Cómo perseguir la verdad (5) Parte 5
Buscar ganarse el favor de los que tienen poder
Hay otro tipo de personas: aquellas a las que les gusta buscar ganarse el favor de los que tienen poder. ¿Son las personas que buscan ganarse el favor de aquellos que tienen poder buenas o malas? (Son malas). ¿De qué forma son malas? Esta clase de persona es profundamente esnob. Cuando ven a alguien con estatus, se esfuerzan al máximo de forma constante para buscar ganarse su favor; toman la iniciativa de hablar y sincerarse con él, le sirven comida, le lavan la ropa y limpian para él. No hay nada que no estén dispuestas a hacer. Si no tienes estatus, fingen no verte y, si tomas la iniciativa de acercarte a ellas, cuando te ven, su expresión se vuelve agria de inmediato. ¿Son buenas tales personas? ¿En qué aspecto se encuadra este problema? (Esta clase de persona es de calidad humana baja y su humanidad es escasa). Su humanidad es mala y su calidad humana es baja. ¿Hasta qué punto es mala su humanidad? (No tienen integridad ni dignidad). ¿Son buenas personas las que tratan activamente de ganarse el favor de aquellos que tienen poder? (No). Entonces, ¿qué clase de personas son? ¿Cómo es la calidad humana de las personas a las que les gusta buscar ganarse el favor de aquellos que tienen poder? Tienen dos rostros diferentes cuando tratan con la misma persona. No les asusta que los demás las desentrañen e incluso permiten que estos lados suyos se muestren libremente. ¿Tienen estas personas algún sentido de la integridad o de la vergüenza? (No). ¿Pueden estas personas que no tienen sentido de la integridad o de la vergüenza categorizarse como personas malvadas? (Sí). ¿Por qué se las puede categorizar como personas malvadas? Tienen dos rostros diferentes en su trato hacia los demás. Analicemos la raíz de estos dos rostros diferentes. A estas personas les encanta en especial el estatus y les encantan aquellos que tienen posición y poder. Cuando ven a gente con estatus, son todo sonrisas, son completamente obedientes; los adulan y buscan ganarse su favor sin ningún escrúpulo y los halagan de manera desvergonzada. Con independencia de si su objetivo es congraciarse con esas personas o de si tienen el motivo oculto de querer que las valoren y las asciendan, su actitud hacia otros es problemática y vulnera los principios-verdad. Entonces, ¿por qué tienen esta clase de postura hacia las personas con estatus? (En aras de sus propios intereses). Esto demuestra que les encanta particularmente el estatus. Ellas mismas carecen de capacidad o no tienen cualificaciones, condiciones u oportunidades para lograr estatus. Sin embargo, al buscar ganarse el favor de aquellos con estatus y acercarse a ellos, logran satisfacer su deseo de estatus. Por tanto, pueden buscar ganarse el favor de los demás y adularlos sin ningún escrúpulo o vergüenza. Su calidad humana es bastante baja. No les preocupa qué clase de persona es la que tiene estatus ni tampoco disciernen si su humanidad es buena o mala, o si esta persona es malvada. Mientras esta persona tenga estatus o dinero, incluso si es malvada, seguirán buscando ganarse su favor. ¿Acaso no carecen completamente de principios? (Sí). Para ellas, cualquier cosa que las personas con estatus digan, es correcta y buena, y sea como sea que hablen, es aceptable. Mientras alguien tenga estatus, son buenas con esa persona. Carecen por completo de principios y son anormalmente buenas hacia esa persona. En verdad no pueden decir que tengan sentido de la integridad o de la vergüenza. No les importa cómo las contemplan o evalúan los demás. Les da igual lo que otros piensen de ellas. Piensan para sí: “Solo me gustan las personas con estatus. Solo quiero ser bueno con ellas. ¿Qué tiene de malo tener estatus? ¡Vosotros los que no tenéis estatus no sois dignos de mi amabilidad!”. La gente como esta no tiene principios ni dignidad. No les importa cómo los ven otros ni cómo los evalúa Dios. Estas personas son de baja calidad humana. Al actuar de esta manera, su conciencia no siente nada y su razón no tiene estándar de juicio. No tienen estándares mínimos y son pusilánimes a la hora de comportarse. Al encontrarse con alguien con estatus, se empequeñecen de inmediato y se humillan y pasan a ser iguales que esclavos, a asumir la posición de un subordinado sumiso. Quienquiera que tenga estatus se convierte en su amo. ¿Tienen tales personas integridad o dignidad? (No). Son incluso capaces de dedicarse a la adulación más repulsiva hacia las personas con estatus y se atreven a hacerlo delante de cualquier número de personas. No les importan las opiniones de otros ni cómo los vean y solo tienen como objetivo satisfacer sus propios deseos. Así es como actúan con las personas con estatus. Pero ¿qué sucede cuando una persona con estatus lo pierde? En ese momento, su cara cambia. ¿Cómo tratan entonces a esa persona? (Empiezan a ignorarla de inmediato). Su rostro se oscurece de inmediato y su postura se vuelve completamente diferente: “¿Has perdido tu estatus y sigues queriendo que sea bueno contigo? ¡Sigue soñando!”. Si una persona que ha perdido estatus les pide un vaso de agua, la ignoran. Si les pide que le echen una mano, la ignoran. Si quiere tener una charla sincera con ellas, dicen: “¿Eres digno? ¿Estás cualificado para hablar conmigo? ¿Quién te crees que eres?”. ¡Qué cruel es su carácter! ¿Es un crimen no tener estatus? ¿Cambia alguien una vez que se le ha apartado de su puesto de funcionario? ¿Acaso no sigue siendo la misma persona? ¿Por qué ahora no es digna de hablar con tales personas? ¿Por qué no pueden tales personas echarle una mano? Aunque se tratara de un animal en dificultades que necesitara ayuda humana, por sentido de la conciencia, aun así lo deberían ayudar, cuidarlo con gentileza y atenderlo; con mayor razón si se trata de un ser humano, ¿no? Sin embargo, carecen siquiera de un ápice de amabilidad humana. Además de estas manifestaciones, algunas personas van incluso más allá. Piensan para sí: “Antes era bueno contigo porque tenías estatus. Ahora que has perdido tu estatus, ¿sigues esperando que te respete y te permita salvar tu imagen, que evite ponerte en posiciones incómodas durante las conversaciones y obedezca tus órdenes como antes? ¡Ni de broma! ¡Deberías estar agradecido de que no te pisotee!”. Simplemente, ¿qué clase de criaturas son? Cuando alguien está en dificultades, no solo lo ignoran, sino que también lo atacan por la espalda, buscan oportunidades para acosarlo y reprimirlo. ¿Qué clase de personas son? (Son personas malvadas). Su verdadero rostro como personas malvadas aparece de esta manera, ¿verdad? Se comportan como subordinados sumisos con las personas con estatus, con esmerada pulcritud, saludándolos con sonrisas. Tienen una gran habilidad para darles la razón a los demás de forma servil. Si algún funcionario dice que se pueden cultivar patatas en la luna, intervendrán para decir: “¡Las patatas que se cultivan en la luna son realmente deliciosas!”. Pero cuando ese funcionario pierde su estatus, su postura cambia por completo. Diga lo que diga ahora el exfuncionario, no lo escucharán, incluso si es correcto. Aunque este antiguo funcionario tenga auténtico entendimiento, lo ignoran y se niegan a aceptarlo, solo lo encuentran desagradable. En su fuero interno, piensan: “No tienes estatus, así que nada de lo que digas tiene ningún peso. Aunque lo que digas sea correcto, ¿de qué sirve? Aunque tengas la realidad-verdad, sigues sin gustarme. Es solo que disfruto de pisotear a la gente sin estatus; ¡si no la pisoteo, es una oportunidad perdida!”. ¿Qué clase de criaturas son? Si no tienes estatus, les pareces desagradable. Da igual lo bueno que seas con ellas, es inútil. Da igual que las coloques al mismo nivel que tú y que las trates de acuerdo con los principios, eso no puede cambiar su postura hacia ti. ¿Tienen humanidad tales personas? (No). ¿Cuál es la manifestación de su falta de humanidad? ¿Acaso no es la crueldad? (Sí). El carácter de las personas a las que les encanta buscar ganarse el favor de aquellos que tienen poder es sumamente cruel y tales personas me parecen simplemente repugnantes. A ojos de tales personas, cuando tienes estatus, todas tus faltas y defectos se consideran méritos y puntos fuertes. Pero cuando no tienes estatus, todos tus puntos fuertes y méritos se ven como carencias y defectos. Nada de lo que dices tiene ningún peso y todo lo relacionado contigo les parece desagradable. Siempre quieren acosarte, pisotearte y reprimirte. Tienen un carácter cruel, ¿verdad? (Sí). Acosan como les viene en gana a aquellos sin estatus. Sienten que es un pecado no acosar a las personas dóciles. Aunque no las provoques, te encontrarán faltas, te acosarán y te pisotearán de manera activa, te mirarán con tremendo desprecio. Es como si no tener estatus fuera un pecado, te volviera indigno de vivir o de estar en su presencia; como si te hubieras causado problemas a ti mismo y merecieras infortunios si no tienes estatus. ¿Qué clase de criaturas son? ¿Se debería permitir a tales personas permanecer en la iglesia? (No). ¿Pueden ser elegidas líderes las personas con un gusto especial por buscar ganarse el favor de aquellos que tienen poder? (No). ¿Por qué no? Así es justamente como se comportan hacia las personas con estatus; si ellas mismas obtuvieran estatus, ¿acaso no se volverían autoritarias y se creerían la autoridad suprema? ¡Eso sería desastroso! Ignorarían los arreglos del trabajo de la casa de Dios, los decretos administrativos de la iglesia y las sugerencias de los hermanos y hermanas, e incluso reprimirían a aquellos sin estatus, dijeran lo que dijeran o hicieran lo que hicieran. Arruinarían a la iglesia. Las personas como estas tienen un deseo sumamente fuerte de poder y, una vez que consiguen lo que quieren, las consecuencias son inimaginables. Las personas que buscan ganarse el favor de aquellos que tienen poder son particularmente crueles y son de una calidad humana especialmente baja. ¿Cuáles son las principales características de su carácter corrupto? (La crueldad). La perversidad, la crueldad y sentir aversión por la verdad. Lo que es especialmente perverso es cómo usan dos caras del todo diferentes para lidiar con la misma persona; cambian sumamente rápido. ¿Acaso no es esto perverso? (Sí). Aunque las personas sin estatus no las provoquen, tomarán la iniciativa de atacarlas, acosarlas y pisotearlas. ¿No es esto cruel? (Sí). Con independencia de si la otra persona tiene estatus o no, no pueden actuar acorde a los principios ni tratarla de manera equitativa. Cuando les dices: “En la casa de Dios, la verdad tiene poder y se trata a las personas con equidad”, ¿lo aceptan? (No). Por un oído les entra y por otro les sale y piensan: “¿Qué equidad? Las personas son simplemente altas o bajas, nobles o miserables. Aquellas con estatus son nobles; ¡aquellas sin estatus son basura inservible!”. Esta es su lógica y principio para contemplar y tratar a las personas. No aceptan los principios-verdad y continúan expresando su retorcido razonamiento. ¿Acaso no sienten aversión por la verdad? (Sí). Abordan el estatus y el poder usando su propia lógica y principios para los asuntos mundanos y sus propias perspectivas respecto a los asuntos mundanos y usan sus propios principios y métodos para los asuntos mundanos a fin de lidiar con estas cuestiones, en lugar de los requerimientos y principios de la casa de Dios relativos a cómo tratar a las personas. ¿Acaso no es esto no aceptar la verdad y oponerse abiertamente a ella? En su corazón piensan: “Si tienes estatus, entonces en mi corazón eres el jefe”. Dios y la verdad no tienen lugar en su corazón. ¿Qué clase de carácter es este? Ser tan prepotente y tan neciamente obstinado, ¿acaso no es esto no aceptar la verdad? ¿No es esto tener aversión a la verdad? (Sí). Este es precisamente semejante carácter. Solo en cuanto a su humanidad, tales personas son de baja calidad humana, son sumamente repugnantes y no merece la pena asociarse con ellas. Sin embargo, en términos de su carácter, no es solo cuestión de si merece la pena asociarse con ellas. Estas personas tienen actitudes crueles y perversas; no son objeto de salvación. Todas serán castigadas y morirán; sus obras equivalen a una ofensa capital. Estas personas buscan ciegamente ganarse el favor de aquellos que tienen poder y exhiben el comportamiento servil de los perros falderos, lo cual es repugnante. Tales personas son un peligro en el puesto de líderes de la iglesia. Si elegís a tales personas como líderes de la iglesia, os enfrentaréis a la calamidad. Algunos líderes de distrito, al ser necios e incapaces de desentrañar a las personas, incluso designan a este tipo de persona como candidata para líder de iglesia, lo cual resulta en que se engañe a los hermanos y hermanas en la iglesia. A las personas de este tipo, a las que se les da bien adular a los demás y buscan ganarse el favor de aquellos que tienen poder, y que, desde fuera, parecen muy fervientes y obedecen cada palabra de los líderes, es fácil elegirlas candidatas. Esto es porque a algunos líderes y obreros les agradan estos que los adulan y son obsequiosos con ellos; no son capaces de desentrañar las consecuencias que este tipo de personas hipócritas acarrearán a la iglesia una vez que se conviertan en líderes. A menudo, una vez que se selecciona a tales personas y ganan estatus, sale de inmediato su lado malévolo y empiezan a perturbar a la iglesia. Los líderes que las seleccionaron se arrepienten cuando ven que eligieron a personas malvadas, pero no pueden remediar las consecuencias que sus acciones han traído a la iglesia. Esto es por completo consecuencia de que los líderes y obreros tengan actitudes corruptas y actúen sin principios. Aquellas que reverencian el estatus y el poder no son personas que aman la verdad. Buscan ganarse el favor de cualquiera que tenga estatus y se les dibuja una sonrisa aduladora cada vez que ven a los líderes y obreros. Algunos líderes no se resisten a esta tentación; se llenan de gozo cuando ven a personas con una sonrisa aduladora y quieren ascenderlas para presumir de su propia capacidad. De hecho, cuando estas personas adulan y sonríen de esa forma, tienen motivaciones siniestras, pero estos líderes piensan que son realmente buenas. Una vez que esas personas se convierten en líderes, no se someten a nadie e ignoran a los propios líderes que las ascendieron. Solo entonces se dan cuenta esos líderes de que estas personas no son buenas y que ascendieron a las equivocadas. En semejante situación, ¿qué se debería hacer? ¿Acaso no se debería remediar esta situación? (Sí). ¿Cómo se debería remediar? (Debería dejarse en evidencia de inmediato a estas personas y luego destituirlas). No pueden hacer trabajo real; no son más que personas atolondradas que solo saben buscar ganarse el favor de aquellos que tienen el poder y adularlos. Los líderes deberían destituirlas de inmediato y lamentar que, en aquel momento, sus ojos y su corazón estuvieran ciegos y fueran incapaces de discernir a las personas, por lo que eligieron a quienes no debían. Ahora todavía hay tiempo de remediar la situación de inmediato. ¿Eres ahora capaz de desentrañar a tales personas que buscan ganarse el favor de aquellos que tienen poder? (Sí). Tales personas no son buenas.
Tener una memoria excepcional
A continuación, hablemos sobre manifestaciones que involucran a las condiciones innatas. ¿En qué aspecto se encuadra la manifestación de tener una memoria excepcional? (En las condiciones innatas). Tener una memoria especialmente buena, recordar las cosas con precisión, memorizar artículos, pasajes de las palabras de Dios, himnos o un arreglo del trabajo con especial claridad y precisión, ¿en qué aspecto debería encuadrarse esto? (En el buen calibre, una condición innata). Esta es una condición innata. En cuanto a los aspectos específicos de las condiciones innatas a los que pertenece, creo que no debería encuadrarse en el calibre. Si es meramente tener buena memoria, ser capaz de recordar cosas, recordar mucho, recordar con precisión y recordar las cosas con firmeza, como máximo, esto se encuadra en la categoría de las fortalezas, talentos y capacidades innatos. En cuanto a si el calibre de alguien es bueno o no, eso depende de cómo sea su capacidad de comprensión. Si alguien tiene una memoria excepcionalmente buena, es capaz de memorizar una estrofa de canción, un pasaje de conocimiento y doctrina o una habilidad profesional especialmente bien, especialmente rápido y con especial firmeza, pero lo que memoriza son meramente algunas cosas prescriptivas e inflexibles que no implican principios-verdad y que no pueden aplicarse o ponerse en marcha en la vida real o el trabajo —si simplemente tiene buena memoria—, entonces esto es solo una fortaleza y una capacidad dentro de sus condiciones innatas, no llega al nivel de involucrar a su calibre. Como discutimos antes, ¿qué es el calibre? (La eficiencia y eficacia al hacer cosas). Si tienes buena memoria y además buen calibre, ¿qué clase de manifestaciones y características deberías tener? Es que, en cuanto a las cosas que oyes, sobre la base de ser capaz de recordar con precisión, puedes captar los puntos clave, encontrar los principios, encontrar una senda de práctica y un plan para la puesta en marcha y luego ser capaz de aplicarlos realmente en la vida y el trabajo reales, hacer las cosas con eficiencia y eficacia. Significa que las palabras de Dios y los principios-verdad que has memorizado no se quedan en el nivel teórico, sino que se ponen en marcha en la realización de tu deber y se convierten en tu realidad-verdad, con lo que producen resultados en el trabajo que las personas pueden ver y mejoran la eficiencia del trabajo. Esto no solo es tener buena memoria, sino también tener buen calibre. No es que tener buena memoria equivalga a tener buen calibre. En su lugar, únicamente tener capacidad de comprensión, ser capaz de buscar la verdad y encontrar los principios de practicar la verdad cuando te sobrevienen las cosas, así como poner en marcha el trabajo sin desviación y hacerlo con precisión, rapidez y eficacia constituye tener buen calibre. El buen calibre no consiste en entender algunas doctrinas y luego ser capaz de soltar muchas de ellas. En cambio, consiste en entender y captar algunos principios-verdad y luego ser capaz de aplicarlos con flexibilidad en tu trabajo y tu deber, de modo que formen parte de tu vida real, así como transformarlos de teoría a realidad, lo que permite que los principios-verdad tengan un efecto en las personas y logren resultados en ellas, con lo que obtendrán beneficios y ventajas. Esto es lo que significa tener calibre. Si te quedas estancado en el nivel de entender palabras y doctrinas y no puedes poner en marcha el trabajo ni puedes encontrar los principios ni los medios; es decir, si este aspecto del principio-verdad siempre es para ti únicamente una teoría y no tienes forma, ni método, ni senda para convertirlo en realidad; esto es lo que significa no tener calibre o tener un calibre escaso. Da igual lo buena que sea tu memoria, aunque sobrepase a la de la gente corriente hasta el punto de ser casi una capacidad extraordinaria, eso no significa que tengas buen calibre. ¿A qué se refiere el buen calibre? ¿Cómo se evalúa el calibre? (Se juzga según si una persona puede entender los principios del trabajo y ponerlos en marcha de manera adecuada para lograr resultados). Se juzga según la eficiencia y la eficacia, ¿verdad? (Sí). Algunas personas pueden recordar los arreglos del trabajo con rapidez y precisión, así como también pueden entenderlos teóricamente. Sin embargo, a la hora de ponerlo en marcha, si alguien les pregunta: “¿Cómo se debería hacer este trabajo? ¿Tienes ideas, planes o pasos?”, responden: “No, no sé cómo hacerlo”. Esto no es tener calibre. Como mucho, es meramente una fortaleza en un campo. Recuerdo que la primera vez que compartimos este tema, debatimos este asunto. Puede que lo hayáis olvidado y esta vez de nuevo categorizarais la memoria excepcional como calibre. Es un grave error malinterpretar siempre las fortalezas y talentos de una persona, y categorizar siempre cierta fortaleza o talento en el buen calibre. Si este problema se resuelve y entendéis qué es una fortaleza, qué es un talento o una capacidad y qué es el verdadero calibre, será beneficioso para discernir a las personas y para vuestro propio crecimiento en la vida. Como poco, puede ayudaros a frenar un poco vuestro carácter arrogante, de modo que ya no creáis erróneamente que tenéis un excelente calibre solo porque sabéis cantar o bailar bien. Por tanto, ¿aún podéis evaluar ahora este asunto de tal manera? (No). Entonces, ¿qué deben poseer realmente las personas que saben cantar para tener buen calibre? (Necesitan tener capacidad de comprensión, saber qué manera de cantar es acorde a los principios y además tener percepción). La percepción es muy crucial. Fíjate, todas estas personas saben algo de teoría musical, pero el efecto cuando cantan es diverso. Algunas pueden tantear y buscar una senda para cantar. Escuchan diversas canciones, diferentes melodías y diferentes estilos de canto de diversas personas, así como escuchan qué técnicas de canto son conmovedoras y disfrutables. Encuentran una cierta sensación a partir de este proceso y luego continúan explorando y formándose a partir de ella. Pasado algún tiempo, sienten que cantan mejor y otros están dispuestos a escucharlo. Paulatinamente, comparan esto con las teorías y confirman que esta senda de práctica es correcta. Son capaces de descubrir la senda de práctica para cambiar su manera de cantar y corrigen sus métodos incorrectos de canto anteriores. Entonces pueden seguir poniendo en marcha y aplicando en su propio canto los elementos buenos, correctos y positivos que han trabajado. Pueden percibir qué forma de cantar es correcta y cuál incorrecta, así como qué manera de cantar produce una buena sensación y cuál produce una mala. Esto es tener buen calibre. Si solo tienen conocimiento teórico, pero no pueden integrar la teoría en su canto real y su comprensión está distorsionada, entonces su calibre no es bueno. Fíjate en algunas personas que cantan; cuando otros señalan que están usando una voz falsa, son capaces de aceptarlo y, después de uno o dos años de formación, lo corrigen. Aunque todavía no sean muy competentes en el canto, ya están cantando con su tono y su voz auténticos. Por otra parte, algunas personas cantan con una voz falsa y eso está claro para cualquiera que las oye, pero siguen pensando que están cantando con su verdadera voz, con su tono y su voz auténticos, son incapaces de detectar la diferencia. Esto muestra una ausencia de calibre y de percepción, una incapacidad para percibir las cosas. Esta es la diferencia entre el calibre y una fortaleza. Si eres talentoso al cantar, esta es tu fortaleza; es una condición innata. Sin embargo, si puedes cantar bien y percibir la esencia, los principios y fundamentos en este campo, en esta profesión, eso es una cuestión de calibre. Si puedes percibir la esencia, los fundamentos y los principios, entonces te puedes convertir en cantante, en un vocalista experto. Si disfrutas de cantar, aprendes con rapidez y dominas con precisión la melodía, el ritmo y la entonación, a esto solo se le puede llamar una fortaleza innata y que se te da bien esta habilidad profesional particular. Sin embargo, debido a tu calibre tan promedio y limitado, siempre permanecerás dentro de los límites de que se te da bien sin más. Serás incapaz de alcanzar el nivel de dominar los fundamentos y de convertirte en un auténtico cantante y un vocalista experto. Esta es la limitación impuesta por tu calibre. Las personas de buen calibre tienen potencial y margen de desarrollo, mientras que aquellos con calibre promedio o escaso no tienen potencial ni margen de desarrollo. Por tanto, sea cual sea el campo en el que se hallen tus fortalezas, si tu calibre es escaso, te verás inevitablemente limitado por tu calibre. Más allá de lo talentoso que seas en cierto campo, de cuánto te guste o de cuán grande sea tu interés, no tendrás potencial para el desarrollo debido a tu escaso calibre, porque no puedes superar tu calibre. ¿Lo entiendes? (Sí). Ahora que he dicho esto, ¿perderéis la confianza al cantar? Simplemente, estoy hablando del tema en cuestión, usando una de vuestras fortalezas como ejemplo para compartir la distinción entre el calibre y las fortalezas. Sin embargo, la casa de Dios no requiere que os convirtáis en auténticos vocalistas expertos, que cantéis con cierto alto grado de precisión, desarrolléis un estilo de canto particular o logréis gran éxito cantando. Estos no son los requisitos. Solo basta con hacer buen uso de vuestro calibre y vuestras fortalezas existentes. Mientras haya una expresión de auténtico sentimiento y sinceridad, eso es suficiente. Bueno, no os desaniméis ni os rindáis solo porque yo haya dicho que alguno de vosotros tenéis escaso calibre o un calibre muy promedio con poco margen de desarrollo. Eso es innecesario. ¿Os sentiréis desalentados? (No). Debéis tratar este asunto correctamente. Si no usara vuestras situaciones como ejemplo, es posible que no lo entendierais, podríais no tener un entendimiento profundo y, cualquier cosa que Yo dijera no os llegara al corazón. Para ayudaros a entender a fondo, tengo que dar unos cuantos ejemplos para que todo el mundo pueda tener un mejor entendimiento. De esta manera, vuestro entendimiento de la distinción entre el calibre y las fortalezas también se volverá más preciso. ¿Os importa esta forma de compartir? (No, no nos importa). Está bien que no os importe. Considerad esto de la manera correcta. Practicad como os corresponde. Poner tu corazón en ello y practicar en pos de un buen objetivo y dirección siempre será mejor que no hacer progresos o estar estancado en tus antiguos comportamientos. Aunque tu calibre sea limitado o escaso, todavía necesitas hacer un esfuerzo por practicar y esforzarte para lograr lo máximo que puedas dentro del ámbito de tu calibre limitado. Debemos dedicar todo nuestro corazón y esfuerzo, desempeñar este deber y llevar a cabo este trabajo adoptando una postura de responsabilidad y lealtad. Este es el principio de práctica que deberías seguir. No debes volverte negativo ni rendirte solo porque tu fortaleza no tenga potencial de desarrollo y no vayas a poder ser el centro de atención en el futuro. Eso no es aceptable y claramente no es el principio-verdad que deberías seguir al tratar este asunto. ¿Lo entiendes? (Sí).
En cada uno de estos tres campos —las condiciones innatas, la humanidad y las actitudes corruptas— hay muchos detalles específicos que hace falta entender. ¿Es necesario que compartamos estos asuntos? (Sí). En cuanto a muchos aspectos, las personas solo tienen un entendimiento superficial y no pueden explicarlos con claridad. Puede que tengan algunas fortalezas y luego piensen que son de una calidad humana noble, que se crean honorables y libres de actitudes corruptas, con buena humanidad y alto calibre. Todo esto proviene de la incapacidad de las personas para discernir estos diversos problemas con claridad. Mientras más detalles impliquen esta clase de cuestiones, más hay que compartir; no se puede abarcar en solo una o dos sesiones, sino que requiere múltiples charlas. Muy bien, terminemos aquí nuestra charla por hoy. ¡Adiós!
14 de octubre de 2023