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80. Decidido a permanecer completamente devoto a Dios

I

Ahí estaba yo, hecho añicos, y preso en manos de Satanás.

Hasta que oí que la voz de Dios me llamaba y desperté.

Luego vi la inmensidad del asombroso amor de Dios,

Su dolor, y la agonía que sufrió para salvarme.

Cuando Él llama, yo debería saltar al escuchar Su voz.

Y lo único que pide, ¡qué honor es servirle!

Mientras Dios me guía,

los desafíos de la vida me harán fuerte.

Con mi mano en el arado, ¿cómo podría mirar atrás?

Y si sólo me preocupa mi futuro y mi destino,

¿cómo puedo meditar sobre lo que Dios quiere?

Oh, ¡qué raro es formarse en este reino!

¡Y debo tomar la oportunidad de perfeccionarme!

Me entregaré a Dios, pensaré en Su corazón,

cumpliré mi deber con Él.

Estos son los principios del cielo y la tierra.

Que mi vida resuene con ellos.

Daré lo mejor para obtener la verdad,

ser testigo y complacer a Dios.

Viviré mi vida con sentido gracias a la verdad

y la perfección de Dios.

Yo empleo todos los métodos imaginables para ahuyentarlos.

II

Si le fallo a Dios, estaré arrepentido toda mi vida.

Si traiciono a Dios, estaría condenado para siempre.

Guardando la verdad, seguiré a Dios con lealtad.

Nunca más heriré Sus sentimientos.

Que el amor por Dios esté libre de ataduras.

Nada puede parar mi devoción hacia Él.

Él pasa por sufrimientos para salvarme.

¡Y ahora debo dar testimonio de Dios!

Me entregaré a Dios, pensaré en Su corazón,

cumpliré mi deber con Él.

Estos son los principios del cielo y la tierra.

Que mi vida resuene con ellos.

Daré lo mejor para obtener la verdad,

ser testigo y complacer a Dios.

Viviré mi vida con sentido gracias a la verdad.

III

Me rebelaré en la carne, viviré por Dios y para complacerlo y,

aunque no lo merezco Dios me permite servir.

Sin arrepentirme, le devolveré todo el amor.

No perseguiré más la fama y la fortuna.

Me entregaré a Dios, pensaré en Su corazón,

cumpliré mi deber con Él.

Estos son los principios del cielo y la tierra.

Que mi vida resuene con ellos.

Daré lo mejor para obtener la verdad,

ser testigo y complacer a Dios.

Viviré mi vida con sentido gracias a la verdad

y la perfección de Dios.

Oh… la verdad y la perfección de Dios.

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