielmente.

Sé que debes mirar dentro de mi corazón.

En mi vida no te pido nada salvo mi deseo de

que aceptes que quiero amarte.

Porque soy menos, mucho menos que polvo,

y no hay nada que pueda hacer

salvo dedicarte mi corazón fiel, oh Dios, a Ti.

III

¡Oh, Dios! Aunque mi vida no sea mucho para Ti,

sólo quiero dedicártela a Ti.

Aunque estábamos juntos no te conocía.

Mi deuda más grande es no haberte amado nunca.

Incluso hablé mal a espaldas de Ti,

palabras, Dios querido, que no debería haber dicho.

Siento que estaré por siempre en deuda contigo.

Porque soy menos, mucho menos que polvo,

y no hay nada que pueda hacer

salvo dedicarte mi corazón fiel, oh Dios, a Ti.

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