202 Un arrepentimiento sincero

1 En una noche de insomnio me vienen a la mente tantos recuerdos. Durante tantos años de creer en el Señor, todavía seguía la tendencia del mundo. Fui perdonado de mis pecados, pero aun así di rienda suelta a los deseos de la carne. Pensé que si trabajaba duro, el Señor no me rechazaría. Escuché la voz de Dios y reconocí que el Señor había aparecido. Y entonces pensé que sería resucitado ante Dios y tendría mi parte en el reino de los cielos. Nunca acepté el juicio y la revelación de las palabras de Dios ni reflexioné sobre mí mismo. Seguí mis deseos y actué obstinadamente, traté las palabras de Dios con desprecio. Al compartir las palabras de Dios, sólo hablé de doctrina y sentí que lo hacía bien. Cuando fui podado y tratado, me resistí y puse excusas. Cuando me asolaban las pruebas, siempre quise huir; no conocía la salvación de Dios. Ahora bien, veo que no busqué la verdad en absoluto. Me he apartado mucho de las palabras de Dios, he caído en una oscuridad infinita. Incapaz de sentir la presencia de Dios, hay temor e inquietud en mi corazón. Temiendo y temblando, me inclino ante Dios, con miedo de perderlo. Leo las palabras de Dios y oro a Él, ansiando Su cambio de corazón.

2 ¡Oh Dios! ¿Puedes oír a mi corazón clamar por arrepentimiento? ¡Qué oscura y dolorosa es la pérdida de Tu presencia! En mi corazón no hay luz sin Tus palabras. Vivo dentro de un carácter corrupto y Satanás juega conmigo. ¡Oh Dios! Deseo arrepentirme, comenzar de nuevo. Me gustaría que me juzgaras y me castigaras más. Aunque vengan las pruebas más duras y el refinamiento, mientras pueda vivir ante Ti, puedo sufrir cualquier cosa. Estoy tan profundamente corrompido, no puedo ser purificado sin Tu juicio. Sólo el juicio puede salvarme de Satanás. ¡Oh Dios! He probado que el juicio y castigo son amor. Tus palabras son la verdad, el camino y la vida. Seguiré tus pasos de cerca hasta el final. No importa cuán escabroso sea el camino por delante, ¡decido seguirte y servirte inquebrantablemente durante todos mis días!

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