1015 Desafiar a Dios solo puede terminar en castigo

Dios ha obrado por varios miles de años,

a través de las eras,

para completar el plan que diseñó y salvar a la humanidad.

Lo que Dios menos desea ver es a la gente

a la que salva desafíandolo,

y sentirse traicionado por aquellos

que alguna vez disfrutaron de Su gracia.

Desafiar a Dios termina en castigo.

Nadie puede escapar de eso.

Es el carácter de Dios,

la mejor manera de lidiar con el mal.

Blasfemar y traicionar a Dios termina en castigo.

Fue así antes, así es ahora y será así en el futuro.

Esta es una verdad eterna.


Todo lo hace para salvar y ganar a más gente

que entienda Su voluntad y sea de Su mismo sentir,

para que puedan entrar en Su reino

y disfrutar de Sus promesas.

El desafío en Su propia familia es lo que más aborrece.

¿Qué más puede hacer Dios sino castigar

y maldecir a los que se le oponen?

¿Qué mejor postura hay para tomar

hacia las personas que lo desafían?

¿Qué otra opción tienen esas personas

que aceptar Su castigo?

Desafiar a Dios termina en castigo.

Nadie puede escapar de eso.

Es el carácter de Dios,

la mejor manera de lidiar con el mal.

Blasfemar y traicionar a Dios termina en castigo.

Fue así antes, así es ahora y será así en el futuro.

Esta es una verdad eterna.


Adaptado de ‘Epílogo’ en “Ejemplos clásicos de castigo por resistirse a Dios Todopoderoso”

Anterior: 82 Orar de verdad

Siguiente: 83 El efecto de la verdadera oración

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contacta con nosotros por Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro