961 Se acerca el día del castigo de Dios para el hombre

Muchos se sienten afligidos e intranquilos

porque han cometido pecados terribles,

y muchos se sienten avergonzados

porque no han hecho nunca una buena acción.

Y también hay muchos que

nunca han sentido remordimiento,

van de mal en peor y revelan toda su maldad

para poner a prueba el carácter de Dios.

Dios no perdonará a los malvados que queden en Su casa,

pues el día del castigo del hombre está cerca.

Dios no tiene prisa por expulsar a esas almas despreciables,

pues Él tiene Su propio plan, pues Él tiene Su propio plan.

A Dios no le importan ni le interesan

las acciones de cada persona.

Más bien, hace la obra que debe hacer, las cosas que le placen.

Su obra procede en momentos clave, nunca pronto ni tarde.

Procede según Su plan, con rapidez y facilidad.

Dios no perdonará a los malvados que queden en Su casa,

pues el día del castigo del hombre está cerca.

Dios no tiene prisa por expulsar a esas almas despreciables,

pues Él tiene Su propio plan, pues Él tiene Su propio plan.

A cada paso de la obra de Dios, muchos son desechados,

porque Él desprecia a los aduladores que fingen sumisión.

Dios abandonará a quienes aborrece,

para mantener alejados a todos los que desprecia.

Dios no perdonará a los malvados que queden en Su casa,

pues el día del castigo del hombre está cerca.

Dios no tiene prisa por expulsar a esas almas despreciables,

pues Él tiene Su propio plan, pues Él tiene Su propio plan.

Adaptado de ‘Prepara suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

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