Cómo perseguir la verdad (11) Parte 5
El gusto por idolatrar a las estrellas
Hemos terminado de debatir sobre el amor por las artes. A continuación, hablemos sobre el gusto por preocuparse de los asuntos privados de las celebridades. A algunas personas les encanta especialmente preocuparse por los asuntos privados de las celebridades, de las estrellas. Les preocupan cosas como qué comen, qué ropa se ponen, dónde van a divertirse, si se han sometido a cirugía estética, con quién tienen relaciones románticas, qué amigos del sexo opuesto o parejas sexuales tienen e incluso cuántos hijos ilegítimos tienen y con qué funcionarios de alto rango y gente rica han tenido relaciones íntimas. A tales personas les preocupan particularmente estos asuntos privados de las celebridades. No solo les preocupan, sino que también les gusta imitar particularmente las elecciones cotidianas en el estilo de vida de las celebridades, su discurso y comportamiento, así como su actitud ante la vida. Asimismo, les gusta especialmente estar al tanto de su paradero y sus diversos pensamientos y puntos de vista. Por ejemplo, si a una celebridad le gusta tener a cierta clase de perro como mascota, ellas también tienen uno. Si una celebridad lleva cierta marca de ropa que es particularmente popular en el mercado, ellas también comprarán el mismo artículo. Si no pueden permitírselo, se conformarán con una imitación. Si una celebridad usa cierto producto cosmético, estas personas también lo comprarán para ponerse guapas, aunque estén sin blanca y tengan que vender un riñón o su sangre para permitírselo. Llegan incluso a seguir a las celebridades a dondequiera que actúen, den conferencias de prensa o asistan a estrenos de cine o televisión. Prestarán atención y seguirán cada palabra y acción, cada movimiento y todos los lugares a los que van las celebridades que siguen, hasta el punto de la obsesión, de no tener vida propia ni pensamientos, puntos de vista ni estilos de vida propios y correctos, están completamente desorientadas y controladas por los pensamientos, los puntos de vista y el estilo de vida de la celebridad. ¿Qué clase de problema es este? ¿Es una condición innata? (No). ¿Tiene esto algo que ver con el entorno social en el que viven hoy las personas? (Sí). Tiene un poco de conexión. Por tanto, ¿por qué es siempre un determinado grupo de personas el que idolatra a las estrellas, en lugar de todo el mundo, a pesar de que todas viven en el mismo entorno actual? ¿Con qué guarda relación esto? ¿Dirías que estas personas que idolatran a las estrellas aman las artes? No necesariamente. ¿Son buenas en las artes? Eso tampoco es necesariamente cierto. Sin embargo, las cosas que hacen están relacionadas con las personas en el mundo de las artes y con las tendencias artísticas. ¿Qué clase de problema es este? ¿Se trata de un problema de actitudes corruptas? Esto es precisamente una revelación de las actitudes corruptas. Tales personas adoran la maldad y siguen tendencias malvadas. Entonces, ¿hay un problema con la humanidad de tales personas? (Sí). ¿Por qué, habiendo muchas sendas para elegir en la vida, eligen semejante senda? ¿Tiene esto que ver con la cuestión de la calidad humana? (Sí). Hay quien dice: “Esto es un defecto en la humanidad. Es ser simple de mente y necio de manera innata, así como ser fácilmente desorientado por otros”. ¿Es esta la razón? (No). Otros dicen: “¿Es porque la mayoría de las personas que idolatran a las estrellas son jóvenes, inmaduras y superficiales, incapaces de resistirse a la tentación de estas tendencias sociales?”. ¿Es porque son jóvenes? (No). Algunas de las personas que idolatran a las estrellas son de mediana edad o ancianas; en este grupo hay personas de todas las edades. En vista de esto, no es porque sean jóvenes e inmaduras y no entiendan todavía los asuntos de la vida por lo que estas personas que idolatran a las estrellas son desorientadas por las tendencias sociales. Por tanto, la afirmación de que “las personas que idolatran a las estrellas son todas jóvenes e inmaduras” no se sostiene. Dado que no se debe a ser joven e inmaduro, es un problema de humanidad. Por tanto, ¿de qué problema de humanidad se trata? ¿Acaso es el de no dedicarse a las tareas que les corresponden? (Sí). Por un lado, es no dedicarse a las tareas que les corresponden; por otro, es ser un poco frívolos y no respetar los límites adecuados. ¿Qué más? (No recorrer la senda correcta). Correcto, se trata de no recorrer la senda correcta. Tiene que ver con la senda que uno toma. Después de alcanzar la edad adulta, a qué te dedicas y qué clase de senda eliges seguir en esta sociedad y entre las personas es una lección obligatoria que se presenta ante todas las personas. Ya se mantengan en su lugar y vivan sus días de manera adecuada, ya se dediquen a una ocupación adecuada y ya hagan las tareas que les corresponden y recorran la senda correcta: todo esto depende de lo que les guste y de lo que sigan dentro de su humanidad. Mira a las personas de todos los ámbitos de la vida; algunas practican artes marciales, algunas aprenden de vida sana, algunas se dedican a la industria tecnológica, algunas se dedican a la industria de la moda, algunas a la industria del cine y la televisión, algunas hacen negocios y algunas se meten en política, mientras que otras creen en el budismo, otras se unen a la fe daoísta y otras más eligen creer en Dios. Algunas personas no tienen una ocupación adecuada ni buscan sus propios objetivos en la vida; solo se concentran en idolatrar a las estrellas todos los días. ¿Hasta qué punto hacen esto? Hasta el punto de que pierden el apetito por la comida y la bebida. Si la estrella a la que idolatran es su amante soñado, pueden incluso abandonar a su propio cónyuge en cualquier momento. Si estas personas idolatran a las estrellas hasta el punto de la obsesión, hasta el punto de que puede dictar su vida y la senda que eligen, y convertirse en parte indispensable de su vida, ¿en qué estado se hallan ahora mismo sus vidas? No se mantienen en su lugar mientras pasan sus días. Si la persona que idolatra a las estrellas es una mujer, ¿puede ser una esposa obediente que apoya a su marido y cría a sus hijos, una esposa virtuosa y una madre cariñosa? (No). Una persona que idolatra a las estrellas hasta el punto de la obsesión simplemente está loca. Dondequiera que su amante soñado dé un concierto o una rueda de prensa, se siente instada a ir a pedirle un autógrafo. Viaja largas distancias en avión e incluso cruza fronteras solo para seguirlo; su familia no puede retenerla. Rastrea constantemente en internet el itinerario de la celebridad y acampa en los lugares donde esta va a aparecer. Si se lo pierde, pasa varios días y noches sin comer ni dormir, llorando sin parar. Lo único que suele preocuparle en internet y en la televisión son las celebridades. Por supuesto, algunas personas no se centran solo en una celebridad, sino en varias: hombres y mujeres, jóvenes, de mediana edad y mayores. Les preocupa el aspecto de estas celebridades, su situación matrimonial, sus relaciones y su vida privada; dedican mucha energía mental a buscar información sobre ellas. Tratan la idolatría a las estrellas como una fuente de placer e interés en la vida, se dedican a ello como si fuera un asunto serio. ¿En qué estado se encuentra la vida de esta clase de persona? Es como un cadáver andante; sus pensamientos, el estado de su vida, así como su comportamiento diario y si su estado de ánimo es bueno o malo están influenciados completamente por la celebridad que persigue e imita. Si la celebridad que persigue comienza una nueva relación, se siente tan mal que pierde el apetito y la sed durante varios días y noches. Si la celebridad rompe con su pareja, se pone contentísima, lo celebra, descorcha el champán y hace una publicación en redes sociales para celebrarlo. ¡Todas las noches sueña con estar con la celebridad que persigue y lo único que tiene son dulces sueños! La celebridad a la que persigue es su amante soñado y nadie más le parece tan agradable como esta persona. ¿Acaso no es anormal el estado de su vida? (Sí). Ha alcanzado este nivel de obsesión; ¿ha estado controlada por un espíritu malvado? (Sí). Por tanto, la humanidad de las personas de esta clase ¿tiene un defecto, un fallo o un problema? (Un problema). Su estado mental es un poco anormal. Las personas normales a veces oyen algunas noticias sobre aquellas en el mundo de las artes y, mientras charlan, puede que también mencionen casualmente unas pocas palabras al respecto, pero cuando regresan a la vida real, continúan viviendo como siempre. Si es madre, cumple con sus responsabilidades como madre; si es padre, cumple con sus responsabilidades como padre. El trabajo al que se dedican no se ve afectado ni impedido en lo más mínimo. Si la estrella que les gusta da un concierto en alguna parte, les parece que eso no tiene nada que ver con ellas y continúan viviendo su vida como siempre, sin que les afecte. Aunque sienten algo de admiración y envidia por esa estrella, así como un poco de afecto, de regreso a la vida real sus pensamientos son independientes y no se produce en absoluto ningún impacto en su propia vida ni en su carrera, como tampoco en su propia fe ni en las cosas que deberían buscar ni en la senda que deberían recorrer. Esto es tener el pensamiento normal de la humanidad y un estado mental normal. Sin embargo, en ese proceso, las personas que adoran idolatrar a las estrellas ya se han perdido a sí mismas y la capacidad de dominarse: son completamente llevadas de las narices por estas supuestas estrellas. Sus pensamientos y el estado de sus vidas están controlados y dictados enteramente por las palabras, acciones y emociones de las estrellas. Esto ya no es meramente un problema de humanidad; su estado mental es un poco problemático. Sus emociones se han vuelto anormales, el estado de su vida diaria se ha tornado caótico y han perdido por completo el rumbo. Su vida entera consiste solo en idolatrar a las estrellas; esta es la única cosa indispensable en su senda de existencia. Mientras viven y respiran, disfrutan de idolatrar a las estrellas y dedican a ello su tiempo cada día. Si no idolatran a las estrellas, piensan que la vida es vacía y no tiene sentido, que viven sin ningún objetivo ni dirección, en su interior se sienten perdidas. Por tanto, de vez en cuando sienten que deben meterse en internet para buscar noticias sobre la celebridad que les gusta —lo que come y lo que bebe, en qué estado se encuentra su vida actualmente, cuándo dará un concierto, cómo fue su más reciente actuación en cine, cuál es su situación matrimonial, cuál es su situación familiar—; de vez en cuando, buscan información de ese tipo para pasar el tiempo y llenar su vida vacía, sin rumbo y confusa. ¿Acaso no han sido controladas por completo por estas celebridades? ¿No han sido controladas por esta mentalidad o tendencia de idolatrar a las estrellas? (Sí). Entonces, ¿las personas de esta clase tienen todavía conciencia y razón? Están locas, su estado mental se ha vuelto anormal. Después de ser desorientadas y perturbadas por esta clase de tendencia o fenómeno externo, han perdido el rumbo y ya no saben si lo que están haciendo está bien o mal; no saben lo que es bueno o malo para ellas. Si la gente trata de disuadirlas, simplemente no pueden aceptarlo ni entenderlo. Para asistir al concierto de la estrella que adoran, están dispuestas a gastar cuatro o cinco meses de sueldo e incluso empeñan algunos objetos de valor o piden dinero prestado y, a su regreso, tienen que pagar las deudas. Pagan esta clase de precio solo para lograr su objetivo de idolatrar a las estrellas. ¿Son normales las personas de esta clase? (No). A juzgar por el nivel de obsesión y la falta de autocontrol que han alcanzado, tales personas ya han perdido toda conciencia y razón, así como ya no pueden controlarse a sí mismas; no les importa nada el dinero que gastan ni lo lejos que viajan para idolatrar a las estrellas. Así, a juzgar por estas manifestaciones, es muy difícil clasificarlas de personas normales. Se debe decir que hay un problema con su humanidad; han perdido la racionalidad. ¿Funciona todavía su conciencia entonces? ¿Todavía tienen conciencia? (No). Entonces, ¿qué clase de personas son? No tienen conciencia ni razón; su humanidad se ha reducido a un mero cascarón vacío. La vida real de la humanidad normal se ha alejado cada vez más de ellas. Les resulta muy difícil integrarse en la vida real y asentar su mente y dedicarse a asuntos normales de la vida real. En su vida, solo existe la única cuestión de idolatrar a las estrellas. Por tanto, ¿acaso su mundo espiritual no ha sido controlado por el asunto de idolatrar a las estrellas? (Sí). Alguien así, desde fuera, parece ser una persona, pero en esencia, ¿no se ha convertido en nada más que un caparazón vacío? (Sí). ¿Qué clase de personas son aquellas que quedan como caparazones vacíos? (Cadáveres andantes). Eso es: cadáveres andantes. ¿Tienen fe? (No). ¿Tienen búsquedas positivas? (No). ¿Entienden cuáles son las cosas positivas y cuáles son negativas, qué es recto y qué perverso? (No). ¿Cómo se puede ver que no entienden? En la actualidad, los cantantes famosos llevan atuendos cada vez más reveladores y seductores en el escenario, además de hacer movimientos cada vez más perversos. Los miembros del público que idolatran a estas estrellas se sienten cada vez más entusiasmados, gratificados y eufóricos al ver esto. En particular, cuando una estrella del pop se anima un poco, se quita la ropa y se la lanza al público, la multitud se vuelve completamente loca. Hay quienes se emocionan tanto que se les para el corazón y pierden el sentido. ¡Los espectáculos de idolatría a las estrellas son realmente así de intensos! A veces incluso suceden estampidas y hay heridos y muertos cuando fallan los intentos de rescate. Todas estas son tragedias causadas por idolatrar a las estrellas. Acabar herido y perder la vida por idolatrar a una estrella: decidme, ¿acaso esa vida no es carente de valor? ¿Vale algo? A juzgar por sus emociones, las cosas que les gustan y las escenas que los emocionan lo suficiente como para gritar, ¿conocen la vergüenza estas personas? ¿Saben lo que son las cosas positivas y rectas y lo que son las cosas perversas? (No). No lo saben. Las personas normales ven estas escenas y sienten repulsión: “¿Cómo se ha vuelto el mundo tan malvado? ¡Es demasiado malvado!”. Pero estas personas que idolatran a las estrellas ven estas escenas y se sienten felices, orgullosas, satisfechas y contentas, creen que ahora no tienen remordimientos en esta vida y gritan y animan ante estas escenas. Esto muestra que, en el fondo de su alma, no saben qué son las cosas perversas, qué son las cosas rectas, qué son las cosas positivas ni qué son las cosas negativas. Algunas fanáticas de cantantes o actores incluso persiguen a su estrella masculina favorita hasta su casa, dispuestas a ofrecerse a él. Cuando la estrella se niega, incluso se enfadan y le llaman cobarde. ¿Tienen tales personas vergüenza alguna? ¿Entienden el significado de las palabras “sentido de la vergüenza”? ¿Entienden qué son las cosas positivas y qué son las negativas? (No). Ni siquiera entienden las palabras “sentido de la vergüenza”. Cuando la estrella se niega, incluso lo insultan. ¿Son siquiera humanas? No es que les falte nada en su humanidad, es que están mentalmente trastornadas; ¡son espíritus inmundos y espíritus malvados!
Entre diversos grupos de personas, siempre hay una parte de ellas obsesionadas con idolatrar a las estrellas. Siendo precisos respecto a estas personas, son cadáveres andantes y, para ser más concretos, son no humanas. Consideran a las estrellas que aparecen frecuentemente en el escenario y en las pantallas como algo que han de perseguir e incluso consideran que hacer eso es una carrera legítima. Es así como desperdician su vida. Hay que decir que, en el conjunto de la sociedad, este tipo de personas constituyen un grupo especial, más o menos igual que aquellos que se encuentran en lo más bajo de la sociedad y no se dedican a las tareas que les corresponden: ¡todos son escoria y no valen nada! No tienen fe ni búsquedas positivas y, en su humanidad, no poseen necesidades, aspiraciones ni cosas positivas. No importa lo perverso u oscuro que sea el mundo de las artes, eso no les importa y no les parece asqueroso; lo aceptan y aprueban, es más, lo siguen con fervor. ¿Qué clase de personas son estos individuos? Se puede decir que son escoria. Desde la perspectiva del reino espiritual, las personas de esta clase son espíritus inmundos y espíritus malvados. Cuando estos se reencarnan en humanos también tienen que comer y comportarse como personas normales, pero no se dedican a las tareas que les corresponden ni aceptan la verdad en lo más mínimo; solo les gusta buscar a gente de su calaña para ir detrás del placer y vagar ociosos mientras aguardan la muerte. Si no pueden dedicarse a la industria de las artes, siguen a las personas en ella, así como toda clase de tendencias malvadas que hay en ella para satisfacer sus necesidades. Por tanto, da igual en qué sean buenas estas personas, solo el hecho de que tengan tales búsquedas y elijan tal senda y tal manera de vivir en la sociedad demuestra que no son buenas personas ni gente que pueda alcanzar la salvación. La razón por la que digo que tales personas no pueden alcanzar la salvación es precisamente porque dentro de su humanidad hay un “vacío”. Este “vacío” se debe poner entre comillas. ¿Por qué? Porque su humanidad no posee cosas positivas, sino que posee todo aquello que poseen los espíritus inmundos y los espíritus malvados: seguir y adorar la maldad, seguir y adorar la oscuridad. Son los seguidores en la vanguardia de las tendencias malvadas en toda esta sociedad malvada, así como los transmisores de estas tendencias. Después de que las diversas falacias perversas y los diversos pensamientos y puntos de vista distorsionados del mundo de las artes se transmiten al público por medio de los ordenadores, la televisión, las revistas, los periódicos, las obras de cine y televisión y de otras formas, estos circulan poco a poco entre la gente y luego se difunden ampliamente. Entre estas personas, son precisamente las que idolatran a las estrellas las que están a la vanguardia en la difusión de los pensamientos perversos o las tendencias malvadas y las maneras de hacer las cosas que se hallan en diversas obras de cine y televisión y en las obras artísticas. Son la primera línea de transmisores de los diversos pensamientos perversos y los diversos pensamientos y puntos de vista distorsionados. Por medio del boca a boca, de sus acciones y manifestaciones concretas, poco a poco el público aprueba y acepta diversos pensamientos perversos y tendencias malvadas. Entonces, el público queda condicionado y permeado por ellos poco a poco. Al final, esto causa que las tendencias malvadas, los pensamientos perversos y los distorsionados, así como los puntos de vista distorsionados, poco a poco ganen terreno y tomen forma bajo diversos sistemas sociales y entre diversos grupos de personas. En épocas pasadas, cuando las personas alcanzaban la edad de casarse, eran presentadas y dispuestas por un casamentero. Esta unión requería el consentimiento de los padres por ambas partes, después de lo cual se fijaba una fecha y la pareja entraba en el salón matrimonial. En el contexto social del pasado, la mayoría de las personas mostraba respeto y prudencia cuando se trataba del matrimonio entre hombres y mujeres. Consideraban el matrimonio como un acontecimiento importante y eran capaces de tratarlo con seriedad y esmero. En especial, respecto a los hijos, se les requería que no se corrompieran, que no cometieran incesto y no se entregaran a relaciones sexuales ilícitas; había que atenerse a estos requerimientos. Como poco, la mayoría de las personas tenían este concepto en su corazón. De esta manera, bajo la restricción de la conciencia de su humanidad, muchas personas evitaron las acciones malvadas de entregarse a las relaciones sexuales ilícitas y a la promiscuidad, lo que protegió en cierta medida tanto a los hombres como a las mujeres. Por supuesto, también tenía cierto efecto e influencia positivos en el clima social. Sin embargo, con el desarrollo de los tiempos y el surgimiento de diversas obras artísticas, han aparecido continuamente toda clase de pensamientos y puntos de vista que defienden la liberación sexual, la libertad de matrimonio y demás cuestiones. Por un lado, ciertos individuos los defienden; además, la sociedad los promueve y difunde ampliamente un paso más allá por medio de interpretaciones y actuaciones en diversas formas artísticas. Estos pensamientos primero son reconocidos y aceptados por una parte de los que idolatran a las estrellas; es decir, el primer público de estos son los que idolatran a las estrellas. Como estas personas idolatran a las estrellas, aceptan y aprueban enseguida estos pensamientos que estas defienden en el escenario, en la pantalla o en ciertas formas artísticas. Después de aprobarlos fervientemente, influyen en sus hijos, así como en las personas que las rodean en su vida cotidiana. De esta manera, una persona transmite estos pensamientos a otras diez, diez personas los transmiten a cien, cien personas los transmiten a mil, mil personas los transmiten a diez mil, amplificando estos pensamientos desde un ámbito reducido a otro mucho más amplio. Durante los siguientes uno o dos años, la gente expresa estas ideas y lo sigue haciendo cinco o diez años después. Veinte o treinta años después, tales pensamientos perversos se afianzan cada vez más entre la gente, se difunden de manera cada vez más amplia por todos los rincones de la sociedad y se inculcan cada vez más profundamente en el corazón de todas las personas. Entonces, poco a poco, estos pensamientos perversos y estas tendencias malvadas son aceptados por las personas y por el público; la gente se vuelve cada vez más autoindulgente, libertina y desenfrenada con respecto al matrimonio y a los asuntos entre hombres y mujeres. Cree que esto es ser de mente abierta y tener amplios horizontes, así como que es señal de una humanidad madura; hablan de las cosas negativas como si fueran positivas y legítimas. Llegados a este punto, las tendencias malvadas de toda la sociedad han experimentado un repunte, han ganado terreno y se han convertido en la corriente principal. La mayoría de las personas ya no tienen pensamientos ni puntos de vista correctos sobre el matrimonio entre hombres y mujeres ni sobre las relaciones entre hombre y mujer; les parece que estas cosas no son tan importantes. En particular, la homosexualidad se ha vuelto cada vez más frecuente; además, las relaciones extramatrimoniales se han convertido en cada vez más habituales y, por tanto, la tasa de divorcios ha aumentado de forma progresiva. Además, más niños han perdido el amor paterno y materno, viven en un hogar monoparental o en un hogar con un padrastro o una madrastra. Muchas personas tienen una pareja del sexo opuesto antes del matrimonio y no es algo que encuentren vergonzoso, incluso piensan que es normal, que la sociedad es así y no es para tanto. En todo momento, la perversidad es siempre perversidad y las cosas positivas son siempre positivas. Aunque pienses que no es para tanto, eso se debe a esta tendencia malvada y a la decadencia de esta sociedad; lo causa el hecho de que los seres humanos son corrompidos por Satanás y se les inculcan pensamientos perversos y tendencias malvadas; están llenos de ellos. No es que las cosas positivas puedan llamarse negativas ni las cosas negativas puedan transformarse hoy en día en cosas positivas. Si piensas de esta manera, es porque no comprendes la verdad ni lo que son las cosas positivas. Se debe a que tú, bajo estas circunstancias, te ves obligado a aceptar las tendencias malvadas y los pensamientos perversos como los principios y fundamentos para comportarte. Esta sociedad y esta especie humana se han corrompido profundamente exactamente así, poco a poco. Por tanto, en cuanto a que las tendencias malvadas se difundan con amplitud y se inculquen profundamente en el corazón de las personas, estos idólatras de las estrellas desempeñan el papel de vanguardia en difundir las tendencias malvadas y los pensamientos y puntos de vista perversos. Son los que difunden estas cosas de primera mano. Resulta un poco vago o abstracto decir que esto es que Satanás está corrompiendo a las personas. Sin embargo, lo más exacto es decir que estos idólatras de las estrellas son los auténticos defensores de la difusión de los pensamientos de Satanás y las tendencias malvadas de Satanás. La razón es que son el grupo de personas más cercano al mundo del arte o a diversos pensamientos perversos y tendencias malvadas, así como la parte de la gente que entra en contacto cercano con estas estrellas de cine y cantantes famosos. Sin la persecución de estas personas, sin su apoyo obsesivo, estos supuestos cantantes famosos y estrellas de cine no tendrían un atractivo tan grande, tanto renombre, tanta influencia ni tanto poder para desorientar. Es debido precisamente a la adulación y a la intensa imitación de los que idolatran a las estrellas que diversas tendencias malvadas y pensamientos perversos se han difundido entre la gente a una velocidad extraordinaria. Le dicen al público, mediante sus acciones concretas, que las diversas cosas perversas y los diversos pensamientos y puntos de vista distorsionados y perversos que aparecen en el mundo del arte son cosas que la gente debería aceptar, que son cosas muy normales y legítimas. Al final, la mayoría acepta gradualmente estas formas perversas de actuar y estos pensamientos y puntos de vista perversos. En consecuencia, se minimizan las relaciones extramatrimoniales, la promiscuidad o cualquiera de los pensamientos, puntos de vista y formas de actuar perversos de estas supuestas figuras conocidas, cantantes famosos y estrellas de cine, sin que nadie exprese una opinión o un juicio correctos sobre estas cosas. Así pues, por muy promiscuas que sean estas figuras conocidas, cantantes famosos y estrellas de cine, no se las descarta ni se las condena, sino que continúan luciéndose en el escenario. Esto se ajusta perfectamente con un dicho popular en la sociedad: “Búrlate de los pobres, no de las prostitutas”. Este es un verdadero retrato de la decadencia de la especie humana y también una prueba de ella. Fíjate, cuando crees en Dios y te arrestan y te encarcelan, la gente se burla de ti y te desprecia. De hecho, también saben que no has hecho nada malo: creer en Dios es tener fe, querer ser una buena persona e ir al cielo; las mujeres creyentes no venden su cuerpo ni trabajan como prostitutas; los hombres creyentes no cometen robos, sino que se comportan ateniéndose a las normas. Sin embargo, a la gente le resultas desagradable. Si una mujer tiene una belleza atractiva y mantiene relaciones indecentes con altos funcionarios y gente rica, si sale a pasear en coches de lujo a diario, los demás la envidian y admiran, dicen: “Realmente tienes algo, te va bien. Puedes ganar dinero para que tus padres coman buena comida y vistan ropa de calidad. ¡No hay duda de que tu apariencia es valiosa!”. Pero si eres atractivo y te casas con alguien que cree en Dios, se reirán de ti. No solo eso, sino que cuando vean que eres perseguido, también te acosarán. ¿No es así? (Sí).
Ninguna de las cosas que hace este grupo —los que idolatran a las estrellas— tiene ningún significado. Al contrario, estas acciones han alimentado la difusión por parte de Satanás de los pensamientos perversos y las tendencias malvadas. Mira a los que idolatran a las estrellas en la actualidad; algunas mujeres se suben al escenario y cantan y bailan sin pensarlo dos veces y, cuando ven a un cantante famoso, lo idolatran sin parar. Esto es enormemente diferente de las mujeres en los años 40 y 50. En palabras de los no creyentes, se han vuelto abiertas; abiertas de pensamiento y abiertas en su sexualidad, están liberadas en ambos ámbitos. Hay personas que dicen: “¿Qué era es esta? ¿Quién pasa todos sus días con un solo marido? ¿Quién centra su vida siempre alrededor de sus hijos? ¡Tienes que encontrar a alguien nuevo cuando puedas y disfrutar cuando tengas oportunidad!”. Solo fíjate en qué clase de pensamientos tienen estas personas, ¡qué aterradores son! Si un creyente en Dios piensa también de esta manera, ¿es una buena señal? Si un creyente tiene estos pensamientos y puntos de vista, envidia y venera a tales personas y quiere ser esa clase de persona, ¿acaso no es eso muy aterrador y peligroso para él? (Sí). No hablemos por ahora sobre lo aterrador o peligroso que es. Solo en términos de la esencia de estas personas, en el fondo de su alma, envidian, admiran y aman especialmente a estas estrellas. Pueden aceptar toda clase de comportamientos y toda clase de pensamientos y puntos de vista de las estrellas. Por muy perversos que sean los pensamientos, pueden aceptarlos. Creen: “Así es como las personas deberían comportarse; solo esto es ser libre. Se debería permitir que existan todos los pensamientos y puntos de vista. Después de todo, tiene que haber de todo tipo para crear un mundo”. En sus pensamientos, no hay distinción entre lo positivo y lo negativo, no hay distinción entre el bien y el mal. ¿Acaso no es esto mentalmente anormal? Si alguien no tiene capacidad para discernir el bien del mal a causa de su escaso calibre, pero todavía tiene sentido de la vergüenza y puede atenerse a algo si sabe que está bien, de ninguna manera hará algo si sabe que está mal y puede aborrecer algo en su corazón si sabe que es perverso, entonces todavía es una persona normal. Pero si sabe claramente que algo es incorrecto, que es perverso, y pese a ello no solo no se resiste, sino que también lo acepta sin dudarlo e incluso lo envidia y lo sigue, hundiéndose cada vez más, entonces no es una persona, sino un cadáver andante. Está perdido y no puede alcanzar la salvación. Por tanto, no se puede decir que las personas de esta clase tengan escasa humanidad, poca integridad, una calidad humana vil o ausencia de conciencia y razón; esa no es la cuestión. El mayor problema es que simplemente carecen de humanidad. Por tanto, ¿qué son estas personas? Espíritus inmundos, espíritus malvados y cadáveres andantes. Son los defensores, los transmisores y los difusores de diversas tendencias perversas y de diversos pensamientos y puntos de vista perversos y distorsionados. Son igual que una plaga; una persona que porta un virus lo esparce dondequiera que va y, cuantos más lugares visite, más se esparcirá el virus. Los que idolatran a las estrellas son equivalentes a los portadores y esparcidores de virus, así que no son en absoluto miembros de la especie humana, son no humanos. ¿Cuál es la definición de los denominados no humanos? Son los defensores y los difusores de las tendencias malvadas y los pensamientos y puntos de vista perversos. ¿Lo entendéis ahora? Si todavía envidias a estas estrellas en tu corazón o una vez quisiste convertirte en esta clase de persona, esto te digo: ese es un camino de no retorno. ¡Nunca intentes ser esta clase de persona! Si alguna vez has interpretado un papel en una película o en la televisión, si alguna vez has querido convertirte en una estrella de cine o en una figura conocida y has planeado tomar esta senda, esto te digo: echa el freno de inmediato y detente. No se trata de ser castigado o recompensado. Es un camino que lleva a la condenación eterna, ¡no lo tomes nunca! Si quieres seguir a esta clase de personas porque temporalmente fuiste desorientado o débil o por una envidia y un anhelo temporales, entonces escucha Mi advertencia, escucha Mi exhortación; pisa el freno de inmediato. Nunca entres en esa industria, nunca entres en esas filas; nunca te conviertas en una de ellas. Si no puedes perseverar en recorrer la senda correcta o hacer cosas significativas, aun así, no deberías convertirte en un difusor de las tendencias malvadas y los pensamientos y puntos de vista perversos; esa es una senda maldecida por Dios. Por tanto, da igual qué papel hayas desempeñado en una película o en la televisión, si te consideraste una figura importante, una figura conocida o una figura de alto nivel —sin importar cómo te posicionaste a ti mismo—, todo eso se ha convertido en el pasado, todo estaba mal. Si ahora ya has pisado el freno, entonces solo se puede decir que en aquel momento tu estatura era inmadura y no entendías la verdad. Nunca pienses de esa manera en el futuro y tampoco recorras nunca esa senda. Si quieres ser una figura importante o una figura conocida, si quieres que los demás te adoren y te sigan, entonces piensa de inmediato en las palabras que he dicho hoy. Para cualquier persona, la condenación eterna es una noticia desafortunada que recibir; es la peor noticia posible. Esa es una senda maldita por Dios. Nunca recorras esta senda, nunca te manches con esa inmundicia. ¡Pisar esta senda significa la condenación eterna! Debes comportarte de una manera que se atenga a las reglas porque eres un ser creado, un miembro de la especie humana creada. Da igual qué papel hayas tenido, qué trabajo hayas hecho o qué contribuciones hayas realizado en la casa de Dios, al final debes determinar el lugar que te corresponde. ¿Qué lugar? Eres un ser creado, un miembro de la especie humana creada. Debes cumplir con el deber de un ser creado. Tu realización del deber debe ser acorde al estándar, debe hacerse para satisfacción de Dios. Debes dar testimonio por Dios, propagar las palabras de Dios, ser testigo por Él y alcanzar la salvación. Esta es la responsabilidad y la obligación para toda la vida que estás obligado a cumplir, además de la senda que deberías elegir. No deberías seguir las tendencias malvadas de Satanás ni ser un difusor y transmisor de pensamientos y puntos de vista perversos. Esas personas son los degenerados de la especie humana, son espíritus malvados y espíritus inmundos. ¡Están malditos y su destino es la condenación eterna! Si una persona recorre ese camino y ni siquiera diez caballos salvajes pueden hacerla retroceder, entonces recibirá su merecido; no tendrá un buen final. Por tanto, en todo momento, debes saber que eres un humano creado, debes saber cuál es tu lugar, qué deberías hacer y qué clase de senda deberías tomar. Esta es la cosa más importante. ¿Es necesario compartir estas cosas? (Sí). Los temas que implican las sendas en la vida de las personas son muy importantes. De vez en cuando, deberías escucharlos y reflexionar sobre ellos. Hacerlo es beneficioso y sirve de ayuda para vuestra entrada en la vida y para recorrer la senda correcta en ella; tiene un impacto bueno, positivo y constructivo en estas cosas. No olvides estas palabras.
Esto es todo en la charla de hoy. ¡Adiós!
30 de diciembre de 2023