Cómo perseguir la verdad (7) Parte 1

Los 11 estándares para evaluar el calibre de una persona

En la reunión anterior, compartimos qué es el calibre, además de cómo evaluar el calibre de una persona. ¿Cuántos estándares para evaluar el calibre de una persona enumeramos en total? (Once). Repetid de nuevo estos once estándares. (La capacidad de aprendizaje, la capacidad para entender las cosas, la capacidad de comprensión, la capacidad para aceptar las cosas, la capacidad cognitiva, la capacidad para emitir juicios, la capacidad para identificar las cosas, la capacidad para responder a las cosas, la capacidad para tomar decisiones, la capacidad para evaluar y apreciar las cosas y la capacidad de innovación). Cada una de estas once capacidades es una parte de la medida del calibre integral de una persona. La vez anterior, hablamos sobre diez de ellas, compartimos hasta la capacidad para evaluar y apreciar las cosas. Para cada capacidad, compartimos las manifestaciones de buen calibre, calibre promedio, calibre escaso y ausencia de calibre. Básicamente, la gente sin calibre no tiene puntos fuertes ni auténticas aficiones o intereses. Cuando se enfrentan a algo, no tienen opiniones ni capacidad para emitir juicios. No tienen capacidad para identificar a las personas, acontecimientos y cosas; además, no tienen capacidad para aceptar nada y, por supuesto, aún menos se puede decir que la tengan para responder ante las cosas ni para tomar decisiones. Como tales personas no tienen puntos fuertes, están incluso menos conectadas con la capacidad para evaluar y apreciar las cosas.

Número 10: La capacidad para evaluar y apreciar las cosas

En cuanto a la capacidad para evaluar y apreciar las cosas, en la última reunión compartimos parte de su contenido. ¿A qué se refiere principalmente la capacidad para evaluar y apreciar las cosas? La evaluación se refiere a lo que las personas llaman discernimiento, en el sentido de una capacidad para identificar los pensamientos, puntos de vista y posturas de las personas, los acontecimientos y las cosas, así como los temas que estos propugnan. La capacidad para evaluar y apreciar las cosas implica principalmente los pensamientos y puntos de vista de uno respecto a ciertos asuntos; es decir, las cosas relacionadas con el ámbito del pensamiento. Si tienes capacidad para identificar y apreciar estas cosas, entonces eres alguien con capacidad para evaluar y apreciar las cosas. Si no sabes cómo ver y, esencialmente, no eres capaz de percibir estos problemas relacionados con los pensamientos y puntos de vista, entonces no se puede considerar que tengas capacidad para evaluar y apreciar las cosas; esta capacidad no tiene nada que ver contigo. Sin embargo, cuando te enfrentas a algo, si puedes identificar su origen y el propósito que hay detrás y puedes identificar si los pensamientos y puntos de vista que conlleva y promueve son correctos o no, así como también si tales pensamientos y puntos de vista se sostienen, si son cosas positivas o negativas y si se conforman a las leyes de desarrollo de las cosas o están cerca de los fenómenos en el marco de las leyes que gobiernan todo lo que ha creado Dios; si tienes esta clase de capacidad para evaluar y apreciar las cosas, entonces eso demuestra que tu calibre es bastante bueno. Si los pensamientos y puntos de vista por los que aboga tal cosa o la dirección y los objetivos que promueve contienen errores, distorsiones, elementos que no se conforman a la humanidad o a la lógica del pensamiento o que, en lo fundamental, no son acordes con las leyes objetivas que gobiernan todas las cosas creadas por Dios, si puedes detectar todo esto y tanto lo correcto como lo incorrecto, esto es suficiente para demostrar que tienes capacidad para evaluar y apreciar las cosas y que esta es alta; el hecho de que poseas esta capacidad significa que tu calibre es muy bueno. Por ejemplo, cuando lees un artículo escrito por un hermano o hermana de la iglesia, puedes detectar si su entendimiento sobre las cosas, la esencia-naturaleza de las personas y las palabras de Dios se conforma a los principios-verdad, si los puntos de vista expresados en el artículo están distorsionados y si la óptica y la posición que adoptan son correctas o incorrectas; puedes detectar todas estas cosas. Si puedes estar de acuerdo con los pensamientos y puntos de vista del artículo que son correctos y si, además, puedes identificar y corregir los pensamientos y puntos de vista falaces en dicho artículo y sabes por qué son incorrectos, así como qué aspectos de la lógica del pensamiento o qué leyes objetivas de las cosas positivas vulneran y, a un nivel más profundo, puedes ver qué aspecto de los principios-verdad vulneran de entre los que Dios ha amonestado a la especie humana, esto demuestra que tu calibre es bueno. Por una parte, si eres capaz de ver qué cosas positivas hay en este artículo que merece la pena aprender y puedes también evaluar qué rumbo positivo aporta este a las personas, así como qué provisión, ayuda y apoyo positivos conlleva, además de que puedes conocer qué cosas adversas, negativas y distorsionadas contiene el artículo, qué pensamientos y puntos de vista falaces contiene que pueden conducir por una mala dirección el pensamiento de las personas y qué impacto negativo podría tener sobre ellas, cómo deberían corregirse estas cosas falaces y cómo ciertas deficiencias deberían contrarrestarse, de modo que puedan causar un mayor beneficio a las personas; entonces, esta es una manifestación de tener la capacidad para evaluar y apreciar las cosas. Por ejemplo, al aprender a bailar, cuando observas una actuación de baile, puedes detectar qué movimientos están muy humanizados, expresan los pensamientos y deseos en el marco de la humanidad y se originan desde la perspectiva de esta, además de estar asentados en la humanidad y en gran medida conformarse a las necesidades de la conciencia y razón de la humanidad normal. Asimismo, puedes detectar qué movimientos, expresiones faciales y métodos expresivos del lenguaje corporal, así como qué pensamientos por los que abogan en su interior, son positivos y pueden enriquecer el mundo espiritual de una persona; eres capaz de ver todas estas cosas. No solo eres capaz de bailar o de realizar algunos movimientos simples, sino que, en cambio, puedes ver los pensamientos propugnados en una interpretación de baile. Puedes entender el significado de los pensamientos que conlleva, además de las formas de baile empleadas bajo la guía de estos pensamientos. Si las formas de baile y el lenguaje corporal son beneficiosos para las personas y son algo que deberías aprender, aceptar y aprovechar —si eres capaz de ver y aprender estas cosas y puedes aceptar estos elementos positivos—, entonces esta es una manifestación de tener capacidad para evaluar y apreciar las cosas. Por supuesto, si el baile presenta algunos pensamientos distorsionados que no son acordes con la humanidad y también puedes percibirlos y puedes identificar dónde radican los errores y también sabes qué tiene de malo esta forma de presentación y cuáles son los pensamientos que la guían; si puedes ver e identificar todo esto, entonces esta es también una manifestación de tener capacidad para evaluar y apreciar las cosas. Después de dar estos dos ejemplos, ¿entendéis ahora qué es la capacidad para evaluar y apreciar las cosas? ¿Se ha establecido este estándar para medir si alguien tiene buen calibre y la capacidad para evaluar y apreciar las cosas? (Sí).

Si ves algo y conoces los pensamientos y puntos de vista que propugna o la óptica y la postura que adopta, pero no sabes si estos pensamientos y puntos de vista son correctos o incorrectos, entonces no tienes mucha capacidad para identificar las cosas. Puede que solo te parezca que: “Este baile, este artículo o esta película son bastante buenos; tienen valor artístico y su técnica expresiva es maravillosa”, de tal modo que solo observes y aprendas sobre tales cosas desde la óptica de la industria o del conocimiento, pero no seas capaz de determinar si los pensamientos y puntos de vista propugnados por ellas son correctos o incorrectos, buenos o malos, positivos o negativos. Podrías hacerte preguntas tales como: “¿Se conforman a la verdad estos pensamientos y puntos de vista? ¿Se conforma este acto a la humanidad? ¿Es acorde con las leyes de desarrollo de las cosas? ¿Existen personas así? ¿Han ocurrido tales acontecimientos? ¿Es algo positivo?”. Si todas las frases que pronuncias terminan en interrogación, entonces careces de capacidad para identificar las cosas. Si solo conoces los aspectos técnicos, profesionales o basados en el conocimiento que hay involucrados, pero, en lo que respecta al nivel del pensamiento, careces de la capacidad para juzgar si son correctos o incorrectos, buenos o malos, ¿qué dice esto sobre tu calibre? Esto indica que tienes calibre promedio. Aunque tienes algo de capacidad para evaluar y apreciar las cosas, esta se limita a apreciar los pensamientos del autor desde una óptica técnica, profesional. Solo puedes asimilar o entender por qué el autor hacía lo que hacía, pero no eres capaz de evaluar si los pensamientos y puntos de vista por los que aboga son correctos o no, si son cosas positivas o cómo de grande es el impacto que estos pensamientos y puntos de vista tienen sobre las personas una vez presentados, si este es positivo o negativo o qué consecuencias supone para ellas; no sabes nada de esto. De acuerdo con este nivel, el calibre de tales personas es solamente promedio. Solo pueden apreciar, pero no pueden evaluar y, por tanto, no pueden alcanzar el calibre de tener la capacidad para evaluar y apreciar las cosas. Algunas personas, sea cual sea el deber que hagan, tienen escasa capacidad para identificar las cosas. Creen que es aceptable hacerlas de cualquier manera. Sus puntos de vista y actitudes son muy turbios y nada claros. Da igual lo que diga cualquiera, ellos lo aceptan, no tienen puntos de vista ni principios de práctica precisos. Por consiguiente, no hacen bien ningún deber. Con independencia de cuál sea el trabajo que emprendan, son especialmente turbios y nada claros en lo que respecta a definir y establecer límites relativos a la positividad o la negatividad y si están bien o mal los diversos pensamientos y puntos de vista que surgen en el transcurso de su trabajo. Cuando les preguntan: “¿Es correcta esta especie de pensamiento o punto de vista que ha surgido?”, dicen: “La mente de las personas es libre. No debería estar confinada. Debe haber diversidad, se ha de permitir que se presente y exprese cualquier tipo de pensamiento”. Este es su punto de vista relativo a la existencia de diversos pensamientos. Es decir, no importa qué pensamientos o puntos de vista surjan; ya estén bien o mal, sean correctos o incorrectos, creen que se debería permitir que todos existan y se presenten con libertad. Consideran que, mientras alguien piense de cierta manera, mientras tenga alguna necesidad, mientras haya un público para algún pensamiento o personas que lo avalen, entonces hay valor en su existencia. Este pensamiento y punto de vista suyo es muy turbio. En palabras de los no creyentes, a menudo existe en una “zona gris” sin limitaciones. Estas personas no tienen estándares ni criterios estrictos para juzgar si las cosas son correctas o incorrectas. También se puede decir que tales personas no tienen una postura ni tampoco pensamientos o puntos de vista reales. Por supuesto, también se puede decir que estas personas no abogan de manera positiva por nada. Así que entonces, ¿pueden aceptar la verdad? ¿La pueden entender? En realidad, es difícil decirlo. Tener escaso calibre es problemático. Cuando aquellos de poco calibre se enfrentan a la aparición de dos pensamientos o puntos de vista al mismo tiempo, no tienen ninguna opinión propia; no saben cuál es correcto y cuál no. Sea cual sea el bando más poderoso, ese es el que siguen. A eso se le llama no tener una postura. Son unos individuos atolondrados. No vamos a discutir cómo es la búsqueda de su humanidad o cómo es su integridad; solo si nos referimos a su capacidad para evaluar y apreciar las cosas, el calibre de las personas así es apenas promedio. ¿Por qué digo esto? Porque, aunque su calibre permite que aprecien ciertas cosas a nivel de pensamiento, carecen de capacidad para evaluar su autenticidad e identificar si son buenas o malas, correctas o incorrectas. Por tanto, su calibre se clasifica como promedio. Dado que, cuando se trata de evaluar las cosas, sus pensamientos, puntos de vista y posturas son muy turbios y no adoptan como base y criterio las positivas, pueden hacer algunas cosas buenas, pero también otras malas. Pueden hacer algunas relativamente correctas que beneficien a los demás y asistan a la humanidad, pero al mismo tiempo pueden hacer otras que perjudiquen a los demás y tengan una influencia adversa sobre ellos. Por tanto, el calibre de tales personas es solo promedio. Por ejemplo, supongamos que hay una película en la que los pensamientos que propugna el director sean relativamente positivos y humanos y sean cosas que se conforman relativamente a las necesidades de la humanidad —necesidades que se justifican en la sociedad de hoy, tales como la democracia, la libertad, los derechos humanos y otras cosas positivas— y, por medio de la película, el director saca a relucir estas cosas de lo profundo de los pensamientos humanos para ayudar a que las personas las conozcan. Si alguien de calibre promedio ve esta película, es capaz de reconocer que estos pensamientos son buenos y correctos. Le es posible ver que estos pensamientos son relativamente populares y reverenciados en la sociedad de hoy, puede percibir la corrección de los pensamientos propugnados por el director. Pero si, en esta película, el director también propugna algunos pensamientos relativamente minoritarios —cosas que la mayoría de los adultos y de las personas con capacidad de comprensión no pensarían, que son muy extremas e incluso se puede decir que rara vez se ven o es casi imposible que ocurran de acuerdo con las leyes normales del desarrollo de las cosas—, entonces las personas de capacidad promedio para evaluar y apreciar las cosas no serían capaces de discernirlas cuando vieran la película. Pensarían: “Estos pensamientos concretos por los que aboga el director no son malos. Aunque se trate de cosas que solo son del agrado de un pequeño grupo de personas, que solo ellas las aceptan, estos pensamientos se deberían seguir reverenciando en la sociedad de hoy; se deberían hacer públicos para que todo el mundo los pueda conocer y aceptar”. Como ves, con independencia de si las cosas por las que aboga el director en la misma película son positivas o tienen una influencia negativa sobre las personas, las aceptarán e incluso les tendrán un aprecio especial. Para ellas, no hay una distinción clara ni definida entre lo correcto y lo incorrecto. Por tanto, pueden aceptar las cosas positivas en esta película y además pueden aceptar las negativas. Dado que pueden aceptar estas cosas, también las aplicarán. Las incorporarán a trabajos que expresen sus propios pensamientos y puntos de vista o se las inculcarán a otros en la vida cotidiana para influenciarlos. Por supuesto, las cosas positivas tendrán un buen efecto en las personas, mientras que las negativas, sin duda, tendrán uno negativo. Por tanto, tales personas también harán algunas cosas malas mientras hacen cosas buenas. Es decir, por ejemplo, te darán un plato de gachas cuando tengas hambre, pero no estará limpio y estará mezclado con un poco de arena, por lo que comerlo durante un largo periodo de tiempo será malo para tu salud. O te darán un plato de comida, pero en él habrá moscas y mosquitos. Puede que te parezca sabroso, pero contiene algunas bacterias dañinas para el cuerpo. Aunque tales personas habrán resuelto tu hambre y llenado tu estómago, también habrán causado algunos efectos adversos a tu cuerpo. Del mismo modo, si te falta discernimiento, cuando ves un trabajo, es muy probable que aceptes algunos pensamientos y puntos de vista incorrectos derivados de este, que estos te desorienten y te envenenen. Por tanto, poseer la capacidad para identificar las cosas también es muy importante. Estas son las manifestaciones de las personas de calibre promedio en cuanto a su capacidad para evaluar y apreciar las cosas.

El siguiente nivel es el de las personas de poco calibre. Estas no tienen capacidad para evaluar y apreciar las cosas. Es decir, cuando ven cualquier cosa, no saben qué pensamientos y puntos de vista tener como correctos ni saben qué ángulo o postura es correcto asumir. Ni siquiera saben qué clase de pensamientos y puntos de vista incorrectos tiene la gente respecto a esta cuestión o qué pensamientos solían gobernarlas al enfrentarse a tales cuestiones; esto implica lógica del pensamiento y las personas de poco calibre simplemente se quedan cortas en esto; así que de ninguna manera pueden apreciar las cosas. Solo después de que alguien sea capaz de apreciar las cosas se puede decir cómo es su apreciación de estas o si tiene capacidad para evaluarlas. Si ni siquiera puede apreciarlas, no tiene sentido discutir si tiene capacidad para evaluarlas. Por ejemplo, después de leer un artículo, hay quien dice: “Este artículo usa un lenguaje florido, está expresado con mucha fluidez y es bastante humorístico. ¡Está maravillosamente escrito!”. Alguien pregunta: “¿Qué pensamientos y puntos de vista pretende expresar el autor en este artículo? ¿Cuál es su actitud hacia las personas, acontecimientos y cosas de este tipo?”. “Ah, ¿es que hay una actitud? ¿También implica pensamientos y puntos de vista? No he reparado en ello. En cualquier caso, creo que su artículo está bien escrito y he disfrutado al leerlo”. La otra parte pregunta: “Entonces, ¿qué pensamientos y puntos de vista de los que expresa has disfrutado? ¿Sabes qué párrafo o qué historia expresan qué clase de pensamientos y puntos de vista del autor y cuál es la idea central del artículo?”. Dice: “Aún no lo he averiguado”. Lo lee dos o tres veces más y todavía le parece que el artículo está bien escrito y es elocuente. En cuanto a qué pensamientos y puntos de vista expresa, eso no es capaz de percibirlo. Esto deja en evidencia cómo es su calibre, ¿verdad? Si lee este artículo y no puede percibir qué pensamientos y puntos de vista se explican en él, de esta persona solo se puede decir que carece de capacidad para evaluar y apreciar las cosas y que su calibre es escaso. Si el artículo contiene un lenguaje claro que ya explica los pensamientos y puntos de vista correctos y sigue sin poder percibirlo, esto prueba que su calibre es extremadamente escaso. Lo único que puede decir es: “El artículo está bien escrito, el lenguaje es fluido y el estilo de escritura es bueno”, pero no sabe ni entiende si los hechos discutidos en el artículo son objetivos, qué hace sentir a los lectores o qué pueden estos aprender y sacar en claro; tendrían que preguntarle al autor. Esto demuestra por entero que tales personas tienen poco calibre. ¿De qué manera se muestra su poco calibre? En que no entienden qué son los pensamientos y puntos de vista ni cómo apreciar las cosas y, por supuesto, en mayor medida, en que son del todo incapaces de evaluarlas. De manera colectiva, a esto se le denomina carecer de capacidad para evaluar y apreciar las cosas. Aquellos que carecen de capacidad para evaluar y apreciar las cosas son peores que las personas de calibre promedio en el sentido de que no solo carecen de capacidad para evaluar las cosas, sino también para apreciarlas. Por tanto, en lo que respecta a las cosas al nivel de los pensamientos y puntos de vista, la lógica del pensamiento o a si algo es acorde a la humanidad o a las leyes objetivas de las cosas, no pueden desentrañarlas ni saben cómo apreciarlas. No pueden siquiera percibir si este artículo explica cualquier pensamiento o punto de vista y mucho menos identificar si estos son correctos o incorrectos. El hecho de que sepan leer cosas relacionadas con las palabras, el conocimiento, las habilidades técnicas y las profesiones solo se debe a que han ido a la escuela, pero mantienen un nivel en el que pueden leer, ver y escuchar las cosas sin poder apreciarlas. Tales personas son las de escaso calibre. Estas pueden hablar sobre cosas relacionadas con el nivel de las habilidades y las profesiones técnicas o el conocimiento, como de qué persona famosa es esta obra, qué cita de un famoso se menciona, qué estilo de expresión se ha referenciado o qué habilidad técnica o profesión se utilizó para lograrlo; pueden percibir estas cosas. Sin embargo, no entienden los conceptos que se propugnan y se expresan desde la base del nivel de estas profesiones, habilidades técnicas o conocimiento, así como cuáles son los conceptos, bases o fundamentos detrás del diseño y la presentación de estas cosas. Esto es lo que significa tener poco calibre. Tales personas tienen una característica: no saben cómo reflexionar o pensar sobre los problemas. No saben cómo identificar, juzgar o llegar a conocer la causa original y la esencia del fenómeno causado por algo o la futura dirección del desarrollo de este fenómeno y el impacto que tendrá en las personas, acontecimientos y cosas. Tales personas no tienen pensamiento normal. Aquello que pueden entender y la experiencia de vida que pueden captar son extremadamente limitados. Sean cuales sean los asuntos complejos a los que se enfrenten, no pueden entenderlos ni desentrañarlos. Es decir, solo pueden pensar sobre las palabras que oyen y el texto que ven en la superficie respecto a algo, además de en las formas y métodos externos involucrados; solo alcanzan este nivel. En cuanto a aspectos más profundos, como las relaciones, la lógica y las mutuas influencias entre cosas distintas, tampoco piensan en ellos ni son capaces de hacerlo. Hay quienes incluso piensan sobre algo hasta el punto de perder el apetito, el sueño y deprimirse y aun así no pueden desentrañarlo. Esto es lo que significa tener poco calibre. La medida de si una persona tiene la capacidad para evaluar y apreciar las cosas depende de si, a la hora de enfrentarse a un asunto, puede emitir juicios para plantear diversas posibilidades relativas a las complejas relaciones, conexiones o influencias mutuas entre las diversas cosas, además de los efectos derivados que podrían lograr. Si una persona solo puede decir lo que alguien dijo o hizo, si solo relata lo que ha visto u oído sin ningún discernimiento y sin ser capaz de percibir ningún problema, esto indica que no tiene pensamiento normal. La gente que carece de capacidad para pensar carece de capacidad para apreciar las cosas y, por supuesto, también de capacidad para evaluar y apreciar las cosas y no sabe pensar. Por tanto, ¿por qué hace falta que discutamos esta capacidad? Si las personas carecen de las diversas capacidades para apreciar el mundo material, su calibre es escaso. No saben cómo pensar y su pensamiento carece de lógica, así que tales personas carecen de capacidad para comprender la verdad. Esto es porque, por una parte, la verdad implica diversos aspectos de las cuestiones en la vida real de las personas. Al mismo tiempo, también implica los diversos principios que las personas deberían practicar para desechar sus actitudes corruptas. Por supuesto, involucra incluso más a los distintos tipos de problemas, simples o complejos y con múltiples facetas, que las personas afrontan en la vida real y a las relaciones entre ellos. Ya se trate de una verdad simple o de verdades múltiples, interconectadas, ninguna verdad es un precepto; en cambio, son principios o criterios para medir una categoría de cosas. Si hablamos de principios y criterios, no son preceptos ni fórmulas como uno más uno es igual a dos. Ya que no son fórmulas, cuando nos enfrentemos a asuntos en la vida real, la gente debe ser capaz de reflexionar y buscar los problemas de humanidad que están implicados, si las revelaciones de humanidad en este aspecto contienen elementos de un carácter corrupto y qué estados y revelaciones existen para el mismo tipo de carácter corrupto, además de qué aspectos de la verdad debería practicar la gente y a cuáles atenerse para transformarlo; todo eso lo debe entender la gente. Si solo conoces las palabras de la verdad, pero no sabes qué son los principios de los que se habla en este aspecto de ella, entonces no sabrás qué correlación tienen con las cosas de la vida real ni sabrás cómo practicar la verdad. Si no cuentas con la capacidad para comprender la verdad, no serás capaz de hacer una correlación con los problemas que existen en ti mismo o con los problemas que te encuentras en la vida real. No sabrás cuántos aspectos de la verdad están implicados, cuál es la senda de práctica y entrada o qué problemas deberías resolver. Por supuesto, es impensable que vayas a ser capaz de contemplar a las personas y las cosas o de comportarte y actuar según las palabras de Dios o que podrás atenerte a los principios-verdad o practicar según ellos. Si careces de capacidad para apreciar a ciertas personas, acontecimientos y cosas relacionados con la vida humana, no tienes pensamientos ni puntos de vista respecto a ellos y, en lo fundamental, no puedes captar cosas relacionadas con el nivel de pensamiento, no tienes capacidad para apreciarlas y, con mayor razón, careces de la capacidad para evaluarlas, se puede decir que careces de capacidad para comprender la verdad. Si no tienes capacidad para comprender la verdad y eres incapaz de entenderla, ¿qué harás para cambiar los defectos en tu humanidad y para desechar tus actitudes corruptas? Si no tienes capacidad para comprender la verdad, no sabrás qué principios-verdad están implicados en el asunto ante ti. Por supuesto, tampoco sabrás a qué principios-verdad deberías atenerte. En ese caso, actuarás a ciegas, ya sea siguiendo preceptos, actuando según nociones y figuraciones o bien cometiendo fechorías imprudentes. No entender la verdad lleva a estas consecuencias, a estas manifestaciones.