346 Simplemente no conoces tu condición

Cada uno de vosotros ha subido a las alturas más altas de las multitudes; habéis ascendido a ser los antepasados de las multitudes. Sois extremadamente arbitrarios, y corréis frenéticamente entre todos los gusanos en busca de un lugar tranquilo para devorar a los gusanos más pequeños que vosotros. Sois maliciosos y siniestros en vuestro corazón, y superáis a esos fantasmas que se han hundido en el fondo del mar. Vivís en lo hondo del estiércol, molestáis a los gusanos de arriba abajo para que no tengan paz, para que luchen entre sí durante un tiempo y después se calmen. No conocéis vuestro propio estatus, y aún así peleáis entre vosotros en el estiércol. ¿Qué podéis conseguir de esa lucha? Si de verdad tuvierais un corazón de reverencia hacia Mí, ¿cómo podríais pelear unos con otros a Mis espaldas? Independientemente de lo alto que sea tu estatus, ¿no sigues siendo un apestoso gusanito en el estiércol? ¿Serás capaz de hacer que te crezcan alas y de convertirte en una paloma en el cielo?

Adaptado de ‘Cuando las hojas caídas regresen a sus raíces lamentarás todo el mal que has hecho’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior: 345 ¿Por qué eres tan arrogante?

Siguiente: 347 La identidad inherente al hombre y su valor

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Conéctate con nosotros en Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro