Cómo perseguir la verdad (19) Parte 5

La relación entre las leyes y las reglas de supervivencia creadas por Dios para todas las cosas y la supervivencia de la especie humana

Ahora que hemos terminado de debatir sobre la civilización y la cultura humanas, hablemos a continuación sobre la relación entre la supervivencia de esta especie humana creada por Dios y las leyes y reglas de supervivencia creadas por Dios para todas las cosas. Desde una perspectiva macroscópica, el mundo que creó Dios tiene montañas, ríos, lagos, bosques, océanos, tierra y desiertos, así como el sol, la luna y las estrellas, el espacio sobre la tierra y el cosmos que la gente no es capaz de ver. ¿Y qué hay desde una perspectiva microscópica? Hay moléculas diminutas, moléculas en el aire y diversos microorganismos. Ya se contemple desde una perspectiva macroscópica o microscópica, todo implica la creación de Dios: la creación por medio de las manos y los pensamientos de Dios. Desde la perspectiva de la creación de Dios, la tierra y todas las cosas vivas en ella existen con el propósito de asegurar la supervivencia de la especie humana en la tierra y Dios quiere obtener a los humanos creados que Él desea de entre las personas en la tierra. Por tanto, las leyes y reglas de supervivencia creadas por Dios para todas las cosas son las condiciones más básicas para la supervivencia humana. Puede así afirmarse sin lugar a duda que son cosas positivas, ¿verdad? (Sí). ¿Cuáles son las condiciones más básicas para la supervivencia humana? El agua, el aire, la luz del sol y el alimento. ¿Ha creado Dios estas cosas? (Sí). ¿Son cosas positivas? (Sí). Entonces, ¿por qué se dice que la existencia de estas cosas es positiva? Hay una razón para ello: la existencia de estas cosas depende de la existencia de las leyes y las reglas de supervivencia para todas las cosas. ¿Qué leyes y reglas de supervivencia hay entre todas las cosas? Las cuatro estaciones; el día y la noche; el viento, la escarcha, la nieve y la lluvia; todo esto son reglas. ¿Qué más? Pensad vosotros en algo también. (Además están los ciclos solares). Los ciclos solares se incluyen en las cuatro estaciones. ¿Qué más? Las fases de la luna, el flujo y reflujo de las mareas. También eso de que “el pez grande se come al chico” es una ley y una regla de supervivencia y no es algo negativo. La gente usa la frase “el pez grande se come al chico” para describir la naturaleza implacable del mundo humano; esto es tomar un fenómeno normal que es una cosa positiva y llamarlo negativo. También hay muchos patrones de actividad en los seres vivos. Pensad en qué se incluye en eso. (¿Acaso aquello de que “el fuerte depreda al débil” cuenta como una ley de supervivencia?). No, esa es una forma peyorativa que tiene la gente de decirlo; debería decirse “la supervivencia del más apto”. (Recuerdo que Dios una vez compartió que todas las cosas se refuerzan, se contrarrestan entre sí y coexisten. ¿Cuenta eso?). Sí. Todas ellas se refuerzan, se contrarrestan entre sí y coexisten; este es un aspecto muy importante. Aquello de que “la mantis acecha a la cigarra, sin saber que el oriol está detrás” es otro ejemplo; esto en cierto modo guarda relación con que las cosas se refuerzan y se contrarrestan entre sí. (¿El nacimiento, el envejecimiento, la enfermedad y la muerte son una de ellas?). Sí, así es. También se dice que: “Los cuervos alimentan a sus madres ancianas, y los corderos se arrodillan para mamar”, donde se habla de un mamífero y un ave; este es un fenómeno del reino animal, es una regla de la naturaleza. En realidad, hay muchas leyes y reglas de supervivencia para todas las cosas: el cambio de las cuatro estaciones; la aparición de viento, escarcha, nieve y lluvia; el ciclo del día y la noche; las fases de la luna; el flujo y reflujo de las mareas; el mutuo refuerzo, contrarresto y coexistencia de todas las cosas; el nacimiento, el envejecimiento, la enfermedad y la muerte de los humanos y de todas las demás criaturas, así como los patrones de actividad de diversas criaturas. Algunas criaturas duermen durante el día y son activas de noche, mientras que otras son activas durante el día y duermen de noche, como los humanos. Algunas criaturas viven en grupo, mientras que otras son solitarias; por ejemplo, las águilas suelen volar solas, mientras que los gansos salvajes vuelan en bandadas y son animales gregarios. En el mundo de los seres vivos también existe el fenómeno de que los cuervos alimentan a sus madres ancianas, y los corderos se arrodillan para mamar. Todas esas cosas son diferentes tipos de fenómenos y manifestaciones que se pueden ver y sentir en la vida real. La aparición de todos estos fenómenos macroscópicos y microscópicos sigue las leyes y las reglas establecidas por Dios. El origen, la existencia y la continuidad de todas estas leyes y reglas tienen un único objetivo: mantener el entorno vital más básico de la tierra, el hogar para la supervivencia de la especie humana. Con este entorno vital de lo más básico, la especie humana tiene a la tierra como el hogar del que depende para la supervivencia, lo que le permite continuar reproduciéndose y seguir viviendo. Además, provee incesantemente lo básico en cuanto a agua, aire, luz solar y alimento que necesita la especie humana. La vida física de los seres humanos, estos seres creados por Dios, solo puede existir, multiplicarse y subsistir continuamente gracias a este inagotable sustento; solo así la especie humana tiene la oportunidad de presentarse ante Dios y aceptar Su salvación cuando Él realiza Su obra de gestión, convirtiéndose en seres creados aceptados por Dios. Por tanto, entre todas las cosas creadas por Dios, sin importar qué forma tenga cualquier ser vivo, sean cuales sean sus leyes y reglas de supervivencia y sea cual sea su relación con todas las demás cosas, el resumen es que sobrevive entre las leyes y reglas creadas por Dios. Es decir, todo ser vivo, con la premisa de haber sido creado por Dios, se atiene a las leyes y reglas que Él ha establecido, desempeñando su propio papel indispensable entre ellas. Por medio de las leyes y reglas establecidas por Dios para la especie humana se produce esta cadena alimentaria, que es de vital importancia para esta. La condición previa para la existencia de la cadena alimentaria es que todas las cosas deben atenerse a las leyes y reglas establecidas por Dios. Si ignoran estas leyes y reglas y se desbocan, la consecuencia será que se rompa la cadena alimentaria que existe entre todas las cosas creadas por Dios. Una vez que se rompa esta cadena alimentaria, el agua, el aire, la luz solar y el alimento de los que depende la especie humana para la supervivencia se verán afectados en diferente grado, ya sea de manera gradual o uno tras otro. Por tanto, todas las leyes y reglas establecidas por Dios para todas las cosas y cada ser vivo creado por Dios tienen un impacto vital en la cadena alimentaria. Si surge un problema con cualquiera de las reglas de supervivencia para todas las cosas, eso causará un efecto dominó en la existencia y la continuidad de la cadena alimentaria, por lo que el agua, el aire, la luz solar y el alimento básicos que necesita la especie humana se verán comprometidos. Por tanto, la cadena alimentaria es una fuente clave y un indicador importante de si la especie humana puede sobrevivir. ¿Qué es exactamente esta cadena alimentaria? La cadena alimentaria atañe a la creación de Dios. Entre todas las cosas creadas por Dios, hay cosas tangibles y también hay algunas intangibles que son invisibles a simple vista. En estas cosas tangibles se incluyen las montañas, los ríos, los bosques, el suelo, los desiertos, los polos norte y sur, el sol, las estrellas y la luna, así como diversos animales, plantas y demás. Las cosas intangibles incluyen a los microorganismos, el aire e incluso a los rayos ultravioleta en la luz solar, así como a lo que los humanos han investigado, que son esos denominados átomos y energía, algunos de los nutrientes invisibles contenidos en el aire y en el agua y demás. Todas estas cosas macroscópicas, tangibles, junto a los microorganismos y las sustancias contenidas en las cosas, como la luz solar y el aire, que las personas son incapaces de ver; todas estas cosas juntas forman el entorno vital esencial para la supervivencia humana. Si surgen problemas en este entorno vital, la supervivencia y el futuro de la especie humana afrontarán desafíos y estarán bajo amenaza. Por tanto, las leyes y reglas de supervivencia para todas las cosas son una condición básica necesaria para el mantenimiento de la cadena alimentaria y, a su vez, la existencia de esta supone una condición básica para la supervivencia de la especie humana. Así, ya se trate de las leyes y las reglas, de la cadena alimentaria o del agua, el aire, la luz solar y el alimento, si surge un problema con cualquiera de estos elementos, afectará inevitablemente a la supervivencia de la especie humana. Es decir, afectará a la supervivencia de la vida física de este ser creado, la especie humana. Por tanto, en lo que respecta a Dios, no debe haber problemas con las leyes y las reglas de supervivencia para todas las cosas, la cadena alimentaria, el agua, el aire, la luz solar y el alimento. Todo debe mantenerse, sustentarse y continuar funcionando de manera ordenada; solo así puede la especie humana seguir sobreviviendo y sustentarse su vida física.

¿Qué asunto implica la continua supervivencia de la especie humana? Entre las leyes y reglas de supervivencia para todas las cosas, los aspectos más amplios —cosas como el día y la noche y las cuatro estaciones— son necesarios. En estos, básicamente no hay nada que las personas piensen que es malo de acuerdo con sus imaginaciones. En lo que respecta a diversos seres vivos como los árboles, las flores y las plantas, dado que no causan ningún tipo de impacto letal en las personas, la gente no desarrolla ninguna noción sobre ellos. Sin embargo, hay algunos elementos venenosos y dañinos en la cadena alimentaria, como los mosquitos, que causan algunos efectos negativos en el cuerpo humano. Son cosas que no le gustan a la gente, según sus nociones, en especial algunos seres vivos altamente venenosos, como ciertas serpientes, escorpiones y ciempiés. Por tanto, ¿por qué creó Dios estas cosas venenosas? ¿Cuál fue Su propósito al crearlas? ¿Qué papel desempeñan en la cadena alimentaria? Esto es fundamental. Aunque a juzgar por su forma o su naturaleza, o por algunos de los rasgos de vida que poseen entre otros seres vivos, parece que no desempeñan un papel positivo, ¿por qué se dice que son cosas positivas? Para explicar esto hay que remitirse a la cadena alimentaria. No estamos estudiando biología; no vamos a discutir el asunto desde una perspectiva científica, sino que lo plantearemos desde la perspectiva de la intención de Dios al crear a tales seres vivos. Por un lado, Dios les concedió una habilidad única para asegurar su supervivencia, permitiéndoles preservar su vida de esta manera. Por otro, también desempeñan cierto papel en la cadena alimentaria; su manera de sobrevivir y el veneno que segregan pueden proveer los nutrientes necesarios o la fuente de alimento para otros seres vivos. Más allá de eso, también aportan las condiciones necesarias para la transmisión, reproducción, derivación y evolución de las bacterias y para la transmisión de los genes a lo largo de la biosfera, con lo que desempeñan cierto papel a este respecto. Solo con la existencia de estos seres vivos puede la biosfera mantener la estabilidad genética y una proporción adecuada en la diversificación bacteriana, manteniendo así en equilibrio a los diversos tipos de bacterias. Fíjate en los mosquitos y las moscas, por ejemplo. Comen algunos parásitos y también transmiten algunas bacterias. No profundizaremos mucho; solo se trata de este simple concepto. En resumen, algunos seres vivos especiales sirven a algunos propósitos especiales para la especie humana, así como también desempeñan un papel indispensable en la cadena alimentaria. Este papel indispensable mantiene la existencia de la cadena alimentaria. Todas las cosas solo pueden sobrevivir y seguir adelante de manera ordenada si esta cadena alimentaria existe y no se destruye. Como todas las cosas comparten una relación en la que se refuerzan, se contrarrestan entre sí y coexisten, la cadena alimentaria no debe romperse. La existencia de los diversos seres vivos en la cadena alimentaria se debe mantener en un estado de equilibrio y su espacio vital y su existencia se deben conservar. Por tanto, las leyes y reglas de supervivencia establecidas por Dios para todas las cosas son de vital importancia. Solo la existencia de leyes y reglas de supervivencia que Dios ha creado para todas las cosas puede asegurar la continuidad de la cadena alimentaria y garantizar que no se rompa. La existencia, continuidad y protección de la cadena alimentaria es la garantía básica de que las personas podrán obtener agua, aire, luz solar y alimento. La vida física de las personas solo puede sustentarse cuando tienen esta garantía básica; solo entonces pueden reproducirse y perdurar en este hogar terrenal, en un entorno vital como este. Es la única manera de que la especie humana tenga un futuro y tenga esperanza.

Principios para tratar todas las cosas creadas por Dios

Las leyes y reglas que siguen tanto las cuatro estaciones, como el día y la noche, el viento, la escarcha, la nieve y la lluvia —cosas que existen bajo las leyes y las reglas creadas por Dios—, además de las formas en las que aparecen, son cosas positivas creadas por Dios se miren por donde se miren. En cuanto a los diversos seres vivos, con independencia de su forma, su manera de sobrevivir o de cazar u obtener alimento, en resumen, mientras vivan dentro de las leyes y reglas establecidas por Dios, así como mientras sean una parte esencial e indispensable de la cadena alimentaria creada por Dios, son cosas positivas que provienen de Dios. Las personas no deberían juzgarlos según sus propias perspectivas y preferencias. Alguien podría decir: “Entonces, ¿son los mosquitos y las moscas cosas positivas? ¿Qué hay de las serpientes venenosas, los ciempiés y escorpiones? Y sobre todo, qué hay de los sapos, con lo feos que son, ¿acaso son cosas positivas también?”. ¿Cuál es la manera precisa de expresarlo? El papel que desempeñan estas especies creadas por Dios y las leyes y reglas que siguen son en su totalidad cosas positivas. ¿Y qué hay de la forma y apariencia físicas, son cosas positivas? Podrías llamarlas cosas positivas si de verdad tuvieras que hacerlo, pero no son cosas negativas. Como poco, en cuanto a las reglas que siguen, el papel que desempeñan y a su necesidad en la cadena alimentaria, estos seres vivos existen como cosas positivas. ¿No es esta una manera de expresarlo con precisión? (Sí). Para ser precisos, como tales seres vivos siguen las leyes y reglas establecidas por Dios y cumplen con las responsabilidades y la misión que Dios ha planteado para ellos —puesto que cumplen con su misión, ya sea propagar bacterias o mantener el equilibrio reproductivo de diversos microorganismos—, su propia existencia es algo positivo si se contempla en función de los papeles que desempeñan y de la importancia y el propósito de su creación por parte de Dios. Si dijéramos que el mosquito es una cosa positiva en sí mismo, esto podría ser un poco difícil de entender o de aceptar. Sin embargo, a juzgar por la intención de Dios al crearlo, las leyes y reglas que sigue y el papel que desempeña en la cadena alimentaria, el mosquito resulta indispensable, así que es una cosa positiva. Algunas personas dicen: “Dado que los mosquitos son cosas positivas, ¿significa eso que tenemos que aceptarlos y que no deberíamos aplastarlos?”. Si un mosquito está a punto de picarte, deberías aplastarlo igualmente. Si una mosca está zumbando a tu alrededor mientras comes, puedes espantarla o aplastarla. Esto es porque uno o dos mosquitos o moscas menos no van a causar ningún problema a la cadena alimentaria ni afectará a que estas criaturas completen su misión. Si tal criatura quiere cumplir con su misión, debería encontrar el lugar adecuado para hacerlo. No se necesita en los entornos vitales humanos, así que mejor echarla y fin del asunto; coexiste en paz con ella. Si no coexiste pacíficamente contigo y te sigue molestando, entonces no pasa nada por espantarla o aplastarla. A esto se lo considera una gestión razonable y un trato correcto. Algunas personas dicen: “Los mosquitos siempre me molestan y me pican mucho. ¿Puedo maldecirlos?”. No es necesario. Puedes aplastarlos sin más. Tienes tu derecho a aplastarlos; eso concuerda por completo con el principio respecto a cómo debería tratar todas las cosas la especie humana, la administradora de todo. Por ejemplo, si una serpiente venenosa entra en tu casa y ves que no debe estar allí, simplemente échala hacia el bosque. Si te muerde y te envenena, tienes que buscar la manera de obtener tratamiento médico inmediato. No es necesario que intentes encontrarla para vengarte y matarla. Si volviera a hacerte daño, ¿acaso no sería eso incluso más problemático? Por tanto, no le pagues con la misma moneda; aprende a protegerte contra ella y ya está. Lo que haría una persona inteligente es ser capaz de aprender una lección de esto. ¿De qué tres principios acabamos de hablar? (Primero, asegúrate de que es una cosa positiva. Segundo, si aparece cerca de ti y no quieres prestarle atención, entonces aléjate sin más, no dejes que se te acerque ni que te perturbe. Tercero, ten un punto de vista correcto respecto a ella; que no te genere repulsión ni la detestes. En su lugar, acéptala, reconócela y luego gestiónala de manera razonable). Gestiónala de manera razonable y trátala correctamente. No te quejes de Dios ni emitas el juicio de que Dios se equivocó al crearla o de que podría haber cometido un error al hacerlo solo porque te ha perturbado a ti o a veces te ha causado ciertos problemas o incluso te ha mordido y envenenado; esta no es la manera correcta de verlo. Es posible que no la gestionaras bien o que entrara en tu casa por error y te perturbara. Pero si la tratas con delicadeza y dices: “Te has equivocado de camino, esta no es tu casa. Si no tienes malas intenciones respecto a mí, no te haré ningún daño. Sigue tu camino hacia dondequiera que vayas”, y si el animal ve que no vas a hacerle daño, se dará la vuelta y se marchará por sí solo. Le dices: “Adiós. ¡Hasta la próxima! Esta vez estábamos destinados a encontrarnos. Si nos vemos de nuevo, volveré a dejarte ir”. Al oír esto, pensará: “Los humanos son geniales. No hay duda de que saben cómo gestionarnos. No tienen malicia”. Mientras no le hagas daño, tampoco te hará daño a ti. Algunos animales lastiman a las personas porque siempre están recibiendo daño por parte de estas; después de eso, en ellos nace una animosidad que los lleva a hacer daño a las personas a causa de la necedad y la crueldad de estas. En la mente de tales criaturas, no existe de manera natural ninguna animosidad ni hostilidad hacia los humanos. Mira, cuando Noé construyó el arca ninguno de los animales le hizo daño a nadie, Noé pudo incluso interactuar con ellos y adiestrarlos. En ese momento, los humanos y los animales tenían una relación amistosa. Más tarde, los humanos se volvieron cada vez más profundamente corruptos y sumamente crueles, siempre querían cazar a los animales por su carne, así que creció la animosidad entre los humanos y los diversos animales. Los animales carnívoros, en cuanto detectan el olor de un humano, sienten que una sabrosa comida está servida y quieren comer hasta hartarse. ¿Cuál de las dos partes causó esto? La culpa es por entero de la absoluta crueldad de la especie humana. ¿Lo entiendes? (Sí).

Tanto si se contempla a gran escala como a pequeña escala, todas las cosas creadas por Dios son sin duda positivas. Ya se contemple en términos de la intención original de Dios al crearlas, de las leyes y reglas que creó Dios para ellas o del propósito y efecto que se acaba por lograr, todo existe para la especie humana; todo se ha diseñado y creado para los humanos en su papel de administradores de todas las cosas. Así, con independencia de la forma o apariencia de todas las cosas creadas por Dios o de cuál sea su impacto temporal sobre las personas, estas deberían tratarlas, gestionarlas y entenderlas correctamente, así como aceptarlas de parte de Dios; esto es de suma importancia. Primero, las personas deben estar seguras de que, siempre y cuando algo haya sido creado por Dios —ya sea bueno o malo, bonito o feo, tenga el tipo de forma que tenga y, más si cabe, con independencia de qué impacto temporal tenga en la carne humana—, en resumen, mientras provenga de Dios y haya sido creado por Su mano, tiene algo que contribuye a la supervivencia básica de la especie humana. Según esto, las personas deberían aceptar de parte de Dios todas las cosas que Él ha creado y no elegir de manera arbitraria o unilateral si las condenan o las aceptan según sus propias perspectivas y preferencias. En su lugar, deben adoptar la perspectiva de un ser creado para comprenderlas, aprender a gestionarlas y tratarlas correctamente y, mejor aún, aprender a convivir e interactuar con ellas de la manera correcta. Esta es la responsabilidad y la obligación que deben cumplir las personas, los amos de esta tierra y los administradores de este mundo, creadas por Dios. Es el papel que deben desempeñar las personas entre todas las demás criaturas, así como un principio al que deben adherirse más que a nada desde el punto de vista de la humanidad. Si no te gustan ciertas cosas creadas por Dios, puedes alejarte de ellas. Si te gustan, puedes interactuar con ellas estrechamente y acercarte para aprender sobre ellas y gestionarlas o, incluso mejor, para proteger su entorno de vida, tratarlas con amabilidad, dejarles un amplio espacio para vivir y salvaguardar y defender adecuadamente su derecho a sobrevivir. De hecho, todas las cosas son débiles en comparación con los humanos. Aunque Dios les haya concedido a todas las cosas habilidades e instintos para sobrevivir, ninguna otra especie aparte de los humanos puede fabricar herramientas y armas; ninguna tiene el poder de socavar las leyes y reglas establecidas por Dios ni toma la iniciativa para hacerlo. Solo los humanos tienen una infinita avaricia, tanto en su mentalidad como en sus exigencias, en lo que respecta a diversas clases de seres vivos y a todas las cosas. Al mismo tiempo, solo los humanos conducen investigaciones científicas, participan en la manufactura química y fabrican diversas herramientas y armas en pos de la supervivencia o de una vida mejor. Y solo los humanos pueden aprender el conocimiento académico e investigar o alterar los entornos de vida de diversos seres vivos. Sin embargo, la mayoría de lo que han hecho los humanos en lo relativo a la supervivencia de diversos animales y seres vivos y a las leyes de la cadena alimentaria ha sido destructivo y trastornador, nada constructivo. Por tanto, a fin de cuentas, solo los humanos pueden fabricar armas para hacerse pedazos unos a otros y destruir su propio entorno de vida básico. Solo los humanos desarrollan la industria, en especial la industria química, que genera toda clase de sustancias perjudiciales que dañan y destruyen a la tierra que habita la especie humana, que es el único hogar para su supervivencia. Y solo los propios humanos han provocado la contaminación y el deterioro del agua, el aire, la luz solar y el alimento básicos y necesarios para su supervivencia. Lo que esto significa es que son los mismos humanos los que han arruinado su propia senda de supervivencia; no lo causaron otros seres vivos. Por tanto, como amos de todas las cosas, la manera en la que los humanos creados deberían desempeñar de forma adecuada el papel de gestores de todas las cosas, incluidos todos los seres vivos, tiene una importancia vital. Si los humanos siguen usando métodos científicos para fabricar armas o diversas herramientas o se dedican a la manufactura de químicos, eso llevará a desastres catastróficos, ya sea para sí mismos o para otros seres vivos. Es decir, los humanos han destrozado personalmente las leyes y reglas de supervivencia para todas las cosas con sus propias manos y también han destruido personalmente la cadena alimentaria. Por supuesto, son los humanos los que han destrozado personalmente la tierra, el hogar del que dependen para la supervivencia. Esto es profundamente trágico. ¿A quién se debe culpar de todas estas consecuencias? (A las personas). Se debe a que las personas han devastado y destruido las cosas positivas creadas por Dios. Al final, lo único que pueden recoger es lo que han sembrado. Si las personas hubieran sido capaces de conocer desde el principio los diversos papeles que desempeñan todas las cosas creadas por Dios, si hubieran sido capaces de respetar, apreciar y preocuparse por los diversos seres vivos, seguir las reglas y las leyes de supervivencia establecidas por Dios para todas las cosas y proteger el entorno básico de la tierra, el hogar del que dependen para la supervivencia, entonces la especie humana no habría llegado al punto al que lo ha hecho hoy. Por tanto, en lo que respecta al tema de que todas las creaciones de Dios sean cosas positivas, lo que debería entender la gente es la relevancia de las leyes y reglas de supervivencia creadas por Dios para todas las cosas, así como por qué deben seguirlas y cómo deberían hacerlo. Al mismo tiempo, las personas deberían saber que el propósito de Dios al crear todo esto es en aras de la especie humana, así que deberían apreciarlo y protegerlo. Si no eres capaz de entender la importancia de todo esto, deberías al menos considerarlo como algo positivo, como un elemento esencial e indispensable para tu supervivencia y valorarlo, cuidarlo y gestionarlo. Deberías tratarlo correctamente y protegerlo en tu condición y papel de amo. Solo de esta manera puede la especie humana tener un futuro y una esperanza, así como ser capaz de continuar viviendo felizmente, ¿cierto? (Sí).

¿Está ahora mucho más claro el tema de que todas las creaciones de Dios son positivas? (Sí). Confirmemos una última vez cuál es la manera apropiada de tratar a los diversos objetos y seres vivos creados por Dios. Adelante, repetid los tres principios que acabamos de compartir. (Primero, siempre que algo esté dentro del ámbito de las cosas positivas tal como las define Dios, en nuestro corazón deberíamos tener la certeza de que proviene de Dios, de que es una cosa positiva y de que es relevante que Dios lo haya creado; sirve para que las personas puedan aprender algunas lecciones de ello. Segundo, a partir de la base de estar seguros de que es una cosa positiva, si no nos gusta o no queremos entrar en contacto con ella, podemos ignorarla. Si interfiere en nuestra vida, podemos ahuyentarla o alejarnos de ella, así como también deberíamos extraer algunas lecciones y estar sobre aviso. En último lugar, si algo es creado por Dios, ordenado por Dios o está bajo la soberanía de Dios, no deberíamos sentir repulsión hacia ello ni detestarlo, sino más bien aceptarlo y reconocerlo con una actitud correcta y gestionarlo de manera razonable). Gestionarlo razonablemente es de vital importancia. Si los humanos no saben cómo gestionar todas las cosas que Dios ha creado en la tierra, es probable que eso tenga efectos en detrimento de su supervivencia. Si se destruyen las leyes y la existencia de la cadena alimentaria, entonces la supervivencia de la especie humana estará en riesgo. ¿Acaso la especie humana no está actualmente en un entorno de vida como este? (Sí). Ha desarrollado la industria a gran escala, ha vertido gases y aguas residuales y sustancias tóxicas que han contaminado los ríos, los lagos e incluso las aguas subterráneas. Ya no hay agua limpia para beber; las personas solo pueden beber un agua reciclada que se ha procesado artificialmente, que no es tóxica pero tiene muchos menos nutrientes. Los peces en los ríos, los lagos y los mares también se han contaminado y son insalubres. No es fácil encontrar comida que no esté contaminada. ¿Acaso la especie humana no se ha puesto a sí misma en apuros? ¿No es ella misma la que lo ha provocado? No solo está contaminada el agua potable, sino que el aire también es malo; hay muchas sustancias dañinas en el aire y, aunque ahora quieras respirar algo de aire limpio, es difícil lograrlo; a veces hay incluso que ponerse mascarillas para protegerse contra los virus. La calidad del aire es terrible, la gente tiene reparos al comer toda clase de alimentos y ahora se contraen toda clase de enfermedades, incluso algunos jóvenes contraen también cáncer o diabetes. ¿Quién es el causante de todas estas consecuencias? (Las personas). Todo es culpa de las personas. Así es como han gestionado el hogar terrenal que Dios creó para ellas, se han atormentado a sí mismas hasta tal punto que no pueden comer ni beber bien, sin embargo, se siguen sintiendo muy felices. Esto es lo que pasa por dejar a Dios; no hay felicidad alguna. La única salida que hay ahora para las personas es aceptar la salvación del Creador, perseguir la verdad y caminar por la senda de temer a Dios. Solo de esta manera puedes salvarte, puedes tener la esperanza de vivir y convertirte en miembro de la nueva especie humana. Es así de simple; no hay otra manera. A los orientales les parece que la civilización occidental es noble y que los occidentales deben tener una vía de escape. ¿Es así? (No). Los orientales sienten que han sufrido mucho, que albergan un odio profundo y han soportado ya demasiadas dificultades, y necesitan que los occidentales los salven. Siempre creen que Occidente es un paraíso, que marcharse allí es entrar en el cielo y que es un lugar donde serán libres y felices. Pero los occidentales no se sienten tan felices. Dicen: “Aunque nuestras vidas son un poco más prósperas que las de los orientales, no es que seamos más felices”. Mientras seas una persona en esta tierra, un miembro de la raza humana, no tendrás felicidad en este mundo porque al vivir en este hogar terrenal todo lo que aceptas proviene de Satanás. Ya se trate de los pensamientos y puntos de vista humanos o de las leyes de supervivencia, ya sea la educación oriental o la occidental, no hay una sola cosa que pueda hacerte vivir la semejanza de un verdadero humano ni existe ningún tipo de educación social, pensamiento o punto de vista que pueda permitirte, como ser creado, afianzarte en el mundo del hombre. Debido a que esta especie humana vive bajo el poder de Satanás y está controlada por él, la única manera para que las personas sigan viviendo es aceptar la salvación de Dios, aceptar todas las verdades que provienen de Dios, practicar de acuerdo con las palabras de Dios y lograr la salvación. Solo entonces podrá la especie humana regresar de verdad a un mundo donde las leyes y reglas de supervivencia para todas las cosas puedan funcionar con libertad, así como vivir realmente en un mundo con una cadena alimentaria completa. Solo de esta manera puede la especie humana desempeñar de verdad el papel de administradora de todas las cosas y cumplir con las responsabilidades de dicho papel. Quitando este, la especie humana no puede tomar ningún otro camino. Esta es su única salida, la única que puede traerle esperanza y felicidad. ¿Entiendes? (Sí). Una vez que lo entiendas, tendrás una senda a seguir. Limítate a esforzarte y a buscar en esta dirección, hacia este objetivo. ¡No mires atrás, no te rindas y no te detengas nunca!

Terminemos aquí nuestra charla de hoy. ¡Adiós!

14 de abril de 2024