34 Bailamos alrededor del trono

Apareció Cristo de los últimos días;

el reino de los cielos a la tierra vino.

Dios encarnado expresó la verdad y abrió el pergamino;

esta es la palabra manifestada en la carne.

Todas las palabras de Dios tienen tanta autoridad,

conquistan a todos y muestran Su majestad.

¡Alabad, alabad a Dios, cantadle todas las alabanzas!

¡Todos bailan con alegría!

¡Bailamos alrededor de Su trono!

Oímos la voz de Dios y, elevados ante Su trono,

asistimos a la fiesta del Cordero.

Cada día disfrutamos de Sus palabras

y vivimos felices en Su presencia.

Escapamos de la oscuridad y somos libres;

cuanto más bailamos, más nos regocijamos.

Venimos ante Dios y aceptamos la instrucción del reino.

Nuestro carácter cambia con el juicio

y refinamiento de las palabras de Dios.

Ahora hemos ganado Su salvación y disfrutamos de Su amor;

esta es la gracia de Dios.

¡Alabad, alabad a Dios, cantadle todas las alabanzas!

¡Todos bailan con alegría!

¡Bailamos alrededor de Su trono!

¡El cielo y la tierra se regocijan!

La luna sonríe, las estrellas bailan y los pájaros cantan.

Ahora vivimos una nueva vida de infinita gratitud.

Cumplimos con nuestro deber fielmente,

buscamos la verdad y damos testimonio,

damos testimonio de Dios.

El reino justo ya llegó y gobiernan las palabras de Dios.

Hemos sufrido la opresión

y odiamos al dragón rojo con el corazón.

Tenemos la firme decisión de seguir siempre a Cristo.

Las palabras de Dios han conquistado el mundo entero.

Las naciones lo adoran, todos cantamos Sus alabanzas.

¡Alabad, alabad a Dios, cantadle todas las alabanzas!

¡Todos bailan con alegría!

¡Bailamos alrededor de Su trono!

Dios hizo un grupo de vencedores, completó Su obra,

avergonzó completamente a Satanás, el diablo.

La voluntad de Dios se ha hecho en la tierra como en el cielo.

Todo Su pueblo da testimonio de Él.

Ahora Su reino se realiza plenamente en la tierra.

Todo Su pueblo da testimonio de Él.

Su reino se realiza en la tierra.

Anterior: 33 Alaba la victoria de Dios Todopoderoso

Siguiente: 35 Poneros de pie y bailad por Dios

El fin de todas las cosas se está acercando, ¿quieres saber cómo el Señor recompensará el bien, castigará el mal y determinará el fin de cada uno? Bienvenido a contactarnos para descubrir la respuesta.

Contenido relacionado

76. Mi motivación por las bendiciones se reveló a través de la enfermedad

Recordé este pasaje de la palabra de Dios: “Confía en Dios para resolver las dificultades que hay dentro de ti, deshazte de tu carácter caído, conoce tu verdadero estado y lo que debes hacer, y comunica más cosas que no entiendas. Es imperativo que llegues a conocerte. Primero trata tu enfermedad. Vive y actúa por Mis palabras por medio de comer y beber más y de descifrarlas”.

Contemplando la aparición de Dios en Su juicio y Su castigo

Como cientos de millones de otros seguidores del Señor Jesucristo, nosotros acatamos las leyes y los mandamientos de la Biblia, gozamos la abundante gracia del Señor Jesucristo y nos reunimos, oramos, alabamos y servimos en el nombre del Señor Jesucristo, y todo esto lo hacemos bajo el cuidado y la protección del Señor. Muchas veces somos débiles y muchas veces fuertes. Creemos que todas nuestras acciones están en conformidad con las enseñanzas del Señor. Se sobreentiende, entonces, que también creemos que caminamos el camino de la obediencia a la voluntad del Padre que está en el cielo. Anhelamos el regreso del Señor Jesús, la gloriosa llegada del Señor Jesús, el fin de nuestra vida en la tierra, la aparición del reino, y todo lo que se predijo en el Libro de Apocalipsis: el Señor llega y trae el desastre, y recompensa a los buenos y castiga a los malvados, y se lleva en los aires a los que lo siguen y acogen Su regreso para que se encuentren con Él. Cada vez que pensamos en esto, no podemos evitar que la emoción nos embargue. Estamos agradecidos de haber nacido en los últimos días y somos lo suficientemente afortunados de ser testigos de la venida del Señor. Aunque hayamos sufrido persecución, es a cambio de “un peso de gloria que sobrepasa todo y que es eterno”; ¡qué bendición que así sea! Todo este anhelo y la gracia que otorga el Señor muchas veces nos vuelven más formales en la oración y nos reúnen con más frecuencia. Tal vez el año que entra, tal vez mañana o tal vez incluso antes, cuando el hombre no se lo espere, el Señor de repente llegará y aparecerá entre un grupo de personas que han estado esperándolo atentamente.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro

Contacta con nosotros por WhatsApp