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Declaraciones de Cristo de los Últimos Días (Selecciones) (RECITALES)

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Declaraciones de Cristo de los Últimos Días (Selecciones) (RECITALES)

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La Palabra Manifestada en Carne (Continuación) (RECITALES)
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Palabras clásicas de Dios (Pasajes)

La obra de Dios encarnado incluye dos partes. La primera vez que Él se hizo carne, la gente no creía en Él, ni lo conocían, y clavaron a Jesús en la cruz. De igual manera, la segunda vez la gente tampoco creyó en Él, y mucho menos lo conocieron, y una vez más clavaron a Cristo en la cruz. ¿No es acaso el hombre el enemigo de Dios? Si el hombre no lo conoce, ¿cómo puede el hombre ser íntimo con Dios? ¿Y cómo podría estar calificado para dar testimonio de Dios? Amar a Dios, servir a Dios, glorificar a Dios, ¿no son estas mentiras engañosas? Si tú dedicas tu vida a estas cosas poco prácticas e irrealistas, ¿acaso no estarás trabajando en vano? ¿Cómo puedes ser un íntimo de Dios cuando ni siquiera sabes quién es Dios? ¿Acaso no es tal búsqueda vaga y abstracta? ¿Acaso no es engañosa? ¿Cómo puede ser alguien un íntimo de Dios? ¿Cuál es el significado práctico de ser un íntimo de Dios? ¿Puedes ser un íntimo del Espíritu de Dios? ¿Puedes ver cuán grande y exaltado es el Espíritu? Ser el íntimo de un Dios invisible e intangible, ¿no es eso algo vago y abstracto? ¿Cuál es el significado práctico de dicha búsqueda? ¿No son todas mentiras engañosas? Lo que tú persigues es convertirte en un íntimo de Dios, mas, de hecho, eres el perro faldero de Satanás ya que no conoces a Dios, y buscas a un inexistente “Dios de todas las cosas”, que es invisible, intangible y de acuerdo a tus propias nociones. Hablando vagamente, un “Dios” como este es Satanás, y prácticamente hablando, eres tú mismo. Buscas ser tu propio íntimo y aun así insistes en que buscas ser el íntimo de Dios, ¿acaso no es esto blasfemia? ¿Cuál es el valor de dicha búsqueda? Si el Espíritu de Dios no se hace carne, entonces la esencia de Dios no es más que un Espíritu invisible, intangible de la vida, sin forma y amorfo, algo no material, inaccesible e incomprensible para el hombre. ¿Cómo podría ser el hombre íntimo de un espíritu incorpóreo, asombroso, insondable como este? ¿Acaso no es esto un chiste? Tal razonamiento es inválido e impráctico. El hombre creado es inherentemente de una especie diferente a la del Espíritu de Dios, entonces ¿cómo podrían ambos ser íntimos? Si el Espíritu de Dios no se hubiese manifestado en la carne, si Dios no se hubiese convertido en carne y se hubiese humillado al convertirse en una criatura, el hombre creado no tendría ni calificación ni capacitación para ser Su íntimo, y aparte de esos devotos creyentes que podrían tener la oportunidad de ser íntimos de Dios después de que sus almas hayan entrado al cielo, la mayoría de la gente sería incapaz de convertirse en íntimos del Espíritu de Dios. Y si el hombre desea convertirse en íntimo de Dios en el cielo bajo la guía de Dios encarnado, ¿acaso no es un no humano asombrosamente necio? El hombre simplemente busca la “fidelidad” a un Dios invisible, y no presta la más mínima atención al Dios que se puede ver, debido a que es tan fácil buscar a un Dios invisible, el hombre puede hacerlo de la forma que quiera. Pero la búsqueda del Dios visible no es tan fácil. El hombre que busca un Dios difuso es absolutamente incapaz de ganar a Dios, porque las cosas que son difusas y abstractas son todas imaginadas por el hombre, e incapaces de ser adquiridas por el hombre. Si el Dios que vino entre vosotros fuese un Dios elevado y exaltado que fuese inaccesible para vosotros, entonces, ¿cómo podéis buscar Su voluntad? ¿Y cómo podéis conocerlo y comprenderlo? Si Él sólo hubiese realizado Su obra, y no hubiese tenido ningún contacto normal con el hombre, o hubiese estado poseído de una humanidad fuera de lo normal y hubiese sido inaccesible para los meros mortales, entonces aun cuando Él hiciera mucho trabajo por vosotros, pero vosotros no tuvieseis contacto con Él, y no lo hubieseis podido ver, ¿cómo podéis saber quién es Él? Si no fuera por esta carne poseída de la humanidad normal, el hombre no tuviese manera de conocer a Dios; es sólo gracias a la encarnación de Dios que el hombre está calificado para ser el íntimo de este Dios en la carne. El hombre se vuelve íntimo de Dios, porque el hombre entra en contacto con Él, porque el hombre vive junto a Él y lo acompaña, y así poco a poco llega a conocerlo. Si no fuera así, ¿no sería la búsqueda del hombre en vano? Es decir, no es a causa de la obra de Dios que el hombre es capaz de volverse íntimo de Dios, sino por la realidad y la normalidad de Dios encarnado. Es sólo porque Dios se hace carne que el hombre tiene la oportunidad de cumplir con su deber, y la oportunidad de adorar al Dios verdadero. ¿Acaso no es esta la más actual y práctica verdad? Ahora bien, ¿todavía deseas ser un íntimo de Dios en el cielo? Sólo cuando Dios se humilla hasta cierto punto, es decir, sólo cuando Dios se hace carne, el hombre puede ser Su íntimo y confidente. Dios es del Espíritu: ¿Cómo es el hombre calificado para ser el íntimo de este Espíritu, que es tan elevado e insondable? Sólo cuando el Espíritu de Dios desciende en la carne y se convierte en una criatura con la misma apariencia externa del hombre, es cuando el hombre podrá entender Su voluntad y de hecho ser ganado por Él. Él habla y obra en la carne, comparte en las alegrías, penurias y tribulaciones del hombre, vive en el mismo mundo que el hombre, protege al hombre y lo guía, y a través de esto Él purifica al hombre, y permite al hombre obtener Su salvación y Su bendición. Habiendo obtenido todas estas cosas, el hombre en verdad llega a comprender la voluntad de Dios, y sólo entonces puede ser un íntimo de Dios. Sólo esto es práctico. Si Dios fuera invisible e intangible para el hombre, ¿cómo podría el hombre ser Su íntimo? ¿No es esto acaso doctrina vacía?

En su creencia en Dios hoy en día, muchas personas todavía persiguen lo que es vago y abstracto. No tienen ninguna comprensión de la realidad de la obra de Dios en el presente, y aún viven entre letras y doctrinas. Más aún, la mayoría todavía tienen que entrar en la realidad de las nuevas frases tales como: la “nueva generación de los que aman a Dios”, el “íntimo de Dios”, el “ejemplar y modelo del amor de Dios”, el “estilo de Pedro”; en cambio, su búsqueda sigue siendo vaga y abstracta, todavía deambulan a tientas en torno a la doctrina, y no tienen la comprensión de la realidad de estas palabras. Cuando el Espíritu de Dios se hace carne, tú puedes ver y tocar Su obra en la carne. Sin embargo, si continúas siendo incapaz de convertirte en Su íntimo, si aún eres incapaz de ser Su confidente, entonces, ¿cómo podrías ser el confidente del Espíritu de Dios? Si no conoces al Dios de hoy, ¿cómo puedes pertenecer a la nueva generación de los que aman a Dios? ¿Acaso no son estas las letras y doctrinas vacías? ¿Eres capaz de ver el Espíritu y presentir Su voluntad? ¿No son estas palabras vacías? No es suficiente para ti el que sencillamente pronuncies estas frases y términos, ni tampoco puedes lograr la satisfacción de Dios sólo por medio de la resolución. Te sientes satisfecho sólo con pronunciar estas palabras, y lo haces para satisfacer tus propios deseos, para satisfacer tus propios ideales irrealistas, y para satisfacer tus propias nociones y forma de pensar. Si no conoces al Dios de hoy, entonces, independientemente de lo que hagas, no serás capaz de satisfacer el deseo del corazón de Dios. ¿Qué significa ser confidente de Dios? ¿Todavía no entiendes esto? En vista de que el íntimo de Dios es el hombre, así Dios es también hombre, es decir, Dios se ha hecho carne, se ha convertido en hombre. Sólo aquellos que son de la misma especie pueden llamarse confidentes los unos a los otros, sólo entonces podrán ser considerados íntimos. Si Dios fuera del Espíritu, ¿cómo podría el hombre creado ser Su íntimo?

Tu creencia en Dios, tu búsqueda de la verdad, e incluso la forma en que te comportas, todo ello debe basarse en la actualidad: todo lo que haces debe ser práctico, y no debes buscar cosas ilusorias y fantasiosas. No hay ningún valor en comportarse de esta manera, y, por otra parte, una vida así no tiene significado alguno. Debido a que tu búsqueda y tu vida la gastas en nada más que la mentira y el engaño, y que no buscas las cosas que tienen valor y significado, lo único que obtienes es un razonamiento absurdo y una doctrina absurda que no provienen de la verdad. Este tipo de cosas no guardan relación con el significado y el valor de tu existencia, y sólo puede llevaros a un mundo hueco. De esta manera, toda tu vida no tendría ningún valor o significado, y si no buscas una vida significativa, entonces podrás vivir cien años y todo no te serviría para nada. ¿Cómo podría eso llamarse una vida humana? ¿Acaso no es esa en realidad la vida de un animal? Del mismo modo, si vosotros intentáis seguir el camino de la creencia en Dios, pero no intentáis encontrar al Dios que puede ser visto, y en su lugar adoráis a un Dios invisible e intangible, entonces ¿no sería tal búsqueda aún más inútil? Al final, tu búsqueda se volvería un montón de ruinas. ¿Qué provecho te brindaría tal búsqueda? El mayor problema del hombre es que a él sólo le gustan las cosas que no puede ver ni tocar, las cosas que son supremamente misteriosas y asombrosas, que son inimaginables por el hombre y que son inalcanzables por simples mortales. Cuanto más irrealistas sean estas cosas, más las analiza el hombre, que incluso las persigue haciendo caso omiso de todo lo demás, y se engaña a sí mismo pensando que es capaz de obtenerlas. Cuanto más irrealista sean estas, más las somete a escrutinio y las analiza el hombre, incluso yendo tan lejos como crear sus propias exhaustivas ideas sobre ellas. Por el contrario, mientras más realistas sean las cosas, más las desdeña el hombre; simplemente las mira con altivez, y hasta es despectivo hacia ellas. ¿No es esta precisamente vuestra actitud hacia el trabajo realista que Yo realizo hoy? Mientras más realistas sean las cosas, más prejuiciosos sois contra ellas. Vosotros no escatimáis tiempo en examinarlas, sino que sencillamente las ignoráis; miráis con altivez estos requisitos realistas y claros, e incluso albergáis numerosas nociones acerca de este Dios que es muy práctico, y simplemente sois incapaces de aceptar Su realidad y normalidad. De esta manera, ¿no giran vuestras creencias en torno a la vaguedad? Vosotros mantenéis una creencia inquebrantable en el Dios vago de los tiempos pasados, y no tenéis interés en el Dios práctico de hoy. ¿No se debe esto a que el Dios de ayer y el Dios de hoy corresponden a dos épocas diferentes? ¿No es también debido a que el Dios de ayer es el Dios exaltado de los cielos, mientras que el Dios de hoy es un hombre pequeño en la tierra? ¿No es, por otra parte, porque el Dios adorado por el hombre es producto de sus nociones, mientras que el Dios de hoy es verdadera carne hecha sobre la tierra? Cuando todo esté dicho y hecho, ¿no lo será porque el Dios de hoy es tan real que el hombre no lo busca? Porque lo que el Dios de hoy pide del hombre es precisamente lo que el hombre está menos dispuesto a hacer, y que le produce vergüenza. ¿No es esto hacer las cosas más difíciles para el hombre? ¿No pone esto en evidencia sus cicatrices? De esta manera, muchos de los que no buscan la actualidad se vuelven enemigos de Dios encarnado, se convierten en anticristos. ¿No es esto un hecho evidente? En el pasado, cuando Dios aún no se había hecho carne, quizá vosotros erais una figura religiosa, o un creyente devoto. Después que Dios se hizo carne, muchos de estos devotos creyentes, sin saberlo, se convirtieron en anticristos. ¿Sabes tú lo que está pasando aquí? En tu creencia en Dios, no te concentras en la actualidad o en la búsqueda de la verdad, sino que en cambio te obsesionas con falsedades. ¿No es esto la fuente más clara de tu enemistad con Dios encarnado? Dios encarnado es llamado Cristo, así que ¿no son todos los que no creen en Dios encarnado, anticristos? ¿Y ese en el cual crees y al cual amas el verdadero Dios hecho carne? ¿Es en verdad ese el Dios vivo que respira y que es muy actual y extraordinariamente normal? ¿Cuál es exactamente el objetivo de tu búsqueda? ¿Está en el cielo o en la tierra? ¿Es una noción o es la verdad? ¿Es Dios o es un ser sobrenatural? De hecho, la verdad es el más real de los aforismos de la vida, y el más alto de tales aforismos en toda la humanidad. Debido a que es el requisito que Dios hace al hombre, y es la obra realizada personalmente por Dios, que esta es la razón por la que se llama el aforismo de la vida. No es un aforismo que se resume de algo, ni tampoco es una famosa cita de una gran figura; sino que es la declaración del Soberano de los cielos y la tierra y de todas las cosas, a la humanidad, y no algunas palabras resumidas por el hombre, sino que es la vida inherente de Dios. Y por ello es que se le llama el más alto de los aforismos de la vida. La búsqueda del hombre por llevar a la práctica la verdad, es el desempeño de su deber, es decir, la búsqueda de la satisfacción de los requerimientos de Dios. La esencia de este requisito es la más actual de todas las verdades, en lugar de una doctrina vacía alcanzable por ningún hombre. Si tu búsqueda no es más que la doctrina y no contiene ninguna realidad, ¿no te estás acaso rebelando contra la verdad? ¿No eres alguien que ataca a la verdad? ¿Cómo puede una persona así buscar amar a Dios? ¡Las personas que no tienen una realidad son las que traicionan la verdad, y son inherentemente rebeldes!

Independientemente de cómo haces tú búsqueda, debes, sobre todo, comprender la obra que Dios hace en la actualidad, y debes conocer el significado de este trabajo. Debes entender y saber qué trabajo es el que Dios traerá cuando Él venga en los últimos días, qué carácter Él tendrá, y lo que se perfeccionará en el hombre. Si tú no conoces o no comprendes el trabajo que Él ha venido a hacer en la carne, entonces ¿cómo puedes buscar Su voluntad, y cómo puedes llegar a ser Su íntimo? De hecho, ser íntimo de Dios no es complicado, pero tampoco es sencillo. Si el hombre puede percibir, entonces él puede implementar, por lo que no es complicado; si el hombre no puede percibir, entonces es mucho más difícil, y, más aún, el hombre se vuelve propenso a buscar en medio de la vaguedad. Si, en la búsqueda de Dios, el hombre no tiene su propia postura que defender, y no sabe cuál es la verdad a la que debe apegarse, entonces significa que no tiene bases, por lo que no le será fácil mantenerse firme. Actualmente hay muchos que no entienden la verdad, que no pueden distinguir entre el bien y el mal o saber lo que deben amar u odiar. Tales personas apenas pueden mantenerse firmes. Clave en la creencia en Dios es ser capaz de poner en práctica la verdad, preocuparse por la voluntad de Dios, conocer la obra de Dios en el hombre cuando Él venga en la carne y los principios por los que Él habla; no sigas a las masas, y debes tener principios en cuanto a en qué debes entrar, y debes apegarte a ellos. Manteniéndote firme a esas cosas dentro de ti esclarecido por Dios, será de ayuda para ti. Si no lo haces, hoy vas a desviarte hacia un camino, mañana te desviarás hacia otro, y nunca obtendrás nada verdadero. Ser así no beneficiará tu propia vida. Aquellos que no entienden la verdad siempre siguen a los demás: si la gente dice que esta es la obra del Espíritu Santo, entonces, también tú dirás que es la obra del Espíritu Santo; si la gente dice que es la obra de un espíritu maligno, entonces, también te volverás dudoso, o también dirás que es la obra de un espíritu maligno. Siempre repetirás como loro las palabras de los demás, y serás incapaz de distinguir nada por ti mismo, ni serás capaz de pensar por ti mismo. Esto sería alguien sin una posición, que es incapaz de diferenciar, ¡tal persona es un ser despreciable sin valor! Esta clase de personas siempre repiten las palabras de los demás: hoy se dice que esta es la obra del Espíritu Santo, pero es probable que un día alguien diga que no es la obra del Espíritu Santo, sino nada más que obras del hombre, sin embargo, tú no puedes ver a través de esto, y cuando eres testigo de que otros lo dicen, tú repites lo mismo. En realidad, es la obra del Espíritu Santo, pero tú dices que es la obra del hombre; ¿acaso no te has convertido en uno de los que blasfeman contra la obra del Espíritu Santo? Y al hacerlo, ¿acaso no te opones a Dios porque no eres capaz de diferenciar? Quién sabe, quizás algún día aparezca algún imbécil que diga que “este es el trabajo de un espíritu maligno”, y cuando escuches estas palabras te habrás confundido, y una vez más estarás atado por las palabras de otros. Cada vez que alguien crea perturbación eres incapaz de defender tu posición, y esto es todo debido a que no posees la verdad. Creer en Dios y buscar el conocimiento de Dios no es un asunto sencillo. Esto no puede lograrse simplemente reuniéndose y escuchando prédicas, y tú no puedes ser perfeccionado sólo por la pasión. Debes experimentar y conocer, y tener principios en tus acciones, y debes obtener la obra del Espíritu Santo. Cuando hayas sufrido experiencias, serás capaz de diferenciar muchas cosas, serás capaz de distinguir entre el bien y el mal, entre la rectitud y la maldad, entre lo que es de carne y hueso y lo que es de la verdad. Tú debes ser capaz de distinguir entre todas estas cosas, y al hacerlo, sin importar las circunstancias, nunca te perderás. Sólo esto es tu verdadera estatura. El conocimiento de la obra de Dios no es una cuestión simple: debes tener estándares y un objetivo de tu búsqueda, debes saber cómo se busca el camino verdadero, cómo medir si es o no es el camino verdadero, y si es o no es la obra de Dios. ¿Cuál es el principio más fundamental en la búsqueda del camino verdadero? Tienes que ver si es o no la obra del Espíritu Santo, si estas palabras son la expresión de la verdad, a quién han sido testificadas, y lo que pueden traerte. Distinguir entre el camino verdadero y el falso requiere de varios aspectos de los conocimientos fundamentales, el más fundamental de los cuales es decir si existe o no la obra del Espíritu Santo. Porque la esencia de la creencia del hombre en Dios es la creencia en el Espíritu de Dios, e incluso su creencia en Dios encarnado se debe a que esta carne es la personificación del Espíritu de Dios, lo que significa que tal creencia sigue siendo la creencia en el Espíritu. Existen diferencias entre el espíritu y la carne, pero debido a que esta carne proviene del Espíritu, y es la Palabra hecha carne, entonces en lo que el hombre cree sigue siendo la esencia inherente de Dios. Y, por ende, al diferenciar si este es o no el camino verdadero, por sobre todo se tiene que observar si es o no la obra del Espíritu Santo, después de lo cual se debe ver si existe o no verdad en este camino. Esta verdad es el carácter de vida de la humanidad normal, es decir, lo que fue requerido del hombre cuando Dios lo creó en el principio, a saber: toda la humanidad normal (incluyendo el sentido humano, la percepción, la sabiduría y el conocimiento básico de ser hombre). Es decir, se necesita analizar si este camino lleva o no al hombre a una vida de humanidad normal, si la verdad dicha es o no requerida de acuerdo con la realidad de la humanidad normal, si esta verdad es o no práctica y actual, y si es o no es muy oportuna. Si existe verdad en ello, entonces será capaz de llevar al hombre a experiencias normales y prácticas; el hombre, por otra parte, se hace cada vez más normal, el sentido humano del hombre se vuelve cada vez más completo, la vida del hombre en la carne y la vida espiritual se vuelven cada vez más ordenadas, y las emociones del hombre se hacen cada vez más normales. Este es el segundo principio. Hay otro principio, que se refiere a si el hombre tiene o no un conocimiento cada vez mayor de Dios, si el que experimente este tipo de obra y verdad puede inspirar el amor de Dios en él y acercarlo cada vez más a Dios. En esto se puede medir si este es o no el camino verdadero. Lo más fundamental es si este camino es más realista que sobrenatural, y si es o no capaz de proporcionar vida al hombre. Si se ajusta a estos principios, puede llegarse a la conclusión de que este camino es el camino verdadero. Digo estas palabras no para obligaros a aceptar otras formas en vuestras futuras experiencias, ni tampoco como una predicción de que habrá el trabajo de otra nueva era en el futuro. Yo las digo para que vosotros podáis estar seguros de que el camino de hoy es el camino verdadero, de modo que vosotros no sólo estéis medio-seguros en cuanto a vuestras creencias sobre el trabajo de hoy y seáis incapaces de profundizar en él. Incluso hay muchos que, a pesar de sentirse seguros, aún son seguidores en confusión; tal certeza no contiene un principio, y debe ser eliminada tarde o temprano. Incluso aquellos que son especialmente ardientes seguidores, son tres partes seguros y cinco partes inseguros, lo que demuestra que no tienen ningunas bases. Debido a que vuestro calibre es demasiado pobre y vuestra base demasiado superficial, vosotros no tenéis ninguna comprensión de la diferenciación. Dios no repite Su obra, Él no hace trabajos que no sean realistas, Él no hace exigencias excesivas al hombre, y Él no hace el trabajo que vaya más allá del sentido del hombre. Todo el trabajo que hace está dentro del ámbito del sentido normal del hombre, y no supera el sentido de la humanidad normal, y Su obra está de acuerdo a las necesidades normales del hombre. Si se trata de la obra del Espíritu Santo, el hombre se hace cada vez más normal, y su humanidad se vuelve cada vez más normal. El hombre tiene un conocimiento cada vez mayor de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás, y de la esencia del hombre, y él tiene un anhelo cada vez creciente por la verdad. Es decir, la vida del hombre crece y crece, y el carácter corrupto del hombre llega a ser capaz de más y más cambios, todo lo cual es el significado de Dios que se convierte en la vida del hombre. Si un camino es incapaz de revelar aquellas cosas que son la esencia del hombre, es incapaz de cambiar el carácter del hombre y, más aún, es incapaz de traerlo a Dios o de proporcionarle una verdadera comprensión de Dios, e incluso hace que su humanidad se vuelva cada vez más precaria y su sentido cada vez más anormal, entonces este no debe ser el camino verdadero, y puede que sea obra de un espíritu maligno, o de la manera antigua. En pocas palabras, no puede pertenecer a la presente obra del Espíritu Santo. Vosotros habéis creído en Dios por todos estos años, sin embargo, no tenéis la menor idea de los principios para diferenciar entre el camino verdadero y el camino falso o de buscar el camino verdadero. La mayoría de las personas ni siquiera están interesadas ​​en estos asuntos; ellos simplemente van donde la mayoría va, y repiten lo que la mayoría dice. ¿Cómo puede ser esta una persona que busca el camino verdadero? ¿Y cómo pueden estas personas encontrar el camino verdadero? Si captas estos principios clave, entonces no importa lo que pase, no serás engañado. En la actualidad es crucial que el hombre sea capaz de hacer distinciones; esto es lo que debe ser poseído por la humanidad normal y lo que el hombre debe poseer en su experiencia. Si, aún hoy en día, el hombre continúa sin distinguir nada como seguidor, y su sentido humano todavía no ha crecido, entonces el hombre es demasiado necio, y su búsqueda es equivocada y desviada. No existe la más mínima diferencia en tu búsqueda actual, y si bien es cierto, como tú dices, que has encontrado el camino verdadero, ¿lo has ganado? ¿Has sido capaz de distinguir algo? ¿Cuál es la esencia del camino verdadero? En el camino verdadero, no has adquirido el camino verdadero, no has ganado nada de la verdad, lo que quiere decir que no has logrado lo que Dios requiere de ti, y por tanto no ha habido ningún cambio en tu corrupción. Si continúas tu búsqueda por este camino, finalmente serás eliminado. Después de haber seguido hasta el día de hoy, debes estar seguro de que el camino que has tomado es el camino correcto, y no deberías tener más dudas. Muchas personas son siempre inciertas y dejan de buscar la verdad a causa de algunos asuntos insignificantes. Tales personas son los que no tienen conocimiento de la obra de Dios, son los que siguen a Dios en confusión. Las personas que no conocen la obra de Dios no son capaces de ser Sus íntimos, o de dar testimonio de Él. Aconsejo a los que sólo buscan bendiciones y a quienes buscan solamente lo que es vago y abstracto, que busquen la verdad tan pronto como sea posible, para que su vida pueda tener significado. ¡Ya no te engañes más!

Declaraciones de Cristo de los Últimos Días (Selecciones) (RECITALES)

Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo ¿Eres un verdadero creyente de Dios? Es muy importante entender el carácter de Dios La aparición de Dios ha traído una nueva época Sólo el cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios El repique de los siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo La obra en la Era de la Ley El suspiro del Todopoderoso Dios es la fuente de la vida del hombre Sólo el que experimenta la obra de Dios verdaderamente cree en Dios Qué punto de vista deben tener los creyentes ¿Sabes? Dios ha hecho algo grande entre los hombres Dios preside el destino de toda la humanidad Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 1 Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 2 ¿Has cobrado vida? El salvador ya ha regresado en una “nube blanca” Conocer la obra de Dios hoy Contemplando la aparición de Dios en Su juicio y Su castigo ¿Existe la Trinidad? Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús Acerca de los apelativos y la identidad Parte 1 Todos los que no conocen a Dios son los que se oponen a Él Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra Deberías saber que el Dios práctico es Dios mismo ¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones? Cómo deberías ocuparte de tu misión futura Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy parte 1 La Era del Reino es la Era de la Palabra La esencia de la carne habitada por Dios La decimonovena declaración Cristo realiza la obra de juicio con la verdad Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy parte 2 La diferencia entre el ministerio del Dios encarnado y el deber del hombre Aquellos incompatibles con Cristo son seguramente opositores de Dios La obra de Dios y la práctica del hombre parte 1 La obra de Dios y la práctica del hombre parte 2 Nadie que es de la carne puede escapar del día de la ira Acerca de los apelativos y la identidad parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 2 ¿Qué sabes de la fe? La obra de esparcir el evangelio también es la obra de salvar al hombre Qué significa ser un hombre de verdad Promesas a aquellos que han sido perfeccionados ¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina? Breve charla sobre “El Reino Milenario ha llegado” Muchos son llamados, pocos escogidos Cómo conocer la realidad Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 2 Cómo conocer a Dios en la tierra Sólo los que conocen la obra de Dios hoy pueden servir a Dios Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios Cuando se trata de Dios, ¿cuál es tu entendimiento? Ya que crees en Dios deberías vivir por la verdad Los mandamientos de la nueva era Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios Los que aman a Dios vivirán siempre en Su luz Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 2 La esencia de Cristo es la obediencia a la voluntad del Padre celestial Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 1 Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 2 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 1 La diferencia esencial entre el Dios encarnado y la gente que Dios usa Las dos encarnaciones completan el sentido de la encarnación Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él El Reino Milenario ha llegado Cómo servir en armonía con la voluntad de Dios Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 2 Sólo los perfeccionados pueden vivir una vida significativa Dios es el Señor de toda la creación Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 1 Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 2 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 1 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 2 Sólo amar a Dios es realmente creer en Dios Las formas religiosas de servicio deben ser prohibidas Tres advertencias Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino Todo se realiza por la palabra de Dios Deberíais considerar vuestros hechos Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 3 Los malvados deben ser castigados La verdad interna sobre la obra en la Era de la Redención Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima sexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La séptima declaración Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 4 Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimotercera declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimocuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimosexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima segunda declaración El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino Las declaraciones de Dios al universo entero: La cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoséptima declaración Deberías obedecer a Dios al creer en Dios Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 2 El hombre corrupto no es capaz de representar a Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La duodécima declaración ¿A quién eres leal? Las declaraciones de Dios al universo entero: La quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La undécima declaración La creencia en Dios se debería enfocar en la realidad, no en los rituales religiosos Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 3 Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima séptima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima tercera declaración Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 1 Las declaraciones de Dios al universo entero: La décima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima declaración Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 2 Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoctava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La sexta declaración Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 2 Las declaraciones de Dios al universo entero: La novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoquinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima primera declaración

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