Cómo perseguir la verdad (5) Parte 2
La primera práctica para perseguir la verdad: desprenderse
Desprenderse de las barreras entre uno mismo y Dios y de la propia hostilidad hacia Él
I. Desprenderse de las nociones e imaginaciones sobre Dios: desprenderse de las nociones e imaginaciones sobre la obra de Dios
F. La obra de Dios no cambia las condiciones innatas de las personas; su objetivo es cambiar su carácter corrupto
Vamos a continuar compartiendo el tema de “Cómo perseguir la verdad”. Durante este periodo, seguimos debatiendo contenido relacionado con “desprenderse” dentro de “Cómo perseguir la verdad”, hablando sobre el tema general de “desprenderse de las barreras entre uno mismo y Dios y de la propia hostilidad hacia Él”. El primer aspecto de este tema es desprenderse de las nociones e imaginaciones de uno respecto a Dios. En este aspecto, hemos debatido las nociones e imaginaciones de las personas respecto a la obra de Dios, lo que implica un tema relativamente complejo: las distinciones entre las condiciones innatas, la humanidad y las actitudes corruptas. Hay muchos detalles en esto. Cuando la gente se enfrenta a problemas en su vida diaria, siempre confunde conceptos y no puede distinguir con claridad a qué categoría pertenece algún asunto o cómo diferenciarlos. Por ejemplo, en lo que se refiere a ciertas manifestaciones, la gente no puede distinguir si están relacionadas con la humanidad o con las condiciones innatas. Y en cuanto a algunas otras manifestaciones, la gente no puede distinguir si son asuntos relacionados con las actitudes corruptas o con la humanidad. Las personas no pueden distinguir estos asuntos. Consideran a menudo ciertos problemas y defectos de las condiciones innatas como actitudes corruptas o consideran ciertos defectos y problemas de humanidad como actitudes corruptas. Algunas veces, incluso cuando es una revelación de un carácter corrupto, en su lugar lo consideran una revelación de una condición innata que no pueden cambiar. Por tanto, a menudo la gente no tiene nada claras las cuestiones de las condiciones innatas, la humanidad y las actitudes corruptas durante el proceso de creer en Dios y no puede distinguirlas. La vez anterior compartimos parte de esto y, por supuesto, dimos algunos ejemplos, pero me parece que no fue lo bastante específico. Hoy vamos a tomar las cuestiones dentro de estas tres categorías y compartirlas de manera más específica. Hablaré sobre algunas manifestaciones y ejemplos específicos y luego discerniréis a qué categoría pertenecen: condiciones innatas, humanidad o actitudes corruptas. Si no podéis discernirlos, los exploraremos juntos. ¿Qué os parece? (Bien). La vez anterior, compartimos un poco más sobre las condiciones innatas, así que, por supuesto, vuestro discernimiento a este respecto está un poco más claro. Sin embargo, sigue habiendo algunas cosas que están relativamente al límite o son similares a aspectos dentro de la humanidad, y las personas todavía no pueden distinguir si se las debería categorizar como condiciones innatas o humanidad. Propondré algunas manifestaciones o algunos comportamientos y acciones para que luego me digáis en qué aspecto se deberían categorizar. ¿Cuál es el beneficio de compartir de esta manera? Una vez que sepas a qué aspecto pertenece cierta manifestación, sabrás cómo abordarla y cómo lidiar con ella.
6. Diversas manifestaciones de las condiciones innatas, la humanidad y las actitudes corruptas
La diligencia al hacer las cosas y la holgazanería
Empecemos por la primera manifestación: ser diligente al hacer las cosas, lo que quiere decir que uno trabaja con mucho empeño. ¿A qué aspecto pertenece esto? (Esta es una manifestación de la propia humanidad). Entonces, ¿es esto un mérito o un defecto de humanidad? (Un mérito de humanidad). Ser muy diligente y trabajador es un mérito de humanidad. ¿Qué clase de manifestación es el gusto por el orden y la limpieza, así como por mantener la higiene? (Un mérito de humanidad). (Este es un buen hábito de vida, se encuadra en las condiciones innatas de uno). ¿Es una condición innata? ¿Acaso no es un mérito y un punto fuerte de la humanidad de uno? (Sí). Hace un momento alguien dijo que era una condición innata; esto es incorrecto. Esto implica a la humanidad de uno, así como a los hábitos de vida; por supuesto, también es un mérito y un punto fuerte de humanidad. La siguiente manifestación: algunas personas son holgazanas; les gusta la comodidad y odian el esfuerzo y no les gusta trabajar. Cuando no trabajan, se sienten particularmente tranquilas, pero cuando empiezan a trabajar, su estado de ánimo empeora; les entra inquietud, se irritan y se enfadan. Cuando hay trabajo que hacer, se sienten lentas, faltas de energía y no quieren trabajar. Sin embargo, en lo que respecta a comer, beber y divertirse, tienen energía ilimitada. ¿Qué clase de problema es la holgazanería? (Es mala humanidad). Como poco, es un defecto de humanidad, un fallo y un problema significativo en la humanidad. No llega aún al nivel de mala humanidad. Si a tales personas les gusta mandonear a otros y explotarlos, hacer que los demás hagan el trabajo mientras ellas no hacen ninguno, ¿qué clase de problema es este? (Mala humanidad). Cuando se les pide que hagan algo de trabajo, encuentran toda clase de razones y excusas para eludirlo; simplemente no quieren trabajar. No afirman abiertamente sus intenciones, sino que en su lugar usan diversos métodos, tácticas o mentiras y estafas, intentando hacer que otros hagan el trabajo mientras ellas lo evitan para disfrutar del ocio. ¿Qué clase de problema es este? (Un carácter corrupto, un carácter perverso). ¿Es meramente un carácter corrupto? En primer lugar, la gente que gusta de explotar a los demás y de mandonearlos tiene mala humanidad y una calidad humana vil. En segundo lugar, sus métodos astutos de mandonear dejan en evidencia su carácter falso y perverso. Al manifestar un gusto por explotar y mandonear a los demás muestran tanto que tienen mala humanidad como que su carácter corrupto es grave; es falso y perverso. Fíjate, algunas manifestaciones simplemente reflejan mala humanidad o cierto defecto en la humanidad de uno y no se elevan al nivel de carácter corrupto. Sin embargo, algunas manifestaciones basadas en el fundamento de la humanidad vil implican directamente actitudes corruptas. Por tanto, ninguna manifestación es así de simple. Algunas manifestaciones no involucran solo un asunto, sino dos.
La superficialidad
¿En qué aspecto se encuadra la superficialidad? (Este es un defecto de humanidad). Correcto, este es un defecto de humanidad. Si meramente se trata de que les encante arreglarse, estar guapos, así como del gusto por recibir cumplidos relativos a su buena apariencia, hermosura, atractivo o juventud —querer que otros tengan una opinión alta o un punto de vista positivo de su apariencia—, entonces esto se limita a ser una cuestión de humanidad. ¿Qué clase de cuestión de humanidad? Claramente no es un mérito, sino un defecto. Algunas personas puede que digan: “A todo el mundo le encanta la belleza; ¿cómo puede ser esto un defecto?”. Por tanto, ¿por qué digo que la superficialidad es un defecto de humanidad? Dado que la superficialidad es un defecto, sus manifestaciones no son legítimas. La superficialidad no consiste en tener un aspecto adecuado, digno, devoto o serio, en darles a otros una impresión de dignidad y decencia; no es una cuestión de tener un aspecto adecuado, sino que es un asunto más excesivo y grave que un enfoque legítimo en tener un aspecto apropiado. Cuando las personas son superficiales, prestan particular atención a arreglarse y exhibirse a sí mismas, hacen que otros se centren en su imagen, hasta el punto de incluso ser un poco desvergonzadas; en otras palabras, la apariencia influye y constriñe a estas personas en muchos asuntos. Este es un defecto de humanidad. Por ejemplo, algunas se avergüenzan de salir sin llevar maquillaje. Les avergüenza encontrarse con otros a menos que se echen perfume antes. Siempre les preocupan estos asuntos, siempre quieren arreglarse en exceso para hacer que los demás las estimen mucho y gustarles. Esto es ser demasiado superficial; llegado este punto, se convierte en un defecto. Este defecto ya ha superado el ámbito y los estándares requeridos de la humanidad normal. Ser demasiado superficial es un defecto de humanidad. Con esto concluye nuestra discusión sobre esta manifestación.
La pasión por ser el centro de atención
La siguiente manifestación es la pasión por ser el centro de atención. ¿Qué tipo de manifestación es esta? (Es un defecto de la propia humanidad; es el gusto por ponerse en primer plano, el gusto por exhibirse). Entonces, ¿hay un carácter corrupto dentro de esto? (Sí, porque si alguien siente pasión por ser el centro de atención, luego quiere exhibirse, quiere destacar). ¿Qué clase de problema es la pasión por ser el centro de atención y querer siempre exhibirse? ¿Es porque tienen capacidad de liderazgo o porque entienden la verdad y tienen un sentido de la carga? Si tienen sentido de la carga, capacidad de trabajo y pueden asumir una tarea, esto no es pasión por ser el centro de atención. Entonces, ¿qué clase de problema es la pasión por ser el centro de atención? En un aspecto, es un defecto de la propia humanidad. A las personas de este tipo les encanta ser el centro de atención. Vayan donde vayan, les encanta exhibirse, temen que los demás no las vean. Además, hablan de una manera ostentosa y exagerada, muy alto. Mientras más gente haya, más ansiosas están por hablar, siempre quieren ocupar un lugar en la multitud. La pasión por ser el centro de atención no se puede considerar una manifestación de mala humanidad. No involucra a la calidad humana de una persona y es meramente un defecto de humanidad, una especie de fallo o problema. ¿Por qué digo que es un defecto o un problema de humanidad? Porque es una manifestación de falta de razón. Estas personas buscan constantemente ser el centro de atención, pero ¿de veras son capaces de asumir el trabajo? ¿Por qué quieren ser siempre el centro de atención? ¿Es porque las impulsan la ambición y el deseo? ¿Es porque les encanta el estatus, ser ensalzadas y convertirse en el centro de atención? ¿Es porque les encanta tener prestigio entre las personas, ser superiores a los demás y liderarlos? (Sí). ¿Acaso no se deja en evidencia la humanidad de esta clase de persona? ¿Qué clase de humanidad es? Carece de razón. ¿No es esto un defecto de humanidad? (Sí). Por un lado, es un defecto de humanidad. Por otro, esta clase de persona no solo se pone en primer plano o se exhibe ocasionalmente; en cambio, como la mueve la ambición y el deseo, le encanta el estatus, el poder y tener la última palabra, siente pasión por ser el centro de atención. Por tanto, ¿acaso esto no implica también un carácter corrupto? (Sí). ¿Qué clase de carácter corrupto es este? (Uno arrogante). Esto es arrogancia. ¿Qué les da el derecho a ser el centro de atención? ¿Qué les da el derecho a tener la última palabra y liderar a los demás? Hay quien dice: “Entiendo la verdad y tengo un sentido de la carga”. Aunque tengas un sentido de la carga, sigue siendo necesario fijarte en si puedes hacer trabajo real o no. No es el caso que en realidad puedas hacerlo bien solo porque tengas un sentido de la carga y quieras hacerlo. No hay conexión lógica entre estas dos cosas. Querer hacerlo y que sientas pasión por hacerlo no significa que puedas hacerlo o que seas competente en un trabajo de liderazgo. Sientes pasión por ser el centro de atención, te encanta el estatus; ¿significa eso que todo el mundo deba elegirte? ¿Cuáles son los principios para elegir a los líderes de la iglesia? (Se deben basar en si la persona tiene capacidad de trabajo, en si es alguien que persigue la verdad y en si es una persona correcta). Como mínimo, debes ser una persona correcta. Debes tener entendimiento espiritual, tener la capacidad para comprender la verdad y, además, tener capacidad de trabajo. Solo entonces cumples las condiciones para ser cultivado y convertirte en un candidato para el cultivo. Debes cumplir todas estas condiciones. Si no cumples ninguna de estas condiciones, ¿te elegiría todo el mundo para ser líder solo porque sientas pasión por ser el centro de atención? Eso nunca sucedería. Por tanto, si siempre sientes pasión por ser el centro de atención, siempre te encanta exhibirte, ¿no es esto arrogancia? (Sí). Es arrogancia y sobreestimarse a uno mismo. La arrogancia, desde la perspectiva de la humanidad, es una carencia de razón. Si se mide según la verdad, este es un carácter corrupto y un carácter satánico. La manifestación de sentir pasión por ser el centro de atención es tanto un defecto de humanidad como un carácter corrupto, lo que también implica dos cuestiones. Aunque la pasión por ser el centro de atención no llega al nivel de tener escasa o mala humanidad, es sin embargo una manifestación específica de carecer de razón y además una manifestación de un carácter arrogante. Si una persona meramente siente pasión por ser el centro de atención y no reprime ni atormenta a nadie, así como tampoco se sirve de los métodos propios de las personas malvadas para sembrar la discordia o formar camarillas, entonces esto es solo un defecto de su humanidad. Sin embargo, si exhibe las manifestaciones de las personas malvadas o los anticristos y además participa en algunas acciones malvadas, entonces este defecto de humanidad crece; ¿en qué se convierte? En una humanidad escasa, terrible y malvada; estos aspectos se usan para calificar a tal humanidad. Asimismo, las manifestaciones de las actitudes corruptas que revelan tales personas incluyen tanto arrogancia como crueldad; por supuesto, hay también más manifestaciones específicas. Por tanto, la humanidad de tales personas se debería calificar en función del grado en el que se revelen estas actitudes corruptas. Si meramente sienten pasión por ser el centro de atención y no muestran manifestaciones de humanidad malvada —sin reprimir o atormentar a las personas, sin formar camarillas y establecer un reino independiente en secreto o usar métodos nada ortodoxos para desorientar a las personas y hacer que obedezcan—, entonces esta pasión por ser el centro de atención es un mero defecto de humanidad. Pero una vez que se cometen tales acciones malvadas, esto ya no es meramente un defecto de humanidad. ¿Qué clase de problema es entonces? (Es una humanidad escasa, terrible y malvada). Exacto. Ya no es meramente un defecto de humanidad, sino que más bien es una humanidad malvada. Una pasión por ser el centro de atención es meramente un defecto de humanidad. Si tal persona tiene entendimiento espiritual, cierto calibre y capacidad de trabajo, ¿la elegiríais como líder? (Sí). ¿Por qué la elegiríais? (Porque no es una persona malvada). Su pasión por ser el centro de atención es meramente una revelación de un carácter corrupto. No hay un elemento de maldad en su pasión por ser el centro de atención ni es una persona malvada. Mientras cumpla con las condiciones para ser líder, se la puede elegir y cultivar más. Aunque la pasión por ser el centro de atención es una manifestación de tener escasa razón en la humanidad, dado que puede hacer trabajo, tiene capacidad de trabajo, tiene entendimiento espiritual, tiene la capacidad para comprender la verdad y, además está dispuesta a hacer algún trabajo y ser supervisora, se la puede elegir. ¿Por qué se la puede elegir? Porque su humanidad es acorde al estándar, como lo es su calibre. Mientras no sea una persona malvada o un anticristo, no atormente ni reprima a las personas y no intente establecer un reino independiente, se la puede elegir líder. Pero si su pasión por ser el centro de atención contiene elementos de humanidad malvada, ¿debería elegirse a semejante persona? (No). Antes incluso de que se la elija líder, ya empieza a usar métodos retorcidos, a formar camarillas secretas y manipular votos. A fin de lograr sus objetivos, realiza maniobras turbias e incluso es capaz de inventar rumores y hablar mal de algunas personas buenas que son relativamente sinceras en su búsqueda de la verdad y hacen su deber. Hace muchas cosas que van en contra de la verdad y la moral humana, y comete algunas acciones malvadas. ¿Podéis elegir a semejante persona como líder? (No). ¿Por qué no? (Porque su humanidad es malvada). Para ser concretos, porque es una persona malvada; no cumple con los principios de la casa de Dios para usar a las personas. La casa de Dios no usa a personas malvadas. ¿Cuáles son las consecuencias si el pueblo escogido de Dios cae en manos de personas malvadas? Por un lado, sufrirá tormento y represión. Por otro, la iglesia se dispersará como arena suelta y caerá en el desorden. En este caso, no estarías haciendo tu deber, sino sirviendo a personas malvadas, siendo controlado por ellas y siguiéndolas. ¿Cuáles serían las consecuencias de esto? Se arruinarían tus esperanzas de obtener la salvación. ¿Lo entendéis ahora? (Sí). Por tanto, si dos personas sienten pasión por ser el centro de atención y tienen actitudes corruptas arrogantes, ¿en función de qué elegirías a una de ellas para ser líder? (En función de su humanidad). Eso es, en función de su humanidad. Las revelaciones de diversas actitudes corruptas, como la arrogancia, la falsedad y la intransigencia son universales; todo el mundo es igual a este respecto. Por tanto, ¿dónde radica la distinción? En la humanidad de las personas. En apariencia, algunas son más desenfrenadas, mientras que otras son más conservadoras; algunas son relativamente atolondradas y descuidadas, mientras que otras son relativamente astutas y meticulosas. Algunas son más extrovertidas y alegres, mientras que otras son más introvertidas. Las manifestaciones externas de la personalidad de las personas difieren y, desde luego, su esencia-humanidad tampoco es la misma. Algunas personas tienen límites de conciencia y moralidad, mientras que otras no. Algunas son incluso malvadas, implacables y crueles; matan sin pestañear y devoran enteras a las personas, con huesos y todo. Son capaces de hacer cualquier cosa. Por tanto, en lo que respecta a las personas malvadas, atormentar a otros no les supone nada. Si caéis en manos de personas malvadas, vuestros días buenos habrán terminado y a partir de entonces viviréis en la oscuridad. Si alguien cae en manos de personas malvadas, eso equivale a caer en manos del gran dragón rojo. ¿Habéis experimentado esto? (Sí). Las manifestaciones más prominentes y obvias de las personas malvadas en cuanto a su humanidad son la maldad, la crueldad, la implacabilidad, una ausencia de límites morales y la falta de estándares de conciencia. A tenor de su postura hacia Dios y hacia la verdad, no tienen en absoluto un corazón temeroso de Dios. Son temerarias e imprudentes, se atreven a hacer cualquier cosa, no tienen límites de conciencia. Con respecto a la verdad, no la aceptan en lo más mínimo. En apariencia, pueden realizar esfuerzos y soportar la adversidad en sus deberes y además pueden dar limosna. Sin embargo, no tienen el menor temor en lo que respecta a cómo tratan a Dios y a la verdad. En lo que se refiere a dar testimonio de Él, dar testimonio de Dios encarnado, dar testimonio de la identidad y esencia de Dios, dar testimonio de Sus obras o dar testimonio de cómo Dios paga un precio por la especie humana y cómo usa Dios la sangre de Su corazón y Su vida para salvar a la especie humana, no tienen nada que decir ni quieren hablar. Desprecian a Dios en su corazón. Pero cuando dan testimonio de sí mismas, tienen mucho que decir y hablan sin parar. La pasión por ser el centro de atención es meramente un defecto de humanidad. Si tales personas no cometen maldad, así como si tienen límites de conciencia y moralidad, entonces, siempre que puedan comprender algunas verdades, pueden generalmente medir los asuntos de acuerdo a los límites de su conciencia; su conciencia funciona. Por ejemplo, si les gusta alguien del sexo opuesto y quieren abordarlo, dado que tienen límites de conciencia en su humanidad y sentido de la integridad y la vergüenza, se frenarán de manera natural. A las personas malvadas, sin embargo, no les preocupan tales cosas. Si les gusta alguien, lo abordan a la fuerza; si la otra parte no consiente, idean toda clase de maneras de atormentarla, subyugarla o crearle problemas. A aquellos con límites de conciencia los restringe su conciencia; hay ciertas transgresiones que no cometerán y ciertas líneas que no cruzarán porque tienen sentido de la integridad y la vergüenza. Si entienden la verdad y su aceptación de ella es relativamente profunda y fuerte, tendrán un corazón temeroso de Dios. Debido a que tienen pavor de Dios y le temen, por lo general no traspasan ciertos límites. Por tanto, tener como líder a alguien que tiene límites en su conciencia es muy beneficioso para vosotros. Como poco, no te hará daño y ni mucho menos te obstaculizará ni te perjudicará, así como también puede ofreceros algo de provisión y ayuda. Sin embargo, las personas malvadas son diferentes. No usan meramente palabras para desorientarte; también emplean diversos métodos para atormentarte, oprimirte y pisotearte. Si no las obedeces, no las escuchas o si discutes con ellas sobre algo, no solo te atacarán, sino que además te condenarán, te avergonzarán e incluso buscarán subyugarte. De esta manera, caerás completamente en sus manos. La mayor diferencia entre los humanos corruptos corrientes y las personas malvadas radica en si su humanidad es buena o malvada y en si su conciencia funciona. Las personas malvadas no tienen conciencia, por tanto, tampoco tienen sentido de la integridad o la vergüenza, y son capaces de cometer cualquier tipo de mala acción. En cuanto a los humanos corruptos corrientes, si bien su humanidad también cuenta con defectos y fallos, están restringidos por la conciencia y la razón, así que hay muchas clases de líneas que son incapaces de cruzar. Aunque no crean en Dios, no cometerán ciertas maldades obvias; son incapaces de cometer actos tales como la inmoralidad sexual o el robo, por ejemplo. Piénsalo: antes de que creyeras en Dios, mientras estabas en el mundo, ¿podías caer en la promiscuidad si alguien te lo permitía? ¿A qué se refiere la promiscuidad? Se refiere a tener múltiples parejas sexuales, incluso a estar involucrado con diversas personas del sexo opuesto al mismo tiempo sin experimentar ninguna sensación de hacer el mal ni ninguna acusación interior. ¿Podríais vosotros hacer tal cosa? (No). Fijaos en estas mujeres promiscuas, prostitutas y libertinos; pueden hacer tales cosas. ¿Acaso no sois diferentes a estas personas? (Sí). ¿Dónde radica la diferencia? Radica en si alguien tiene la conciencia y razón de la humanidad. La conciencia y razón te dan un sentido de la integridad y la vergüenza, de modo que no cometas actos de promiscuidad y tengas un estándar: “Comportarse de esta manera no es bueno; no seré esa clase de persona. Marcaré una clara distinción entre mí mismo y esas personas. Aunque me dieran una paliza de muerte, no participaría en la promiscuidad”. Si se vieran abocados a esa clase de situación, algunos dirían: “¡Preferiría morir antes que convertirme en esa clase de persona!”. Algunas personas soportan humillación e injusticia, la aceptan con reticencia, pero no es la voluntad de su corazón y aprovecharán cualquier oportunidad para salir de la situación. Otras, sin embargo, buscarán esa clase de escenario por sí mismas, aunque los demás intenten detenerlas. Lo hacen aunque no ganen dinero con ello; simplemente disfrutan de participar en la promiscuidad y les importa muy poco si esto les genera beneficios o no. ¿Acaso no son diferentes estos dos tipos de personas? (Sí). Esta es precisamente la diferencia entre la humanidad de las personas. La diferencia en la humanidad es crucial. Si podéis desentrañar las diferencias en las manifestaciones de humanidad entre los diferentes tipos de personas, entonces seréis capaces de discernir a la gente. Por tanto, evaluar a una persona no puede basarse por entero en su carácter corrupto ni en sus manifestaciones y revelaciones durante un corto periodo de tiempo ni en un solo incidente. Más bien, la clase de persona que es en realidad se debe evaluar en función de su humanidad y su esencia-naturaleza. Con esto concluye nuestro debate sobre la manifestación de la pasión por ser el centro de atención.
Hacer cosas metódicamente, con un esquema mental y de manera ordenada
Pasemos a otra manifestación. Algunas personas hacen cosas metódicamente, con un esquema mental y de manera ordenada; pueden determinar qué hacer primero y qué hacer después mediante el pensamiento y la consideración. Siguen pasos y tienen planes en lugar de hacer las cosas a la ligera. Hagan lo que hagan, siguen los pasos, incluso para la tarea más simple como lavar la ropa. Separan la ropa por colores, lavan las prendas oscuras y las claras por separado; saben cuánta agua y detergente usar en función de la cantidad de colada, cómo evitar el derroche; todo esto está planeado, son muy organizadas, meticulosas y económicas. ¿Qué clase de manifestación es esta? (Este es un mérito y un punto fuerte de humanidad). Entonces, ¿puede representar este mérito que esta clase de persona tenga buena humanidad? (No). Esto es meramente un mérito y un punto fuerte de su humanidad. No llega al nivel de implicar la calidad humana o los principios de conducta propia ni implica un carácter corrupto. Es simplemente un hábito de estilo de vida o una postura hacia la vida. Algunas personas hacen las cosas con un esquema mental, con un plan; pueden captar patrones y, cuando terminan la tarea, otros la encuentran satisfactoria. Son personas de buen calibre. Pero en cuanto a aquellas de escaso calibre, es diferente; lo hacen todo de manera desordenada y caótica, sin un esquema mental ni un plan, de una manera totalmente aleatoria que acaba en un completo embrollo. ¿Qué clase de problema es este? (Un defecto de humanidad). ¿Qué implica este defecto de humanidad? (Un calibre extremadamente escaso). A estas personas que tienen un calibre extremadamente escaso simplemente se les llama descerebradas. Cuando a algunas les digo: “¿Acaso tienes el cerebro de un cerdo? ¿Cómo es que no entiendes una cosa tan simple?”, responden: “Soy descerebrado”. ¿Qué significa ser “descerebrado”? Significa no tener calibre o tener calibre escaso; es un problema de calibre. ¿En qué se encuadra este asunto? ¿Acaso no es una condición innata? (Sí). Si alguien es descerebrado de manera innata, ¿sirve de algo formarlo? Tales personas abordan todo sin planearlo o sin un esquema mental. Una tarea simple les lleva todo el día, demoran asuntos importantes. Esto es no tener calibre o tener calibre escaso. Los no creyentes describen a menudo a las personas con mala humanidad como que no tienen calibre. Por ejemplo, cuando alguien ve a otra persona tirando basura, siendo antihigiénica o gritando mucho en público, perturbando a otros que están estudiando o descansando, podría decir que esa persona no tiene calibre. Para Mí, esto supone no entender las normas de comportamiento y carecer de humanidad; ¿cómo se le puede llamar a esto no tener calibre? ¿“No tener calibre” se refiere a esto? ¿A qué se refiere el “calibre”? Se refiere a la eficiencia y la eficacia al hacer las cosas; esto se llama calibre. Por tanto, ¿son aquellos que hacen las cosas sin un esquema mental personas de calibre escaso? (Sí). Este también es un defecto de humanidad. ¿Es este defecto innato? ¿Es fácil cambiarlo? ¿Se puede cambiar por medio de la formación? ¿Se puede hacer a un cerdo subir a un árbol? Un cerdo no está hecho para eso; no tiene calibre para ello. Carecer de un esquema mental al hacer las cosas es un problema de calibre.