141 Añorando a Dios Todopoderoso

1 ¡Oh Dios, oh Dios! Te añoramos. Te haces carne, el Hijo del hombre, y caminas entre las iglesias. Tus palabras nos riegan y nos sustentan; nos guías y nos apoyas en el momento justo. Saboreamos Tus palabras todos los días, viviendo delante de Ti, y nuestro corazón está tranquilo y en paz. ¡Oh Dios, oh Dios! Nuestro amado Dios Todopoderoso. El juicio y las revelaciones de Tus palabras nos permiten conocernos a nosotros mismos, escapar del mal de Satanás, y andar por la senda correcta en la vida. La gracia de Tu salvación no se puede olvidar, está grabada en nuestro corazón. ¡Te añoramos!

2 ¡Oh Dios, oh Dios! Te añoramos. Tus declaraciones, palabras y obra están entre nosotros todos los días. Tus palabras nos recuerdan y exhortan, y nos juzgan con dureza y nos revelan. Hemos visto que nuestra corrupción es demasiado profunda. Estamos tan arrepentidos y no tenemos dónde escondernos, nuestra reverencia por Ti crece. ¡Oh Dios, oh Dios! Nuestro amado Dios Todopoderoso. Tú has hablado todas las palabras posibles y has dedicado por completo Tu corazón para que podamos crecer en nuestras vidas. Tú nos juzgas y nos purificas para que podamos ser salvos y obtener todo Tu amor. Esta es nuestra bendición, y nuestro corazón se apega más a Ti.

3 ¡Oh Dios, oh Dios! Te añoramos. Siempre has estado con nosotros durante la persecución del PCCh, Tus palabras nos guían en el momento justo. Ya no somos tímidos ni tenemos miedo. Con Tus palabras para guiarnos y apoyarnos, nos mantenemos firmes y fuertes en medio de nuestro sufrimiento. Damos testimonio de Ti y te glorificamos. ¡Oh Dios, oh Dios! Nuestro amado Dios Todopoderoso. Tus palabras nos guían para derrotar a Satanás el enemigo. En las tribulaciones y las pruebas, sentimos Tu amor, y nuestro corazón se acerca más a Ti. Vemos Tu santidad y justicia, Tu omnipotencia y sabiduría. Te alabaremos por siempre.

4 ¡Oh Dios, oh Dios! Te añoramos. Has obrado durante muchos años, viviendo junto a nosotros y con nosotros. Estaba lleno de risas y alegría, dejando recuerdos tan hermosos. No podemos olvidar Tu amor genuino, nuestros corazones se llenaron de amor por Ti hace mucho tiempo. Hemos resuelto ser fieles a Ti para siempre. ¡Oh Dios, oh Dios! Nuestro amado Dios Todopoderoso. Tenemos en cuenta Tus exhortaciones, practicamos Tus palabras y cumplimos con devoción nuestros deberes para dar testimonio de Ti y glorificarte. En la tierra te obedeceremos y adoraremos para siempre. Siempre estaremos estrechamente entrelazados contigo, y nunca podremos dejarte.

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