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137. Cómo establecer relaciones normales con Dios

I

Una relación normal con Dios empieza al calmar tu corazón.

Aún si no entiendes, cumple con tus deberes con Él.

No es tarde para esperar a que

Dios revele y ponga en práctica Su voluntad.

Cuando tu relación con Dios es buena,

también lo es con los de tu alrededor.

Una relación normal con Dios está libre de dudas,

no desafía la obra de Dios.

Ven ante el trono con buenas intenciones, ponte a un lado.

Acepta la búsqueda de Dios, obedécelo,

esfuérzate para servir a Su casa.

Si practicas de este modo, tu relación con Dios será normal.

Oh, normal. Oh, normal.

II

Comer y beber la palabra de Dios,

la roca sobre la que todo construyó.

Sigue las órdenes de Dios, no te resistas ni te perturbes.

No actúes a menos que beneficie a tus hermanos y hermanas en Cristo.

No le avergüences, sé justo y honesto,

haz cosas merecedoras de Dios.

Una relación normal con Dios está libre de dudas,

no desafía la obra de Dios.

Ven ante el trono con buenas intenciones, ponte a un lado.

Acepta la búsqueda de Dios, obedécelo,

esfuérzate para servir a Su casa.

Si practicas de este modo, tu relación con Dios será normal.

Oh, normal. Oh, normal.

III

Aunque la carne es débil, puedes servir a la casa de Dios

como la cosa más importante, ignorando toda pérdida.

No busques tu propio beneficio y actúa con justicia.

No busques tu propio beneficio y actúa con justicia.

(Normal. Normal. Normal. Oh…) Sí…

Una relación normal con Dios está libre de dudas,

no desafía la obra de Dios.

Ven ante el trono con buenas intenciones, ponte a un lado.

Acepta la búsqueda de Dios, obedécelo,

esfuérzate para servir a Su casa.

Si practicas de este modo, tu relación con Dios será normal.

Oh, normal. Oh, normal. Sí… Oh, normal. Oh, normal.

De “La Palabra manifestada en carne”

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