Cómo perseguir la verdad (18) Parte 2

Todas las cosas ordenadas por Dios son cosas positivas

Otro aspecto relativo a la definición de las cosas positivas se relaciona con lo que está ordenado por Dios, y el alcance de lo que está ordenado por Dios es bastante grande. En términos generales engloba, por ejemplo, la esperanza de vida, la apariencia, la naturaleza innata y los genes de los diversos seres vivos, así como sus formas de supervivencia, sus patrones de actividad, sus métodos para conseguir alimento y reproducirse y sus patrones de vida para adaptarse a las cuatro estaciones, lo que implica sus direcciones de migración y sus rangos de actividad; además, las cuatro estaciones, la ubicación de las montañas, los ríos y los lagos, las formas de existencia en la tierra de los diversos seres vivos o no vivos ordenadas por Dios, etc. La gente también debería respetar estas cosas que están dentro de ese ámbito, darles espacio para sobrevivir y no usar la voluntad humana ni medios artificiales para erradicarlas, interferir en ellas o dañarlas. Por ejemplo, los tigres nacen para comer herbívoros; las cebras, los antílopes, los alces y algunos animales pequeños son sus presas. Esta es la forma en que una criatura consigue alimento y el ámbito en el que lo hace; esta es una regla de su supervivencia. Entonces, ¿qué implica esta regla de supervivencia? Implica la ordenación de Dios. Puesto que está ordenada por Dios, no importa cómo la vea la gente desde una perspectiva nocional —ya la vean como maravillosa o como sangrienta y cruel—, es sin duda una cosa positiva. Esto es absolutamente cierto y no puedes negarlo. Aunque en el corazón sientas que el hecho de que un tigre cace animales es algo muy sangriento y cruel y ni siquiera puedas soportar ver cómo se desarrolla una escena tan trágica, deberías respetar la forma de supervivencia en el mundo animal. No deberías obstaculizarla ni restringirla, y mucho menos interferir artificialmente en este entorno ecológico ni dañarlo. En lugar de eso, deberías dejar que las cosas sigan su curso natural y proteger el entorno de supervivencia del mundo animal. No deberías despojar a los diversos animales de su derecho a sobrevivir. Que los carnívoros cacen y devoren a los herbívoros u otros animales es una regla de su supervivencia, y esta regla de supervivencia fue creada por Dios y ordenada por Él. La humanidad no debería interferir en ella ni dañarla, sino que debería dejar que las cosas sigan su curso natural. ¿Qué significa, entonces, dejar que las cosas sigan su curso natural? Significa que, cuando veas a un tigre o a cualquier otro carnívoro cazar un antílope u otra presa, si tienes suficiente valor, puedes observar desde la distancia y no interferir. Si eres asustadizo y no puedes ver esta escena de combate sangriento y mortal, entonces no mires, pero no deberías condenar el comportamiento de caza de estos carnívoros porque no puedas soportar ver la escena sangrienta, y mucho menos deberías quejarte de que fue un error que Dios creara a estos carnívoros; esto es un acto carente de razón. Es normal que no lo entiendas, pero no deberías despojar a los carnívoros de su derecho a sobrevivir. Algunas personas preguntan: “Entonces, ¿deberíamos protegerlos artificialmente?”. Si no haces nada que interfiera ni cause daño, ya habrás cumplido la responsabilidad de un ser humano. No hay necesidad de protegerlos artificialmente, porque los animales también son criaturas hechas por Dios; y dado que fueron creados por Dios, Él ya los ha dotado de la capacidad de sobrevivir; no necesitan que interfieras ni ayudes. Además, ¿puedes ayudarlos? ¿Puedes igualar la ferocidad con la que cazan a sus presas? La gente no tiene lo que se necesita para ello. A lo sumo, solo pueden usar armas para matar a unas pocas presas, lo que está lejos de satisfacer las necesidades de los animales. Además, algunos animales no comen presas muertas; solo comen carne viva y fresca. No deberías interferir en los derechos de supervivencia de los carnívoros ni dañarlos, como tampoco proteger a los herbívoros del daño; basta con que no los dañes ni los caces. La supervivencia de todo tipo de animales tiene sus leyes, y se reproducirán y vivirán según las reglas ordenadas por Dios y las leyes que Él ha establecido. Tienen sus propias leyes de supervivencia y capacidades para sobrevivir y, en muchos aspectos, sus capacidades de supervivencia son incluso superiores a las de los humanos. Aunque no pueden fabricar ni usar armas y herramientas, su capacidad para sobrevivir de forma independiente sigue siendo superior a la de los humanos en algunos aspectos. Si los humanos tuvieran que vivir en la naturaleza, les sería difícil sobrevivir; algunos incluso morirían de sed, de hambre o de frío, o serían devorados por bestias salvajes. Está claro que la capacidad de los humanos para sobrevivir de forma independiente en la naturaleza es inferior a la de los animales. ¿Y a qué se debe? Esto también está relacionado con la ordenación de Dios.

En cuanto a lo que está ordenado por Dios, el principio al que la gente debe atenerse es no interferir artificialmente en ello ni dañarlo. Tomemos como ejemplo el trato a los animales: la gente no debe protegerlos por bondad. Mientras no los molestes, no dañes su entorno vital ni socaves sus reglas y leyes de supervivencia, habrás cumplido la responsabilidad de un ser humano. Si un animal estuviera herido o se encontrara con alguna dificultad y buscara la ayuda de los humanos, ¿debería la gente ayudarlo? (Sí). Esta ayuda no se considera una interferencia artificial, sino que es una responsabilidad que la gente debería cumplir. ¿Por qué es una responsabilidad que la gente debería cumplir? Porque es algo que los humanos son capaces de hacer. En esta situación, la gente debería mostrar amor y hacer todo lo posible por ayudar, porque tanto los humanos como los animales son criaturas; es solo que, a los ojos de Dios, la humanidad es el objeto de Su salvación, una criatura de nivel superior, distinta de las demás. Puesto que todos viven juntos en este mundo material, en este espacio, ayudarse mutuamente en momentos de necesidad no vulnera ningún principio. Esta es una calidad humana que los seres humanos deberían poseer como mínimo, y es algo que deberían ser capaces de lograr. Si de verdad hubiera algún animal herido que acudiera a ti en busca de ayuda, solo lo haría porque te tiene en alta estima y confía en ti. El hecho de que pueda pedirte ayuda demuestra que no es tonto; es capaz de pensar y sabe que, aunque los humanos son distintos a él, tienen formas de ayudarlo a sobrevivir. Puesto que otros seres vivos tienen a los humanos en tan alta estima, ¿no deberían los humanos desempeñar bien el papel del señor de todas las cosas y cumplir las obligaciones que les corresponden? (Sí). Este es el principio de práctica. Para desempeñar bien el papel del señor de todas las cosas, no basta con tener ese deseo, hay que llevarlo a la práctica. Cuando otros seres vivos se enfrenten a dificultades o tengan necesidades, debes tenderles una mano para ayudarlos. Si están destinados a morir o a enfrentarse a alguna gran calamidad y no puedes ayudarlos, entonces no hay nada que hacer y deberías simplemente dejar que las cosas sigan su curso natural; solo tienes que hacer lo que puedas. Si ves que se encuentran con dificultades o peligros, ahí es cuando deberías cumplir tu responsabilidad y obligación. Si no lo ves, no hay necesidad de esforzarse por buscarlo; esa no es tu responsabilidad. Tienen su propio porvenir y no debes hacer un esfuerzo proactivo a este respecto. Por el contrario, si se enfrentan a una dificultad y te piden ayuda, es tu deber ineludible tenderles una mano; es mejor que no te niegues. Por ejemplo, si te encuentras con un ganso salvaje en mitad del camino que te bloquea el paso e intenta impedirte que te vayas, si tienes un corazón amoroso, deberías darte cuenta de que el ganso está en problemas y que ha acudido a ti en busca de ayuda. ¿Qué deberías hacer en ese momento? (Seguir al ganso para ver qué pasa y ayudarlo si podemos). Correcto. Sigue al ganso, mira adónde te lleva y con qué dificultad o peligro se ha encontrado que requiera la ayuda humana. Deberías hacer todo lo que puedas para ayudarlo; no puedes simplemente dejarlo en la estacada. Este es el sentido de la responsabilidad que los humanos deberían tener. Apreciar los diversos seres vivos creados por Dios, apreciar todas las cosas que Dios ha creado; en eso consiste la calidad humana de amar las cosas positivas que la gente debería poseer. Algunas personas preguntan: “¿Es esto acumular méritos y hacer el bien?”. No. El dicho “acumular méritos y hacer el bien” no es válido. No hay necesidad de pronunciar palabras tan altisonantes. Para decirlo sin rodeos, ¡toda la idea de acumular méritos y hacer el bien es una tontería! Esto es cumplir las obligaciones de un ser humano; es el sentido de la responsabilidad más básico que la gente debería poseer. Una vez que has ayudado al ganso, has cumplido con tu responsabilidad. No necesitas que te dé las gracias ni que te devuelva el favor; lo que hiciste fue algo que los humanos están obligados a hacer. Cumplir esta obligación y tener este sentido de la responsabilidad es seguir las palabras de Dios: todas las cosas creadas y ordenadas por Dios son positivas, y deberíamos apreciarlas. El encargo de Dios es apreciar todas las cosas que Él ha creado. Esto es parte del sentido común de la humanidad que los humanos, como señores de todas las cosas, deberían poseer como mínimo. Concretamente, es el sentido de la responsabilidad que por lo menos deberían poseer. No interfieras con otros seres vivos, no socaves sus reglas de supervivencia y no los despojes de su derecho a sobrevivir; además, no hay necesidad de ayudarlos artificialmente a vivir de cierta manera ni de guiarlos y regularlos para que sobrevivan de un modo determinado. En lugar de eso, respeta sus leyes y reglas de supervivencia. Cuando necesiten ayuda, si lo ves, no deberías rehuirlos ni hacer como si no lo hubieras visto, quedándote simplemente observando cómo sufren daño y mueren, sino que deberías tenderles una mano para cumplir la responsabilidad y la obligación que les corresponde a los humanos. Al ayudarlos, los salvas. Esto no te cansará ni requerirá que pagues un gran precio o inviertas mucha energía, y mucho menos que des tu vida para protegerlos. No te cuesta nada; es algo que se supone que debes hacer como ser humano. Si se te pidiera que los protegieras con todas tus fuerzas, eso no sería fácil de lograr, pero deberías ser capaz de dejar que las cosas sigan su curso natural: no interferir con ellos, no dañar su entorno vital ni socavar sus reglas de supervivencia, como tampoco despojarlos de su derecho a sobrevivir. Si ni siquiera puedes hacer esto, entonces no eres humano, no eres la reencarnación de un humano y no tienes humanidad. ¿Qué significa no tener humanidad? Significa que careces incluso de conciencia y razón para proteger a los animales, cuidarlos y respetar a los seres vivos que Dios ha creado. Si siempre estás pensando en hacerles daño, comértelos y despojarlos de su derecho a sobrevivir, entonces no eres un humano, sino una bestia salvaje. ¿Queda claro ahora? (Sí).

En cuanto a lo que Dios ordena, se dan algunas situaciones diferentes. Por ejemplo, las reglas de supervivencia de algunos animales son algo distintas de las de otros seres vivos o incluso opuestas a ellas, como las de los búhos, los murciélagos y otros animales cuya regla de supervivencia es dormir durante el día y estar activos por la noche. Esto ha sido ordenado por Dios y, aunque circunstancias especiales hagan que en ocasiones estos animales cambien temporalmente esta rutina, en condiciones normales sus leyes y reglas de supervivencia básicamente no cambian. La gente siempre está pensando en cambiar las reglas de estos animales, de modo que sean diurnos como los humanos. Investigan los genes y el suero sanguíneo de estos animales, sus patrones de actividad y demás, y piensan en todas las maneras posibles de cambiar y socavar sus reglas de supervivencia y patrones de actividad. ¿Es esto bueno? (No). ¿Es esta clase de conducta, este tipo de pensamiento, una cosa positiva? (No). Es una cosa negativa y algo que hacen los no humanos. Mediante la investigación científica, estos seres vivos se modifican un poco, pero acaban viviendo de forma extremadamente dolorosa y anómala. La gente normal no soporta ver esto. Hay también quienes dicen: “Ahora hay muchas ratas; sería genial si los perros pudieran cazarlas. Podrían vigilar la casa y nos ahorraríamos el pienso porque comerían ratas, y no necesitaríamos tener gatos. Mataríamos tres pájaros de un tiro. ¿No sería genial?”. Entonces investigan cómo fusionar los genes de los gatos y los perros, para que los perros tengan genes tanto de perro como de gato y se conviertan en un híbrido de perro y gato que pueda tanto vigilar la casa como cazar ratas. ¿Es buena esta idea? (No). ¿Por qué no? (Porque siempre quieren socavar lo que Dios ha ordenado y vulnerar las leyes ordenadas por Él. Esto es exactamente lo que hacen Satanás y la humanidad corrupta). Tales ideas son perversas. ¿De dónde provienen las ideas perversas? Provienen enteramente de Satanás y de los espíritus malignos. Por tanto, esas personas corruptas son no humanos. Siempre quieren cambiar las cosas positivas que Dios ha ordenado y modificar las funciones, los patrones de actividad y las leyes de supervivencia originales de los diversos seres vivos ordenados por Dios. Siempre quieren socavar las formas de supervivencia de los seres vivos ordenadas por Dios, desarrollan constantemente algunas ideas, pensamientos y puntos de vista perversos y terriblemente rebeldes, y en todo momento quieren socavar las diversas cosas ordenadas por Dios. Tales personas son no humanos; no tienen humanidad. Su pensamiento o sus acciones nunca se encuadran en el ámbito de la conciencia y la razón, sino que siempre quieren superar el ámbito de la humanidad normal; esta es una manifestación de ser un no humano. No respetan ni defienden, dentro del marco de la conciencia y la razón de la humanidad normal, las reglas de supervivencia ni las formas de existencia de todas las cosas ordenadas por Dios. En lugar de eso, siempre quieren socavar, perturbar y cambiar las reglas de supervivencia ordenadas por Dios, cambiar los modos de vida de otros seres vivos. Quieren hacer que los gatos ya no sean gatos y que los perros ya no sean perros, convertirlos a todos en aberraciones, en cosas perversas, y hacer que se desarrollen en una dirección perversa. Siempre quieren socavar la existencia de las cosas positivas, así como las formas de supervivencia de estas. ¿Acaso no son no humanos? (Sí). Los pensamientos y puntos de vista que desarrollan y poseen los no humanos son cosas negativas y antagónicos a las cosas positivas. Puesto que sus puntos de vista son cosas negativas y antagónicos a las cosas positivas, ¿no son algo negativo las cosas que producen y los resultados que generan en sus profesiones? (Sí). Estas cosas son negativas. Aunque algunas cosas no tengan directamente ningún impacto adverso en la humanidad ni causen ningún daño a esta, mientras sean antagónicas a lo que Dios ha ordenado, vulneren las leyes y reglas ordenadas por Dios y tengan un modo de supervivencia distinto o una ley y regla diferentes que hayan surgido como resultado de la interferencia, el procesamiento y el socavamiento artificiales del hombre sobre la base de las leyes y reglas ordenadas por Dios, entonces estas cosas son negativas. Con independencia de cuántas personas acepten y reconozcan la existencia de tal cosa o a cuántas personas esta les aporte placer físico en su vida o supervivencia, si dicha cosa no está en la forma ni en el estado originales ordenados por Dios, sino que se han cambiado y socavado la estructura, la forma o las leyes y reglas para su supervivencia ordenadas, entonces es algo negativo. Esto es así porque Satanás la ha procesado, dañado y cambiado, y se le han infundido conceptos, pensamientos y puntos de vista de Satanás, e incluso algunos de sus venenos o intrigas. Aunque la gente no pueda desentrañar esto, esa cosa sigue siendo algo negativo. En resumen, mientras una cosa sea algo que vaya en contra de la cosa original ordenada por Dios, algo —ya sea un ser vivo o no— cuya forma, estructura o leyes y reglas de supervivencia originales ordenadas por Dios se hayan socavado y cambiado y a lo que, al mismo tiempo, se le hayan infundido o añadido diversas cosas adicionales de Satanás, entonces es algo negativo y ya se ha desnaturalizado. No importa qué clase de impacto cuantitativo tenga en la vida física o la supervivencia de la humanidad, mientras haya experimentado un cambio cualitativo y su calidad se haya alterado, entonces es algo negativo. Esto es indiscutible y no es falso en absoluto. Mientras algo sea una cosa negativa, por mucho tiempo que lleve existiendo en este mundo o siendo aceptado por la humanidad y la sociedad, si no es la cosa original ordenada por Dios, Él no la reconoce; y si Dios no la reconoce, entonces es algo negativo.