Palabras diarias de Dios | Fragmento 463 | "¿Cómo deberías ocuparte de tu misión futura?"

¿Puedes expresar el carácter de Dios de la era en un lenguaje adecuado que tenga sentido en la misma? A través de tu experiencia de la obra de Dios, ¿puedes describir con detalle el carácter de Él? ¿Cómo puedes describirlo adecuadamente, apropiadamente? De forma que por medio de esto, otros puedan aprender acerca de tus experiencias. ¿Cómo transmitirás lo que has visto y experimentado a esos creyentes religiosos patéticos, pobres y devotos, hambrientos y sedientos de justicia, y que están esperando a que tú los pastorees? ¿Qué tipo de caracteres están esperando a que tú los pastorees? ¿Puedes imaginarlo? ¿Eres consciente de la carga que llevas, tu comisión, y tu responsabilidad? ¿Dónde está tu sentido de la misión histórica? ¿Cómo servirás como un buen señor en la próxima era? ¿Tienes un gran sentido de señorío? ¿Cómo explicarías el señor de todas las cosas? ¿Es realmente el señor de todas las criaturas vivientes y toda la materia del mundo? ¿Qué planes tienes para el progreso del siguiente paso de la obra? ¿Cuántas personas están esperando a que seas su pastor? ¿Es pesada tu tarea? Son pobres, patéticos, ciegos, están confundidos, lamentándose en las tinieblas: “¿dónde está el camino?”. Cómo anhelan que la luz, como una estrella fugaz, descienda repentinamente y disperse la fuerza de la oscuridad que ha oprimido a los hombres durante tantos años. ¿Quién puede saber con cuánta ansiedad esperan, y cómo anhelan día y noche por esto? Estos hombres que sufren profundamente permanecen encarcelados en las mazmorras de las tinieblas, sin esperanza de liberación, incluso el día en que la luz brilla; ¿cuándo dejarán de llorar? Estos espíritus frágiles que nunca han tenido reposo están sufriendo verdaderamente tal desgracia. Han estado mucho tiempo sellados por cuerdas despiadadas y la historia congelada en el lugar. ¿Quién ha oído alguna vez los sonidos de sus gemidos? ¿Quién ha visto sus rostros miserables? ¿Has pensado alguna vez cuán afligido e inquieto está el corazón de Dios? ¿Cómo puede soportar Él ver a la humanidad inocente que creó con Sus propias manos sufriendo tal tormento? Después de todo, los seres humanos son los desgraciados que han sido envenenados. Aunque han sobrevivido hasta hoy, ¿quién habría pensado que el maligno los ha envenenado hace mucho? ¿Has olvidado que eres una de las víctimas? Partiendo de tu amor por Dios, ¿no estás dispuesto a esforzarte por salvar a aquellos que han sobrevivido? ¿No estás dispuesto a usar toda tu fuerza para devolver al Dios que ama a la humanidad como a Su propia carne y sangre? ¿Cómo entiendes el ser usado por Dios para vivir tu vida extraordinaria? ¿Tienes realmente la determinación y la confianza para vivir la vida llena de sentido de una persona piadosa y que sirve a Dios?

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

¿ERES CONSCIENTE DE TU MISIÓN?

I

¿Eres consciente del deber y el peso que cargas sobre tus hombros? ¿Dónde está tu sentido de la histórica misión? ¿Cómo serás buen señor en la siguiente era? ¿Es fuerte tu sentido de señorío? ¿Cómo explicarías al señor de todas las cosas? ¿Es realmente el señor de todo lo vivo? ¿O es el señor de todo el mundo material? ¿Cuál es tu plan en el próximo paso? ¿Y cuántos esperan que seas su pastor? ¿No sientes que tu tarea es muy pesada? ¿No sientes que tu tarea es muy pesada?

II

Esas pobres almas, ciegas y perdidas están, gimiendo en la oscuridad. Buscando formas de escapar, deseando que llegue la luz como una estrella fugaz, que rompa la oscuridad que los ha oprimido por tantos años. ¿Quién ha escuchado sus anhelos en el día y en la noche? Cuando brilla la luz, esos pobres afligidos, prisioneros en la oscuridad sin esperanza de liberarse. ¿Cuándo dejarán de llorar? ¡Esos espíritus frágiles, sufriendo tanta desgracia! Ataduras despiadadas, historia congelada largo tiempo hace que los aisló. ¿Quién ha escuchado sus lamentos? ¿Quién ha presenciado su miseria?

III

¿Has pensado alguna vez en Dios? ¿Cuán apenado y ansioso debe estar? ¿Cómo soporta ver sufrir a la humanidad, a quien Él creó con Sus propias manos? Los hombres son desgraciados envenenados. Aun así, han sobrevivido hasta hoy, envenenados largo tiempo por el maligno. ¿Has olvidado que también tú eres víctima? ¿No deseas, por tu amor a Dios, salvar a aquellos que han sobrevivido, devolviendo todo tu esfuerzo a Dios, que ama a los hombres como a Su propia carne? ¿Cómo entiendes el ser usado por Dios para vivir una vida maravillosa? ¿Tienes la voluntad y la confianza para vivir una vida piadosa, consagrada a Dios?

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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