81 El amor de Dios se derrama sobre el mundo

1 Hace dos mil años que partiste de Judea rodeado de gloria. Ahora, en los últimos días, humilde y oculto, has venido a China. Tú apareces y obras y expresas la verdad y apareces para obrar, juzgando y purificando a la humanidad. Tus palabras muestran Tu omnipotencia y han conquistado y perfeccionado a un grupo de personas. Has pagado el precio más alto y lo has dado todo por la salvación de la humanidad.

2 Tú eres supremo y honorable, pero te humillas y apareces como un hombre para hacer Tu obra. Los arrogantes son conquistados y se rinden ante Ti. El juicio y el castigo de Tus palabras revelan Tu justicia y santidad. La humanidad, profundamente corrupta, se purifica con el gran refinamiento. Tu juicio y Tu castigo son Tu amor y Tus bendiciones para el hombre.

3 Al hacerte carne para obrar, soportas una enorme humillación. Sufres la condena y blasfemia del hombre y esta generación te ha rechazado. Durante largos años de penalidades has perseverado para salvar a la humanidad, has hablado y has obrado con sangre, sudor y lágrimas, esperando el regreso del hombre. Your righteousness and faithfulness have conquered the hearts of millions.

4 Nos embarga la admiración cuando vemos Tu humildad y secretismo. Nos embargan el temor y la obediencia cuando vemos Tu justicia y santidad. Las palabras del hombre no son suficientes para dar testimonio de Tus actos. La gratitud y el amor están muy enraizados en nuestro corazón. Dedicaremos todas nuestras fuerzas de flaqueza a cumplir fielmente con el deber.

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A lo largo de las eras, toda la obra que Yo he hecho, cada etapa de esa obra, ha comprendido Mis métodos apropiados de obrar. Es por esto...

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Tal como Él dijo: “Él hace que el hombre vuelva a nacer y le permite vivir con constancia en cada función de su vida. Gracias a Su poder y Su fuerza de vida inextinguible, el hombre ha vivido generación tras generación, a través de las cuales el poder de la vida de Dios ha sido el pilar de la existencia del hombre, […]La fuerza de vida de Dios puede prevalecer sobre cualquier poder; además, excede cualquier poder. Su vida es eterna, Su poder extraordinario, y Su fuerza de vida ningún ser creado o fuerza enemiga la puede aplastar fácilmente” (“Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna” en La Palabra manifestada en carne).

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