260 Añorando a Dios Todopoderoso

1 ¡Oh Dios, oh Dios! Te añoramos. Te haces carne, el Hijo del hombre, y caminas entre las iglesias. Tus palabras nos riegan y nos sostienen, nos guías y nos apoyas en el momento justo. Saboreamos Tus palabras todos los días, viviendo delante de Ti, nuestros corazones están tranquilos y en paz. ¡Oh Dios, oh Dios! Nuestro amado Dios Todopoderoso. El juicio y las revelaciones de Tus palabras nos permiten ver el mundo claramente, escapar del mal de Satanás y andar por la senda correcta en la vida. La gracia de Tu salvación no se puede olvidar, está grabada en nuestros corazones. ¡Te añoramos!

¡Oh Dios, oh Dios! Te añoramos. Pronuncias palabras y obras entre nosotros todos los días. Usas palabras para recordarnos y exhortarnos, y juzgarnos y revelarnos con dureza. Hemos visto que nuestra corrupción es demasiado profunda, estamos tan arrepentidos y no tenemos dónde escondernos, nuestra reverencia por Ti crece. ¡Oh Dios, oh Dios! Nuestro amado Dios Todopoderoso. Para que podamos crecer en nuestras vidas, Tú has pronunciado todas las palabras posibles y has dedicado por completo Tu corazón. Tú nos juzgas y nos purificas para que podamos ser salvos y obtener todo Tu amor. Esta es nuestra bendición, nos volvemos aún más unidos a Ti.

3 ¡Oh Dios, oh Dios! Te añoramos. Siempre has estado con nosotros durante la persecución del PCCh, Tus palabras nos guían en el momento justo. Ya no somos tímidos ni tenemos miedo, hemos probado la autoridad y el poder de Tus palabras. Nos mantenemos firmes y fuertes en medio de nuestro sufrimiento, damos testimonio de Ti y te glorificamos. ¡Oh Dios, oh Dios! Nuestro amado Dios Todopoderoso. Tus palabras nos guían para derrotar a Satanás el enemigo. En las dificultades y las pruebas sentimos Tu amor, nuestros corazones se acercan más a Ti. Vemos Tu santidad y justicia, Tu omnipotencia y sabiduría, te alabaremos por siempre.

4 ¡Oh Dios, oh Dios! Te añoramos. Has obrado durante muchos años, viviendo junto a nosotros y con nosotros. Estaba lleno de risas y alegría, dejando recuerdos tan hermosos. No podemos olvidar Tu amor genuino, nuestros corazones se llenaron de amor por Ti hace mucho tiempo; hemos resuelto ser fieles a Ti para siempre. ¡Oh Dios, oh Dios! Nuestro amado Dios Todopoderoso. Tenemos en cuenta Tus exhortaciones, practicamos Tus palabras y cumplimos con devoción nuestros deberes para dar testimonio de Ti y glorificarte. En la tierra te obedeceremos y adoraremos para siempre. Siempre estaremos estrechamente entrelazados contigo, nunca podremos dejarte.

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