Cómo perseguir la verdad (13) Parte 1
Las tres categorías de personas según su origen
Las características de las personas reencarnadas de animales
El tema que compartimos la última vez trataba sobre cómo discernir y ver a las personas. Se puede decir que esta clase de tema es de interés para la gente, pero como es un tanto especial y se relaciona con el importante asunto de las perspectivas y el porvenir de las personas, provoca en los oyentes algunos sentimientos que difieren de los que suscitan otros aspectos de la verdad. Para algunos, estos sentimientos no son especialmente agradables. Después de escuchar este tema, algunas personas podrían experimentar una agitación interior considerable, y los que son insensibles también podrían experimentar una ligera agitación interior. ¿Verdad? (Sí). Con independencia de las reacciones de la gente, en cualquier caso, después de haber compartido estos temas, el pueblo escogido de Dios obtiene algo de ayuda para discernir a las personas y desentrañar diversos asuntos, y se lo capacita para obtener algo de percepción y discernimiento. ¿Verdad? (Sí). La última vez, compartimos algunas manifestaciones y características de las personas reencarnadas de animales. Entonces, ¿cuáles son las características principales de esta clase de personas? (La última vez, compartimos que las personas reencarnadas de animales tienen cuatro características: primero, su comprensión es distorsionada; segundo, son especialmente insensibles; tercero, son especialmente atolondradas; y cuarto, son especialmente necias). Estos cuatro rasgos son las características esenciales de las personas que son reencarnadas de animales. Entonces, ¿habéis determinado todos cuáles son exactamente las manifestaciones esenciales de esta clase de personas? En otras palabras, a juzgar por su exterior —su manera de hablar y comportarse y las diversas manifestaciones de su humanidad—, ¿qué manifestaciones tienen que estén relacionadas con estas cuatro características? Por ejemplo, ¿cuáles son las características de su manera de abordar la verdad y de la conciencia y la razón de su humanidad? Por supuesto, estos rasgos se engloban básicamente en las cuatro características de la comprensión distorsionada, la insensibilidad, el atolondramiento y la necedad, ¿verdad? (Sí). Ahora, basándoos en algunas de las manifestaciones que podéis ver y encontrar en la vida real, explicad estas cuatro características con más detalle. ¿De qué otras manifestaciones tenéis conocimiento? Por ejemplo, las personas reencarnadas de animales son muy insensibles. Si les señalas su problema limitándote a poner un ejemplo simbólico, siguen sin entenderlo aunque les hables de este problema varias veces. Así que tienes que decir explícitamente: “Estoy hablando de ti”, para que se den cuenta de que se trata de ellas. De lo contrario, asumen que se trata del problema de otro, que no tiene relación con ellas, y piensan que lo están haciendo bien. ¿No es esto insensibilidad? (Sí). Tienes que ponérselo delante de las narices para que reaccionen siquiera un poco. Entonces, ¿pueden comprender la verdad? (No). ¿Por qué no pueden comprender la verdad? (Porque son lentas para reaccionar y no pueden entender el significado de las palabras de Dios. Cuando otros les señalan sus problemas, solo captan una doctrina o un precepto; no pueden comprenderlo desde una perspectiva positiva y, por tanto, les es imposible tener una entrada positiva). Esto es carecer de capacidad de comprensión. En términos de insensibilidad, cuando alguien señala una clase de estado, simplemente no pueden darse cuenta de qué tiene que ver con ellas, de si realmente presentan o no esa clase de estado y de si realmente tienen o no esa clase de problema; no pueden darse cuenta de estas cosas ni entender lo que la otra persona está diciendo. Aunque especifiques qué cosa hicieron, qué palabras dijeron o qué manifestación mostraron en qué día, y sepan que estás hablando de ellas, lo que captan es solo un asunto, un enunciado o una frase, y lo memorizan de una manera vaga y superficial. Después de memorizarlo, se limitan a aferrarse a un precepto: no digas esas palabras y no hagas esas cosas; haz estas cosas y actúa de esa manera. Pueden atenerse a este precepto toda la vida, negándose a aceptar la enseñanza de nadie, y ni diez bueyes podrían apartarlas de él. A medida que la situación evoluciona, debido a los cambios en el tiempo, los entornos geográficos, las personas, los acontecimientos y las cosas, etc., les dices que actuar como lo hacían antes ya no funciona y que deben ajustar su enfoque o estrategia —aunque el principio en realidad no ha cambiado—, pero no pueden comprenderlo. Dicen: “Llevo muchos años practicando de esta manera y me parece que está bien. He estado practicando basándome en lo que los líderes y obreros compartieron hace muchos años. ¿Por qué debería cambiar mi forma de practicar?”. Incluso tienen una base, pero, en realidad, simplemente han estado ateniéndose a un precepto durante años sin siquiera saberlo ni darse cuenta ellas mismas.
En lo que respecta a la característica de tener la comprensión distorsionada, la mayoría de las personas que son reencarnadas de animales muestran manifestaciones de una comprensión distorsionada. Su manera de pensar difiere de la de las personas normales. Sus ideas son muy excéntricas, extrañas y, a veces, incluso asombrosamente inesperadas; simplemente no puedes imaginar por qué pensarían de esa manera y nunca imaginaste que alguien en este mundo se planteara las cuestiones de una forma tan extraña. Sus ideas pueden dejarte estupefacto. Esto se debe a que las personas con un pensamiento normal suelen considerar los asuntos basándose en una manera normal de pensar, mientras que la manera de pensar de aquellos que son reencarnados de animales es muy peculiar. Con frecuencia expresan algunas afirmaciones extrañas y extravagantes, y cuando las oye alguien con un pensamiento normal, se sobresalta. Si intentas adoptar su manera de pensar para considerar un asunto, descubrirás que es muy extraña y que lleva a un callejón sin salida. Como tienen esta manera de pensar, en la vida real —ya sea al hacer sus deberes, al relacionarse con los demás o al enfrentarse a ciertas circunstancias, personas, acontecimientos y cosas— sus ideas son siempre muy raras y no pueden llevarse bien con la mayoría de la gente. No parecen criaturas que vivan en el mundo humano, sino que parece que viven en otro mundo. Nunca puedes entender por qué piensan como lo hacen o por qué se les ocurren tales pensamientos. La manera en que consideran los asuntos a menudo excede el ámbito del pensamiento de la humanidad normal y se desvía del camino correcto del pensamiento normal. El resultado final es que a todo el mundo le parecen muy extraños su manera, su postura y sus principios a la hora de considerar los asuntos. Si una persona así está presente mientras todos están considerando o compartiendo un asunto, y la mayoría de los presentes carecen de discernimiento, de opiniones propias o no entienden los principios-verdad, a menudo sucederá que el hilo de los pensamientos de estos últimos se quede estancado o que una discusión normal se vea perturbada e interrumpida debido a uno de los pensamientos y puntos de vista distorsionados de esa persona. ¿Y cuál es el resultado final? Después de discutirlo una y otra vez, la gente descubre que la opinión que esa persona propuso se desvía de la senda correcta, que no es ni objetiva ni práctica y que, además, es sumamente excéntrica, y que su manera de considerar los asuntos es incluso extremadamente rara. Cuando las personas normales charlan y hablan, la conversación se vuelve más animada, todo el mundo tiene más claros los asuntos en cuestión y el tema avanza cuanto más charlan. Pero si esta persona interviene, la conversación se desvía del tema. Los demás se quedan sin palabras, a todos les parece que las palabras de esta persona son demasiado extrañas y no pueden responderle. De este modo, se interrumpe el tema de discusión. Aunque este tipo de personas tienen pensamientos y puntos de vista “singulares”, estos difieren sistemáticamente de los puntos de vista propuestos por aquellos con un pensamiento normal. Sus pensamientos y puntos de vista no son los que la humanidad normal debería poseer y no están dentro del ámbito del pensamiento de la humanidad normal, por lo que las cosas que dicen suenan extrañas a oídos de los demás o incluso impensables, y sus soluciones y sendas no son de ninguna ayuda para la gente, y además tienen una naturaleza de trastorno, perturbación, socavación y sabotaje. Está bien si se quedan calladas y el hilo de los pensamientos de todos permanece algo claro, pero en cuanto interrumpen y expresan su opinión u ofrecen una sugerencia, todo el mundo se siente trastornado y perturbado al oírla, surgen desviaciones en cuanto al tema que se está tratando y es difícil que se logren buenos resultados. Sin embargo, una persona de calibre verdaderamente bueno puede precisar el quid de un asunto, captar su punto esencial y compartir una senda correcta para resolver el problema. Como mínimo, puede aportar algunas sugerencias significativas y valiosas que se basan en el hilo de los pensamientos de otras personas. Si propone una sugerencia y todo el mundo la encuentra adecuada y está dispuesto a aceptarla, esto significa que la sugerencia propuesta por esta persona de buen calibre ha dado en el clavo, porque es alguien capaz de desentrañar las cosas. Si no hablara, todo el mundo podría discutir durante tres días sin llegar a una conclusión. Como ves, ambos tipos de personas tienen puntos de vista singulares que son diferentes a los de los demás, pero los puntos de vista que propone una persona de buen calibre pueden ayudar a otros a desentrañar la esencia de un asunto y a encontrar la dirección y la senda de práctica correctas cuando están perdidos. Una persona con la comprensión distorsionada es diferente. Sus puntos de vista y su manera distorsionada de pensar a menudo tienen un efecto demoledor y perturbador cuando la gente está discutiendo asuntos o manteniendo conversaciones normales. Por tanto, si una persona con la comprensión distorsionada que es reencarnada de un animal se involucra en cualquier iglesia o en cualquier aspecto de la obra, es probable que provoque perturbaciones y trastornos, y todo el mundo se sentirá completamente harto de ella y pensará para sus adentros: “Daos prisa y echadla, ¡es demasiado molesta! Cada día dice sandeces irrelevantes y aun así se cree muy profunda, cuando, en realidad, todo lo que dice son falacias”. Al principio, puede que algunos la idolatren, pero con el tiempo la calarán y dirán: “Esta persona no tiene ningún conocimiento profundo. Se limita a hacerse pasar por sabia todo el día de manera fingida. De hecho, los puntos de vista y las ideas que propone son totalmente absurdos y simplemente no tienen nada que ver con los asuntos de los que habría que ocuparse”. Empezarán a encontrarla irritante y a sentir repulsión por ella. Así pues, si este tipo de persona es responsable de algún trabajo técnico o profesional muy especializado o asume algún trabajo importante mientras hace su deber, rápidamente provocará molestias a los demás, porque los puntos de vista y las exigencias que plantea siempre dejan a la gente sin dar crédito y sin saber cuál es la forma apropiada de actuar. Si es solo un seguidor corriente, que se limita a obedecer instrucciones y órdenes, entonces aparecerán con frecuencia algunas desviaciones en las cosas que hace. Los líderes, los obreros y los que la rodean tendrán que hacerle un seguimiento y supervisarla constantemente. En cuanto le quiten los ojos de encima, cometerá errores, y los demás siempre tendrán que ayudarla a corregir y remediar sus fallos y a arreglar sus desastres. Al final, cuando todos vean que este tipo de persona no tiene remedio, dirán: “Siempre está causando perturbaciones aquí y nadie puede tener paz. ¿No se la puede echar? ¡Que se vaya a donde quiera!”. Esa es la reacción que todos tendrán. Al principio, serán pacientes con ella y pensarán: “Todos somos hermanos y hermanas, ninguno de nosotros tiene una gran estatura y nuestra comprensión de la verdad es superficial; apoyémonos y ayudémonos mutuamente”. Sin embargo, en el transcurso del contacto a largo plazo con ella, la calarán. Resulta que su problema no consiste en tener una estatura pequeña, sino que está relacionado con su calibre y su comprensión. No es que su comprensión sea superficial o que su pensamiento sea infantil; más bien, su comprensión es distorsionada. Su manera de ver las cosas y sus pensamientos y puntos de vista quedan fuera del ámbito del pensamiento normal, y sus opiniones suelen ser diferentes a las de los demás. Se niega a aceptar lo que otros dicen, aunque sea correcto, y no escucha ningún tipo de explicación. Una vez que se aferra a su propia idea, ni diez bueyes pueden apartarla de ella. Es decir, este tipo de personas no pueden distinguir lo bueno de lo malo. Las cosas que consideran buenas en sus pensamientos y puntos de vista no son, para las personas con el pensamiento de la humanidad normal, más que cosas distorsionadas, cosas que no se pueden presentar abiertamente. Sus puntos de vista no son solo infantiles o vulgares y sin valor, simplemente no son pensamientos o puntos de vista producto del pensamiento de la humanidad normal. Por tanto, este tipo de personas no pueden llevarse bien con la mayoría de la gente. Esto no se debe a un carácter corrupto, a barreras causadas por diferencias en los hábitos de vida ni a obstáculos lingüísticos, y ciertamente no se debe a que cometan algunas acciones malvadas o tengan comportamientos extraños. Se debe principalmente a estas características que su humanidad exhibe —comprensión distorsionada, insensibilidad, atolondramiento y necedad—, las cuales hacen que les sea imposible llevarse bien con la mayoría de la gente. Por supuesto, las personas malvadas y los anticristos tampoco pueden llevarse bien con la mayoría de la gente, pero aunque tengan este mismo rasgo, la esencia o el fenómeno de su incapacidad para llevarse bien con los demás es diferente al de las personas que son reencarnadas de animales. Las personas malvadas y los anticristos no pueden llevarse bien con los demás porque en esencia son diablos, mientras que las personas que son reencarnadas de animales carecen por completo del pensamiento y la inteligencia de la humanidad normal, así como de la conciencia y la razón de la humanidad normal, por lo que a las personas normales les resulta muy difícil charlar con ellas; solo pueden hablar de asuntos triviales y domésticos que no estén relacionados con los principios, lo que hace que el ámbito de la conversación sea muy limitado. Después de todo, las personas que son reencarnadas de animales no son las reencarnadas de diablos, son distintas de las personas de esa clase y también pertenecen a una categoría de seres vivos. Y así, mientras no estén implicados principios importantes, todavía pueden arreglárselas para asociarse, comunicarse e interactuar con otras personas en su vida diaria o mientras hacen sus deberes. Sin embargo, en cuanto intervienen principios-verdad importantes o elecciones sobre qué senda tomar, este tipo de persona resulta completamente incompatible con la mayoría de la gente y ya no puede llevarse bien con ella. Por ejemplo, charlas con este tipo de persona sobre temas de la vida cotidiana: qué comidas y platos te gustan, cómo cocinarlos bien, cosas de tu ciudad natal, etc. Cuanto más hablas, más tienes que decir y más cálida se vuelve la conversación. ¿Significa esto que los dos sois compatibles? ¿Significa que pertenecéis a la misma categoría? (No). No se pueden saber esas cosas basándose solo en este tipo de conversación. Pero cuando hablas de temas como por qué crees en Dios y cuáles son tus puntos de vista sobre la fe en Dios, temas relacionados con los pensamientos y puntos de vista, principios-verdad, perspectivas sobre la vida, valores, las sendas que la gente recorre, las búsquedas de las personas, etc., vuestros pensamientos y puntos de vista y vuestras maneras de pensar divergen cada vez más, ya no están en la misma onda y la conversación se estanca. ¿Y por qué es eso? Porque su comprensión es distorsionada. La primera vez que la oyes hablar, piensas que es bastante lista, pero con el tiempo descubres que solo habla de palabras y doctrinas y que es bastante arrogante. Tu sentimiento hacia ella cambia, ya no es tan cálido, surgen barreras, y las categorías a las que cada uno pertenece quedan diferenciadas. Como ves, cuando habláis de la vida familiar o de vuestro pasado personal, o charláis sobre temas que se enmarcan dentro del ámbito de la vida cotidiana, como la comida, la bebida, el ocio, los intereses y las aficiones, todavía podéis conversar. Pero en cuanto la conversación atañe a los pensamientos y los puntos de vista, los principios-verdad, las perspectivas sobre la vida, los valores, las sendas de vida o las actitudes hacia Dios y el deber, el diálogo se estanca. Tu punto de vista sobre esa persona cambia, y su punto de vista sobre ti también. Empiezas a sentir cierto fastidio con respecto a ella en tu corazón, y en su corazón surgen barreras hacia ti. A ella no le gustas, y a ti no te gusta ella. Poco a poco, os vais distanciando y ya no tenéis un lenguaje común. De este modo se distinguen las diferentes categorías de personas. Por tanto, para diferenciar a qué categoría pertenece alguien, hay que fijarse en cómo es su capacidad de comprensión, si posee la conciencia y la razón de una persona normal y si tiene un pensamiento y una inteligencia normales. En cuanto a este tipo de personas que son reencarnadas de animales, no compartiremos más sobre ellas de manera específica. A continuación, seguiremos compartiendo sobre los otros dos tipos de personas. Después de que terminemos con eso, volveremos atrás y compararemos estos tres tipos. A través de esta comparación, quedará cada vez más claro y nítido cómo discernir a estos tres tipos de personas.