259 No hay lamentos ni quejas por amar a Dios

1 ¡Oh Dios! Tengo mucha suerte de haberme reunido contigo en esta vida y luego haber aceptado Tus palabras como mi vida. Todo lo que dices, cada declaración que haces toca mi corazón. Solo Tú te preocupas por mi vida, lo que has dicho me ha hecho comprender la verdad. Tus palabras juzgan y exponen mi corrupción y rebeldía, estoy completamente convencido y caigo ante Ti. A través de las pruebas me expones y purificas mi carácter corrupto, entiendo Tus intenciones sinceras. También podas y tratas con mi motivación para obtener bendiciones a través de la fe. Finalmente, sé cómo creer en Dios. He ganado mucho a través de Tus palabras, al experimentar Tu obra he logrado un cambio. Estoy dispuesto a renunciar a todo y entregarme a Ti para cumplir con mi deber de retribuir Tu amor.

2 ¡Oh Dios! Has venido a la tierra, humilde y escondido, expresando palabras que otorgan la verdad y la vida al hombre. Sufres la calumnia de las personas mundanas, la persecución por parte del PCCh, e incluso nuestros malentendidos y quejas. ¿Quién podría realmente entender tu corazón? ¿Quién podría compartir tus penas y alegrías? Tantas humillaciones que has soportado en silencio, aún hablando y obrando, haciendo todo lo posible para salvar a la humanidad. Tu amor ha derretido mi corazón adormecido. ¿Cómo podría volver a ser rebelde o negativo otra vez? Aunque todavía tengo tantas deficiencias, debo poner todas mis fuerzas para difundir Tu nombre y dar testimonio de Ti. Te amaré y dedicaré toda mi vida a Ti, haré Tu voluntad para glorificarte. No me arrepentiré ni me quejaré por amarte durante toda mi vida, deseo que Tu corazón tenga consuelo.

Anterior : 258 La belleza de Dios siempre está en mi mente

Siguiente : 260 Añorando a Dios Todopoderoso

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contáctanos
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

Dios mismo, el único IV

La santidad de Dios (I)En nuestra última reunión compartimos algo más sobre la autoridad de Dios. Por ahora, no discutiremos el tema de la...

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro