Cómo perseguir la verdad (15) Parte 2

C. La extrañeza

Después de compartir las manifestaciones de lascivia, licenciosidad y provocación sexual dentro de la depravación en aquellos que se han reencarnado de diablos, compartamos otra manifestación de depravación: la extrañeza. La palabra “extraño” abarca mucho contenido, lo que ciertamente tiene algunas conexiones con las manifestaciones específicas de extrañeza. Aparte de ser extraño, hay además manifestaciones como ser sobrenatural, extremo y anormal; todas estas son las manifestaciones depravadas de aquellos que son satanases y diablos. Estos aspectos —ser extraño, sobrenatural, extremo y anormal— son cosas que las personas ven en la vida diaria o en sus interacciones con otros de vez en cuando. Empecemos por los casos más graves, luego debatiremos los moderados. De todas formas, da igual cómo se manifieste, todo implica la esencia-naturaleza de la depravación. La situación más grave es la de hablar a menudo en lenguas. Este caso se da particularmente durante la oración en las reuniones, donde podrían hablar idiomas extraños que no son la lengua de ninguna nación y que nadie entiende. Cuando esto ocurre, ya no se trata de la propia persona hablando, sino que la domina otro espíritu. Ella misma no sabe siquiera lo que está diciendo; no lo ha aprendido ni nadie se lo ha enseñado; sin embargo, en cierta situación, lo dice sin más. A veces habla en lenguas de manera proactiva, a veces con pasividad; a veces conscientemente, a veces sin percatarse de ello. ¿No es esto muy extraño? Al terminar de hablar, si le pides que vuelva a hacerlo, no puede. Si le preguntas qué ha dicho, tampoco lo sabe. Esta es una clase de situación. También hay personas que a menudo oyen voces que las personas normales no pueden oír. Por ejemplo, podrían oír a alguien cercano que les habla, pero otros no pueden ver ni oír a nadie. De hecho, están conversando y hablando con seres desconocidos. Hablan con gran entusiasmo y tú no puedes interrumpirlas ni abrir la boca. Asimismo, el contenido de su discurso es incoherente; las palabras salen de repente de manera desconectada y sin razón. Como observador, ver esto te asusta y te pone los pelos de punta. ¿Acaso tales manifestaciones no son muy extrañas? (Sí). Este tipo de persona ve con frecuencia cosas extrañas, invisibles a simple vista en el mundo material. Por ejemplo, algunos ven a parientes fallecidos agitando la mano, sonriendo, asintiendo con la cabeza o incluso saludando. Se emocionan especialmente después de ver esto. Hay incluso algunas personas que con frecuencia ven figuras de negro que se les acercan y las atan con fuerza; ellas forcejean y espetan: “¡Suéltame! ¡No voy a ir! ¡No voy a ninguna parte!”. La gente a su alrededor pregunta qué ocurre, pero ellas no perciben que nadie les esté hablando y se limitan a seguir forcejeando y a gritar: “¡Dios, sálvame…!”. Las figuras de negro se alejan asustadas y entonces estas personas regresan a la normalidad. Después de recuperar la razón, preguntan a aquellos a su alrededor si han visto a las figuras de negro. Las personas normales no pueden verlas; sería un problema grave si pudieran. Pero estos individuos pueden verlas y sentirlas. Hay otra clase de situación: algunas personas suelen ser calmadas, no les gusta bromear ni armar ruido, pero de alguna manera empiezan de repente a girar sobre sí mismas, a llorar, reír, causar alboroto y sudar profusamente. Hay incluso algunos que de repente se arrastran por el suelo como serpientes u otros que caminan como patos. De pronto, un ser humano se convierte en un animal; su comportamiento y acciones se vuelven iguales a los de un animal, completamente diferentes a los de un humano. Exhiben estas manifestaciones de vez en cuando. ¿Acaso no es esto extraño? (Sí). ¿Acaso no son sobrenaturales estas extrañas manifestaciones? (Sí). Estas manifestaciones son muy sobrenaturales. Sobrenatural significa anormal, más allá de las circunstancias naturales o normales; a esto se le llama sobrenatural. Es algo fuera de lo corriente, diferente a las manifestaciones normales de las personas corrientes; es anormal. A esto se le llama ser extraño, sobrenatural, anormal. Por supuesto, estas manifestaciones no tienen nada que ver con ser extremo, pero a juzgar por la naturaleza de ser extraño, sobrenatural y anormal, estas manifestaciones tienen una esencia depravada y no se conforman a las manifestaciones de los humanos corruptos normales de la carne. Los instintos humanos, el libre albedrío, el pensamiento normal, la razón y las diversas capacidades humanas normales limitan, restringen y controlan a los humanos normales de la carne. Pero estas manifestaciones extrañas, sobrenaturales y anormales en aquellos que son diablos ya han trascendido el ámbito de los instintos humanos normales, el libre albedrío, las capacidades, el pensamiento normal y la razón normal. Es decir, la humanidad normal ya no los controla; están fuera de control. Estar fuera de control significa actuar de manera anormal. Uno ve en ellos algunas manifestaciones y prácticas inusuales que las personas normales no deberían exhibir. Esto significa que la razón normal, el pensamiento normal o el libre albedrío no controlan a tales personas, sino que las controla e impulsa algo externo o algún espíritu malvado, lo que causa que hagan cosas que trascienden la humanidad normal, que son incomprensibles, desconcertantes e incluso espeluznantes para otros. A esto se le llama ser extraño, sobrenatural, anormal. Decidme, ¿acaso estas manifestaciones no son depravadas? (Sí). Sin lugar a dudas, estas manifestaciones extrañas pueden llamarse depravadas. Aquellos reencarnados de diablos tienen muchas manifestaciones extrañas. Por ejemplo, hay quienes suelen oír que alguien les habla de forma inexplicable, pero otros no lo oyen. Además, suelen oír una voz en su mente que conversa con ellos, que les ordena hacer esto o lo otro. Algunos siempre pueden ver cosas que las personas normales no ven ni perciben. Dicen: “Vi a una tropa de soldados pasando por la carretera, cuatrocientos o quinientos en número, si es que no eran mil o dos mil, con cañones y tanques; ¡fue una gran conmoción!”. Otros no pueden ver estas cosas, pero ellos sí. No nos preocupa si lo que ven es un hecho o un fenómeno del reino espiritual; el mero hecho de que puedan ver estas cosas es muy inusual. ¿Por qué digo que es algo inusual? ¿Por qué digo que esta es una manifestación de depravación? Porque cualquier órgano sensorial creado por Dios de una persona normal tiene ciertos límites respecto a lo que puede percibir, ya sea el entorno que la rodea o las personas, acontecimientos y cosas a su alrededor. Todo se percibe dentro del rango de lo que está al alcance de los instintos de la carne; ya sea lo que se puede ver, oír, oler o sentir a partir de la carne, existen límites. ¿A qué se refieren estos límites? Se refieren a estar restringidos al ámbito del mundo material. Entonces, ¿por qué Dios les dio a las personas tales órganos sensoriales? Es para que cualquier cosa que no pertenezca al mundo material, ya sea una positiva o negativa del reino espiritual, no interfiera con la vida de las personas, no interfiera con ninguno de sus órganos sensoriales y no afecte al orden y los patrones de vida de las personas en el mundo material. Por tanto, los humanos viven en este mundo material y, con independencia de qué más exista fuera del mundo material, Dios no permitirá que veas, oigas o sientas estas cosas más allá del ámbito de tus órganos sensoriales carnales. Esto es para proteger tu mente y razón de la interferencia de cualquier ser que esté fuera del mundo material, lo que te permitirá vivir con normalidad. Mientras que la mente y la razón de una persona sean normales, su libre albedrío funcionará con normalidad, su juicio será normal y todos los aspectos de sus condiciones humanas innatas permanecerán en su estado original, sin daños. ¿Qué quiere decir sin daños? Significa que tu sistema nervioso, tus órganos sensoriales, tu calibre y todos los otros aspectos de tus condiciones innatas son normales y sanos dentro del ámbito de la vida carnal. Cuando la mente y la razón son normales, todos estos aspectos de una persona serán normales y serán capaces de mantener su estado original. Si lo que pueden percibir los órganos sensoriales de una persona excede al rango de lo que está al alcance de la carne y ya no está limitado por esta restricción, entonces surgirán problemas relativos a su mente y su razón; las cosas de fuera del mundo material influirán en esa persona, le harán daño y la perturbarán. Entonces, surgirán problemas con sus nervios y se le desordenará la mente. ¿A qué clase de situación llevará esto? Se volverá mentalmente enferma; se volverá loca, dirá tonterías, correrá de un lado a otro desvergonzadamente, llorando y causando alboroto. Una persona así está entonces completamente acabada. ¿A qué se refiere estar acabada? Significa que algo ha entrado en el corazón de la persona, lo cual ha perturbado y dañado su mente y razón, de modo que su corazón no está controlado por la razón normal, sino por otra clase de cosa. Una vez que esta otra cosa controla a una persona, la manifestación externa, en términos médicos, es la esquizofrenia. Una vez que una persona tiene esquizofrenia, ¿sigue siendo una persona normal? (No). Ya no es una persona normal y Dios no obrará en tales personas. ¿Entendido? (Entendido).

¿Qué papel desempeñan para las personas el libre albedrío, el pensamiento normal y la conciencia y razón que Dios les concede? ¿Acaso no desempeñan el papel de proteger la mente y la razón de las personas? (Sí). Desempeñar el papel de proteger la mente y la razón de las personas equivale a desempeñar el papel de protegerlas; garantiza que el estado mental y la razón de las personas sean normales, que no interfieran en ellas las cosas fuera del mundo material ni las perturbe ningún sonido o imagen ajeno al mundo material. Esto permite que las personas crean en Dios pacíficamente y vivan con normalidad, así como garantiza su seguridad personal. Esto es algo bueno. Pero aquellos llenos de manifestaciones extrañas, sobrenaturales y anormales no poseen el libre albedrío, el pensamiento normal ni la conciencia y razón de las personas normales. En cualquier momento y lugar pueden ver cosas extrañas o escenas invisibles para las personas corrientes, oír sonidos inaudibles para estas o hacer cosas que no pueden hacer las personas corrientes, con lo que exhiben comportamientos extraños. Los que los rodean no pueden entenderlo y son incapaces de desentrañar la esencia de tales asuntos. Este tipo de persona se ha reencarnado de un diablo; no forma parte de la especie humana. No es que Satanás la capturara en una etapa posterior de su vida; más bien, este tipo de persona es esencialmente un diablo. En palabras sencillas, la mente y la razón de alguien que es un diablo no son normales desde su nacimiento; es decir, su libre albedrío, pensamiento y razón son, en su totalidad, defectuosos. Aunque reciban educación, no poseen estas cosas de la humanidad normal. Los ves hablando con relativa normalidad en circunstancias típicas cuando no están teniendo un episodio, pero eso no significa que sean personas normales. El hecho de que tengan estas manifestaciones extrañas muestra que no son personas normales, sino no humanos, son diablos. Estas manifestaciones misteriosas, sobrenaturales y anormales suyas no las aprenden de nadie ni nadie se las transmite. ¿Cómo surgieron entonces? Son innatas; el atributo de tal persona es el de un diablo. ¿Qué significa tener el atributo de un diablo? Hay dos significados. El primer significado es que este tipo de personas se ha reencarnado de un diablo. El segundo es que nacen sin un espíritu humano y luego las posee un diablo. En resumen, la esencia-naturaleza de tales personas es la de un diablo, no la de un humano. Precisamente porque no son humanos, sus órganos sensoriales y todos los aspectos de sus condiciones innatas son diferentes y distintos de aquellos de las personas normales. En lo relativo a los órganos sensoriales, a menudo sienten cosas que las personas normales no pueden sentir, ver ni oír. En cuanto a los instintos de la carne, las cosas que hacen o dicen y algunas de sus manifestaciones, suelen provocar en las personas la sensación de que exceden el ámbito de los instintos humanos normales; son muy sobrenaturales. ¿Qué significa sobrenatural? Significa trascender los instintos de la carne. Las personas normales no pueden exceder el rango de lo que está al alcance de los instintos de la carne, pero estos individuos lo hacen con facilidad; no están controlados ni limitados por los instintos de la carne, de modo que suelen exhibir naturalmente comportamientos o prácticas extraños, sobrenaturales y anormales. ¿Tenéis clara ahora la esencia de este tipo de persona? (Sí). ¿Envidiáis a este tipo de personas? (No). ¿Es envidiarlas algo bueno? (No). Hay quien dice: “Mira, puede hablar en lenguas durante la oración; nosotros no podemos entenderlas ni hablarlas. Y sabe varias lenguas sin aprenderlas. Nunca se pone enfermo, no siente hambre después de pasar días sin comida y no se siente cansado después de días sin dormir”. Otros dicen: “Este tipo es capaz; puede conocer el pasado y predecir el futuro, sabe de todo, desde astronomía a geografía, puede leer el porvenir de las personas en sus caras y puede leer la fortuna. Sea cual sea el aspecto de una persona, él conoce su porvenir de un vistazo. ¡Realmente es un maestro! De noche, lo ves dormir, pero en realidad ha ido al Hades a trabajar como sirviente”. Algunas personas envidian a este tipo de individuo por sus capacidades. ¿No es necio envidiar a tales personas? (Sí). ¿Habéis envidiado alguna vez a estas personas sobrenaturales con poderes especiales? “No tengo ningún poder especial. Ojalá supiera un poco de magia; si tuviera calor y quisiera helado, con solo agitar la mano podría invocar algunas barras de helado; de chocolate, de fresa, de cualquier sabor que quisiera”, ¿habéis dicho esto alguna vez? ¿Habéis tenido alguna vez tales pensamientos? Todo el mundo tiene pensamientos infantiles; cuando ven claramente que estos pensamientos son incorrectos, pueden desprenderse de ellos con naturalidad. Dios solo quiere que las personas normales experimenten la vida, que la saboreen, que experimenten las alegrías y penas de la vida, sus diversas adversidades y frustraciones y, en el proceso de experimentarlas, aprecien la soberanía de Dios, reconozcan las diversas posturas incorrectas que los seres creados tienen hacia el Creador y luego regresen a la senda correcta, logren adorar a Dios y tener sumisión a Su soberanía y arreglos. Cuando las personas tengan estas experiencias de vida, llegarán a darse cuenta del hecho de que el Creador tiene soberanía sobre el porvenir humano, entonces reconocerán, creerán y se someterán al hecho de que el Creador tiene soberanía sobre el porvenir humano. Después, pueden regresar a la senda correcta y ser seres creados adecuados. No vivas de acuerdo con ningún pensamiento que no sea realista; esas cosas nunca se harán realidad. Esas cosas sobrenaturales, extrañas y anormales son para siempre el dominio exclusivo de los satanases y los diablos; no tienen nada que ver con los humanos normales. Por tanto, da igual cuándo, no pienses nunca en convertirte en una persona sobrenatural, en una persona llena de poderes especiales, ni pienses en sobrepasar tus propios instintos o tus propios límites. Céntrate en ser una persona corriente con los pies en la tierra, mantente en el lugar que te corresponde y cumple con tu deber. Esto es lo que la gente debería hacer.

¿Están ahora fundamentalmente claras las manifestaciones de extrañeza en aquellos que son diablos? Estas son algunas manifestaciones que son las más graves. Claramente, hacen que la gente sienta y perciba que tales personas no son de la misma clase que las normales. Parecen muy aberrantes entre las normales. Esta aberración hace que las personas sientan que su conducta y comportamiento, así como sus diversas manifestaciones en la vida diaria, son particularmente extraños, sobrenaturales y anormales; simplemente son diferentes a los de las personas corrientes. Los instintos de la carne no las limitan, no pueden restringir sus comportamientos irracionales y parecen no tener ninguna conciencia en absoluto, como si estuvieran poseídas por espíritus malvados. Esto se debería calificar como un aspecto de la esencia-naturaleza depravada de diablos, algo que la gente debería rechazar. No se deberían envidiar estas cosas sobrenaturales y anormales ni mucho menos se las debería buscar. Si una vez pretendiste buscar ser una persona sobrenatural o hacer estas cosas sobrenaturales, entonces pon el freno. Date la vuelta; la orilla está a la vista. No te propongas ser una persona así. Una vez que emprendas esta senda y un diablo se cuele en tu mente, Dios ya no te querrá y estarás acabado. ¿Por qué digo que estarás acabado? Porque una vez que un diablo te posee y controla tu mente, no llegarás a un buen final. Una vez que un diablo te posee, empieza a interferir contigo, a perturbar tus pensamientos y tu mente. Forma parte de tu vida diaria y de tu proceso de pensamiento cuando consideras a las personas, acontecimientos y cosas. Si no puedes rechazar su interferencia, poco a poco perderás tu voluntad y, al final, te someterás dócilmente. Cuando un diablo te controle completamente, en términos médicos, se te diagnosticará como esquizofrénico y en la casa de Dios, se te sentenciará a muerte. Será tu fin. Estarás acabado. ¿Alguien al que se le diagnostica esquizofrenia es una persona normal? (No). ¿Todavía quiere Dios a tal persona? A ojos de Dios, ¿qué clase de persona es esta? (Una no humana). A ojos de Dios, Satanás te ha capturado. Podría sonar un poco abstracto. Dicho de manera sencilla, significa que Satanás controla tu corazón. Significa que Satanás reina sobre tu corazón y tiene poder sobre él y que te has convertido en una marioneta de Satanás. Esto significa que Satanás te ha capturado. Una vez que Satanás captura a alguien, este se vuelve igual que aquellos que son diablos y se vuelve extraño, sobrenatural y anormal rápidamente. Ya no se puede salvar a tales personas. ¿Qué quiero decir con esto? Te estoy diciendo que necesitas tener discernimiento respecto a las manifestaciones extrañas de aquellos que son diablos. Después de obtener discernimiento, debes mantenerte alejado de tales personas y no acercarte a ellas. Da igual lo que digan o hagan, no te metas. No te las tomes en serio. Por ejemplo, supón que hablan de algo que no puedes ver ni sentir en absoluto. Su propósito al decirte esto es acercarse a ti y atraerte. Si sientes curiosidad y las envidias y las sigues fervientemente, entonces estás en gran peligro. ¿Por qué digo que estás en peligro? Porque esto es que Satanás está desorientando y engatusando a las personas, así como buscando almas que pueda devorar. Si no tienes discernimiento alguno respecto a Satanás y todavía sientes curiosidad y envidia, ya has sucumbido a la tentación y es muy probable que Satanás aproveche la oportunidad para obrar en ti. Por tanto, estás en gran peligro. Te acercas a Satanás sin protegerte en absoluto; ¿no es esto estúpido? (Sí). Cuando Satanás ve que no te proteges en absoluto ante él, tratará sin cesar de provocarte y seducirte, como un canalla. Si no te niegas, asume que das tu consentimiento tácito, de modo que procederá a hacer más. Si siempre sientes curiosidad por las cosas extrañas, sobrenaturales y anormales que dicen aquellos que son satanases e incluso preguntas e indagas sobre ellas, ¿acaso no prueba esto que estás interesado en tales cosas y no sientes repulsión por ellas? Estar interesado en tales cosas no es una buena señal. Si estás interesado en estas cosas, a ojos de Satanás, significa que no estás interesado en Dios, la verdad o las cosas positivas. Esto es un deleite para Satanás y, como es natural, te extenderá alegremente una mano “amistosa”, con la intención de ponerse a obrar en ti. De esta manera, estás en peligro. Por tanto, cuando te encuentres con tales personas, no te acerques a ellas a la ligera ni te intereses por ellas. En su lugar, deberías tener discernimiento, protegerte y distanciarte de ellas. Hay quienes dicen: “Si no nos acercamos a ellas ni nos interesamos en ellas, ¿cómo vamos a poder discernirlas? Como dice el dicho: ‘Conócete a ti mismo y conoce a tu enemigo, así nunca sufrirás la derrota’. Si no nos infiltramos en el enemigo, ¿cómo podemos conocernos a nosotros mismos y conocer a nuestro enemigo?”. ¿Es correcta esta afirmación? Es como cuando estalla una pandemia; algunos científicos e investigadores insisten en hacerse con el virus y estudiarlo y, como resultado, algunos acaban contrayendo el virus y muriendo. Por tanto, debes protegerte estrictamente de esos diablos que exhiben manifestaciones extrañas y sobrenaturales. Es mejor ser demasiado cauto que darles una oportunidad de hacerte daño. Esta es la manera inteligente de practicar. Por una parte, no te intereses en ellos ni contactes ni te acerques a ellos. Por otra, no busques ni emules sus manifestaciones extrañas y sobrenaturales. Así es también como deberías practicar. Si sueles ponerte en contacto con estas personas sobrenaturales, extrañas y anormales y, al no protegerte ante ellas, te influyen y oyes hablar constantemente sobre estas manifestaciones y las ves, estas extrañas manifestaciones se preservarán en tu corazón y tu recuerdo de manera inconsciente. Entonces, sin ser consciente de ello, querrás buscarlas e imitarlas. Esta es una señal incluso más peligrosa. Una vez que quieres buscarlas e imitarlas, eso significa que las defensas de tu corazón se han derrumbado por completo. Esto equivale a que permitas que Satanás entre en tu corazón para que te controle y tome posesión de ti. En esto, te estás entregando a Satanás y, de esta manera, Satanás puede tomar rápidamente el control sobre ti. Entonces, ¿acaso no estás acabado? Es realmente difícil para las personas entregar su corazón a Dios. No es fácil para Dios tener poder en el corazón de las personas. Dios no toma el control del corazón de las personas ni tiene poder sobre este fácilmente. La obra que Dios hace sobre la especie humana implica riego, pastoreo, esclarecimiento, iluminación, guía y protección a partir de sus condiciones innatas. Adicionalmente, Dios la disciplina, reprende, castiga y juzga, mientras que además dispone toda clase de situaciones para las personas. Esto les permite, a medida que envejecen, obtener poco a poco conocimiento de la obra de Dios y de diversos aspectos de la verdad en situaciones objetivas. Entonces, poco a poco —de acuerdo con el pensamiento de la humanidad normal—, las palabras de Dios y la verdad logran arraigarse en su corazón y convertirse en su vida y, así, Dios llega a ganar a estas personas. Hay un proceso para todo esto. Sin embargo, la desorientación y corrupción de las personas por parte de Satanás es diferente. ¿Por qué decimos que la esencia de Satanás es depravada? Posee y controla a las personas por la fuerza. Este aspecto es bastante para probar que la esencia de Satanás es depravada. Esta es una prueba concreta. Cuando quieres buscar ser el tipo de persona que es un diablo y cuando buscas estas manifestaciones, comportamientos y capacidades extraños, sobrenaturales y anormales, tu corazón se abre a Satanás. Esto es como si le estuvieras diciendo a Satanás en tu corazón: “Entra, tengo un lugar reservado para ti. Puedes controlar todo mi ser”. ¿Qué te dirá Satanás? “Si me escuchas y me permites tener poder en tu corazón, aprenderás todo lo que quieres poseer. Tendrás todas las cosas extrañas y sobrenaturales, sobrepasarás a las personas corrientes y trascenderás a las personas comunes”. La búsqueda por parte de las personas de estos comportamientos y manifestaciones o capacidades extraños, sobrenaturales y anormales es equivalente a que conversen con Satanás y es también equivalente a que acepten a Satanás en su corazón. Si buscas estas cosas extrañas y sobrenaturales, Satanás empezará rápidamente a trabajar en tu corazón. En este punto, cuando escuches de nuevo las palabras de Dios, ya no tendrás los pensamientos, opiniones y posturas de una persona normal, sino que habrás dado un giro de 180 grados. Tu postura hacia la verdad será completamente diferente a la de una persona normal. Lo que manifiestes será aversión por la verdad y hostilidad hacia ella. Así es como es. Si sientes aversión y hostilidad hacia la verdad, ¿sigues siendo capaz de ganar la verdad? No. Satanás te ha capturado. Por tanto, en cuanto a las manifestaciones extrañas, sobrenaturales y anormales de aquellos reencarnados de diablos, las personas deben protegerse estrictamente de ellas, tratarlas con cautela y prudencia y no desestimar su importancia. Es decir, debes tener discernimiento hacia estas manifestaciones. No te intereses en ellas ni te acerques a tales personas ni mucho menos las envidies ni las admires en secreto o incluso llegues a buscarlas e imitarlas en tu corazón. En cambio, debes mantenerte alejado de este tipo de personas, tener discernimiento respecto a ellas, adoptar una posición clara y trazar un límite claro entre ellas y tú mismo. ¿Entendido? (Entendido).