Desprendiéndome de las cadenas

“Si te sientes contento de ser alguien que es un hacedor de servicio en la casa de Dios, trabajando de forma diligente y concienzudamente en la oscuridad, siempre dando y nunca quitando, entonces Yo te digo que eres un santo leal, porque no buscas ninguna recompensa y estás simplemente siendo un hombre honesto” (‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”).

¿Cómo eliminar el rencor? Aquí está el secreto

Yo supe en ese momento que la razón por la que podríamos poner remedio a nuestro odio fue el efecto logrado por la palabra de Dios. De lo contrario, el odio entre nosotras sólo podía volverse cada vez más profundo.