34 La alabanza a Dios Todopoderoso nunca cesará

I

Cristo encarnado, Dios Todopoderoso,

expresando la verdad, rebosante de gloria,

apareció en Oriente.

Las palabras de Dios resplandecen

por todo el universo y la bóveda del cielo.

Acepta el juicio de Dios y vivirás dentro de la luz.

Vengan hermanos; vengan y miren.

El reino desciende sobre el mundo.

Hermanas, vengan y escuchen

los sonidos de alabanza resonar.

¡Con alegría, el pueblo de Dios

da la bienvenida al regreso del Salvador!

II

El juicio de los últimos días

comenzó con la familia de Dios.

Dios ha aparecido y nos ha traído

el camino a la vida eterna.

Sus ovejas han oído Su voz y han vuelto ante Él,

disfrutando de Sus palabras

en el banquete del Cordero.

Vengan hermanos; vengan y miren.

El banquete del reino es abundante.

Hermanas, vengan y escuchen.

Las palabras de Dios tienen autoridad.

¡Las palabras de Dios han conquistado

los corazones de millones!

III

¿Por qué nuestras hermanas y hermanos

cantan en alabanza?

Es porque Dios nos ha salvado de Satanás.

El juicio de las palabras de Dios

nos ha purificado y salvado.

Viviendo en las palabras de Dios,

nunca más sentiremos tristeza o dolor.

Vengan hermanos; vengan y miren.

Todos demos testimonio de Dios.

Hermanas, vengan y escuchen.

Demos el corazón para agradar a Dios.

Dediquemos todo para cumplir con nuestro deber.

IV

Bailemos todos juntos para celebrar

alabando al Todopoderoso por la gloria que ganó.

Dios hizo vencedores, que derrotaron a Satanás.

Cantamos alabanzas a Dios por Su victoria.

Cantemos las nuevas canciones, hermanos,

nuestras voces suenan en todas partes.

Bailemos, hermanas,

mientras cantamos alabanzas a todo pulmón,

cantando alabanzas a Dios Todopoderoso,

Todopoderoso, poderoso, Dios Todopoderoso.

Anterior: 33 Alabamos a Dios y le cantamos

Siguiente: 35 Alabemos los logros de la obra de Dios

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contáctanos
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

62. Mis principios de vida me dejaron maltrecha

La frase común: “Todos colocan cargas sobre el caballo dispuesto” es una con la que personalmente estoy demasiado familiarizada. Mi esposo y yo éramos personas particularmente ingenuas: cuando se trataba de asuntos que involucraban nuestro propio beneficio o pérdida personal, no éramos del tipo que regatea y se queja con los demás.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro