862 Dios encarnado es el más adorable

Tras Su encarnación, entre los hombres Él vivió;

vio la depravación del hombre y la situación de su vida.

Dios encarnado sintió el desamparo del hombre,

su patetismo, la tristeza en su interior.

Dios ganó más compasión por la condición humana

y más preocupación por Sus seguidores

por Sus instintos en la carne.

En el corazón de Dios, los que quiere gestionar y salvar

significan todo para Él; los valora por encima de todo.

Un gran precio ha pagado; ha soportado rebeldía y dolor.

Pero nunca desterrará al hombre, incansable en Su obra,

sin quejas ni lamentaciones.

Dios ganó más compasión por la condición humana

y más preocupación por Sus seguidores por Sus instintos…

Dios ganó más compasión por la condición humana

y más preocupación por Sus seguidores

por Sus instintos en la carne.

Adaptado de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior: 861 El amor de Dios por el hombre

Siguiente: 863 Dios encarnado ha vivido durante mucho tiempo en medio de la humanidad

El fin de todas las cosas se está acercando, ¿quieres saber cómo el Señor recompensará el bien, castigará el mal y determinará el fin de cada uno? Bienvenido a contactarnos para descubrir la respuesta.

Contenido relacionado

Contemplando la aparición de Dios en Su juicio y Su castigo

Como cientos de millones de otros seguidores del Señor Jesucristo, nosotros acatamos las leyes y los mandamientos de la Biblia, gozamos la abundante gracia del Señor Jesucristo y nos reunimos, oramos, alabamos y servimos en el nombre del Señor Jesucristo, y todo esto lo hacemos bajo el cuidado y la protección del Señor. Muchas veces somos débiles y muchas veces fuertes. Creemos que todas nuestras acciones están en conformidad con las enseñanzas del Señor. Se sobreentiende, entonces, que también creemos que caminamos el camino de la obediencia a la voluntad del Padre que está en el cielo. Anhelamos el regreso del Señor Jesús, la gloriosa llegada del Señor Jesús, el fin de nuestra vida en la tierra, la aparición del reino, y todo lo que se predijo en el Libro de Apocalipsis: el Señor llega y trae el desastre, y recompensa a los buenos y castiga a los malvados, y se lleva en los aires a los que lo siguen y acogen Su regreso para que se encuentren con Él. Cada vez que pensamos en esto, no podemos evitar que la emoción nos embargue. Estamos agradecidos de haber nacido en los últimos días y somos lo suficientemente afortunados de ser testigos de la venida del Señor. Aunque hayamos sufrido persecución, es a cambio de “un peso de gloria que sobrepasa todo y que es eterno”; ¡qué bendición que así sea! Todo este anhelo y la gracia que otorga el Señor muchas veces nos vuelven más formales en la oración y nos reúnen con más frecuencia. Tal vez el año que entra, tal vez mañana o tal vez incluso antes, cuando el hombre no se lo espere, el Señor de repente llegará y aparecerá entre un grupo de personas que han estado esperándolo atentamente.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro

Contacta con nosotros por WhatsApp