Los hechos de la persecución tiránica del PCCh a los cristianos, ep. 32: Quedó al borde de la muerte tras siete días de tortura a manos del PCCh por creer en Dios
Yang Chen solía ser predicador de una iglesia doméstica. A los 52 años, aceptó la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días. A partir de entonces, persiguió la verdad con entusiasmo y viajó por todas partes para predicar el evangelio. El 14 de noviembre de 2004, la policía arrestó a Yang Chen y a varios otros cristianos mientras discutían el trabajo evangélico. La policía lo torturó en un intento de obligarlo a divulgar información sobre la iglesia y el paradero de las ofrendas. Le inmovilizaron las piernas bajo una placa de hierro y más de 20 kilos de cadenas de hierro durante casi nueve horas, le golpearon repetidamente los tobillos y los empeines con botellas de cerveza, y lo patearon brutalmente en la cabeza. Después, la policía le dio puñetazos y patadas, y les ordenó a los reclusos que se turnaran para golpearlo, lo que hizo que se desmayara varias veces y lo dejó al borde de la muerte. Después de haber estado detenido durante más de un mes, la policía, por miedo a que los hicieran responsables si Yang Chen moría en el centro de detención, no tuvo más remedio que soltarlo. Antes de irse, la policía le advirtió que no volviera a predicar el evangelio. Después de regresar a su pueblo natal en Nanyang, Yang Chen temía que la policía local se enterara de que había vuelto y lo arrestara de nuevo, así que no tuvo más remedio que huir en cuanto sus lesiones mejoraron un poco. Se ha mantenido escondido durante los más de 20 años transcurridos desde entonces, huyendo constantemente. Durante este tiempo, el PCCh también anuló su registro de residencia. Esa tortura brutal le dejó graves secuelas físicas: con frecuencia sufre de dolores de cabeza y mareos; una hernia discal lumbar grave le causa dolores crónicos; a menudo tiene las piernas heladas; y tiene muy deformado el hueso del tobillo derecho. Caminar le resulta extremadamente agotador, y tiene que descansar después de dar tan solo unos pasos. Ahora, Yang Chen tiene casi 80 años, pero la policía del PCCh sigue sin dejarlo en paz. Van a registrar su casa de vez en cuando, y hasta han puesto a gente a vigilar y dicen que no van a parar hasta atraparlo.
00:19 Fragmentos destacados
05:18 Yang Chen es arrestado y sometido a siete días de interrogatorio bajo tortura
18:12 Yang Chen sufre más maltratos en el centro de detención
47:48 Comentarios finales e información sobre los perpetradores