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Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

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Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

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La Palabra manifestada en carne (Continuación)
La Palabra manifestada en carne (Continuación)
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Palabras Clásicas de Dios (Pasajes)

El hombre entiende un poco de la obra de hoy y de la del futuro, pero no comprende el destino al que entrará la humanidad. Como criatura, debería realizar el deber de una criatura: el hombre debería seguir a Dios en todo lo que Él hace, y vosotros deberíais proceder en cualquier forma que Yo os digo que lo hagáis. No tienes forma de tomar las disposiciones por ti mismo, y eres incapaz de controlarte; todo debe quedar a la misericordia de Dios y todo está controlado por Sus manos. Si Su obra le proveyera al hombre un fin, un destino maravilloso antes de tiempo, y si Dios usara esto para incitar al hombre y hacer que este lo siguiera —si hiciera un trato con el ser humano—, esto no sería una conquista ni tampoco la obra de la vida del hombre. Si Dios tuviera que usar el fin para controlar al hombre y ganar su corazón, en esto no estaría perfeccionando al ser humano ni tampoco lograría ganarlo, sino que estaría usando el destino para controlarlo. Nada le preocupa al hombre más que el fin futuro, el destino final y si se puede esperar algo bueno o no. Si se le diera una hermosa esperanza durante la obra de conquista y si, antes de esta se le otorgara un destino adecuado que perseguir, no sólo dicha conquista del hombre no alcanzaría su efecto, sino que el efecto de la obra de conquista también se vería afectado. Es decir, que la obra de conquista consigue su efecto eliminando el sino y las perspectivas del hombre y juzgando y castigando su carácter rebelde. No se logra estableciendo un pacto con el hombre, a saber, dándole bendiciones y gracias, sino mediante la revelación de su lealtad una vez se le ha despojado de su libertad y sus perspectivas han sido erradicadas. Esta es la esencia de la obra de conquista. Si se le proporcionara al hombre una hermosa esperanza desde el principio, y la obra de castigo y juicio se realizará después, el ser humano aceptaría lo segundo basándose en las perspectivas que tiene y, al final, la obediencia y adoración incondicionales del Creador por parte de todas Sus criaturas no se realizaría; sólo habría una obediencia ciega e ignorante, o el hombre le presentaría ciegas exigencias a Dios y, así, sería imposible conquistar por completo su corazón. Por consiguiente, semejante obra de conquista sería incapaz de ganar al hombre y además de dar testimonio de Dios. Tales criaturas no podrían llevar a cabo su deber, y sólo cerraría un trato con Dios; esto no sería conquista, sino misericordia y bendición. El mayor problema del hombre es que sólo piensa en su destino y sus perspectivas, que los idolatra. El hombre busca a Dios por el bien de estas cosas; no le adora porque le ame. Por tanto, en la conquista del hombre, el egoísmo y la avaricia de este, así como las cosas que más obstruyen su adoración a Dios deben ser eliminados. Al hacerlo se conseguirán los efectos de la conquista del hombre. Como resultado, en los albores de esta es necesario purgar, en primer lugar, las ambiciones salvajes y las debilidades más dolorosas del ser humano y, a través de esto, revelar el amor del hombre hacia Dios y cambiar su conocimiento de la vida humana, su opinión de Dios y el significado de su existencia. De esta forma, el amor del hombre por Dios se purifica, y esto significa que su corazón está conquistado. Sin embargo, en Su actitud hacia todas las criaturas, Dios no sólo conquista por la conquista en sí, sino que lo hace para ganar al hombre, por el bien de Su propia gloria y con el fin de recuperar la semejanza primera y original del ser humano. Si sólo tuviera que conquistar por conquistar, se perdería la relevancia de la obra de conquista. Quiero decir que si después de conquistar al hombre, Dios se lavara las manos y ya no prestara atención a la vida o la muerte del hombre, esto no sería gestión de la humanidad ni la conquista de este sería por el bien de su salvación. Sólo ganar al hombre tras su conquista y su llegada, en última instancia, a un destino maravilloso es lo único que se halla en el corazón de toda la obra de salvación, y sólo esto puede lograr el objetivo de la salvación del hombre. En otras palabras, sólo la llegada del hombre al hermoso destino y su entrada en el reposo es la perspectiva que todas las criaturas deberían tener, y es la obra que el Creador debería hacer. Si el hombre tuviera que llevar a cabo esta obra, esta sería demasiado limitada: podría llevar al hombre a un cierto punto, pero no sería capaz de conducirlo a su destino eterno. El hombre no es capaz de decidir el destino del ser humano y, además, tampoco es capaz de asegurar la perspectiva de este ni su destino futuro. Sin embargo, la obra realizada por Dios es diferente. Como creó al hombre, lo guía; como lo salva, lo hará de manera concienzuda y lo ganará por completo; como dirige al hombre, lo llevará al destino adecuado; y como creó al hombre y lo gestiona, debe asumir la responsabilidad por el sino y la perspectiva del ser humano. Esta es, precisamente, la obra realizada por el Creador. Aunque la obra de conquista se alcanza purgando al hombre de su perspectiva, es este en última instancia al que se lleva al destino adecuado que Dios preparó para él. Precisamente porque Dios obra al hombre que este tiene un destino y que su sino está asegurado. Aquí, el destino adecuado al que se alude no son las esperanzas y la perspectiva del hombre purgados en tiempos pasados; ambas cosas son diferentes. Aquello que el hombre espera y busca son los anhelos de su búsqueda de los extravagantes deseos de la carne y no del destino que se le debe. Lo que Dios ha preparado para el hombre, mientras tanto, son las bendiciones y las promesas que se le deben a este una vez ha sido purificado, y que Dios preparó para él después de crear al mundo; estas no están manchadas por la elección, los conceptos, la imaginación o la carne del hombre. Este destino no está preparado para una persona en particular, sino que es el lugar de reposo de toda la humanidad. Por tanto, este destino es el más adecuado para ella.

El Creador pretende orquestarlo todo en las criaturas. No debes descartar ni desobedecer nada de lo que Él hace, ni ser rebelde hacia Él. La obra que Él realiza conseguirá en última instancia Sus objetivos, y en esto Él ganará gloria. ¿Por qué no se dice hoy que eres el descendiente de Moab, o de la prole del gran dragón rojo? ¿Por qué no se habla de pueblo escogido y sólo se mencionan a las criaturas? La criatura: ese fue el título original del hombre, y esta es su identidad innata. Los nombres sólo varían porque las eras y los periodos de obra son distintos; en realidad, el hombre es una criatura ordinaria. Todas las criaturas, ya sea la más corrupta o la más santa, debe realizar el deber de una criatura. Cuando Él lleva a cabo la obra de conquista, Dios no te controla usando tu perspectiva, tu sino o tu destino. En realidad, no hay necesidad de obrar de esta manera. El objetivo de la obra de conquista es hacer que el hombre realice el deber de una criatura, hacerle adorar al Creador y sólo después de esto podrá entrar en el maravilloso destino. La suerte del hombre está controlada por las manos de Dios. Tú eres incapaz de controlarte a ti mismo: a pesar de que siempre anda con prisas y ocupándose para sí mismo, el hombre permanece incapaz de controlarse. Si pudieras conocer tu propia perspectiva, si pudieras controlar tu propio sino, ¿seguirías siendo una criatura? En resumen, independientemente de cómo obre Dios, toda Su obra es por el bien del hombre. Toma, por ejemplo, los cielos y la tierra, y todas las cosas que Dios creó para que sirvieran al hombre: la luna, el sol y las estrellas que Él hizo para el ser humano; los animales y las plantas, la primavera, el verano, el otoño y el invierno, etc., todo ello es para beneficio de la existencia del hombre. Y así, independientemente de cómo Él castigue y juzgue al hombre, todo es por el bien de la salvación de este. Aunque despoje al hombre de sus esperanzas carnales, es por el bien de su purificación y esta es para beneficio de su existencia. El destino del hombre está en las manos del Creador, por tanto, ¿cómo podría el hombre controlarse a sí mismo?

Una vez acabada la obra de la conquista, el hombre será llevado a un mundo hermoso. Esta vida será, por supuesto, todavía en la tierra, pero será totalmente distinta a la vida del hombre hoy. Es la vida que la humanidad tendrá después de que toda la humanidad haya sido conquistada, será un nuevo comienzo para el hombre en la tierra; tener este tipo de vida será la prueba para la humanidad de que ha entrado en una esfera nueva y hermosa. Será el principio de la vida del hombre con Dios sobre la tierra. La premisa de una vida tan bella debe ser que, después de que el hombre haya sido purificado y conquistado, se somete delante del Creador. Así, la obra de conquista es la última etapa de la obra de Dios antes de que la humanidad entre en el maravilloso destino. Semejante vida es la vida futura del hombre en la tierra; es la vida más hermosa sobre la tierra, el tipo de vida que el hombre anhela, la que nunca antes alcanzó en la historia del mundo. Es el resultado final de la obra de gestión de los 6.000 años, es aquello que más anhela la humanidad, y también es Su promesa al hombre. Pero esta no puede cumplirse de inmediato: el hombre entrará en el destino futuro sólo cuando la obra de los últimos días haya acabado y él haya sido conquistado por completo; es decir, una vez que Satanás haya sido derrotado por completo. El hombre no tendrá una naturaleza pecaminosa después de haber sido refinado, porque Dios habrá derrotado a Satanás, lo que significa que no habrá usurpación por parte de fuerzas hostiles, y que ninguna de estas puede atacar la carne del hombre. Por tanto, este será libre y santo; habrá entrado en la eternidad. Sólo si las fuerzas hostiles de oscuridad están atadas, será el hombre libre dondequiera que vaya y sin rebeldía ni oposición. Tan sólo hay que atar a Satanás para que el hombre esté bien; hoy no lo está, porque[a] Satanás sigue provocando problemas por todas partes en la tierra, y porque toda la obra de gestión de Dios tiene que llegar aún a su fin. Una vez derrotado Satanás, el hombre será liberado por completo; cuando el hombre gane a Dios y salga de debajo del dominio de Satanás, contemplará el Sol de justicia. La vida que se le debe al hombre normal será recuperada; todo lo que este debería poseer —como la capacidad de discernir el bien del mal y comprender cómo comer y vestirse, y vivir normalmente—, todo esto, será conseguido de nuevo. Aunque Eva no hubiera sido tentada por la serpiente, el hombre debería haber tenido esta vida normal después de ser creado, al principio. Debería haber comido, haberse vestido y haber llevado la vida del hombre normal en la tierra. Con todo, después de que el hombre se depravara, esta vida se convirtió en una quimera y hasta el día de hoy, el hombre no se atreve a imaginar tales cosas. De hecho, esta hermosa vida que el hombre anhela es una necesidad: si el hombre no tuviera un destino así, su vida depravada en la tierra no cesaría jamás, y si no hubiera una vida tan bella, no habría conclusión para el destino de Satanás o para la era en la que este tiene el dominio sobre la tierra. El hombre debe llegar a una esfera inalcanzable para las fuerzas de la oscuridad; y cuando lo haga, esto demostrará que Satanás ha sido derrotado. De esta forma, cuando ya no haya interrupción por parte de Satanás, Dios mismo controlará a la humanidad y Él mandará y controlará toda la vida del hombre; sólo esto contará como derrota de Satanás. La vida del hombre hoy es mayormente una vida de suciedad, sigue siendo una vida de sufrimiento y aflicción. A esto no se le podría llamar derrota de Satanás; el hombre tiene que escapar aún del mar de aflicción, de la dificultad de la vida humana o de la influencia de Satanás, y su conocimiento de Dios sigue siendo infinitesimal. Toda la dificultad del hombre fue creada por Satanás; fue él quien trajo los sufrimientos a la vida del hombre y sólo cuando sea atado, podrá el hombre ser capaz de escapar por completo del mar de aflicción. Con todo, que Satanás sea atado es algo que se logra conquistando y ganando el corazón del hombre, convirtiendo a este en los despojos de la batalla con Satanás. Hoy, el hombre busca convertirse en un vencedor y en ser perfeccionado antes de tener la vida de un ser humano normal en la tierra, y son los objetivos que busca antes de que Satanás sea atado. En sustancia, su búsqueda de ser un vencedor y ser perfeccionado, o ser de gran uso, consiste en escapar de la influencia de Satanás: el hombre busca ser un vencedor, pero el resultado final será escapar de la influencia de Satanás. Sólo así puede el hombre llevar la vida de un ser humano normal en la tierra, la vida de adorar a Dios. Hoy, procurar convertirse en un vencedor y ser perfeccionado son las cosas que el hombre persigue antes de tener la vida de un ser humano normal en la tierra. Y las persigue, principalmente, para ser purificado, para poner la verdad en práctica y con el fin de llevar a cabo la adoración del Creador. Si el hombre posee la vida de una persona normal en la tierra, una vida sin dificultad ni aflicción, no acometerá la búsqueda de convertirse en un vencedor. “Llegar a ser un vencedor” y “ser perfeccionado” son los objetivos que Dios le da al hombre para que los persiga y, a través de esta búsqueda, hace que el ser humano ponga la verdad en práctica y viva una vida de relevancia. El objetivo consiste en lograr que el hombre sea completo y ganarle; la búsqueda de convertirse en un vencedor y ser perfeccionado es meramente un medio. Si en el futuro, el hombre entra en el maravilloso destino, no habrá referencia alguna a convertirse en un vencedor y ser perfeccionado; sólo habrá cada criatura que lleva a cabo su deber. Hoy, al hombre se le hace buscar estas cosas sólo para que definir un campo de acción para él, para que su búsqueda sea más específica y más práctica. Sin esto, su objetivo de entrar en la vida eterna sería impreciso y abstracto, y si esto fuera así, ¿no sería el hombre aún más digno de lástima? Buscar de este modo, sin metas ni principios, ¿no es un autoengaño? En última instancia, esta búsqueda sería improductiva por naturaleza; al final, el hombre todavía viviría bajo el dominio de Satanás y sería incapaz de desenredarse de él. ¿Por qué sujetarse a una búsqueda sin propósito? Cuando el hombre entre en el destino eterno, adorará al Creador y, por haber ganado la salvación y entrado en la eternidad, no perseguirá objetivo alguno y, además, tampoco necesitará preocuparse por que Satanás lo asedie. Esta vez, el hombre conocerá su lugar y llevará a cabo su deber, e incluso aunque no sean castigados o juzgados, cada persona realizará su deber. Entonces, el hombre será una criatura tanto en identidad como en estatus. Ya no existirá la distinción de alto y bajo; cada persona llevará sencillamente a cabo una función diferente. Con todo, el hombre seguirá viviendo en un destino ordenado, adecuado para la humanidad, realizará su deber para la adoración del Creador, y una humanidad así será la humanidad de la eternidad. En ese tiempo, el hombre habrá ganado una vida iluminada por Dios, una vida bajo el cuidado y la protección de Dios, y una vida junto con Dios. La humanidad llevará una vida normal sobre la tierra, y toda ella entrará en la senda correcta. El plan de gestión de 6.000 años habrá derrotado por completo a Satanás, lo que significa que Dios habrá recuperado la imagen original que el hombre tenía después de ser creado y, como tal, se habrá cumplido Su intención primera. Al principio, antes de que la humanidad fuera corrompida por Satanás, llevaba una vida normal en la tierra. Más adelante, cuando la corrupción ya se había producido, el hombre perdió esta vida normal y empezó la obra de la gestión de Dios, y la batalla con Satanás para recuperar dicha vida. Sólo cuando la obra de gestión de Dios, de 6.000 años, llegue a su fin, la vida de toda la humanidad comienza oficialmente en la tierra; sólo entonces, el hombre tendrá una vida maravillosa y Dios recuperará el propósito de crear al hombre en el principio, así como la semejanza original de este. Así, una vez tiene la vida normal de la humanidad en la tierra, el hombre no buscará convertirse en un vencedor ni ser perfeccionado, porque será santo. La victoria y la perfección de las que habla el hombre son los objetivos que se le dan a este para que los persiga durante la batalla entre Dios y Satanás, y sólo existen porque el hombre ha sido corrompido. Dándote un objetivo y haciendo que lo persigas, Satanás será derrotado. Pedirte que seas un vencedor o que seas perfeccionado o usado equivale a dar testimonio con el fin de avergonzar a Satanás. Al final, el hombre llevará la vida de un hombre normal en la tierra, y será santo; cuando esto ocurra, ¿seguirá buscando convertirse en vencedores? ¿Acaso no son, todos ellos, criaturas? Ser un vencedor y ser alguien perfeccionado es algo que va dirigido a Satanás, y a la suciedad del hombre. ¿No es este “vencedor” una referencia a la victoria sobre Satanás y las fuerzas hostiles? Cuando dices que has sido hecho perfecto, ¿qué ha sido perfeccionado en ti? ¿Acaso no es que te has despojado del carácter satánico corrupto, para poder conseguir el amor supremo de Dios? Tales cosas se dicen en relación con las cosas sucias dentro del hombre, y en relación a Satanás; no se afirman respecto a Dios.

Hoy, si no buscas convertirte en vencedor y ser perfeccionado, en el futuro, cuando la humanidad lleve una vida normal en la tierra, no habrá oportunidad para dicha búsqueda. En ese tiempo, ya se habrá revelado el final de cada tipo de persona. Entonces, será claro qué tipo de cosa eres, y si deseas ser un vencedor o ser perfeccionado, será imposible. Sólo es eso, porque a causa de su rebeldía, el hombre será castigado después de haber sido revelado. En ese tiempo, el hombre no buscará tener una posición más alta que otros, que unos sean vencedores y otras perfeccionados, o que algunos sean los hijos primogénitos de Dios y los otros meramente hijos suyos; no perseguirán estas cosas. Todos serán criaturas de Dios, todos vivirán en la tierra y lo harán con Dios. Ahora es el tiempo de la batalla entre Dios y Satanás, cuando la batalla está aún por acabar, en que el hombre tiene que ser ganado por completo y es un periodo de transición. Por tanto, se le requiere al ser humano que busque convertirse en un vencedor o en alguien que pertenezca al pueblo de Dios. Hoy existen distinciones de estatus, pero cuando llegue el momento, no habrá estas diferenciaciones: el estatus de todos los que han sido victoriosos será el mismo; todos serán la humanidad cualificada y vivirán por igual sobre la tierra, y esto significa que todos ellos serán criaturas cualificadas y a todos se les dará lo mismo. Al ser las eras de la obra de Dios diferentes y los objetos de la misma también distintos, si esta obra se realiza en vosotros, seréis elegibles para ser hechos perfectos y convertiros en vencedores; si se hiciera en el extranjero, entonces ellos serían los escogidos para convertirse en el primer grupo de personas en ser conquistadas, y en los primeros en ser perfeccionados. Hoy, esta obra no se hace fuera, de modo que no son elegibles para esto, y es imposible que sean el primer grupo. Al ser distinto el objeto de la obra de Dios, la era de Su obra y el alcance de esta también son diferentes; por tanto, existe el primero grupo, es decir, los vencedores, y también habrá un segundo grupo que es perfeccionado. Una vez perfeccionado el primer grupo, habrá una muestra y un modelo, y en el futuro habrá un segundo y un tercer grupo de los que son hechos perfectos. Sin embargo, en la eternidad todos serán iguales y no habrá clasificaciones por estatus. Sencillamente habrán sido hechos perfectos en momentos distintos, y no habrá diferencia de estatus. Cuando llegue la hora en que todos hayan sido hechos completos, y haya concluido la obra de todo el universo, no habrá distinciones de estatus y todos tendrán el mismo. Hoy, esta obra se hace entre vosotros para que os convirtáis en vencedores. Si se hiciera en Inglaterra, allí estaría el primer grupo, de la misma forma en que vosotros lo seréis. Estoy llevando a cabo Mi obra en vosotros hoy, y al hacerlo estoy siendo particularmente misericordioso con vosotros; si no hago esta obra en vosotros, igualmente seríais el segundo, el tercer, el cuarto o el quinto grupo. Esto es meramente por la diferencia en el orden de la obra; el primer y el segundo grupo no denotan que uno sea más alto o más bajo que el otro, sino tan sólo el orden en que esas personas son hechas perfectas. Hoy, estas palabras se os comunican a vosotros, ¿pero por qué no fuisteis informados antes? Porque, sin un proceso, las personas tienden a ir a los extremos. Por ejemplo, Jesús dijo en aquel tiempo: “Así como me voy, vendré”. Hoy, muchos se han obsesionado con esas palabras, y sólo quieren llevar túnicas blancas y esperar ser arrebatados al cielo. Existen, pues, muchas palabras que no se pueden pronunciar demasiado pronto, porque, de hacerlo, el hombre se iría a los extremos. La estatura del hombre es demasiado pequeña, y es incapaz de percibir la verdad de estas palabras.

Cuando el hombre alcanza la verdadera vida del hombre en la tierra, todas las fuerzas de Satanás serán atadas y el hombre vivirá fácilmente en la tierra. Las cosas no serán tan complejas como lo son hoy: las relaciones humanas, las relaciones sociales, las complejas relaciones familiares… ¡son tan incómodas, tan dolorosas! ¡La vida del hombre aquí es tan desgraciada! Una vez el hombre conquistado, su corazón y su mente cambiarán: tendrá un corazón que reverencia a Dios y un corazón que le ama. Una vez conquistados todos los que están en el universo y que buscan amar a Dios, es decir, una vez derrotado Satanás y una vez él —todas las fuerzas de oscuridad— haya sido atado, la vida del hombre en la tierra será tranquila y podrá vivir libremente sobre la tierra. Si en la vida del hombre no hay relaciones ni complejidades carnales será mucho más fácil. Las relaciones de la carne del hombre son demasiado complejas; para este, tales cosas son la prueba de que aún tiene que liberarse de la influencia de Satanás. Si tuvieras la misma relación con los hermanos y hermanas, con tu familia normal, no tendrías preocupaciones ni necesidad de inquietarte por nadie. Nada podría ser mejor y, de esta forma, el hombre se aliviaría de la mitad de su sufrimiento. Viviendo una vida humana normal en la tierra, el hombre será similar a un ángel; aunque siga estando todavía en la carne, será muy parecido a un ángel. Esta es la promesa final; es la última que se le concede al hombre. Hoy, el ser humano experimenta castigo y juicio; ¿crees que la experiencia del hombre en tales cosas es sin sentido? ¿Podría la obra de castigo y juicio hacerse sin razón alguna? Con anterioridad se ha dicho que castigar y juzgar al hombre es colocarlo en un abismo sin fondo, que significa eliminar su destino y su perspectiva. Esto sólo es por una cosa: la purificación del hombre. No se le coloca en un abismo sin fondo de forma deliberada, tras lo cual Dios se desentiende de él. En su lugar, lo hace con el fin de ocuparse de la rebeldía que hay en el hombre para que, al final, las cosas que hay dentro del hombre puedan ser purificadas y que pueda tener un conocimiento verdadero de Dios, y ser como una persona santa. Si esto se produce, todo se llevará a cabo. De hecho, cuando se ha tratado con esas cosas que hay en el hombre, y de las que hay que ocuparse, y el hombre dé un resonante testimonio, Satanás también será derrotado y, aunque algunas de esas cosas que están desde el principio dentro del hombre no sean purificadas por completo, una vez que Satanás esté derrotado, ya no causará más problema y, en ese momento, el hombre habrá sido limpiado del todo. El ser humano no ha experimentado nunca una vida así, pero cuando Satanás sea derrotado, todo estará resuelto y aquellas cosas insignificantes que hay dentro del hombre serán solucionadas, todos los demás problemas terminarán una vez resuelto el problema principal. Durante esta encarnación de Dios en la tierra, cuando Él realiza personalmente Su obra en medio del hombre, toda la obra que hace es para derrotar a Satanás y Él lo hará a través de la conquista del hombre y haciéndoos completos. Cuando llevéis un resonante testimonio, esto también será una señal de dicha derrota. Primero se conquista al hombre y, en última instancia, se le hace completo para derrotar a Satanás. Sin embargo, junto con la derrota de Satanás, esta es en sustancia la salvación de toda la humanidad de este hueco mar de aflicción. Independientemente de si esta obra se lleva a cabo en todo el universo o en China, todo es para derrotar a Satanás y traer salvación a toda la humanidad, para que el hombre pueda entrar en el lugar de reposo. ¿Sabes? La carne normal del Dios encarnado es precisamente para derrotar a Satanás. La obra del Dios de carne se usa para traer salvación a todos aquellos que están bajo el cielo y que aman a Dios, es para conquistar a toda la humanidad y, además, para derrotar a Satanás. El núcleo central de toda la obra de gestión de Dios es inseparable de esta derrota para traer salvación a toda la humanidad. ¿Por qué, en gran parte de esta obra, siempre se dice que debéis dar testimonio? ¿Y a quién va dirigido este testimonio? ¿Acaso no va destinado a Satanás? Este testimonio está hecho para Dios, y para atestiguar que la obra de Dios ha logrado su efecto. Dar testimonio está relacionado con la obra de derrotar a Satanás; si no hubiera una batalla con Satanás, no se le pediría al hombre que diera testimonio. Porque Satanás tiene que ser derrotado, Dios exige que al tiempo que el hombre se está salvando, dé testimonio de Él delante de Satanás, y esto es algo que Él usa para salvar al hombre y pelear contra Satanás. Como resultado, el hombre es el objeto de la salvación y, a la vez, una herramienta en la derrota de Satanás; por tanto, el ser humano está en el centro de la obra de toda la gestión de Dios, y Satanás es meramente el objeto de destrucción, el enemigo. Sentirás, quizás, que no has hecho nada, pero por causa de los cambios en tu carácter, ya se ha dado testimonio y este va dirigido a Satanás y no está hecho para el hombre. Este no es adecuado para disfrutar de semejante testimonio. ¿Cómo podría él entender la obra que Dios hace? El objeto de la lucha de Dios es Satanás; mientras tanto, el hombre es sólo el objeto de salvación. Este tiene el carácter satánico corrupto y es incapaz de comprender esta obra. Esto se debe a la corrupción de Satanás. No es algo inherente dentro del hombre, pero está dirigido por Satanás. Hoy, la obra principal de Dios consiste en derrotar a Satanás, es decir, conquistar al hombre por completo, para que pueda dar el testimonio final de Dios delante de Satanás. De esta forma, todas las cosas se realizarán. En muchos casos, para tus ojos desnudos se diría que nada se ha hecho, pero en realidad, la obra ya se ha completado. El hombre requiere que toda la obra de terminación sea visible; aunque sin hacerla visible para ti, Yo he acabado Mi obra, porque Satanás ha sido sometido, y esto significa que ha sido derrotado por completo y que toda la sabiduría, el poder y la autoridad de Dios han vencido a Satanás. Este es exactamente el testimonio que se debe llevar, y aunque no tiene una expresión clara en el hombre, aunque no es visible a los ojos desnudos, Satanás ya ha sido derrotado. La totalidad de la obra está dirigida contra Satanás, y se lleva a cabo a causa de la batalla con Satanás. Así, existen muchas cosas que el hombre no ve como un éxito, pero que, a los ojos de Dios, sí lo tuvieron hace mucho tiempo. Esta es una de las verdades interiores de toda la obra de Dios.

Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

Sólo el que experimenta la obra de Dios verdaderamente cree en Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La sexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La séptima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La décima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La undécima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La duodécima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimotercera declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimocuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoquinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimosexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoséptima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoctava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimonovena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima primera declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima segunda declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima tercera declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima sexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima séptima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima octava declaración La aparición de Dios ha traído una nueva época Dios preside el destino de toda la humanidad Contemplando la aparición de Dios en Su juicio y Su castigo Qué punto de vista deben tener los creyentes El hombre corrupto no es capaz de representar a Dios Las formas religiosas de servicio deben ser prohibidas Deberías obedecer a Dios al creer en Dios Promesas a aquellos que han sido perfeccionados Los malvados deben ser castigados Cómo servir en armonía con la voluntad de Dios Cómo conocer la realidad El Reino Milenario ha llegado Deberías saber que el Dios práctico es Dios mismo Conocer la obra de Dios hoy ¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina? Ya que crees en Dios deberías vivir por la verdad El repique de los siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo La diferencia esencial entre el Dios encarnado y la gente que Dios usa La creencia en Dios se debería enfocar en la realidad, no en los rituales religiosos Sólo los que conocen la obra de Dios hoy pueden servir a Dios Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios La Era del Reino es la Era de la Palabra Todo se realiza por la palabra de Dios Sólo amar a Dios es realmente creer en Dios Breve charla sobre “El Reino Milenario ha llegado” Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús Los que aman a Dios vivirán siempre en Su luz ¿Has cobrado vida? Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios Todos los que no conocen a Dios son los que se oponen a Él Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 1 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 2 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 3 Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 1 Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 2 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 2 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 3 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 2 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 1 Las dos encarnaciones completan el sentido de la encarnación ¿Existe la Trinidad? Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 1 Cómo deberías ocuparte de tu misión futura Cuando se trata de Dios, ¿cuál es tu entendimiento? Qué significa ser un hombre de verdad ¿Qué sabes de la fe? Nadie que es de la carne puede escapar del día de la ira El salvador ya ha regresado en una “nube blanca” La obra de esparcir el evangelio también es la obra de salvar al hombre La obra en la Era de la Ley La verdad interna sobre la obra en la Era de la Redención Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy (Parte 1) Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy parte 2 Acerca de los apelativos y la identidad Parte 1 Acerca de los apelativos y la identidad (Parte 2) Sólo los perfeccionados pueden vivir una vida significativa ¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones? Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios La diferencia entre el ministerio del Dios encarnado y el deber del hombre Dios es el Señor de toda la creación El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 2 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 2 Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 1 Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 1 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 2 La esencia de la carne habitada por Dios La obra de Dios y la práctica del hombre parte 1 La obra de Dios y la práctica del hombre parte 2 La esencia de Cristo es la obediencia a la voluntad del Padre celestial Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 1 Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 1 Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 2 Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra Aquellos incompatibles con Cristo son seguramente opositores de Dios Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo ¿Eres un verdadero creyente de Dios? Cristo realiza la obra de juicio con la verdad ¿Sabes? Dios ha hecho algo grande entre los hombres Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino ¿A quién eres leal? Tres advertencias Es muy importante entender el carácter de Dios Cómo conocer a Dios en la tierra Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino Deberíais considerar vuestros hechos Dios es la fuente de la vida del hombre El suspiro del Todopoderoso El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima novena declaración Los mandamientos de la nueva era Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 4 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 2 Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 2 Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 2 Muchos son llamados, pocos escogidos

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