Cómo perseguir la verdad (17) Parte 4

Una característica obvia de las personas desprovistas de humanidad es que no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto cuando actúan y hablan; siempre expresan un razonamiento retorcido. Decimos que no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto, y sin embargo, nunca dicen ni hacen lo correcto. Solo dicen cosas incorrectas; pueden decir cualquier cosa, por muy incorrecta que sea. Por ejemplo, una vez hubo una persona así que se compró una prenda de ropa que no le quedaba bien, y vio que a otra persona sí le quedaba bien la suya, así que se enfadó y dijo: “Esto no me queda bien. ¿Cómo es que a ti tu ropa te queda tan bien?”. Deseaba desesperadamente que a nadie más le quedara bien su ropa; entonces sería feliz. Era capaz incluso de decir tales cosas. ¿Acaso no es esto un razonamiento retorcido? (Sí). Si no podía dormirse por la noche y veía que tú dormías profundamente, se disgustaba y decía: “Yo no puedo dormirme. ¿Cómo puedes dormir tú? ¡Esto no es razonable! Duermes tan profundamente, ¿es porque no tienes ningún sentido de la carga al hacer tu deber? ¡Tengo que informar de esto al líder de la iglesia, a lo Alto!”. ¿Acaso no es esto un razonamiento retorcido? (Sí). No estoy bromeando, así es exactamente como hablan aquellos que no tienen humanidad y no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto. ¿Por qué digo que no sabía lo que era correcto y lo que era incorrecto? Me informó de ello a Mí. Cuando oí lo que dijo, pensé: “Hay algo raro en lo que dice esta persona; ¡no es un razonamiento sólido! Esto no es lo que debería decir alguien con humanidad. No es joven en absoluto y lleva más de diez años creyendo en Dios: sin embargo, ni siquiera sabe si lo que dice es correcto o no, e incluso lo considera un razonamiento sólido para denunciar a esa persona. Este tipo no solo es incapaz de discernir el bien del mal, sino que ni siquiera sabe lo que es correcto y lo que es incorrecto. No es bueno”. Si esa persona os hubiera contado este asunto a vosotros, puede que realmente no hubierais sido capaces de discernirlo, y algunos de vosotros podríais haberos creído lo que decía, pensando que su razonamiento era correcto. Ahora que lo he descrito de esta manera, ¿podéis decir si es correcto o no? (Sí). ¿Acaso no son tales personas retorcidas y absurdas? (Sí). No saben si lo que dicen es correcto o no, y aun así lo dicen. Es evidente que toman afirmaciones, pensamientos y puntos de vista incorrectos como si fueran pensamientos y puntos de vista positivos para expresarlos y transmitirlos. Esto es no saber lo que es correcto y lo que es incorrecto. No fingen ignorancia ni usan esas palabras para desorientar a la gente, para embaucar a los niños; está claro que no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto. Por eso digo que no tienen humanidad. Ni siquiera pueden distinguir lo que es correcto de lo que es incorrecto en un asunto tan básico. ¿Tienen verdadera razón? ¿Pueden igualmente ser personas honradas? Dicen cosas incorrectas como si fueran correctas, lo que equivale a decir que lo negro es blanco. ¿Pueden aun así ser honradas en sus acciones? ¿Pueden tratar a la gente con justicia? No pueden tratar a la gente con justicia, así que, ¿acaso no están perjudicando a la gente? (Sí). ¿Es eso ser bondadoso? (No). Quizás no quieran ser personas malvadas y también deseen ser amables con los demás, pero ni siquiera saben lo que es correcto y lo que es incorrecto, no pueden ni distinguir el negro del blanco, así que, ¿cómo podrían ser amables con los demás? Esto está fuera de su alcance. Una persona solo puede ser bondadosa cuando su conciencia y razón son sólidas, tiene la capacidad de discernir y es capaz de elegir los principios de práctica correctos. Si dices que eres honrado y bondadoso, ¿dónde están las manifestaciones de ello? Si ni siquiera sabes lo que es correcto y lo que es incorrecto, ¿cómo puedes ser honrado y bondadoso? ¡No te engañes! ¿Verdad? A eso se le llama engañarse a sí mismo y a los demás. Además, tales personas sienten especial admiración por sí mismas, pensando que su calidad humana es honrada, que son bondadosas y no temen a la autoridad, y que cada vez que ven a alguien que ha hecho algo mal, pueden criticarlo inmediatamente. ¿En qué te basas para hacer tal crítica? Si tu crítica se basa en tus propios pensamientos y puntos de vista incorrectos, acabarás atormentando a la gente buena, tergiversando los principios-verdad de la casa de Dios. ¿Acaso no es eso desorientar a la gente? Si una persona así ostenta el poder en la iglesia, eso significa que Satanás lo ostenta. Si Satanás ostenta el poder, ¿se beneficia o sufre la mayoría de la gente? (Sufre). La mayoría de la gente se verá gravemente perjudicada y no tendrá forma de vivir.

Todos los temas que hemos estado debatiendo se relacionan con algunas manifestaciones comunes en la vida diaria de las personas. ¿Cómo os sentís después de oír debatir estos temas? ¿Tienen algo que ver con la verdad? ¿Estáis dispuestos a escuchar? (Sí). ¿Son solo chismes? ¿Es hablar mal de la gente a sus espaldas? (No, es para ayudarnos a aprender a discernir a las personas). Ahora que habéis oído estas enseñanzas, ¿sois capaces de discernir a las personas? (Siento que soy capaz de discernir a las personas un poco mejor que antes). Ahora deberíais ser capaces de discernir a las personas hasta cierto punto. Ahora que he compartido la verdad y he hablado de ejemplos de esta manera, si todavía no podéis discernir a las personas, es que vuestro calibre es demasiado escaso y la verdad está fuera de vuestro alcance. Por supuesto, ciertamente hay personas así. Por mucho que escuchen, no lo entienden, e incluso piensan: “Todo lo que dices son solo asuntos de la vida diaria, ¡no voy a escuchar! Quiero oír las verdades profundas del tercer cielo. Lo que compartes no es la verdad; todo no son más que chismes. ¡No voy a escuchar!”. Si de veras no quieres escuchar, no tienes por qué hacerlo. Pero todos los temas que estamos debatiendo son necesarios. Quien pueda entender la verdad que contienen será capaz de discernir a las personas. Si de veras puedes entenderlo, entonces eres una persona bendecida. Si por mucho que escuches no puedes entenderlo y cuanto más escuchas más atolondrado te vuelves y más te duele la cabeza, entonces esta manifestación no es una buena señal ni un buen presagio para ti.

Acabamos de hablar sobre la característica de la humanidad de saber lo que es correcto y lo que es incorrecto. Hay muchas manifestaciones diferentes de personas que no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto. Si la gente supiera lo que es correcto y lo que es incorrecto, eso sería bueno y no necesitaríamos hablar de este tema. Pero muchas personas no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto, por lo que vale la pena aportar algunos ejemplos para discernir por qué este tipo de personas no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto, por qué no pueden discernir cosas que son tan obviamente correctas o incorrectas. Este tipo de personas son realmente capaces de decir palabras tan absurdas y hacer cosas tan ridículas. ¿Cuál es el problema, en realidad? Vale la pena hablar sobre ello y discernirlo. Saber lo que es correcto y lo que es incorrecto es una condición que la humanidad de uno debería poseer. No saber lo que es correcto y lo que es incorrecto es algo que no debería ocurrir en una persona. Es una verdadera lástima que uno realmente no sepa lo que es correcto y lo que es incorrecto; eso significa que está desprovisto de las condiciones que una persona debería tener. Acabamos de hablar de algunos ejemplos y manifestaciones específicos, y en el caso de algunas personas, de veras sucede que, obviamente, no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto. Si alguien simplemente le está diciendo a la gente algunas cosas irrazonables y provocadoras o algunas palabras falaces, o expresando algún razonamiento retorcido, no es necesario sacar este asunto especialmente para hablar de ello y discernirlo, porque esas manifestaciones van dirigidas a los humanos corruptos corrientes. Pero la manifestación de algunas personas de no saber lo que es correcto y lo que es incorrecto va dirigida a Dios, a la verdad y a las cosas positivas. En cuanto a este tipo de personas que no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto, si no aporto algunos ejemplos para hablar de ellas, puede que todos sigan sin ser capaces de discernirlas, y no desentrañarán la esencia y la gravedad de este tipo de problema. Así que es necesario que hable de ello. Han sucedido muchas cosas; si estas están relacionadas con la verdad, debo decirlas como son, aportando estos ejemplos negativos para ayudar a las personas a entender la verdad y a ganar discernimiento, y también para que todos extraigan lecciones de ellos. Si algún asunto implica a cierta persona, los implicados no deberían sentirse avergonzados. Si ahora te sientes avergonzado, no deberías haber hecho esas cosas en su momento. ¿Hasta qué extremo algunas personas no saben lo que es correcto y lo que es incorrecto? Las cosas que hacen —que son el resultado de no saber lo que es correcto y lo que es incorrecto y cuya naturaleza es muy grave— no van dirigidas a ninguna persona, sino a Mí. No tengo mucho contacto con la mayoría de las personas de la iglesia ni las conozco, y hay algunos líderes y obreros a los que solo he visto una o dos veces, pero rara vez tengo conversaciones personales y sinceras cara a cara con la gente, porque no tengo tanto tiempo libre. Entre estas personas, puedo llevarme bastante bien con algunas, pero con otras es imposible comunicarse. ¿Por qué sucede esto? Veamos a continuación algunos ejemplos.

Un otoño, se cosecharon las patatas de una granja, y la persona que se encargaba de cocinar fue a la granja y trajo una cesta llena de estas. Las patatas de la capa superior eran aproximadamente del tamaño de un puño, lo que parecía aceptable. Sin embargo, todas las que estaban debajo eran pequeñas, y algunas estaban podridas. Me quedé asombrado. “¿Cómo han podido darnos unas patatas así? ¿No deberían las patatas como estas usarse para alimentar a los animales? ¿Se equivocó la persona de la granja al colocarlas en la cesta?”. Si realmente hubiera sido un error, ¿por qué las patatas de arriba eran buenas y normales, mientras que las de abajo eran pequeñas o estaban podridas? Este incidente me dejó una profunda impresión. Por fuera, la persona que había colocado las patatas en la cesta no era bizca y su apariencia era corriente. Lo había visto unas cuantas veces y había intercambiado algunas palabras con él, pero no tuvimos ninguna interacción real. Casi podría decir que no lo conocía, así que no era una cuestión de crítica, reprimenda o poda. Entonces, ¿por qué esta persona me trataría de esta manera y me daría unas patatas tan pequeñas y podridas? Si no sabía que eran para Mí, ¿por qué pondría las buenas arriba y las podridas abajo? Es evidente que lo sabía. Entonces, si sabía que eran para Mí, ¿por qué pondría aun así patatas podridas? ¿Estaba aturdido en ese momento? ¿O un diablo controlaba sus manos? ¿O estaba poseído por un espíritu maligno? Esto no es muy probable. Si estuviera realmente poseído por un espíritu maligno, habría enloquecido y simplemente no me habría traído las patatas. Así que, si no estaba poseído por un espíritu maligno, ¿por qué esta persona que parecía bastante normal haría tal cosa? ¿No sabía que hacer esto era un acto de engaño? Si albergaba odio hacia Mí en su corazón, debería haber dejado la casa de Dios en lugar de hacer su deber aquí. Además, si albergaba odio hacia Mí, ¿cuál era la razón? ¿Qué razón había para odiarme? Si lo miramos desde el punto de vista de la humanidad, primero, solo lo había visto unas pocas veces; no sabía cómo era. Y segundo, nunca había tenido ningún contacto o trato real con él. Solo sabía que trabajaba la tierra. Entonces, ¿por qué me trató de esta manera? Solo hay una posibilidad: solamente pudo haber hecho tal cosa si tenía nociones muy fuertes sobre Mí y gran cantidad de prejuicios en Mi contra, o si alguien lo había incitado. ¿No os parece inconcebible que esta persona pudiera hacer tal cosa, que se atreviera a hacerlo? Incluso si estuvieras tratando con una persona corriente, ¿te atreverías a hacer tal cosa? Aunque tuvieras un supermercado, no podrías engañar y estafar a la gente; tendrías que ser digno de confianza para mantener a tus clientes y no sabotear tu propia senda. Es más, ahora estás haciendo tu deber, y hacer tal cosa, especialmente a Mí… Decidme, ¿es esto justificable? (No). Entonces, ¿cuál es la naturaleza de una persona así? ¿Sabía lo que es correcto y lo que es incorrecto cuando lo hizo? No tenía conciencia alguna. Si realmente tuviera conciencia, cuando estuviera a punto de tomar las patatas podridas, habría pensado: “No, no puedo tomar las podridas, tengo que elegir algunas buenas. ¿Acaso no todo el mundo tiene que comer buena comida?”. Y eso sin mencionar que eran para que Yo comiera; la idea de tomar patatas podridas ni siquiera debería habérsele pasado por la cabeza, y mucho menos llevarla a la práctica. Ahora, ¿acaso no está muy clara la respuesta? ¿Por qué fue capaz de hacer eso? Porque, independientemente de si tales personas son reencarnadas de diablos o de bestias, en su humanidad, no entienden lo que es correcto y lo que es incorrecto. En su humanidad, no hay nada que pueda distinguir o revisar qué son las acciones y los pensamientos correctos y qué son las acciones y los pensamientos incorrectos. Si no son reencarnadas de animales o diablos, entonces son cadáveres andantes. Por tanto, ¿qué sentido tiene que una persona así crea en Dios? Dicen: “Es en dios en quien creo. Tú eres solo una persona, ¿qué puedes hacerme?”. ¿Hay algo de razón en estas palabras? ¿Es esto una creencia verdadera en Dios? ¿Acaso tratar a Dios de esta manera es conforme a Sus intenciones? Dios no quiere este tipo de creencia. Quizás también digan: “¡Que dios me quiera o no, no es algo que tú puedas decir!”. Yo digo: “Lo que dices no es correcto. Si las palabras que Yo pronuncio son las palabras de Dios, entonces, que me trates de esta manera es un problema. Tu desenlace lo determinan las palabras de Dios”. Dicen: “¡Iré al tercer cielo y te denunciaré!”. Yo digo: “Si de veras puedes ir al tercer cielo, entonces date prisa y hazlo”. Decidme, ¿acaso no son aterradoras tales personas? ¿Quién querría seguir relacionándose con alguien así? No entremos por ahora en quién era el objetivo de sus acciones. Si Yo no era su objetivo, sino que lo era una persona, ¿se habrían conformado sus acciones al estándar de la conciencia? (No). ¿Qué clase de problema es que fuera capaz de hacerme tal cosa a Mí? Dado que fue capaz de hacerme tal cosa incluso a Mí, ¿podría hacérsela también a una persona corriente? ¿Cómo debería evaluarse este asunto? Me asombró mucho que esta persona pudiera hacer tal cosa. ¿Por qué pudo hacerlo? Si se lo hiciera a una persona corriente, también tendría una calificación para él. Estuvo mal que hiciera eso. No es que hacérselo a otros sea correcto mientras que hacérmelo a Mí sea incorrecto; este tipo de afirmación no es justa y no se sostiene. Si pudo hacérmelo a Mí, puede hacérselo a otros, a cualquiera. ¿Cuál es la razón de esto? Vale la pena reflexionar profundamente sobre ello. Dijo que creía en Dios y que era miembro de la casa de Dios, entonces, ¿por qué aun así pudo tratarme de esta manera? ¿Cómo pudo hacer algo tan despreciable? ¿Cómo pudo hacer algo tan incomprensible? Se consideraba muy bondadoso, entonces, ¿cómo pudo dar patatas podridas a otros para que se las comieran? ¿Por qué no se las comió él mismo? Esas patatas podridas, pequeñas y subdesarrolladas son para alimentar a los animales, entonces, ¿por qué se las dio a la gente para que se las comiera? Aunque no mida a esa persona basándome en la verdad, solo desde una perspectiva moral sus acciones no eran aceptables, por eso digo que no es humano. ¿Es esta calificación correcta? ¿Es justa? (Es correcta y justa). Hizo algo tan obviamente incorrecto y aun así no lo sabía, e incluso se sentía tranquilo, y no tenía ni un ápice de autorreproche en su corazón. ¿A qué se debe? A que no tenía conciencia, ni siquiera tenía alma; como un diablo o una bestia, no tenía conciencia. No era un humano, por lo tanto, no tenía conciencia. No sabía lo que es correcto y lo que es incorrecto, y por muy grave que fuera el error que cometiera, siempre sentía que sus acciones estaban perfectamente justificadas y nunca admitía sus errores, e insistía en seguir actuando de la misma manera. Cuando otros lo calificaban, diciendo que lo que hacía estaba mal, él seguía pensando que tenía mucha razón y se sentía agraviado. Yo digo que eso no es agraviarte en absoluto. No es condenarte ni calificarte como alguien que no tiene humanidad sin tener conocimiento de los hechos. Más bien, con hechos tan graves a la vista de todos, ¿quién podría decir todavía que tenías humanidad? Con estos hechos como prueba, nadie podría negarlo. Me habría gustado decir que tenías humanidad, que eras bondadoso y honrado, pero la naturaleza de lo que hiciste es demasiado vil; es de la misma naturaleza que Satanás mofándose de Dios, es invertir el blanco y el negro tal como hizo Satanás al mostrarle a Dios las riquezas y la gloria del mundo y decirle: “Todo esto te daré, si postrándote me adoras”. Todo en el mundo y todas las cosas fueron creados por Dios. Dios creó todo lo que existe y todas las cosas; Dios debería disfrutar de todo esto, tú no, no estás cualificado para hacerlo. Aquello de lo que disfrutas es aquello que Dios te ha otorgado. Deberías adorar a Dios, no hacer que Dios te adore a ti. Este tipo ni siquiera entendía un concepto tan obvio y simple, e incluso pensaba que Yo tenía que adivinar su estado de ánimo y ver si se sentía feliz o no solo para conseguir unas pocas patatas. Si estaba de mal humor, me daría algunas patatas podridas, como si estuviera tratando con un mendigo. Se suponía que Yo debía soportar el maltrato de él. ¿Es eso posible? ¿Podía Yo aguantar eso? (No). ¿Cómo habría que ocuparse de una persona así? (Se la debería depurar de inmediato). Habría que ocuparse de ella conforme al decreto administrativo. Y, en realidad, este no es el único incidente de este tipo. Algunos dicen: “¿Hay incidentes aún más graves que este?”. Por supuesto que los hay, si no, ¿por qué diría Yo que las personas son diferentes unas de otras? Si todos los que creen en Dios pudieran adorarlo, entonces no habría necesidad de ordenar a cada uno según su tipo. Dado que muchas personas no creen sinceramente en Dios y hay personas malvadas y gente atolondrada que perturban el trabajo de la iglesia y que son capaces de cometer cualquier mala acción, a medida que la obra de la iglesia llega a su fin, a todos se los pone en evidencia y ordena según su tipo.

Hablemos de otro ejemplo. El maíz de una granja estaba maduro, y alguien iba a traerme un poco. Una persona cercana le dijo: “Las ratas han pasado por encima de ese maíz, ¡no lo tomes!”. Él lo pensó y dijo: “¿Y qué si las ratas han pasado por encima? ¿Acaso no sigue siendo comestible? ¡No pasa nada porque me lo lleve!”. Sabía claramente que las ratas habían pasado por encima del maíz y que no era apto para que la gente lo comiera, y aun así insistió en traérmelo. ¿Cuál es la naturaleza de esto? ¿Tiene humanidad una persona así? (No). Entonces, ¿qué clase de persona es esta? (No es humana, sino un diablo). Decidme, ¿estaría de acuerdo en dar el maíz por el que han pasado las ratas a sus padres o a su hijo para que se lo comieran? (No). ¿Por qué no? (Sabía que no estaba limpio, que comerlo sería malo para su salud. No estaría dispuesto a dejar que su familia lo comiera). Sabía que no podía dárselo a su familia, pero insistió en traérmelo a Mí, y los demás no pudieron detenerlo. Entonces, ¿sabía si esto era correcto o incorrecto? (No lo sabía). De hecho, en su corazón sabía que esto era incorrecto. Entonces, ¿por qué quería traerme el maíz de todos modos? ¿Soy Yo su enemigo? ¿Lo había atormentado o perjudicado? No, Yo no había hecho ninguna de estas cosas. No lo conocía mucho, pero él insistió en traerme maíz por el que habían pasado las ratas. Decidme, ¿cuál es la naturaleza de esto? Esto en verdad lo hizo alguien que creía en Dios. Realmente te abre los ojos y amplía tus horizontes, de veras te hace ganar discernimiento y te hace ver que verdaderamente las cosas extrañas no tienen fin en este vasto mundo. Decidme, cuando me preparó ese maíz, ¿tenía conciencia alguna en su corazón? ¿Sabía que lo que estaba haciendo era incorrecto, que debería haber traído un poco de maíz bueno, al menos maíz por el que no hubieran pasado las ratas? ¿Pensó así? (No tenía conciencia). No tenía conciencia cuando se trataba de tales cosas. Si se le llevara un maíz tan contaminado a su madre o a su hijo, sí tendría conciencia. No tenía la percepción de la conciencia que la humanidad debería tener. Entonces, ¿tenía humanidad? ¿Qué clase de criatura era? (No humana). Como ves, en su creencia en Dios, hacía su deber, sufría y pagaba un precio, podía hacer trabajo físico y también asistía a reuniones y leía las palabras de Dios, pero ¿por qué era tan poco amable Conmigo? ¿Por qué sentía tanta repulsión por Mí? Nunca había intercambiado más que unas pocas palabras con él, entonces, ¿de qué manera lo había ofendido? Algunas de las personas con las que he tenido contacto son bastante buenas y amables Conmigo. No todo el mundo es como él. Pero Yo no lo había ofendido ni le había hecho daño, entonces, ¿por qué me odiaba tanto? Tenéis la respuesta a esto en vuestro corazón. No solo me odiaba a Mí; trata a todo el mundo de esta manera. Esta es precisamente la clase de criatura que es. Si se dedicara a los negocios, sin duda engañaría y estafaría, y haría todo tipo de malas acciones. No tiene límites impuestos por la conciencia ni principios en sus interacciones con la gente; su corazón está consumido por estas cosas oscuras. Es muy obvio que este era su método y principio constante a la hora de tratar con la gente; este era su medio y su manera de manejar las cosas. Algunas personas dicen: “El hecho de que pudiera hacer esto significa que no trataba a Dios como a Dios”. ¿Es correcta esta afirmación? (No). ¿Por qué es incorrecta? Aunque me estuvieras tratando como a una persona corriente, no deberías habérmelo hecho. Incluso si solo te estuvieras ateniendo a la moral, no deberías haberlo hecho. Si realmente han pasado ratas por encima de la comida o algún animal la ha mordido y tiene bacterias, esa comida ni siquiera se puede vender en el supermercado. ¿Y si alguien se la come y le pasa algo? Independientemente de que los demás lo sepan o no, no tendrías la conciencia tranquila. Puesto que lo sabes, no deberías dejar que la gente se la coma. Esto tiene que ver con la naturaleza de uno, así como con los principios de la conducta propia. Ni siquiera posees los estándares morales más básicos de la conducta propia, y aun así crees que eres humano. No eres humano en absoluto. Incluso una bestia sabe que debe proteger a quien la alimenta y la cría. Fíjate en un perro, por ejemplo: si siempre lo alimentas, será bueno contigo. Si un extraño entra en casa y quiere quitarte algo, lo detendrá y te protegerá a cada paso. Incluso un perro puede ser leal a su amo y protegerlo, entonces, ¿cómo es posible que esa persona no llegara a ese nivel? ¿Acaso no es peor que un perro? (Sí). Si dices que es un diablo, puede que realmente se niegue a aceptarlo. Así que lo diremos de manera objetiva: una persona así no tiene humanidad, porque ha hecho algo tan absurdo, tan moralmente corrupto, y sin embargo no tiene percepción de la conciencia, y además nunca se arrepiente ni se siente afligido por ello. Incluso al tratar así a una persona corriente, uno debería tener la percepción de la conciencia, sentirse afligido por dentro y saber que lo que hizo fue incorrecto y que debería parar. Esto es aún más cierto cuando es a Mí a quien trata así, lo que es aún más injustificable. Por supuesto, no me sentí herido porque me tratara de esta manera. Mi corazón no se hiere tan fácilmente. Es solo que vi que el principio en el que se basaba para manejar las cosas era demasiado despreciable. No solo no cumplía el estándar de la conciencia, sino que también era demasiado despreciable y demasiado repugnante. ¡Esta persona no tenía absolutamente ninguna humanidad! Cometió un acto tan incorrecto con total autojustificación, a la vista de todos, y nadie pudo detenerlo. Que Yo diga que no tiene humanidad no es agraviarlo en absoluto, porque este es precisamente el tipo de acto —un acto desprovisto de humanidad— que cometen aquellos sin humanidad. Esto es plenamente conforme a su esencia y su identidad. Si alguien hace las cosas apropiadamente y tiene humanidad y conciencia, decir que no tiene humanidad es agraviarlo. Pero si realmente comete actos desprovistos de humanidad, entonces decir que no tiene humanidad se corresponde mucho con su esencia. Decirlo no es agraviarlo, ¿verdad? (Sí). Algunas personas, cuando me oyen decir estas palabras, tienen algunos pensamientos y dicen: “Tú siempre hablas de estas cosas y nos haces quedar mal. ¿Quién no comete errores?”. ¿Es correcto pensar de esta manera? (No). Todo el mundo comete errores, pero la naturaleza de los errores es realmente diferente. Muchos errores tienen que ver con problemas de la humanidad, y otros muchos con la esencia-naturaleza de una persona. Algunos errores son solo revelaciones del carácter corrupto de una persona y no significan que haya un problema con la esencia de la persona.