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249 El amor de Dios

I

En este mar de gente,

¿quién sabe que Dios se encarna en los últimos días?

Él camina en las iglesias, habla, hace Su obra,

en silencio expresa la verdad. Es humilde y se oculta.

Soporta humillaciones. Oh Dios, te haces carne,

sufres adversidades por la salvación de la humanidad.

¿Por qué el hombre te rechaza y te niega?

Oh Dios, Tu verdad es el camino de vida eterna,

Tus palabras son la verdad, el camino y la vida.

son amor y bendiciones para el hombre.

El juicio y las pruebas de las palabras de Dios

nos transforman y salvan,

nos permiten vivir como humanos.

Dios merece el amor y alabanza eterna del hombre.

Gracias por Tu amor, gracias por Tu amor,

gracias por Tu amor, oh Dios.

II

En este mar de gente,

no somos nada, nadie nos cuida.

Siempre luchando, vivíamos en pecado,

perdidos en la oscuridad, sin dirección.

Fue Dios quien nos tuvo en cuenta,

y Dios fue quien nos elevó.

Satanás nos ha corrompido,

nos ha manchado y nos ha mancillado.

Pero Dios no nos ha abandonado,

sino que juzga, castiga y purifica,

despertando nuestros corazones

para sentir Su cariño, Su cariño y Su belleza.

El juicio y las pruebas de las palabras de Dios

nos transforman y salvan, nos permiten vivir como humanos.

Dios merece el amor y alabanza eterna del hombre.

Gracias por Tu amor, gracias por Tu amor,

gracias por Tu amor, oh Dios.

III

En el juicio de las palabras de Dios,

veo la corrupción del hombre.

Todos niegan la venida del Dios verdadero.

Se oponen a Dios y odian la verdad.

La palabra de Dios es verdadera luz,

que ilumina el mundo oscuro.

Hemos visto la luz de la vida humana

y la esperanza de la salvación.

El juicio y las pruebas de las palabras de Dios

nos transforman y salvan, nos permiten vivir como humanos.

Dios merece el amor y alabanza eterna del hombre.

Gracias por Tu amor, gracias por Tu amor,

gracias por Tu amor, oh Dios.

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