772 La resolución que deberían tener los descendientes de Moab

I

No hay gente más retrógrada o corrupta

que los descendientes de Moab.

Ellos no aceptan la existencia de Dios.

Entonces sólo si son conquistados,

sólo si pueden amar a Dios,

sólo si esa gente puede alabarlo,

será este el testimonio de la conquista.

Al final dirás: “Estamos malditos,

somos descendientes de Moab.

Esto no lo podemos cambiar porque Dios lo decretó.

Pero nuestro vivir y entender pueden cambiar,

y hemos decidido complacerlo”.

II

Aunque no eres Pedro,

eres capaz de vivir a semejanza de Pedro,

y de dar testimonio como Job y Pedro.

Ese es el más grande testimonio.

Al final dirás: “No somos israelitas.

Somos los abandonados descendientes de Moab.

No merecemos disfrutar de las bendiciones de Dios”.

Al final dirás: “Estamos malditos,

somos descendientes de Moab.

Esto no lo podemos cambiar porque Dios lo decretó.

Pero nuestro vivir y entender pueden cambiar,

y hemos decidido complacerlo”.

III

“No somos Pedro, no tenemos su calibre.

No somos Job, no tenemos la determinación de Pablo.

No podemos dedicarnos tanto a Dios como lo hizo Pablo.

Pero Dios aún hoy nos ha levantado.

Entonces debemos complacer a Dios y estamos dispuestos.

Aunque no estamos capacitados, aún tenemos determinación”.

Al final dirás: “Estamos malditos,

somos descendientes de Moab.

Esto no lo podemos cambiar porque Dios lo decretó.

Pero nuestro vivir y entender pueden cambiar,

y hemos decidido complacerlo”.


Adaptado de ‘La verdad interna de la obra de conquista (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

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