Cómo perseguir la verdad (7) Parte 4
Cómo evaluar integralmente el calibre de las personas
Acabamos de terminar de debatir sobre la última de las once capacidades para evaluar el calibre de una persona, la capacidad de innovación. Después de compartir estas once capacidades, ¿tenéis un poco más claro vuestro propio calibre? (Sí). Entonces, ¿sois capaces de evaluarlo? ¿Podéis evaluar con precisión cuál es en realidad vuestro propio calibre? Hay un estándar de medida en lo que respecta a determinar si tu propio calibre es bueno, promedio, escaso o inexistente; no puedes fijarte solo en un aspecto, se debe evaluar de manera integral. Entonces, ¿en qué aspectos hay que fijarse para evaluar el calibre de una persona? A juzgar por las manifestaciones de las once capacidades que hemos compartido, para que se evalúe que el calibre de una persona es bueno, como poco, debe poseer varias capacidades relativamente importantes. Consideradlo un momento: ¿cuáles de las once capacidades son las principales para poder demostrar que una persona tiene buen calibre? ¿Podéis valorar esto? Se debe invertir el orden, empezando por la última capacidad: una persona con buen calibre debe poseer, al menos, capacidad de innovación; a continuación, están la capacidad para evaluar y apreciar las cosas, la capacidad para tomar decisiones y la capacidad para responder a las cosas; luego vienen la capacidad para identificar las cosas, la capacidad para emitir juicios y la capacidad cognitiva. Por último, está la capacidad para aceptar las cosas, la capacidad de comprensión, la capacidad para entender las cosas y la capacidad de aprendizaje. El orden es este. ¿Por qué se invierte el orden? El orden que dispusimos al inicio era de abajo a arriba, pero para evaluar si una persona tiene buen calibre, se cambia para que sea de arriba abajo. Una persona con buen calibre debe al menos poseer capacidad de innovación. Esto se alcanza sobre la base de poseer de antemano capacidad para tomar decisiones, capacidad para evaluar y apreciar las cosas y capacidad para identificar las cosas. Si eres capaz de ser consciente de las cosas, identificarlas y juzgarlas, así como también posees la capacidad para entender las cosas y luego puedes innovar, eso te hace una persona con buen calibre. Tales personas son aquellas con capacidad de liderazgo, capaces de acceder al nivel de toma de decisiones; tienen talento para ser líderes y pueden dirigir cierto campo del trabajo. Son personas de buen calibre. Las personas con calibre promedio son aquellas cuyas capacidades en todos los aspectos, desde la capacidad de innovación hasta la capacidad de aprendizaje, son todas promedio. Su eficiencia y los resultados al hacer las cosas son ambos promedio. Son personas de calibre promedio. ¿Cuál es una manifestación principal de las personas con calibre promedio? Su comprensión y entendimiento de los principios carece de profundidad y no es muy preciso. En su puesta en marcha y práctica siempre aparecen lagunas y desviaciones. Siempre se están perdiendo cosas, olvidan esto y aquello y no pueden tomarlo todo en cuenta de manera exhaustiva. Por ejemplo, se les escoge para ser líderes de la iglesia, pero son incapaces de hacerse cargo de todos los aspectos del trabajo de manera exhaustiva. Cuando son responsables del trabajo evangélico, solo se concentran en ese trabajo y no pueden encargarse de ningún otro. Puede que hagan que el trabajo evangélico avance, pero no disponen de tiempo para hacer preguntas sobre el trabajo relacionado con textos o el de producción de películas. ¿Por qué? Porque su calibre es totalmente promedio y solo pueden lidiar con un aspecto del trabajo; apenas se las arreglan para ser competentes en un campo del trabajo, pero una vez que se les pide que se ocupen también de otro, se quejan amargamente y se sienten abrumadas, incapaces de hacer bien ninguno. En su trabajo, siempre tiene que haber alguien que supervise, recuerde, inspeccione y revise lo que hacen. Siempre tiene que haber alguien a su lado para apoyarlas, para compartir la verdad, para enfatizar repetidas veces los principios del trabajo y las diversas desviaciones y lagunas que es probable que ocurran. Siempre ha de haber alguien que se los recuerde. ¿Por qué siempre necesitan que alguien se los recuerde y les dé indicaciones? No es porque su experiencia en el trabajo sea inadecuada, sino porque su calibre es promedio. No pueden anticipar situaciones y problemas que probablemente surjan o bien son capaces de anticipar muy poco. Por tanto, siempre tiene que haber alguien a su lado para guiar, revisar y hacer seguimiento y con frecuencia comprobar que va todo bien. Al comprobarlo, resulta que bien no han llevado a cabo este aspecto del trabajo o bien han olvidado este otro; si no es así, han descuidado algún aspecto o no saben cómo proceder, sin embargo, todavía no saben a quién preguntar o cómo buscar y todavía están esperando. En resumen, su capacidad para ser competentes en el trabajo es muy promedio. Este “promedio” no tiene nada que ver con la determinación que tengan o lo fuertes que sean, con cuánto les guste desempeñar el trabajo o cuántas adversidades puedan soportar y cuánto precio paguen; no tiene nada que ver con esto. En cambio, se refiere solamente a que su capacidad de trabajo es promedio. La gente de buen calibre, por otra parte, básicamente no comete grandes errores en su trabajo. Los principios, la dirección y el esquema general que siguen son esencialmente precisos. Aunque con frecuencia pasen por alto algunos pequeños detalles, estos no afectan a la eficacia ni a los resultados del trabajo general. Se trata de personas con buen calibre. Por supuesto, ningún humano es perfecto. Incluso las personas con buen calibre puede que tengan algunas lagunas menores en su trabajo; a veces puede que se les pase algo por alto en un momento dado, o que descuiden un poco un punto del trabajo por haber estado ocupadas con otro hace poco. Sin embargo, solo en lo que respecta a su calibre, pueden darle la vuelta rápidamente a la situación y gestionarla y controlarla, garantizando que el trabajo general básicamente no tenga errores y se lleve a cabo generalmente conforme a los principios-verdad, los arreglos del trabajo o las estipulaciones de los decretos administrativos, con lo que procede de manera ordenada. Incluso cuando los anticristos o las personas malvadas aparecen para causar perturbaciones dentro del ámbito de su trabajo, dado que poseen la capacidad para responder a las cosas, lidiarán rápidamente con la situación. Se ocuparán y resolverán el asunto a la primera oportunidad, garantizarán que el trabajo de la iglesia vuelva rápido a la trayectoria correcta y que el entorno para que los hermanos y hermanas hagan su deber no se vea afectado. Incluso cuando surgen situaciones inesperadas, las personas con buen calibre saben cómo lidiar con ellas. Aunque no hayan lidiado antes con tales situaciones, sabrán cómo buscar los principios. Dado que poseen la capacidad para identificar, juzgar y ser conscientes de las cosas, resolverán rápidamente los problemas de acuerdo con los principios. Son del todo capaces de resolver problemas. Sus capacidades para identificar las cosas, responder a ellas y hacer juicios les permiten desactivar y apaciguar rápidamente situaciones inesperadas, logrando salvaguardar el progreso normal y ordenado del trabajo de la iglesia y los intereses de la casa de Dios, lo que garantiza que tales situaciones no se repitan o sigan sin apaciguarse durante un largo periodo. Al mismo tiempo, tanto los principios según los cuales lidian con las cosas como los resultados finales que logran sirven para salvaguardar los intereses de la casa de Dios. Las personas con buen calibre pueden conseguir en su trabajo una alta eficacia y buenos resultados. Sin embargo, cuando las personas con calibre promedio lidian con los problemas que tienen lugar en el trabajo de la iglesia o en la vida diaria, se sienten hasta cierto punto abrumadas y les parece algo difícil. Su manejo de los problemas a menudo es ineficaz y muy lento. Respecto a los problemas que deberían resolverse en uno o dos días, como no pueden desentrañarlos, puede que tengan que esperar y reflexionar sobre ellos entre tres y cinco días. No pueden tomar decisiones decisivas para darle la vuelta a la situación, sino que en su lugar se muestran indefensas y solo pueden dejar que la situación continúe deteriorándose. Únicamente pueden lidiar con algunas tareas simples, como verificar hechos, preguntar a las personas relevantes por la situación o arreglar los problemas e informar a los superiores. Los problemas que otros pueden resolver en dos días, a ellas les llevan quince. Aunque los problemas se acaban resolviendo, la demora prolongada causa algunas pérdidas al trabajo de la iglesia. Durante este tiempo, los anticristos podrían desorientar a algunas personas, se podrían perder ofrendas o ciertos aspectos del trabajo podrían sufrir pérdidas porque los problemas no se resolvieron con celeridad. Aunque después se aporte una compensación o una recompensa y se acabe lidiando con las personas correspondientes, los resultados y la eficiencia son bastante mediocres. Es como la extinción de incendios; las personas de buen calibre tienen un don para apagar incendios, logran buenos resultados e impiden pérdidas económicas. Sin embargo, aquellos de calibre promedio, debido a sus métodos inadecuados, a carecer de medidas de emergencia, actuar con lentitud y a su incapacidad para tomar decisiones decisivas y captar los puntos clave para resolver el problema, acaban causando grandes pérdidas. Hay quien dice: “Estoy dispuesto a aportar una compensación por las pérdidas que he causado”. Si solo se trata de pérdida económica, la compensación puede resolver el problema. Sin embargo, si te enfrentas a los arrestos del gran dragón rojo y no logras manejarlo adecuadamente, con lo que causas pérdidas al trabajo de la iglesia, ¿puedes compensar eso? ¿Puedes permitirte compensar el coste del retraso en el trabajo y el tiempo perdido? Cuando suceden acontecimientos inesperados, la capacidad para responder a las cosas, hacer juicios, identificar las cosas e incluso la capacidad para tomar decisiones de las personas con calibre promedio son todas promedio, así pues, se ocupan de los problemas con lentitud y con una eficacia extremadamente baja y sus medidas de emergencia no son eficaces, lo que al final da lugar a resultados insatisfactorios en el trabajo y a algunas pérdidas. Aunque los problemas acaban por resolverse, las prolongadas demoras que se suceden y la reducción en la eficacia dan lugar a pérdidas. Por tanto, se califica a estas personas como de calibre promedio. Hay quienes dicen: “Eso no es justo. También dedicaron esfuerzo, trabajaron con empeño y resolvieron los problemas. ¿Cómo puedes seguir diciendo que su calibre es promedio?”. No se pueden valorar tales asuntos desde las emociones o los sentimientos. Al hablar objetivamente y con justicia, en lo que se refiere al nivel que puede alcanzar el calibre de una persona, tu calibre es promedio. ¿Por qué? Porque hay personas con un calibre más alto que el tuyo; en situaciones donde su humanidad es más o menos la misma que la tuya, la gente de buen calibre lidia con los problemas de manera más eficiente, con mejores resultados y menos pérdidas que tú. Por tanto, tu calibre solo se puede calificar como promedio. ¿Lo entiendes? (Sí). La razón por la que a tales personas se las califica como de calibre promedio es que existen otras que tienen buen calibre y son más eficientes y logran mejores resultados en sus acciones que ellas. Por tanto, su calibre es promedio. Esta explicación es justa y razonable. Hay quien dice: “Son sinceras y volcaron el corazón en esta tarea; soportaron muchas adversidades y el precio que pagaron no fue pequeño”. ¿De qué sirve decir eso? ¿Significa que tienen buen calibre? Con independencia de cómo sea su humanidad, sus emociones o deseos, en lo que meramente se refiere a su calibre, estas son manifestaciones de tener calibre promedio.
¿Cuáles son las manifestaciones de las personas con escaso calibre? Visto desde la óptica de las diversas capacidades, las personas de escaso calibre poseen relativamente algo de capacidad de aprendizaje y de capacidad para entender las cosas. Al aprender ciertos conocimientos, teorías, habilidades profesionales o asignaturas académicas, pueden recordarlos con solidez y precisión, hasta anotan los puntos clave en su cuaderno. Como han recibido educación, su capacidad para entender las cosas no es demasiado escasa, puede alcanzar un nivel promedio. Sin embargo, no poseen las capacidades que vienen después de la capacidad de comprensión, como la capacidad para aceptar las cosas y la capacidad para identificarlas. Es decir, sus capacidades siguen limitándose al aprendizaje y al entendimiento de teorías, conocimientos, habilidades técnicas o profesiones a nivel textual. Cuando se trata de contemplar a las personas, lidiar con los asuntos, resolver problemas y poner en marcha arreglos del trabajo en la vida real, a eso no alcanzan. Sus capacidades se siguen limitando a la capacidad de aprendizaje y a la capacidad para entender las cosas; pueden alcanzar la capacidad de comprensión, pero no les llega para la capacidad para aceptar las cosas. Las personas que poseen capacidad para aceptar las cosas pueden saber a qué cosas de la vida real corresponden estos principios, teorías y fundamentos, así como cuáles son prácticos y aplicables, cuáles no son prácticos y cuáles son apropiados para ellas mismas y cuáles no. Aquellos con escaso calibre, sin embargo, no pueden desentrañar estas cosas. Por ejemplo, existe un variado conocimiento sobre salud y materiales de entrenamiento para fitness disponible en internet. Las personas con escaso calibre también pueden aprender a ejercitarse y cuidarse a partir de estos recursos. Poseen capacidad de aprendizaje, capacidad para entender las cosas y capacidad de comprensión y, además, saben encontrar lo que les gusta. Sin embargo, en lo que respecta a cuáles de estas cosas son prácticas, efectivas y de veras necesarias para las personas, eso es algo que aquellos de escaso calibre no pueden identificar. En lo que respecta a la capacidad para aceptar las cosas, no les alcanza. Hoy se dice en internet que las espinacas estofadas con tofu son muy nutritivas, así que las comen todos los días. Pero después de comerlas durante un tiempo, no tienen ni idea de qué efectos tienen o de si causan el efecto que se asegura en internet. Más adelante, en internet se dice que las espinacas y el tofu no son compatibles y, al enterarse de esto, nunca más vuelven a preparar espinacas estofadas con tofu. En cuanto a si las espinacas y el tofu son en realidad altamente nutritivos o incompatibles, eso ya no lo saben ni lo van a preguntar; lo único que saben es seguir a ciegas. La información está muy desarrollada en la actualidad, las distintas noticias son sumamente complejas. Ellos no pueden distinguir lo que está bien de lo que está mal ni lo correcto de lo incorrecto. Lo leen y lo escuchan todo, creen que cualquier cosa que no hayan oído antes, cualquier cosa novedosa o en apariencia profunda, debe ser buena. Por ejemplo, se dice en internet que comer chocolate es bueno para el corazón, así que comen chocolate a diario. Por consiguiente, sufren de calor interno, les salen llagas en la boca, se les ponen los ojos rojos y les pitan los oídos. De hecho, lo que se decía era que comer chocolate con moderación es bueno para el corazón, pero ellos no recordaron las palabras “con moderación”. Son incapaces de captar el punto clave y acaban por hacerse daño. Unos cuantos días después, en internet se dice: “Comer chocolate es malo para el corazón y comer demasiado también puede causar aumento de peso”. Los que son capaces de identificar sabrían que comer demasiado es malo para el cuerpo, pero comer con moderación está bien. Sin embargo, ellos no pueden identificar esto; después de oírlo, dejan de comer chocolate por completo. Pasan de un extremo a otro, se inclinan demasiado a la izquierda o demasiado a la derecha y aun así se creen que están a la última: “Mira, todo lo que internet dice que es bueno, yo lo consumo; lo que dice que es malo, no lo consumo. Soy alguien que está al día con la tendencia de los tiempos”. En realidad, son personas sin capacidad para identificar las cosas, individuos atolondrados que siguen a ciegas a la multitud. Hay todo tipo de información en internet y la mayoría de las afirmaciones no son precisas. Por supuesto, también hay una pequeña cantidad de información y afirmaciones que son correctas. Hace falta que seas capaz de identificarlas. En cuanto a qué información aceptar, debes valorarla de acuerdo con tus necesidades, con si es beneficiosa para ti y con si la información es positiva. La gente con escaso calibre carece de capacidad para identificar tales cosas. Se quedan cortos en todas las capacidades, desde la de aceptar las cosas en adelante. Se limitan a aprender y comprender cosas en los niveles textual, teórico y de conocimiento, pues poseen cierta capacidad de comprensión. Sin embargo, en cuanto a identificar más a fondo la exactitud de las diversas afirmaciones y si son valiosas y significativas, las personas de escaso calibre no poseen la capacidad de juzgar ni identificar esto. Y luego tenemos la capacidad para responder a las cosas, que las personas con poco calibre tampoco poseen. A la hora de enfrentarse a los diversos problemas que surgen en la vida real o en la senda de la supervivencia, no pueden lidiar con ellos a partir de los principios-verdad que conocen o que han captado. Por muchas palabras y doctrinas que puedan pronunciar, estas son vacías y nada prácticas. En lo que se refiere a los problemas que suceden en su entorno o a la senda de supervivencia, confían en sus propios trucos insignificantes para lidiar con ellos; tratan de evitar sufrir pérdidas y ya está, al tiempo que no logran llegar al nivel de experimentar, comprender o verificar los principios que han captado. Asimismo, aquellos con escaso calibre tampoco tienen capacidad cognitiva. Es decir, cuando surge cualquier problema, no pueden sacar ninguna conclusión ni reconocer la esencia del asunto mismo, la causa principal detrás de este o las consecuencias a las que puede llevar en el futuro. Las personas de escaso calibre no saben cómo pensar sobre estas cosas en absoluto, menos aún aplicar la verdad o los principios y las leyes de las diversas cosas que han captado para afrontar y lidiar con tales problemas. Como su calibre es escaso, su pensamiento es por tanto simplista y superficial y su perspectiva sobre las cuestiones tiene desviaciones. Asimismo, lo que es incluso más problemático es que no saben desde qué óptica es posible contemplar las cosas correctamente. Por tanto, no pueden desentrañar la esencia de nada ni juzgar si algo es correcto o si está bien o está mal. Sin juicio, no pueden identificarlo; por supuesto, tampoco tienen entonces capacidad para responder a las cosas, ya no digamos capacidad para tomar decisiones. Los hay que dicen: “Las personas con escaso calibre también saben qué comer y qué ropa ponerse a diario y saben gestionar su vida diaria”. Eso no es lo que significa tener calibre. Tener calibre se refiere a ser capaz de lidiar con diversos problemas esenciales a los que se enfrentan en la vida y en la senda de la supervivencia de acuerdo con los principios-verdad que uno entiende. Entre los diversos problemas a los que uno se enfrenta en la vida, se incluye evaluar a una persona y lidiar con un asunto, entre otros. Los problemas a los que te enfrentas en la senda de la supervivencia incluyen enfrentarse a problemas importantes del bien y el mal, a entornos que Dios ha dispuesto para ti, a la soberanía de Dios, a asuntos relativos a las expectativas y el destino, a cómo elegir el camino hacia delante y cosas por el estilo; todo esto pertenece a los problemas relacionados con la supervivencia. Si alguien no tiene capacidad para lidiar con los problemas que ocurren en la vida o en la senda de la supervivencia, esto significa que carece de capacidad para tomar decisiones. La mente de tales personas está en blanco, así que hablar sobre su capacidad para evaluar y apreciar las cosas está un tanto injustificado. Por supuesto, la última capacidad, la de innovación, escapa incluso más al alcance de las personas con escaso calibre. Es como debatir si el rey de las bestias es el león o es el tigre. Al menos, ambos son candidatos cualificados porque tanto los leones como los tigres poseen el aire y las capacidades de un soberano entre las bestias. Cada uno tiene sus propios puntos fuertes y, al comparar al uno con el otro, es posible que queden empatados, lo que los cualifica para competir por el título de rey de las bestias. Si comparas a los ñus, los alces o los yaks con los leones y los tigres para decidir quién es el rey de las bestias, la gente se reirá de ti. ¿Por qué se va a reír de ti? (Porque estos animales no son comparables). No están al mismo nivel, no pertenecen a la misma categoría de peso; no son comparables. De manera similar, las personas de escaso calibre carecen de pensamientos propios y de capacidad para valorar y apreciar personas, acontecimientos o cosas a un nivel mental. Por tanto, ni siquiera merece la pena hablar sobre si tales personas poseen la capacidad para evaluar y apreciar las cosas. La capacidad para evaluar y apreciar las cosas es relativamente avanzada y se aplica a las personas con buen calibre. La capacidad de innovación, entonces, se aplica más si cabe a las personas con buen calibre. La capacidad de innovación se juzga por la capacidad de una persona para lidiar de manera práctica con cualquier cosa en la vida real. Aquellas con escaso calibre no solo carecen de pensamientos y de pasos en cualquier cosa que hacen, sino que además no tienen capacidad alguna para conseguir que se hagan las cosas, así que no se puede decir que tengan ninguna capacidad de innovación. Por tanto, ¿qué capacidades tienen las personas sin calibre? La mayoría de las personas sin calibre comparten una característica común: no tienen puntos fuertes. En lo referente a la capacidad expresiva, no tienen ninguna; en lo que se refiere a cualquier punto fuerte técnico o profesional, tampoco. Incluso a la hora de realizar la tarea más sencilla, como limpiar, no disponen de soluciones rápidas y concisas ni de pasos ni orden. A partir de llevar a cabo un trabajo sencillo, puedes darte cuenta de cuáles son las características de las personas sin calibre. La característica más obvia de las personas sin calibre es que carecen de capacidad en cualquier aspecto. Dicho con sencillez, ni siquiera pueden gestionar su propia vida humana o las necesidades más básicas: todo ello es un completo desorden y carece de cualquier principio. La descripción más exacta de las personas sin calibre es que no pueden lograr nada y viven meramente para satisfacer sus necesidades básicas diarias, sin más. Ya se ha explicado con claridad todas las diversas manifestaciones de las personas con diferentes niveles de calibre, además de las características del calibre y las capacidades que poseen. Si las habéis comprendido, seréis capaces de aprender a discernir y tratar a las personas de distintos calibres.